CON MANUEL Y KARINA 3
Les cuento el final de la historia con mi amiga y Manuel.
Karina solo viendo la escena y sin siquiera poder tocarse,
estaba excitada y deseosa, los machos se acercaron a ella y la desataron, ella
se aferró a sus vergas desesperada, las metió en su boca, los pajeaba y chupaba
sus vergas que retomaron su dureza con la tremenda mamada que mi amiga les daba,
Manuel bajó los tirantes de su vestido y desnudó sus pechos, su concha brillaba
mojada en jugos, acariciaban y apretaban sus tetas mientras ella devoraba sus
pijas, el moreno, se agachó frente a ella y metió las manos bajo su vestido,
tomó su tanguita y se la quitó, levantó el vestido hasta su cintura y empezó a
devorar su concha húmeda y excitada, mi amiga gemía ahogada en la verga de
Manuel que llenaba su boca hasta su garganta.
Luego la tomaron y la trajeron hasta la cama, yo me senté a
un lado solo observando, Manuel se acostó boca arriba y Karina se montó sobre
él, que empezó a cogerla duro por su concha, ella gemía y gozaba, tomó la verga
del negro en su boca y la tragaba todo lo que podía, Manuel la cogía fuerte y la
hizo acabar de manera intensa, aprovechando su orgasmo, sacó su verga y la
apuntó a su culito, clavándosela de un golpe, Karina ahogó su grito en la verga
del negro, que luego se puso sobre ella y la embistió por su conchita, mi amiga
gozaba con sus agujeros llenos de verga, tuvo otro orgasmo, la hicieron girar y
ahora Manuel cogía su concha y el negro su culo, abriéndoselo todo, un nuevo
orgasmo siguió al anterior, pero ahora acompañado de la acabada de los dos
machos dentro de ella.
Al levantarse los hombres, ella quedó en la cama rendida y
extasiada, pude ver sus agujeros dilatados y chorreantes de lechita, me acerqué
a Karina, verla cogida por los dos me había excitado mucho, me paré sobre ella y
puse mi conchita sobre su cara, de inmediato su lengua se hundió en mi concha,
penetrándome, cogiendome con ella, yo frotaba mi clítoris y no tarde en acabar
en su boca, ella lamió fuerte mi concha bebiéndose mis jugos y mi excitación me
llevó a empezar a orinar sobre su cara, Karina sobre excitada no le importó sino
que aumento su excitación, mi orina chorreaba sobre su boca y su cara, por sus
tetas, entonces los dos machos, que contemplaban toda la escena, se acercaron y
tomaron sus vergas y apuntando hacia ella descargaron sus chorros dorados,
inundando su boca, bañando su cuerpo, me agache sobre ella y la bese, bebiendo y
compartiendo la orina y también recibiendo sus ultimas descargas sobre mí.
Giré y tome sus vergas blandas, las chupe y lamí,
limpiándolas y excitándolas de tal manera que comenzaron a crecer en mi boca y
en mis manos, me las tragué, devoraba sus vergas, las comía por completo, los
miré y les dije ´QUIERO QUE ME COJAN POR TODOS LADOS´... me tomaron en brazos y
me colocaron sobre la cama, el moreno se acostó y yo me monté sobre su verga de
espaldas a él, clavándome toda su verga en mi conchita, Manuel se paró al lado
mío y me dio a comer su verga caliente y dura, gemía de placer, ahogada en su
verga y cabalgando fuerte al moreno que apretaba mis tetas y tomando mis caderas
me obligaba a quedar enterrada en su vergota.
Me besó y me dijo
¿Gozas con esa enorme verga no? ¿La disfrutas?
Siii estoy gozando, respondí, me encanta ahhhhh, quiero
más verga ahhhhh
¿Quieres mas? ¿Quieres otra verga dentro de ti? Preguntó.
Siii, dije, quiero más verga, otra más aahhhhh.
Se colocó sobre mí, sentí como su verga tocaba mi pubis, pero
tenía esa tremenda verga negra en mi conchita, cuando sentí que colocaba la suya
junto a la otra verga, el negro se quedó quieto entendiendo su intención, yo
ahogué un gemido cuando de una embestida enterró su verga junto a la del moreno
dentro de mi conchita que se abrió al máximo, di un grito mezcla de dolor y
placer, pero enseguida ambos empezaron a penetrarme fuerte y rápido, llenándome
de placer, mi concha chorreaba jugos, mojando sus vergas y dejando que ambas me
penetraran por completo, pude a ver a Karina masturbarse viendo la escena.
Empecé a gritar mas fuerte, los dos me cogían mas duro y
salvaje sin piedad, me llevaron al clímax y exploté en un orgasmo bestial, me
sentía llena de verga, mi sexo extasiado y excitado, las dos vergas no paraban
de cogerme fuerte, Karina se acercó y puso su cara cerca de mi concha
contemplando de cerca la doble penetración, yo seguía acabando, al primer
orgasmo, le siguió otro aun más fuerte, podía sentirlo, era tremendo, mi cuerpo
se estremeció por completo y lo sentí estallar, los machos también lo sintieron
porque no paraban de penetrarme, grité y grité mas fuerte, estallé y como Manuel
me conoce tan bien notó que esta acabada era especial y en el momento justo
quiso contemplarla, al igual que Karina que lamía mi concha y la verga que me
cogía, así que se salió de mi y dejó que solo el moreno me cogiera, él esperaba
una acabada intensa, pero le sorprendió lo que vio..
Notó mi cuerpo convulsionarse, y al enterrarme el negro la
verga estallé, y lo hice dé tal manera que mi concha lanzó un tremendo chorro de
jugos que sorprendió a Karina, mojándole todo el rostro, y otro chorro mas saltó
sobre la cama, mi concha estaba eyaculando jugos como una verga, otro más
alcanzó la boca de mi amiga y Manuel viendo todo, me gritaba ‘Así, mi hembra,
acaba así, goza, goza, tuve un par de chorros mas y quedé rendida sobre la verga
del negro que apenas la sacó y comenzó a lanzar leche sobre mi pubis, Karina se
lanzó sobre mí bebiendo mis jugos y su leche y Manuel se pajeó fuerte acabando
sobre la cara de Karina y mi cuerpo, mi amiga se encargó de dejarnos a los tres
bien limpios.
Manuel se acostó a mi lado y me besó, le dije que nunca había
gozado así, me sonrió y me abrazó, vi a Karina abrazarse al negro y de frente a
mí, nos besamos y nos quedamos dormidas, exhaustas pero complacidas, era el
momento de descansar, seguro al despertar habría tiempo para mas.
Desperté y Manuel me abrazaba, Karina dormía sobre el pecho
del moreno, y los dos machos dormían muy profundo, decidí ir a darme una ducha y
dejarlos descansar, fui al baño prepare la tina con agua para darme un baño de
inmersión para poder relajarme, estuve un buen rato y luego comencé a ducharme,
en ese momento la puerta del baño se abrió y apareció Manuel junto al moreno,
ofreció su ayuda y no pude negarme, ambos entraron en la ducha y comenzaron a
enjabonarme, me acariciaban y besaban, pude sentir sus vergas de nuevo duras
contra mi cuerpo, me abrazaron uno por delante y otro por detrás, el negro
refregaba su descomunal verga entre mis nalgas y la de Manuel se hundía entre
los labios de mi sexo húmedo.
Manuel me tomó por las nalgas y me montó sobre él, me sostuve
con mis piernas por detrás de su espalda, su verga se movía en mi sexo, buscando
su entrada, el moreno, recorría mi espalda con su lengua, llegando a mis nalgas
y mi culito, me acomodó y me penetró, sentí su verga caliente deslizarse en mi
conchita excitada, mientras dos dedos del negro penetraban mi culito,
excitándolo, abriéndolo, yo gemía cada vez mas fuerte, Manuel me cogía lento
pero profundo, me besaba, mis pechos se clavaban contra el suyo, sentí la enorme
verga del negro recorrer mis nalgas, las que abrió con sus manos y apoyo la
cabeza de su grueso instrumento en la entrada de mi culito, empujo suave su
cabeza y me abrió un poco, gemí fuerte, Manuel me sostuvo fuerte por las piernas
y me clavó toda su verga en mi conchita, me sostenía por mis piernas, pero me
dejó caer un poco, haciéndome clavar la gigantesca verga del negro en mi culo.
Mi culito se adapto y empezó a ceder paso a ese pedazo de
carne grueso y caliente que iba llenando mi interior y que no dejo de
penetrarme, hasta que sus huevos chocaron contra mis nalgas, me dejaron un
momento allí, con mis agujeros llenos con sus vergas, que pronto se adaptaron a
ellas y comencé a cabalgarlas colgada de su cuello, el moreno acompañaba mis
movimientos tomando mis caderas y él por detrás de mis muslos, ambos se movían
cada vez mas rápido, me cogían fuerte y profundo, yo gozaba mucho, les pedía mas
ahhhh así, denme mas verga siii, llénenme toda aahhhhhh, y ellos solo me
complacían, dándome mas y mas y cogiendome toda, así me llevaron a un orgasmo
fuerte, Manuel me decía, ‘Así si mi hembra acaba para nosotros, danos su orgasmo
así acaba, goza’ , y yo gozaba, acabando fuerte y chorreando abundantes jugos
sobre sus vergas que me seguían cogiendo sin parar, hasta que también
explotaron, llenando de leche el interior de mis agujeros, me movía exprimiendo
sus vergas, sacándole toda la lechita y ellos gozaban, dándomela toda, hasta la
ultima gota.
Nos duchamos los tres y volvimos a la habitación, Karina aun
dormía así que la dejamos descansar y bajamos a la cocina para desayunar,
preparé algo y lo serví en la sala, al entrar y verlos allí me di cuenta del
detalle que los tres seguíamos desnudos, ninguno pensaba que esto había
terminado, pero desayunamos y en un momento les ofrecí dulce de leche, el moreno
no lo conocía ya que es un postre de mi país, pero se lo di a probar de la mejor
manera, lo unté sobre mis pezones y se los ofrecí, él los chupo con deleite,
luego se los ofrecí a Manuel, pero untado en mi conchita, me la comió toda y les
dije que a mi el dulce de leche me gustaba comerlo con verga, basto que
escucharan esto para que sus vergas estuvieran duras y yo las untara en dulce y
me las comiera bien rico, chupandoselas fuerte y profundo.
Me hicieron poner en cuatro patas sobre el sillón y me
untaron todo el culito con dulce y entre los dos me lo comieron todo ahhhh, me
hicieron gozar y excitar, el negro se sentó en el sillón y me monté sobre él
clavándome por mi culito, mis tetas se clavaban en su pecho, Manuel besaba mi
espalda y cuello, cabalgaba esa enorme verga que se enterraba en mi culo, ahhh
gozaba pedía mas ahhh así ahhhhh, noté la verga dura de Manuel entre mis nalgas,
me preguntó al oído
¿Te gusta como te coge el culo?
¿Gozas esa enorme verga llenándote?
¿Quieres mas verga? ¿Quieres otra verga en tu culito?.
Ahhh siii me encanta como me coge el culo, respondí,
Ahhh, siii quiero mas verga, dame otra verga en mi culo
ahhhh.
Se acomodó detrás de mí, colocó su verga junto al la del
negro y empujó en mi culo, grité fuerte de dolor, pero mi culito cedió dando
paso a su verga, que lenta pero sin detenerse fue alojándose junto a la otra en
el interior de mi culo, el que podía sentir estirado y dilatado al máximo, pero
me llené de excitación y al empezar a moverse las dos vergas me invadió un
placer enorme, y comencé a gozar como loca, cabalgaba las dos vergas, podía
sentir sus cuerpos contra el mío apretándome fuerte, unidos los tres en mi
agujero, me daban fuerte y yo pedía mas,
"Así siii, massss llénenme de verga ahhh, aahh así massss
RÓMPANME EL CULO CON SUS ENORMES VERGAS", grité
Eso desató en ellos dos, un instinto salvaje, que hizo que me
embistieran duro y fuerte, destrozándome el culo y llenándome de placer, hasta
hacerme acabar dando alaridos de placer y gozo, acabé por el culito, por la
conchita y otra vez por el culo, mientras sus vergas no paraban de taladrarme
hasta que casi juntas explotaron en mi interior, sentí una oleada abundante de
leche recorrer mi culito, era caliente y espesa, empecé a abrir y cerrar mi
culito, exprimiendo sus vergas, hasta dejarlas secas de su leche, quede con sus
vergas en mi culito, hasta que se ablandaron y salieron de mi, dejando mi culo
muy abierto y chorreando leche.
Caí rendida en el sillón, y vi al moreno levantarse e irse,
me dormí en brazos de Manuel y luego de un rato nos despertamos y nos
preguntamos dónde estarían Karina y el moreno, fuimos hasta la habitación y
cuando estábamos llegando ya podíamos oír los gemidos de mi amiga, que se notaba
que estaba gozando, al entrar encontramos a mi amiga montada de frente sobre el
moreno y con la enorme verga clavada en su culo, nos sentamos frente a ellos,
solo observando como mi amiga cabalgaba esa verga, era increíble ver como
desaparecía casi toda en ese estrecho culo que parecía devorarla y luego
soltarla para volver a tragársela toda, el moreno tomaba sus caderas, haciendo
mas profundas sus clavadas, Karina gemía de placer, Manuel estaba a mi lado y
pude ver como su verga comenzaba a crecer y se ponía bien dura, la tomé en mi
mano y se la pajeaba despacio, disfrutando lo que veíamos.
Lo miré y le pregunte si quería cogerse a mi amiga, sonrió y
le dije que fuera con ella que esta necesitando otra verga, se acercó a ella, la
besó y le comió sus pechos, su mano fue hasta su conchita y sus dedos la
recorrieron y finalmente la penetraron, ella seguía cabalgando la tremenda verga
negra y chorreaba por su conchita mojando sus dedos, entonces se acomodó sobre
ella y su verga recorrió los labios de su sexo, ella se clavó toda la verga del
negro en su culito y espero por él, que de una embestida lenta pero profunda, la
clavó por completo, ella ahogó un gemido y finalmente pidió mas... los dos
tomaron ritmo y comenzaron a cogerla por sus dos agujeros, llenándola,
haciendola gozar, la cara de mi amiga dejaba ver el placer que le daban, hasta
que la hicieron acabar dando gritos de gozo, las dos vergas la taladraban
profundo y fuerte y ella no dejaba de gozar, prolongaban su orgasmo, la llevaron
de tener uno a otro tan intenso como el primero, hasta que ambos tambien
acabaron llenando sus agujeros con su leche caliente.
Entre los dos la besaron y acariciaron y finalmente salieron
de su interior, sus agujeros chorreaban de sus leches y jugos, entonces fui
hasta ellos y me encargue de limpiarlos bien a los tres, lamí sus vergas,
tomando sus ultimas gotas y dejándolas bien limpias y brillantes y luego me
encargué de mi amiga, lamí su culito y su conchita, bebí el semen que la llenaba
y desbordaba de ella, hasta tambien limpiarla toda... todos terminamos
besándonos y acariciándonos, disfrutando del placer, la habitación olía a sexo,
sudor, semen y jugos de hembra, nuestros cuerpos y bocas, estaban llenos de
ellos tambien, habíamos disfrutado de un día salvaje y placentero, pero
estábamos seguros que no sería el ultimo.
Al despertar el moreno ya se había ido, Manuel dormía y
escuche que Karina estaba en el baño, fui con ella y luego de darnos un rico
beso, hablamos de lo que habíamos pasado, lo mucho que habíamos gozado y que nos
había encantado, nos duchamos juntas pero sin tener sexo, ya habíamos tenido
suficiente, todavía nuestros agujeros nos ardían y dolían, pero esto sería solo
por ahora, ella luego se fue con el compromiso de que volveríamos a hacerlo.
Volví a la cama y desperté a Manuel con el desayuno, lo besé y me sonrió, le di
las gracias por tanto placer y comprensión, dijo que él también lo había
disfrutado mucho y todo lo que hacíamos juntos era un placer, me acosté junto a
él, desayunamos juntos, abrazados, riendo y disfrutando de estar uno junto al
otro y planeando nuevas y excitantes historias.
Espero la hayan disfrutado tanto como yo. Un gran beso para
todos.
PD : dedicada a Manuel, por todos los hermosos y calientes
momentos que vivimos juntos.