Prosiguen los juegos con mis veteranas...
Mis amigas maduras de ya conocen algunas de mis
aventuras eróticas, reales al 100 por ciento, ésta que les contaré es la
continuación de Cogiendo con viejitas 1.
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Así, desnudo, miré por la ventana de la cocina y vi que quién
había llamado era mi vecina, una dulce mujercita de 70 añitos, divorciada hace
mucho tiempo atrás, dueña de un hermoso par de tetas, que colgaban siempre
dentro de sus amplios vestidos, un culo grande, buenas piernas, cabello de color
rubio, boca sensual y mirada curiosa.
-"Oye, perdona, necesito hablar por teléfono, puedo?"
-Claro Vilma! - respondí, pero...espera, estoy desnudo!...iré
por una toalla!
-Vamos!, respondió- cómo si nunca hubiera visto desnudo a un
hombre!
No tuve otra alternativa que hacerla pasar, mientras volvía
de prisa al dormitorio, buscando algo con qué taparme. (Es conveniente aclarar
que estábamos en pleno verano).
En ese instante, sale del baño Susana, desnuda, claro,
secándose la concha...
-OOOH!, perdón! no sabía que había gente! le dijo a Vilma.
- No te preocupes nena -dijo y sus ojitos miraban con deleite
el cuerpo hermoso de mi amiguita- Sólo vine a hacer una llamada, mi teléfono
está sin tono...
Regresé a la cocina, y exclamé: Bueno, creo que ya se han
conocido, jajaja! (sin saber cómo enfrentar la situación).
-Así es, cariño, dijo Vilma, y qué bonita es tu amiga...(a
todo esto, Susana se había tapado sólo la concha, dejando al aire sus tetazas).
-Cuando era un poco más joven, dijo Vilma, también estaba
orgullosa de mis pechos, pero ahora...
-Ahora qué?, pregunté.
-Ahora ya están demasiado caidos, creo...respondió mi vecina
medio dubitativa.
-Hummm!, exclamó Susana, sabe que no le creo?, a simple vista
usted tiene tan lindo busto, como yo!...
- No trates de halagarme chica, dijo Vilma, sólo conservo
bonito, mis piernas y mi trasero, que aún está paradito y bastante durito,
jajaja!. Evidentemente, nuestros cuerpos al desnudo, estaban excitando a mi
querida vecina).
Yo ya me estaba reponiendo del polvo anterior y al escuchar
esa conversación mi pija comenzó nuevamente a dar señales de vida; por primera
vez en mucho tiempo, miré a mi vecina con curiosidad morbosa...en verdad, sería
capaz de jugar un ratito con ella...claro, si se presentara la ocasión.
Susana dijo:
-Tomamos un café?, querés, Vilma?
-Bueno -dijo mi vecina- si no es molestia...
-Ninguna molestia! respondió Susana, pero creo que será mejor
que me ponga algo encima...
-No nena! -dijo Vilma- deja que vea ese hermoso cuerpito que
tienes...me gusta mirarte, sabes?
-Gracias Vilma, pero...yo desnuda, Vivi también, y tú,
vestida?. Creo que no es muy lógico, jajaja!
-Estamos en verano chicas, hace bastante calor, porqué no
podemos ver a Vilma desnudita? -dije tirándome un lance-
-De verdad quieren verme sin ropa, chicos? -dijo Vilma-
-Siii! respondimos a coro Susana y yo.
-Espera nena, me gustaría que fuera yo quien te quitara la
ropita, sí? -dijo Susana-
-Tengo vergüenza!
-De quién?
-De ustedes...
-Bueno, está bien, dije animándome y ya con la pija casi
dura, que empezaba a querer asomarse por debajo del boxer con el que había
cubierto mi desnudez.
-Entonces, permiteme que sea yo quien te saque el vestidito,
sí?
- Bueno Vivi, pero me lo quitas, me miran y me lo vuelves a
poner, eh?
-De acuerdo nena, respondí. Me acerqué hasta ella, Susana
miraba, apoyada en el marco de la puerta. Levantate, Vilma -le pedí- así lo
hizo, me puse detrás de ella que debió sentir mi verga contra su culo, pues
sentí cómo su cuerpo se estremecía, bajé el vestido, empujando suavemente por
los hombros. Susana exclamó entonces al ver las dos poderosas tetas sin corpiño:
-Qué hermosos pechos, Vilma!...menos mal que estaban
ajados!...
la di vuelta para mirar yo tambien, en efecto eran dos
tetazas de amplias aureolas color café y pezones robustos, que necesitaban
urgente una buena mamada.
-Vilma, tenés unos pechos divinos! -dije extasiado ante lo
que veia-
-Les parece, chicos?
-Claro, dijo Susana, mira, son como los mios!...
Yo ya estaba caliente y dije:
-Ponganse juntas chicas, apoyen sus tetitas para comprobar
quién las tiene más lindas y grandes!
Así lo hicieron, Susana tomó en sus manos sus tetas, y las
apoyó contra las de Vilma, quien también las había tomado con sus manos.
-Mira Vivi, quién las tiene más grandes y bonitas?, dijo
Vilma, comenzando a frotar sus pezones contra los de Susana.
-Empate, chicas -respondí- mientras me acercaba nuevamente a
Vilma bajando su vestido, dejando ver una linda tanga blanca, casi trasparente,
que mostraba por sus costados unos pendejos color gris.
-Ah, picarona!, dijo Susana, usas tangas a la moda, eh, nena?
- Vilma se ruborizó un poco y contestó que siempre le gustó
vestir tangas asi.
Me agaché delante de ella, le saqué el vestido por completo,
quedando sólo con la tanga.
-Vilma, dije, sabes el efecto que me has producido?
-Cual? preguntó, mientras todavía seguía frotando sus tetas
contra las de Susana.
-Mira cómo tengo mi pitito, nena -dije pasando un dedo por su
concha y otro por su culo...
_Bueno chicos, dijo Susana, mirando complacida la escena.
Porqué no pasamos al dormitorio? aquí hace demasiado calor, con el ventilador
estaremos mejor...
-Sí, respondimos Vilma y yo.
-Pero sólo un ratito eh? -pidió Vilma-
Los tres, abrazados pasamos al dormitorio, Susana dijo:
-Vilma, sabes qué te haría falta?, dije.
-Qué? -preguntó Vilma-
-Un par de medias, para realzar la belleza de tus piernitas,
nena...
-Yo tengo un par en mi bolso! dijo Susana.
Suavemente dejamos a Vilma parada en medio de la habitación.
Susana tomó las medias y dijo, "Vamos nena, levanta una piernita, te pondré las
medias".
Yo miraba la escena imaginando ya un delicioso trio y veia
cómo las medias subían por las piernas de Vilma, hasta que llegaron a sus
ingles.
-Cómo te ves, nena? dijo Susana.
-Eeeh, no sé que decirles, chicos... me quedan bien?
-Asi es mami, dijo Susana, el color negro de las medias
realza el blanco de tu carne...y con el blanco de tu tanguita...
-Vilma -dije yo ya excitado- me mostrás el culito?, date
vuelta por favor, no seas mala...
Vilma se dio vuelta, era un culo hermoso realzado ahora por
las medias negras.
-Puedo tocarlo, tesoro? pregunté.
-Sí, claro, Vivi, toca cuanto quieras...hace tanto que no me
lo tocan!...
-Puedo quitarte la tanguita? -pregunté-
-Bueno...dijo Vilma.
Se la quité rápidamente, ella facilitó la operación abriendo
sus piernas, lo que me permitio ver su concha, estaba brillante, como húmeda,
pocas arrugas, casi lampiña, el clitoris asomaba ya desde su capuchón, lo que
indicaba que mi vecina ya estaba bastante caliente.
Susana dijo entonces:
-Vilma, puedo besar esa hermosa conchita? me encanta! o por
lo menos, dejame que le tome el olor!...debe ser riquísimo!...
Sin darle tiempo a responder, se arrodilló en la alfombra,
acercó sus brazos, tomó a Vilma de las caderas, hundió su nariz en la concha de
mi vecina, olió, aspiró profundamente, sacó la lengua y la pasó sobre el
clitoris y sobre los labios exteriores.
-Amorcito, es riquísimo el olorcito de esta
concha!...acercate, ven, probá vos!
Rápidamente me arrodillé al lado de Susana, hundí mi nariz en
la concha de Vilma, mientras Susana comenzaba a pajearse suavemente, mirando la
escena con lujuria contenida. Olí varias veces, el aroma me calentaba hasta lo
indecible; en la habitación, el olor a conchas, tetas, culos y pija, lo inundaba
todo...
Saqué mi lengua y comencé a pasarla por sobre esa divina
concha, Vilma se quejaba despacito diciendo "Qué lindo que me haces1, qué
lindo!...te gusta mi conchita, papito? y a vos, Susana? te gusta?"
Susana se levantó y sin decir palabra le tomó sus tetas y
comenzó a lamerlas, jugando con los pezones que ya estaban gordos y duritos...
-Dejame chuparte las tetas Vilma...dejame por favor...me
calienta mucho...mira, me estoy haciendo la paja mientras te chupo -dijo
Susana-.
Yo seguía con mi tarea, pero ahora ya había encontrado el
agujerito del culo de Vilma, unté un dedo con los jugos que brotaban de su
concha, lo pasé sobre su ojete, que se abrió sin mayor resistencia.
Te gusta Vilma lo que te hago?, te gusta que te meta un
dedito en el culo, pregunté.
-Siii papito!, me van a hacer acabar como una puta!...Vilma
se aferraba a la cabeza de Susana.
proseguimos jugando así unos minutos, Susana se pajeaba, yo
metía dedos en el culo y mi lengua, en la concha de Vilma.
Intensifiqué la paja a Vilma, hasta que:
-Sentís que ya te viene? pregunté.
-Siii! dijo Vilma, me vieeeneee!...mientras movía
espasmódicamente su vientre, empujando mi lengua a su concha. "Chupa nene,
chupámela bien, te doy mi leche!...asi...asiiii...aaah, qué rico!...chupame bien
la concha, Susana, las tetas!, mira como tengo los pezones!...Vivi, meteme hasta
el fondo tu dedo en el culo...me gustaaa!...más adentro!...másss...
El trabajo que le hicimos Susana y yo, dio sus resultados en
menos de 10 minutos, Vilma acabó fuertemente, de pie, con las piernas abiertas,
llenándome de jugos, empujando con violencia su vientre sobre mi boca.
-Así, mi macho, chupame así, fuerte!, tomá mi leche,
guacho!...aaah!...
aaah!...siii!...siii!...acabooo!...acabooo!...ufff!...ufff!...mira cómo me sale
la leche!, mira!...miraaa!, mireeen!
Susana ya estaba por acabar, me dijo:
-Aaah!, aaah!, me muerooo!...me muerooo!... mira como acabo
yo también, Vilma! mira!, mira todo lo que me sale de la
concha!...miren!...miren cómo me pajeo!...huelan!, chupen mi leche!, les gusta,
está rica?, es para los dos...qué lindo acabé...qué lindo!...
Vilma estaba aún de pie, apoyada sobre mi cabeza, descansando
de su polvo, me levanté de la alfombra, la tomé de los brazos y la recosté en la
cama. A su lado se tendió Susana, que no dejaba de tocarle las tetas y meterle
dedos en la concha. Mi vecina le acariciaba dulcemente la concha, metiendo dedos
dentro de ella, bien lubricada por la pajota tremenda.
-Vilma -dijo Susana- te gustó?
-Claro! dijo mi vecina dándose vuelta un poco, y levantando
una pierna, para mostrarnos su concha y su ojete.
-Descansemos un poquito chicos, ahora prepararé el café y
luego seguimos jugando...
-Vivi, tú no has gozado todavía...
-Susanita, le chuparemos la verga hasta hacerlo acabar,
verdad?, hasta que nos dé toda su lechita...sí?
Bueno -dije yo- pero antes, date vuelta Vilma, tu culo...lo
quiero ver bien abierto... quiero oler tu ojete...
-Si papito...mira mi culo...es tuyo y de Susanita también,
hagan lo que quieran con él...les gusta?, les gusta mi agujerito?, es muy
peludito, papi?
Vilma se dio vuelta quedando en cuatro, miré detenidamente el
culo, realmente, era hermoso...acerqué mi nariz...deseaba oler bien de cerca a
ese ojete...
Entonces fue que Susana dijo esperen!. Vilma, vení, vamos a
hacer pis...
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Continuará.
Comentarios?, sugerencias?... recuerden chicas, que vivo solo
y que estos relatos son producto de mi fantasia, dedicados a todas las que estén
entre los 50 y 75 añitos de edad, exclusivamente.
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