Os voy a relatar la aventura que
he tenido durante mis vacaciones. Marché de vacaciones con mi mujer
a la Costa Brava, casi cada día íbamos a la misma playa y
más o menos siempre nos situábamos en el mismo sitio (delante
del chiringuito). El primer día, me fijé en una familia que
teníamos a escasos 3 metros de nosotros. El marido era el típico
hombre de unos 45-50 años, que siempre se sitúa debajo de
la sombrilla a leer el periódico, la mujer, Sonia, debería
tener unos 40 años, morena con el pelo largo, alta, unos ojos azules,
un cuerpazo impresionante con unas tetas grandes y firmes y los pezones
erectos y un culo duro; se notaba que hacía gimnasio para mantenerse
así. La hija, Marta, debería tener 17 años, era morena
como la madre, con el pelo rizado sus pechos no eran tan grandes como los
de la madre pero no tenían nada que envidiar. La mujer hacia top-less
mientras su marido leía y su hija se bañaba en el mar. La
visión de ese par de tetas y ese cuerpazo produjo en mí una
enorme erección, tuve que irme al agua para aliviar tanto calor.
Durante esa semana todos los días fui con mi mujer a la playa y
todos los días estuvimos a unos pocos metros de la familia, con
lo que cuando llegábamos o nos íbamos nos saludábamos
mutuamente. Todos los días tenia varias erecciones por la visión
de Sonia.
Un día mi mujer quedó
con unas amigas para ir de compras y pasar todo el día con ellas
por lo que decidí ir solo a la playa, cuando llegué los saludé
como siempre y me tumbé cerca de ellos; ese día hacia un
calor insoportable y Sonia estaba casi todo el rato en el agua jugando
a la pelota con su hija, yo me situé cerca de ellas y les pregunté
sí podía jugar con ellas, a lo que las dos respondieron rápidamente
con un ¡¡¡SÍ!!!. Estuvimos jugando un rato los
tres, con la visión de las tetas de la Sonia moviéndose para
coger la pelota, empecé a notar que mi polla se ponía cada
vez más dura, con lo que yo intentaba ir a la parte más honda
para que no se me viese; noté como Sonia me tiraba la pelota más
cerca y de tanto en tanto sobresalía mi bulto en el bañador
por encima del agua.
Entonces la hija dijo que se iba
a la arena a tomar el sol, a lo que la madre le dio la pelota porque quería
nadar un rato. Sonia me dijo si quiera ir con ella hasta la cala de al
lado nadando a lo que yo respondí afirmativamente. Al llegar a la
cala, era una cala pequeñita y en ese momento no había nadie,
nos sentamos un rato en la arena y me preguntó cómo era que
mi mujer no me acompañaba, a lo que le respondí que había
quedado con unas amigas. Estuvimos un rato charlando y mi polla volvió
a crecer, ella miró el bulto en mi bañador acto seguido metió
su mano dentro del bañador, cogió mi pene erecto y empezó
a masturbarme, yo empecé a lamer sus tetas deteniéndome en
sus duros pezones para mordisquearlos, ¡¡¡estaban durísimos!!!.
Me quité el bañador y empezó a chuparme la polla frenéticamente,
se la metía toda dentro de su boca mientras con su mano me sobaba
los cojones, era fantástico, notaba como mi polla se había
empinado como nunca y estaba dura como una piedra, al poco ella se quitó
su diminuto tanga y se sentó encima de mí, su coño
estaba húmedo y mi polla no tuvo dificultades para penetrarla hasta
el fondo mientras yo no paraba de sobar, chupar, mordisquear esos duros
pezones. Noté como se corría un par de veces y eso hizo que
yo me pusiera más caliente, mi polla iba a estallar de un momento
a otro, Sonia se percató y sacó mi polla de su cueva para
volver a lamer mi duro miembro, no tardé en tener una espectacular
corrida dentro de su boca, no dejó de chupar y lamer todo el semen
que salía de mi pene y noté como ella tenia su tercer orgasmo.
Cuando terminamos, ella se puso su tanga y yo mi bañador y nos fuimos
nadando hasta donde estaban su marido e hija tomando el sol.
Al llegar allí cada uno se
tumbó en su toalla, en un momento que el marido fue a buscar unos
helados, ella me entregó un papelito con su teléfono a lo
que yo le di el mío y quedamos en que nos llamaríamos. Su
hija nos miró, a lo que yo respondí con un guiño cuando
se fijó en mí. Al poco rato se marcharon, despidiéndose
como siempre habían hecho.
Al llegar a casa mi mujer me preguntó
qué tal lo había pasado, a lo que respondí que me
había encontrado con un amigo de cuando estábamos estudiando
y había estado todo el rato con él recordando viejos tiempos
y quedamos en vernos otro día.
Al cabo de un par de días
Sonia me llamó al móvil y me contó que su marido había
recibido una llamada urgente del trabajo y debía ausentarse durante
unos días, por lo que estaría sola en casa con su hija (no
me lo podía creer). Quedamos en vernos esa misma noche en su casa,
muy cerca de la playa y yo le conté a mi mujer que había
quedado para cenar e ir de copas con mi viejo compañero de escuela;
por lo que ella no sospechó nada.
Llegué a casa de Sonia a
eso de la 9:00, me abrió la puerta su hija Marta, estaba impresionante,
llevaba una blusa blanca que le transparentaba, con lo que pude ver sus
pechos (puesto que no llevaba sujetador), estos eran jovencitos y virginales,
llevaba unos pantalones de "pirata" negros, ajustados y pude
comprobar que llevaba tanga.
Me invitó a pasar y sentarme
en el jardín mientras su madre se terminaba de vestir. Estuvimos
charlando sobre sus gustos musicales y comprobé que se parecían
a los míos. Al cabo de unos 15 minutos apareció Sonia con
un vestido azul turquesa que quitaba el hipo, con un escote en pico de
vértigo. Durante la cena, delante de mí tenía a la
madre y a mi lado la hija, Sonia se descalzó y empezó a pasar
su pie por mi entrepierna, masajeando mi paquete con sabia discreción;
yo notaba como mi polla se ponía más y más dura e
intentaba que no se notase, aunque me estaba poniendo muy caliente. En
un momento dado a Marta se le cayó el tenedor, al agacharse a recogerlo
vi como se detuvo un instante a observar el enorme bulto que tenía
en mis pantalones y me dirigió una mirada lasciva. Con los postres,
a Marta se le cayó la cuchara un par de veces y en una ocasión
fue a parar al centro de la mesa, con lo que tuvo que meterse debajo de
la mesa para cogerlo, antes de incorporarse acercó su mano a mi
paquete y me sobó todo el bulto como queriendo comprobar lo grande
que estaba; en ese momento se me atraganto el trozo de tarta que estaba
comiendo; Marta salió de debajo de la mesa y se sentó de
nuevo.
Cuando terminamos de cenar Marta
le preguntó a su madre si me podía enseñar la colección
que tenía de música mientras su madre recogía la mesa,
a lo que ella contestó afirmativamente. Subimos al piso de arriba,
al entrar a su habitación Marta se quitó la blusa que llevaba
y me dijo que ansiaba tener dentro de sí esa polla que había
acariciado por encima de mi pantalón. Con mis manos cogí
esos jóvenes pechos y los empecé a sobar, los pezones no
tardaron en ponerse duros y aproveché para mordisquearlos suavemente;
mientras, ella había desabrochado mi bragueta y metido su mano dentro
de mi calzoncillo masajeando mi enorme polla. Se arrodilló ante
mí y después de sacarme los pantalones y calzoncillos empezó
a chupar mi pene, desde los huevos hasta la punta, lamía mi estaca
como una profesional. Nos situamos encima de la cama y aproveché
para sacarle sus pantalones y el tanga que llevaba, empece a acariciar
su coñito mientras ella seguía chupando, estaba mojadito
con lo que no me costó nada introducir mis dedos en su interior,
le froté su clítoris mientras lamía su agujero baboso,
noté como jadeaba cada vez más rápido y tuvo un orgasmo,
aproveché que estaba mojado para levantarme, poner la punta de mi
erecta polla en su coñito y de un golpe metérsela toda hasta
el final, empecé a meter-sacar mientras con mis manos no dejaba
de sobar esas tetas y sorber sus duros pezones. Mi polla estaba a punto
de explotar y ella me dijo que quería que me corriese encima de
sus pechos, que eso la ponía muy caliente, no tardé en escupir
mi leche encima de ella, le llegué hasta la cara y sacó su
lengua para recoger todo lo que pudo.
Tras limpiarnos y vestirnos, bajamos
al jardín donde nos esperaba la madre, ésta nos preguntó
cómo es que habíamos tardado tanto (unos 35-40 minutos) a
lo que Marta respondió que a mí me había encantado
el repertorio musical que ella tenía y que se nos había pasado
el rato charlando. Sonia le preguntó a su hija si esa noche no salía
con sus pandilla como cada día, a lo que ella le respondió
que sí, que no tardarían mucho en pasarla a recoger. A los
10 minutos llamaron a la puerta, eran los amigos de Marta; se despidió
de mí con un beso mientras disimuladamente me tocó de nuevo
mi paquete y me susurro al oído :" Hasta pronto".
Nos quedamos solos en el jardín,
Sonia se acercó a mí y me dijo : "Yo también
te quiero enseñar una cosa que tengo en mi dormitorio". Inmediatamente
nos levantamos y fuimos al piso de arriba, Sonia me hizo sentar en un sofá
mientras puso la canción de "9 semanas y media" y empezó
a hacer un streptease. Se movía como una gata en celo. Cuando se
quitó el vestido pude observar que no llevaba sujetador y llevaba
un tanga blanco que le transparentaba su mata negra de pelos, la visión
de aquel par de tetas moviéndose hizo que mi polla se pusiera aún
más dura. Se puso de espaldas a mí y colocando su culo en
pompa, empezó a bajarse el tanga, aquel culo moviéndose...
no podía resistir más, me abrí la bragueta y saqué
mi enorme polla; al verla ella empezó a meterse un dedito en su
coño mientras yo empecé a masturbarme, luego se chupó
dos dedos, se los restregó por sus labios y se los introdujo dentro...
hasta que tuvo un orgasmo. Se acercó a mí con toda su raja
mojada y se sentó encima mío haciendo que la punta de mi
pene rozase su entrada inundada por sus jugos, se iba sentando encima mío
muy despacio, hasta que se dejó caer de golpe, yo creí que
me rompía mi dura tranca, empezó a moverse arriba-abajo,
yo le estaba chupando los erectos pezones deteniéndome a mordisquearlos,
parecían caramelos, estaban durísimos; ella no paraba de
gemir, yo estaba loco.
Se levantó, me hizo desnudar
y situó a cuatro patas para que yo le rompiera su bonito culo. Empecé
por lamer su ano con delicadeza, metiendo mi lengua cada vez más
y más, cuando lo vi mojadito le metí mi dedo índice,
luego metí dos dedos, ella empezó a chillar y a moverse tanto
que tuvo su segundo orgasmo. Situé mi polla en la entrada de su
culito y de un golpe secó se la metí toda, dio un grito de
placer-dolor, empecé a embestir, tratando de llegar cada vez más
lejos, mis cojones le golpeaban, noté que me iba a correr, mi polla
estaba dura como nunca lo había estado. Me corrí dentro de
ella, ella se giró y empezó a lamer todo el semen que todavía
salía de mi miembro erecto, parecía un volcán en erupción.
Cuando terminó de limpiar con su lengua todo mi miembro, me dijo
que tenía ganas de darse un baño en el mar.
Nos vestimos y nos dirigimos a la
playa que teníamos a escasos metros, al llegar allí nos desnudamos
(no había nadie) y nos metimos en el agua, estaba calentita, se
acercó a mí y empezó a darme besos por la boca, el
cuello, mordisqueaba los lóbulos de mis orejas, yo aproveché
para dirigir mis manos a sus tetas, no tardaron mucho sus pezones en ponerse
otra vez erectos y duros. Con una de sus manos empezó a acariciarme
mi polla, esa sensación debajo del agua hizo que de nuevo tuviese
otra erección, acerqué mi mano a su coñito y empecé
a acariciar el clítoris, en pocos segundos su chochito volvía
a estar húmedo, la cogí en brazos y la penetré, empezó
a gemir de nuevo, mi polla entraba y salía sin parar, ella estaba
agarrada a mi cuello y yo la tenía agarrada por el trasero, el mar
golpeaba mi espalda, era una sensación absoluta, empezó a
respirar más fuerte, a gemir más fuerte, a gritar; había
tenido otro orgasmo mientras yo le mordía sus tetas. Nos dirigimos
a la arena, allí me tumbé en la arena con la punta de mi
polla mirando al cielo, ella se sentó encima de espaldas a mí
mirando al mar, jugueteaba con mi polla haciendo que sólo entrase
una parte de ella, se frotaba el clítoris, los labios, noté
como volvía a humedecerse, se dejaba caer para que se la metiese
toda, volvía a jugar, restregaba mi polla contra sus labios, su
clítoris erecto. Estuvo jugando con mi miembro durante más
de 15 minutos, como yo me había corrido 2 veces pude aguantar más
que en otras ocasiones. De pronto se lo metió todo dentro y empezó
a cabalgar furiosamente mientras gemía de placer, se dio la vuelta;
ahora la tenía frente a mí, sus tetas subían y bajaban
al compás de sus cabalgadas, cogí sus pechos con mis manos
mientras apretaba sus pezones, se corrió otra vez más; yo
notaba como mi polla se ponía cada vez más dura, empecé
a notar como me costaba aguantar para no correrme dentro de ella. Le indiqué
que se tumbara boca arriba y levantase sus piernas, me coloqué encima
de ella, sus piernas estaban apoyadas en mis hombros, empecé a penetrarla
de nuevo mientras no dejaba de apretar sus tetas. Me moví más
rápidamente, para intentar que tuviese otro orgasmo al mismo instante
que yo, ya no aguantaba más mis pelotas estaban llenas de leche
que luchaba por salir, mi tranca dura como una estaca, ella empezó
a chillar, ya le llegaba el orgasmo mis huevos la golpeaban sin cesar,
mi polla quería reventar. Empujé más, se la quería
meter hasta el fondo, romperla por dentro. Noté como mi polla explotaba
al mismo instante en que ella estaba en el auge de su orgasmo, seguí
empujando hasta el fondo, no paraba de chillar, sus tetas estaban duras,
sus pezones erectos como nunca los había tenido, mi polla no paraba
de escupir. La saqué de su coño y se la puse entre sus tetas,
allí terminé de descargar todo mi semen. Estuvimos unos 10
minutos estirados unos encima del otro, intentando recuperar fuerzas. Cuando
pudimos, nos dirigimos al agua para limpiarnos un poco, nos vestimos y
nos fuimos de nuevo a su casa.
Al llegar a su casa nos sentamos
en el sofá, me dijo que había sido su mejor experiencia en
muchos años, su marido no la follaba con ese entusiasmo, y nunca
había tenido tantos orgasmos. Quedamos para irnos viendo de vez
en cuando, siempre que su marido no estuviese y mi mujer tampoco.
He pasado un verano fantástico,
follando con la madre, follando con la hija; aunque el mejor día
fue el día que me follé a las dos a la vez, pero eso ya os
lo contaré en mi próximo relato.
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comentario, lo puede hacer en mi e-mail : POR CUESTIONES DE PRIVACIDAD ESTE EMAIL FUE REMOVIDO.