A continuación relato como me inicie en el travestismo y mis
primeras experiencias como mujercita.
Mi nombre es Josué y desde muy pequeño siempre me habían
llamado la atención las cosas de niñas, mis primeras experiencias con ropa de
mujer ocurrieron a la edad de 12 años una vez que mi familia y yo nos quedamos a
dormir a la casa de mi tía después de una fuerte tormenta y pues nos tuvimos que
cambiar, pero como la ropa de mis tía es muy grande, pues me tuvieron que
prestar de mi prima Carolina, debo de confesar que la maravillosa sensación de
sentir sobre mi piel esas deliciosas braguitas y esa camiseta tan femenina
marcarían mi vida en adelante.
El tiempo paso y aunque a escondidas me probaba la ropa
interior de mis hermanas, nunca le tome demasiada importancia hasta que cumplí
15 años y conocí a Adriana,, mi novia la cual me introduciría en el mundo en el
cual realmente quería pertenecer ¡!ser una chica!!
Adriana simplemente era hermosa, era 2 años mayor que yo,
desde que la vi me había encantado, una cara provincial, unos ojos verdes
divinos, un cuerpo de diosa griega con unos senos grandes y firmes y unas nalgas
simplemente exquisitas. Nuestra relación marchaba de maravilla, hasta que un día
llegando de una fiesta, los 2 veníamos bien tomados y me invito a pasar la noche
en su casa dado que sus papás no iban a estar y su tía que la cuidaba había
tenido una emergencia y salio de la ciudad. Ahí estábamos los dos en pleno faje
cuando me confiesa que siempre había tenido la fantasía de hacerlo con una
chica, pero que nunca se había atrevido y de repente me pregunta:
-¿te vestirías de chica para mi amor?-
primero pensé que había sido broma, pero al ver la seriedad
en sus ojos me quede atónito y al estar bajo los efectos del alcohol acepte
Me pidió que me desnudara y que fuera al baño para que tomara
una ducha y así poder depilarme y aunque nunca fui muy velluda pues como todo
chico tenia vellos que no concordaría con mi aspecto femenino que después
adquiriría, me depilo la cara, las axilas, mis piernas, mi abdomen, y mi vello
pubico lo depilo de tal manera que quedara un triangulito, lo cual hacia que
tomara el aspecto de ser de chica.

Completamente depilada pasamos a su recamara para probarme el
atuendo con el cual seria su nena, de su cajón saco un conjunto de brassiere y
panty rosas, estaban nuevas, y eran de mi talla, juraría que era como si ella ya
lo hubiera planificado desde hace mucho tiempo, primero me puse la panty
disimulando mi sexo, escondiéndolo dentro de mis piernas, era de hilo dental la
tanguita que tenia entre mis nalgas, después me probé el bra, era push-up, lo
cual y con unos rellenos que también me facilito, le daba a mis senos una forma
totalmente femenina.
Posteriormente de su closet saco una minifalda negra, con
unas medias color natural y una blusa rosa sin mangas, unos tacones negros, no
lo podía creer estaba ahí vistiéndome cumpliendo al fantasía de Adriana y
también la mía, ya vestida me empezó a maquillar, era increíble lo que hacia con
mi cara, ocultaba mis rasgos masculinos y acentuaba mis lado femenino
-"listo"-exclamo Adriana
Ahí estaba era toda una chica, no lo podía creer me veía
hermosa y fenomenal
-"increíble mi amor, quedaste lindisima, inclusive mas que
yo"-comentaba entre risas
-"pero falta como te vas a llamar, yo creo que te quedaría
bien Isela, si ya esta desde hoy nace y bautizo a Isela"-
Verdaderamente no lo podía creer era toda una chica, era
Isela, de tanta emoción corrí a abrazarla y besarla, la cual me respondía que
calmada que todavía me tenia mucho mas sorpresas, que esto apenas estaba
comenzando.
Empecé a caminar por toda la casa, Adriana no podía creer la
manera tan natural en la que me desenvolvía a lo cual solo me decía:
-"vaya, vaya, mira la putita que me vine a encontrar"-
a lo cual yo solo me reía y le decía mejor dicho a la que
acabas de despertar
Nos dirigimos hacia la sala donde nos comenzamos a besar y a
tocar muy apasionadamente, pero ahora como dos chicas, poco a poco nos fuimos
quietando las ropas hasta que ella quedo completamente desnuda y yo en ropa
interior, y ahí comenzamos un delicioso 69, después de un rato de estar
haciéndolo, ella se levanto y me dijo que me tenia una sorpresa se dirigió a su
cuarto y regreso con un consolador y vaselina, no lo podía creer iba a ser
penetrada por mi novia, lo cual me éxito muchísimo, me pidió que me pusiera en 4
patas y comenzó a besar mi virginal hoyito, que sensación tan extrema estaba
experimentando en ese momento , el sentir su lengua entrando y saliendo de mi
culo, era formidable.
Ahora tomo un poco de vaselina y la embarro en mi entrada y
con su dedo me empezó a penetrar, primeramente con un dedo y después con 2,
dentro de mi hacia círculos y lo disfrutaba al máximo, hasta que pudo
introducirme 3 dedos, yo me sentía sumamente excitada, tomo el consolador y de
un solo golpe me lo introdujo hasta el fondo, tremendo grito pegue al cielo
cuando lo sentí hasta lo mas profundo de mis entrañas, y empezó con un ritmo
lento, para después cambiar el ritmo mas rápido, hacia círculos dentro de mi
esfínter provocando que este se dilatara al máximo, luego lo sacaba para
introducirlo nuevamente, estuvimos en esa posición cerca de 20 minutos, hasta
que no pude mas y explote manchando toda mi tanguita.
Adriana me quito mi tanguita, y tomo mi pene entre sus manos
y lo introdujo en su boca, lo cual hizo que mi clítoris masculino, volviera
tomar su erección, Adriana me lo succionaba como nunca nadie lo ha hecho,
pareciera como si lo quisiera arrancar de mi cuerpo, ya totalmente erecto mi
pene, procedí a penetrar a Adriana, lo cual era parte de su fantasía. Puse mi
glande a la altura de su vagina y lentamente fui introduciendo mi pene en su
vagina, sintiendo todo el calor que encapuchaba mi miembro, comenzó el meti-saca
lo cual hacia que Adriana gimiera como si fuera totalmente una porno-star, antes
de explotar me pidió que la penetrara en su ano, dado que nunca antes nadie lo
había hecho y quería que yo fuera el primero, tome un poco de Vaselina lo puse
en su entrada y poco a poco fui metiéndosela todita, primero el glande por que
no quería lastimarla, después la mitad de mi miembro lo cual me decía Adriana
que me detuviera que le dolía muchísimo, y como yo nunca la lastimaría lo retire
para volver a introducírselo en su vagina y terminar ahí.
Dormimos juntitos toda la noche y de obsequio por ser tan
buena putita me regalo mi atuendo que me había consagrado como Isela.
Después les contaré mi primera vez con un hombre y como fui
violada junto con Adriana, las cosas se salieron de control, causándome un dolor
tremendo, pero ya será mas adelante.
Dame tu opinión a mi correo electrónico, espero ansiosa tu
respuesta
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