CITA A CIEGAS TRAIDORA – PARTE 2
Desde esta tarde que estoy ….eras vos ¿?? Por favor,
decíme que no eras vos ¡!!!
Pensé unos instantes y me di cuenta de que efectivamente,
me había cogido a mi propia hermana…pero parecía que ella aún tenía dudas, así
que opté por dejarla pensando. De todas formas, la cagada, ya estaba hecha ¡!!
"Que era yo quien ¿? Estas loca ¿? De que hablas ¿?"
"Donde estuviste ?" , preguntó mi hermana.
"Salí con unos amigos…por ¿? Que te pasa ¿?"
"No…nada, nada." Y sin más, se encaminó hacia su
dormitorio
Yo hice lo mismo y me fui para el mío pensando en el
terrible error que habíamos cometido…pero mis pensamientos iban mucho mas
allá…No podía dejar de repasar en mi mente, lo bien que lo había pasado
durante el rato que estuvimos juntos y me decía a mi mismo: "pero como puede
ser…es mi hermana y coge como una yegua…me partió la cabeza, esta mina me
partió la cabeza y es mi hermana…noooo, porque ¿??"
El asunto fue que ya en mi cama, no podía pegar un ojo.
Pensaba por un lado no decirle nunca a mi hermana que era yo quien se la había
cogido y por otro pensaba todo lo contrario….que se lo tenía que decir y que
si nos llevábamos tan bien cogiendo, porque nos íbamos a privar de eso. Así,
como jugando entre la vida y la muerte, seguí durante un buen rato, hasta que
ví que la puerta de mi dormitorio se abría y sigilosamente, entraba ella.
Estas despierto ¿? Preguntó
Si.
Eras vos, no ¿?
Si, era yo.
Y ahora ¿?
Y ahora que ¿?
Eso pregunto, y ahora que hacemos ¿? ( me dijo )
Me levanté, cerré la puerta con llave y encendí la luz del
velador. Le dije que me disculpara que no sabía que era ella con quien yo
había tenido tan maravilloso sexo, pero que a la vez, le agradecía, haberme
mostrado de pleno su ardiente sexualidad, que había logrado despertar en mi
las fantasías más dulces y las más sucias también.
Me dijo que ella también estaba arrepentida de lo que había
ocurrido, pero que también tenía sentimientos encontrados, porque tampoco
sabía que yo era tan buen cogedor y para rematarla y cambiar el tono de la
conversación dijo: Si hubiera sabido que sabías usar tan bien esa pija, te
hubiera cogido antes ¡!!! Y por fin, ambos soltamos unas pequeñas sonrisas
después de tanta preocupación.
Sin decirnos nada, nos quedamos mirando unos segundos a los
ojos y de repente, como el fuego, volvió a encenderse todo. Puse mis manos en
sus hombros y comencé a quitarle el camisón que llevaba puesto. Para mi
sorpresa, no llevaba nada debajo, lo que me permitió contemplar el cuerpo de
la mujer que horas antes había despertado mis pasiones, que no era otra que mi
propia hermana.
Me siguió en los movimientos y bajó mis calzoncillos hasta la
altura de las rodillas. Alli, yo de pie y ella sentada en la cama, volvió a
practicarme una fellatio, con la misma efusividad que lo había hecho un rato
antes y yo, tomándola de la cabeza con mis manos, incrusté mi pene en lo mas
hondo de su garganta hasta atragantarla con mi tranca. Como poseída
nuevamente, me tomó de las nalgas con sus manos y me apretó más contra sí
misma. Apartándose un poco me dijo: Hermanito…cojéme otra vez !!! Solo
empujé su cuerpo hacia atrás y le levanté las piernas. Abriéndolas con mis
manos, mi pene rígido enfiló para su cueva vaginal y en ese mismo momento la
penetré con desesperación. Mi pene entró con facilidad en su vagina lubricada
y volví a clavarme en el fondo de su conchita como lo había hecho antes…y
volví a escuchar esos suspiros que pedían, a roncos gritos, que siguiera
cogiéndola así.
Me moví en esa posición durante largo rato hasta que llego
su orgasmo y luego me retiré de su concha para levantarle mas las piernas y
ponérsela nuevamente por el orto, pero me pidió que no lo hiciera, ya que la
enculada que le había dado en el bar, mas allá de haberle encantado, le había
dejado el culo muy dolorido..así que le dije: Hermanita de mi alma, esta
leche que estas generando en mi, sale o sale, asi que te doy por el culo o te
tragas todo por la boquita, porque ya nos mandamos una grande por hoy o acaso
querés engendrar un hijo mío también ? Con su dedo, me señaló sus labios y
allá fui, a sofocar mi calentura en la boca caliente y experimentada de mi
querida hermana, que no me la chupó esta vez, sino que abrió bien la boca,
para que yo pudiera descargarme y mostrándome todo el contenido de mis huevos
sobre su lengua, se lo bebió de un solo trago.
A partir de ese día, hemos acordado no volver a pisar el
"bendito" bar y disfrutar sin culpa de nuestra sexualidad cada vez que alguno
de los dos tiene ganas.
Ya les contaré como han seguido nuestros encuentros...
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