Pos nada, con la de que estoy malito y el doctor me ha
mandado tres días de descanso en casa, días que no se puedo desaprovechar para
escribirles otro relato y me den sus opiniones.
Mi novia y yo, habíamos decidido ir al cine en aquella
ocasión por que ambos estábamos aburridos, y muy calientes… mi novia es así,
chaparrita, hermoso rostro de y unas curvas que dan miedo, tiene unos pechos
hermosos, grandes y redondos que arrancan mas de un suspiro y que son mi
delirio.
Así que comenzamos a montar el juego de siempre. Ella es muy
penosa, por lo que le da pena decirme "quiero que vallamos al cine a follar",
así simplemente cuando le digo que vallamos al cine le sonrió un poco, de una
manera diferente, de modo que sabe lo que quiero y ella deseosa de sacarme el
rabo y chupármelo, acepta.
Como sabrán mis lectores, yo soy de México, y les he de
recomendar buenos lugares para que les hagan un buen sexo oral en un cine de
México, a mi y a mi novia, nos da mucho corte hacerlo en el cine, son muchas
cosas: la sensación clásica de que te pueden atrapar, la oscuridad, la sensación
de si te verán o no los que están a 4 o cinco butacas de distancia… bueno… pues
permítanme recomendarles Cinemex Palacio Chino en la Ciudad de México, es un
buen cine para esto, dado que tienen pocos empleados (ergo, menos vigilancia),
no es un cine muy concurrido y la forma de las salas, con ese pasillo intermedio
que esta completamente oscuro entre las butacas y los pasillos de las salas,
pues no hay nada mas que pedir. Pues aquel día, fuimos al Palacio y escogimos
precisamente la película que era menos probable que la gente quisiera ver, un
lunes por la tarde. Entramos en la sala, y todo perfecto: 5 o seis personas en
la misma que estaban sentadas hasta adelante y nada más. Pues bueno, nada mas
apagarse las luces empezó el cachondeo, unos besos muy apasionados de ella para
mi que parecía quería subirse encima de mi, yo mientras tanto, había deslizado
mis manos a sus cuello, acariciándolo y buscando introducir mis manos por el
cuello de su blusa, lo hice, fui metiendo mis manos poco a poco en su blusa,
hasta llegar a su brasiere que me pedía rompiera o le quitara o hiciera algo
para sentir mis manos en sus pechos. Finalmente, logre quitárselo y tocar
aquellos pechos tan suaves y firmes, sentí sus pezones que poco a se ponían
duros por la excitación, en un momento me miro a los ojos y me dijo:
-Bésalos.
-¿Aquí?, nos van a ver…
-No importa, -me dijo- estoy muy caliente, mamame los pechos…
Cuando dijo esto ultimo, se había levantado la blusa y me
mostraba sus pechos calientes que pedían ser besados, y yo, ni tardo ni perezoso
baje a sus tetas que comencé a besar primero alrededor del pezón, suavemente con
mi lengua y que luego, comencé a succionar en su centro; ella gemía y me tomaba
por la cabeza pidiendo mas y mas, y yo trataba de apagar sus gemidos, sabiendo
que estábamos en un cine. Mientras yo estaba en mi afán de mamar sus tetas, ella
comenzó a deslizar su mando en mi estomago, tratando de burlar la vigilancia de
mi cinturón y mis pantalones, metió su mano por debajo de mi pantalón y luego la
deslizo mas abajo por debajo de mi bóxer, hasta que sintió mi verga gruesa que
palpitaba deseando sentir sus labios. Me levanto de si y me comenzó a
desabrochar el cinturón y el pantalón mientras me miraba a los ojos con una
mirada de lujuria, deseaba sentir mi verga en su boca y en sus labios, cuando
finalmente me abrió el pantalón y me bajo un poco el bóxer. Aun pudo ver mi
verga larga y gruesa en la oscuridad del cine. Con su mando, la tomo del tronco
y comenzó a bajar y a subir lentamente su mando sobre ella, mientras veía
alternativamente mis ojos y la verga que deseaba comerse.
Vamos allá atrás.
Al pasillo donde esta la entrada de la sala? – le dije-
Sabes lo que quieres me dijo…
Y nos levantamos y fuimos atrás de las butacas, en el pasillo
oscuro de la entrada a la sala. Allí, me saque la verga que palpitaba y estaba
empapada por un poco de liquido preseminal. Me beso, me acaricio las nalgas y
luego se arrodillo para ver mi verga mas de cerca, me la acaricio un poco con
sus pechos, mientras esta rozaba sus pezones, luego, con la punta de lengua de
comenzó a acariciar el capullo y a limpiar la humedad que ella misma había
provocado en ella, le dije:
-No aguanto mas, por favor cométela.
Y ella, ni tarda ni perezosa comenzó a introducirse la
verga en la boca, mientras me miraba a los ojos. El placer era
indescriptible, sentía su lengua, sus labios carnosos y rosados en mi verga
que estaba dura como una piedra. Pero la excitación era mucha y duro
bastante en otras situaciones, no así en el cine. Sentía como subía el semen
por mi verga, deseando inundarle todo el rostro con mi placer. Ella acelero
el paso y me provoco un orgasmo tremendo que vino acompañado de una gran
cantidad de semen, que ella saboreo y luego trago, Siguió con su trabajo
hasta que me dejo el mástil limpio. Me sonrió y seguimos un momento ahí,
luego, regresamos a nuestros lugares y vimos la película, que apenas
empezaba.