Hola a todos:
Me llamo Laura y tengo 19 años, soy de estatura normal no muy
alta 1.70, y mi pelo es negro, mas o menos por los hombros, de cara redondeada y
suave, algo blanca de piel. Mis pechos son normales uso una talla 90-95, y son
muy duritos (eso me dicen los chicos). Vivo en un pueblo no muy grande, en donde
la gente se conoce bien los unos a los otros. La historia que os cuento ocurrió
cuando tenia 16 años.
De aquella época el sexo era una de las cosas que mas me
intrigaban ya que aun no había mantenido relaciones sexuales con nadie, y por
estar en una etapa de la adolescencia un poco difícil, ya que hoy pensaba una
cosa y mañana otra, se me dio por fijarme en un amigo. Se llamaba Jonatan y
tenia 19 años, me llevaba muy bien con el desde hacia un par de meses, lo conocí
por mi hermana mayor, era un amigo suyo, y por circunstancias de la vida,
empezamos a encontrarnos a menudo por el pueblo, unos días de fiesta, algún que
otro fin de semana.
Al principio no me fije en el, pero en uno de esos días que
la sangre esta muy caliente me dio por meterme con el en plan coña, jugueteando
un poco, estábamos en una fiesta del pueblo, en un pafeto. El desde el principio
me siguió la corriente, y me devolvía las picadas que le mandaba, asta que le
pregunte si se enfadaría si le diera un beso, el se paro y se echo a reír, al
final no se lo di pero seguimos de coña toda la noche.
Unas semanas después de eso, una amiga, Bety me estampo en la
cara que había perdido la virginidad con un chico de mi clase, con el cual
salían hacia un par de meses. Y claro me empezó a contar detalles, yo me calenté
y me puse de mala leche, no tenia novio y me moría por experimentar el placer
del sexo. Pasaron unos días y yo le daba vueltas a la cabeza, asta que llego el
fin de semana y estando con mis amigas en un banco del parque llego Jonatan con
el coche, no se bajo, esperaba que nosotros nos levantáramos para ir a junto
del, yo fui la primera y única ya que las otras seguían dándole al palique.
Me apoye en su ventanilla y le pregunte que tal estaba,
mantuvimos una breve conversación y antes de despedirme le dije:
Te tengo que proponer algo indecente, pero por favor no
se lo digas a mi hermana.
Y me despedí de el, volví con mis compañeras y así paso el
sábado tarde, por la noche le mande un SMS al móvil diciéndole que me gustaría
estar con el a solas un día, que si quería podríamos pasarlo muy bien aunque
fuésemos solo amigos. No me podía creer lo que estaba haciendo. No tardo en
responder preguntándome si estaba segura de lo que decía, me lo pensé muy bien
antes de contestarle de nuevo. Y como no, le dije que si que estaba muy segura y
que me gustaría pasar un buen rato con el.
El domingo salí con mis amigas y no lo vi en todo el día,
empecé a pensar que se había tomado a broma lo que le dije la noche anterior.
Paso la semana y empecé a arrepentirme de haberle dicho eso, no sabia si estaba
enfadado, en fin que me dispuse a olvidar el tema, pero el viernes por la noche
me mando un mensaje, y decía:
Si quieres venir mañana con migo avísame y te recojo.
Menuda sorpresa me lleve al leerlo, me puse muy nerviosa, me
lo pensé muy bien y ¿por qué no? Me pregunte yo misma, al fin y al cabo yo si
quería y yo misma empezara todo eso, en fin que le dije que si, que me pasara a
recoger por la tarde con la excusa que iríamos asta el bar con los demás, ya que
por la noche aun no me dejaban salir.
Llego a buscarme sobre las cuatro de la tarde, tarde un poco
en salir ya que no sabia que ponerme para ese momento tan loco que había
provocado, al final me puse un pantalón apretado de licra y una camiseta muy
veraniega por decirlo de alguna manera. Salí por la puerta de casa muy nerviosa,
y mas nerviosa entre en el coche. No dije ni una palabra en todo el trayecto, ni
siquiera le pregunte a donde íbamos, salimos del pueblo bastantes kilómetros
asta llegar a la costa, allí me pregunto que quería hacer, que teníamos la tarde
para nosotros solos, nerviosa le dije que podríamos hacer lo que el quisiera.
Seguro que podemos hacer lo que yo quiera – Me dijo con
cara de pícaro.
Yo me gire hacia el y asentí con la cabeza mientras sonreí,
entonces me pregunto si me gustaría ir a un lugar tranquilo, le dije que si. Me
llevo asta un hotel un poco mas apartado de la playa, no estaba en la carretera,
así me sentía segura de que nadie conocido nos pudiese ver. Me digo que esperara
en el coche, no tardo mas de diez minutos, me abrió la puerta y me invito a
salir, entramos los dos por la puerta del hotel y fuimos directos a las
escaleras, el miro en el llavero la puerta de la habitación y fue directo a
ella.
Mis nervios estaban por las nubes y tentada estuve a dar
media vuelta. Pero si era algo que yo misma quería, seguí adelante. Nada mas
entrar en la habitación fui directa al baño, me mire al espejo y me reí un poco,
arregle el pelo y me subí los pechos, salí de la habitación, no se como me lo
esperaba encontrar, pero el estaba tumbado encima de la cama mirando al techo,
yo me senté en la esquina de la cama y por ultima vez el me pregunto:
¿quieres seguir adelante?
Asentí con la cabeza y con una sonrisa, estaba nerviosisima,
me tumbé a su lado y me puse a mirar el techo también, un rato después sin decir
ni una sola palabra el se dio la vuelta empezó a besarme la cara poco a poco,
asta llegar a mis labios, me beso lentamente, sentí su lengua húmeda entre mis
labios, jugueteamos un rato, asta que empezó a descender al cuello, siguió
besándome y lamiéndome lentamente, mientras que con sus manos me acariciaba los
pechos por encima de la camiseta, unas caricias suaves y a la vez apretando con
cuidado, empezó a recorrer mi cuerpo vestido mientras su lengua jugueteaba con
la mía incansable, yo estaba excitadísima, sus caricias sabían a gloria, no
tardo en sacarme los zapatos y los calcetines, deteniéndose un buen rato
besándome y acariciándome los pies, acto seguido el se desvistió quedando en
calzoncillos.
Volvió a tumbarse encima mía, entonces sentí su paquete
apretando mi cuerpo, en ese momento mi excitación subió al máximo, agarro la
camiseta por debajo y empezó a subirla lentamente mientras me lamía el vientre,
cerré los ojos y seguí excitándome, al llegar al pecho se paro y lo beso por
encima del sujetador, acabo de sacarme la camiseta, siguió acariciándome el
pecho lenta y paulatinamente a la vez que me lamía, yo me sentía mas húmeda que
nunca, sintiendo su verga contra mi, sus manos se deslizaron asta mi espalda
desabrochándome el sujetador, ahí empecé a retorcerme de placer en cuanto su
legua paso por mis pezones, fue algo que nunca había sentido, los tenia duros
como piedras, el seguía pasándome la lengua y jugueteando con ellos.
Poco apoco fue bajando asta llegar a la cintura del pantalón
, desabrocho el botón y bajo la cremallera, en ese momento abrí los ojos, me
puse nerviosa de nuevo pero me deje llevar, el bajo un poco el pantalón y su
lengua de nuevo empezó a jugar, conforme bajaba el pantalón su lengua seguía el
mismo camino. Se acomodo en medio de mis piernas y dando besos por encima de mi
braguita mojada, yo volví a cerrar los ojos de placer, fueron momentos
inolvidables, sentía descargas en mi entrepierna, con la manera tan singular que
tenia Jonatan para usar su maravillosa lengua, me saco muy delicadamente las
bragas volviéndose a poner de nuevo entre las piernas, cuando sentí su lengua
pasar por mi clítoris ¡buf! Algo sensacional recorrió todo mi cuerpo, jugueteaba
hábil con su lengua, metiendo la puntita en mi agujero, tuve un orgasmo que ni
yo misma pude aguantar, pegando un grito que resonó en toda la habitación,
respiraba agitadamente, su lengua no descansaba, estaba dilatada como nunca,
disfrutaba como una loca.
Se puso de nuevo encima mía y dándole otro repaso a mis duros
pezones paso a mi boca, notaba como se estaba sacando los calzoncillos, cuando
sentí su verga caliente y dura en mi vientre, me puse loca, el seguía
acariciándome los pechos mientras nuestras lenguas mantenían un combate sin
descanso. Se agarro la verga con una mano y con la otra me paso el dedo de
arriba abajo por mi concha, puso la punta de su verga en la entrada y con un
pequeño empujón metió un poco, dios mío que rico sabia aquello, me agarre a su
espalda y el la metió un poco mas, entonces me dio un pequeño tirón y me dolió
un poco, empezó un mete y saca suave ya no me estaba doliendo tanto, asta que me
la metió un poco mas, ahí el tirón fue mas fuerte, pero el siguió con sus
caricias, sus besos, eso hacia que me olvidara del poco dolor que estaba
sintiendo.
Después de unas penetraciones lentas y suaves empezó a
bombear con mas rapidez pero con la misma delicadez de antes, estaba chorreando
por no decirlo de otra manera, si que sabia hacer gozar a una chica, y su lengua
que no dejaba de juguetear con la mía, no abrí los ojos en ningún momento, el
placer que sentía era grandísimo, mas y mas rápido siguió el mete saca, estaba a
punto de correrme por segunda vez, apreté con fuerza y moviendo mi cadera al
ritmo de sus bombeos acabe por segunda vez en un orgasmo que me pareció el mejor
de mi vida.
Siguió un rato mas con el metesaca y besándome, asta que paro
y la saco de mi cuerpo, ya no me daba cuenta, con lo bien que me lo estaba
pasando no caí en la cuenta de que el no pusiera preservativo, por eso había
parado, sin pensármelo me dije a mi misma, "tendré que probar a ver que tal lo
hago" hice que se tumbara y me senté encima de su pecho, se la agarre por debajo
y empecé a meneársela, me agache, se la lamí de arriba abajo y de abajo arriba,
luego metí la cabeza de la verga en mi boca, era mi primera relación sexual y la
primera vez que se la chupaba a un tío, lo único que sabia era lo que se miraba
en las películas porno.
Con la punta dentro empecé a chupar, el respiraba muy
agitadamente y jadeaba, supuse que lo estaba haciendo bien y me anime a tragar
un poco mas, casi me atraganto pero seguí ese movimiento arriba abajo un buen
rato, asta que sentí como el jadeó mas fuerte, sentí como a mi boca llegaba un
pistolazo de semen, seguí un rato mas chapándosela asta que no aguante mas con
aquello en la boca y escupí el semen al suelo.
Se la limpie con la lengua, no me dio tiempo a mas, me
levanto las caderas así como estaba y puso de nuevo mi concha delante de su
cara, sentí de nuevo su lengua juguetear por mi clítoris, el placer volvió a
inundar mi cuerpo, apoyé mi cara encima de su verga ya flácida. Sus manos
recorrían mis nalgas mientras su lengua entraba y salía en mi entrepierna, era
algo colosal, una de sus manos empezó a bordear la entrada del culo, y con un
dedo lo acariciaba, abrí los ojos en ese momento pensando en lo peor "aquel
agujero era de salida y no de entrada" Jonatan seguía incesante lamiéndome, yo
estaba mas húmeda que antes, entonces sentí un dedo entrar en mi culo, no dije
nada ya que de la manera que lamía aquel dedo también hacia maravillas en mi
cuerpo. El tercer y ultimo orgasmo del día, fue algo que nunca había imaginado,
una corriente en mi concha seguida de un gusto que recorrió todo mi culo.
Fue algo increíble, lo que me había sucedido esa tarde, el
día que conocí a Jonatan no pensé que acabaría siendo el quien me aria el amor
por primera vez, no me arrepiento, pero hicimos el trato de no contarle a nadie
lo de esa tarde. Yo me pegue una ducha rápida y el se vistió, recogimos la
habitación y limpie el suelo. Me hizo un gran favor, ¿o se lo hice yo a el? Solo
se que no fue la única vez que estuvimos a solas, esa misma tarde volvimos para
el pueblo y fuimos asta la cafetería, donde estaban los demás, no desconfiaron
nada. Mi hermana no estaba, mejor así.