Carlota comenzó a desabrocharse los botones de su camisa bajo
la atenta mirada de sus dos hijos. Parecía divertirse por el improvisado
streaptease delante de sus hijos. Sentía rejuvenecerse y resultaba gracioso el
hecho. Carlota disfrutaba. Cuando se despojó de su blusa la lanzó al aire,
sonriente y coqueta. Se podían adivinar con claridad sus voluminosas tetas. Su
hijo Christian no podía apartar su mirada de sus grandes tetas, y aún más,
cuando finalmente Carlota se libró de los sostenes y ofreció con generosidad la
visión de sus turgentes y rotundas tetas. Christian y Brandi aplaudieron al
unísono la audacia de su madre, y Carlota sonrió a sus hijos y meneó sus tetas
delante de ellos. A continuación la falda cedió y cayó al suelo, ayudándose del
contoneo de caderas que Carlota ejercía. Carlota con arrojo y osadía se bajó
finalmente las bragas, que se resbalaban por sus piernas y cayeron al suelo.
- Bueno, hijos míos, ya está. Al final aquí me tenéis
totalmente desnuda. Debo estar loca. Mira que dejarme persuadir por las
travesuras y desvergüenza de mis hijos.
Brandi, divertida, se levantó del sofá y fue al encuentro de
su madre, riéndose con desenfado. Su hermano Christian permanecía sentado y
alucinado contemplando los cuerpos desnudos de su madre y de su hermana Brandi.
- Has visto, mamá, qué bien. Mira, Christian no aparta la
mirada de nosotras. Debe estar contentísimo. -
- Bueno, Brandi, he de reconocer que al final me he atrevido.
Y bien, hijo, ¿ qúe te parece tu madre ? Creo que a mi edad todavía me mantengo
en forma. Creo que todavía tengo un cuerpo esbelto. -
- Sí, mamá, todavía estas muy resultona. Serás mi madre pero
tienes un cuerpo espléndido. No veas, mamá, tus tetas son magníficas, todavía se
mantienen bien firmes, sabes. -
- Vaya, hijo, gracias. Resulta curioso sentir que mi propio
hijo piropee mi cuerpo y me comente que le complace ver mis tetas.
Christian en seguida comenzó a desnudarse. Sentía cierto
recelo a desnudarse delante de su propia madre, pero contemplar la desnudez de
su madre le daba confianza y tranquilidad. Christian estaba excitado y su polla
lo evidenciaba. Cuando estuvo totalmente desnudo sentía cierta vergüenza al no
poder evitar que su polla enardecida mostrara su grado de excitación.
Carlota miró la polla de su hijo Christian con asombro y
deleite. A Carlota le pareció bonita la polla de su hijo, grande y poderosa. Se
sentía orgullosa de tener un hijo tan bien dotado. Carlota miró la polla de su
hijo con atención. Resultaba muy extraña aquella situación.
- Vaya, hijo, sabes que estás muy bien dotado, tienes una
polla espléndida, aunque no resulte bien que lo diga una madre a su hijo. Qúe
situación tan extraña, hijos míos. Y bueno, Christian, tienes un cuerpo muy
atlético, sabes. -
- Verdad, mamá, que mi hermano está muy bueno. -
- Sí, claro, Brandi, pero sigo viendo mal que mis dos hijos
mantengan relaciones sexuales entre ellos. Yo creo, Brandi, que no tendrías que
follar con tu hermano. ¿ Me promete, Brandi, que ya no te follará más veces tu
hermano ? -
- Ay, mamá, no insistas más. A mi me encanta que me folle mi
hermano. Además creo que es la mejor manera de mostrar a mi hermano el cariño
que siento por él. Yo creo que debemos ser naturales, frescos, mostrarnos con
naturalidad, sin complejos.-
- Está bien, hija mía, ya veo que tendré que aceptar que mis
dos hijos se dediquen a follar mutuamente. Sólo, ser precavidos y no levantar
las sospechas de papá. Yo os dejo que folleis pero tener cuidado de que no os
sorprenda vuestro padre. Vaya, fijáos, con la conversación me he olvidado por
completo que estamos los tres completamente desnudos. -
- Ves, mamá, como no es nada malo mostrarse con naturalidad.
-
- Ya veo, hija. Lo cierto es que tiene gracia esto de estar
desnuda ante vosotros. Bueno, hijo, estás muy silencioso. Tienes una hermana que
está como una cabra, insiste que quiere que la folles, y al final tengo que
claudicar. Os dejaré que continuéis follando aunque me parezca una obscenidad e
incestuoso. -
- Bueno, a mi me encanta follarme a mi hermana. Es estupendo
que lo apruebes, mamá. -
- Bueno, hijo, no he dicho que lo apruebe, sólo que lo
consiento. Total, si os lo prohibo, seguiréis follando a escondidas.
Mejor saberlo y consentirlo. Bueno, hijo, entonces crees que
todavía tu madre se mantiene en forma. -
- Sí, mamá, tienes una figura espléndida.. Mis amigos siempre
me lo comentan, me dicen que vaya madre que tienes. Y están en lo cierto, mamá,
y ahora viéndote totalmente desnuda lo puedo confirmar. Mi madre está buenísima.
-
- Vaya, hijo, gracias. Suena tan chocante recibir piropos
proviniendo de tu propio hijo. Pero, me gusta, ciertamente. Me siento halagada.
Y, bueno, hijo, tienes la polla bien empinada, eh. Y lo cierto es que tienes una
polla bien grande. Estoy sorprendida. Claro, que supongo que la última vez que
tuve ocasión de verte la polla, hijo, sería cuando eras pequeño y todavía te
bañaba yo. Y, claro, verte ahora desnudo, hijo, y contemplar esa polla tan
hermosa me desconcierta. -
- Bueno, mamá, yo también estoy muy sorprendido, y para ser
sincero me da algo de vergüenza estar desnudo delante tuyo, mamá, y con la polla
empinada. -
- Ya, pero no te da vergüenza joderte a tu hermana Brandi,
eh. -
- Bueno, hijos, quizás será mejor que nos vistamos, vale. Me
ha parecido divertido y agradable esto de desnudarnos y vernos desnudos. Creo
que a partir de ahora la desnudez entre nosotros no debe causarnos vergüenza
alguna. -
- Ay, no, mamá, sigamos desnudos. Papá está de viaje y no
volverá hasta mañana por la noche. Es muy emocionante continuar desnudos. -
- Ay, Brandi, eres incorregible, hija. No estás contenta, me
he desnudado completamente y he reconocido que me divierte estar desnuda delante
de vosotros. Me tengo que ir a acostar porque mañana tengo que madrugar y no me
gusta llegar tarde al trabajo, hija. -
- Mamá, me dejas que te toque las tetas. -
- Christian, ¡ qúe dices ! Quieres meterle mano a tu propia
madre. -
- Ay, sí, mamá, déjale a Christian que te toque las tetas.
Será emocionante. -
- No sé, hijos. Soy tu madre, Christian. No sé, supongo que
no es nada malo, pero no es muy corriente. Bueno, está bien, pero luego me
dejáis que me vaya a acostar, eh.
Christian, emocionado y osado, alargó sus brazos y con ambas
manos comenzó a sobar y manosear las tetas de su madre. Sintió escalofríos por
todo su cuerpo, excitado y exaltado por la sensación que le provocaba frotar las
tetas de su madre. Las apretaba, las juntaba y pellizcaba sus pezones con
entusiasmo, percibiendo el calor que transmitía. Su madre se sintió halagada y
sorprendida por el entusiasmo y ansiedad, y aceptó sus caricias y manoseos con
agrado. Carlota comprobaba cómo su hijo frotaba sus tetas olvidándose del hecho
de que se trataba de su propia madre. No acababa de entender cómo su hijo podía
actuar de forma tan atrevida y desvergonzada. Estaba metiendo mano a su propia
madre. Pero Carlota se sentía complacida y halagada. Sentir las suaves manos de
su hijo Christian apretando sus tetas le provocaba una sensación extraña pero
también muy agradable.
- Bueno, hijo, vaya manera de manosear las tetas de tu madre.
Ya veo que te encanta sobar mis tetas, hijo. -
- Ay, mama, es estupendo. -
- Ya veo, hijo, te follas a tu hermana y todavía pretenderás
joderte a tu madre, eh. -
- No, mamá. -
- Venga, hijo, no me digas que en el fondo no te gustaría
follarme. -
- Sí, Christian, fóllate a mamá. Sería increíble y tan
emocionante. -
- Bueno, hija, tú vas muy rápido. No sé, hijo, vuestro padre
esta noche no dormirá en casa y lo cierto es que estar totalmente desnuda ante
vosotros y tus constantes manoseos me han puesto algo cachonda, si quiero ser
sincera. No sé, suena muy fuerte que te folle tu propio hijo, la verdad sea
dicha, pero claro, bueno, hijo, tú qúe dices, te follarías a tu madre.-
- Bueno, mamá, no sé, suena tan indecente. -
- Te has follado a tu propia hermana. -
- Sí, mamá, pero, claro, follarte a ti, mamá, es muy
diferente. Eres mi madre. -
- Ay, hermanito, sí, anímate. Mamá está dispuesta a que la
folles. -
- Bueno, Brandi, hija, no he dicho eso, eh. Sólo le estaba
preguntando a Christian qué opina sobre la posibilidad de follarse a su propia
madre. -
- Bueno, mamá, si quieres podemos follar. Sería muy
emocionante. Aunque me siento algo intimidado. Me he atrevido a sobarte las
tetas, mamá, pero follarte es muy distinto. -
- Ay, mira, hijo, será mejor dejarlo. No sé lo que estoy
diciendo. No puedo follar con mi propio hijo. Es una perversión. Un poco más y
caigo en la tentación. Aunque, hijo, quizás follar no, pero sabes, te voy a
chupar la polla, vale. Verás que bien.
No voy a permitir que te vayas a dormir sin correrte. Además
supongo que yo soy la causa de que tengas la polla tan empinada, hijo. -
- Sí, mamá. -
- Bueno, Brandi, hija, al final le comeré la polla a mi hijo.
Follar me parece demasiado. -
- Qúe emocionante, mamá. Voy a coger la cámara de vídeo. Me
gustaría tomar unas imágenes de mi madre chupando la polla de mi querido
hermanito.
En primer lugar, Carlota agarró la polla de su hijo y comenzó
a menearla al mismo tiempo que jugaba con sus cojones amasándolos y
golpeándolos. Estaba emocionada, sentía el calor y palpitaciones que transmitía
la polla de su hijo y el grado de dureza y erección. Carlota sonrió a su hijo
Christian. Y a continuación se metió la polla de su hijo en la boca, y comenzó a
mamarla con cariño y amor de madre. Cuando Christian percibió los besos y
lametones de su madre a su polla creyó hallarse en el paraíso. Los labios
carnosos de Carlota apretaban la polla de su hijo y chupaba con fruición y
adoración. Carlota se sentía emocionada al percibir el aroma de la polla de su
hijo y la sensación de placer la embargaba por completo. El placer que sentía al
chupar la polla de su propio hijo era indescriptible y mágico. Carlota se
esforzaba al máximo por tragarse entera la polla de su hijo y podía sentirla
pugnando en su garganta. Era maravilloso la multitud de sensaciones que
recorrían su ser al mamar la polla de su hijo Christian, sentirla entera dentro
de su boca, sus vibraciones. Ver a su propia madre chupando de forma apasionada
y efusiva su polla provocaba en Christian una sensación extraña e increíble.
Christian hubiera deseado que aquellos momentos fueran eternos, que su propia
madre continuara chupando su polla durante una eternidad, pero ya no podía
resistir más, y justo en un instante que su madre lamía con cariño el extremo de
su polla, Christian lanzó con furia un gran chorro de semen, que llenó su lengua
y salpicó el rostro de su madre. Carlota se sintió abrumada al recibir el semen
de su hijo súbitamente. No estaba preparada. Pero percibir el sabor del semen de
su propio hijo la volvió loca y voraz y se tragó la polla de su hijo mientras
continuaba arrojando chorros de semen que inundaba su boca. Carlota abrió su
boca y mostró su lengua totalmente impregnada de semen, que también se esparcía
y fluía por sus labios y por su barbilla.
- ¡ Ay, mamá ! -
- ¡ Dios mío, pero que he hecho, le he chupado la polla a mi
propio hijo ! Debo estar loca. Y me he tragado su semen. ¡ Dios mío ! Mira,
hijos, vamos a olvidar lo que ha pasado hoy, vale. Supongo que habré perdido el
control con vuestros juegos, pero esto no debe volver a pasar, eh. Me voy a
acostar, hijos. Tengo la boca llena de leche.
Carlota, confundida y desconcertada marchó a su dormitorio.
Christian, excitado, permaneció echado sobre el sofá mientras su hermana Brandi
lo miraba feliz. Brandi se acercó y quiso probar restos de semen que permanecían
en su polla. Y se tragó la polla de su hermano. Brandi tuvo suerte, todavía
podía degustar restos de su semen, que tragó con cariño.
- No veas, Christian, no puedo creerme que mamá te haya
chupado la polla y tragado tu leche. Es demasiado, una pasada. -
- Yo tampoco, hermanita. Estoy alucinado y trastornado. No
veas, tu propia madre comiéndote la polla. Es tan indecente e inmoral.-
- Qué bien, eh, hermanito. Ahora podremos comportarnos con
total desvergüenza, como mamá se ha apuntado a nuestros juegos.
Podrás follarme con total tranquilidad. -
- Sabes, hermanito, nunca me cansaría de que me follaras.
Debo ser una insaciable y una viciosa, pero me encanta ser así.
Bueno, hermanito, vamos a la cama. Mañana tengo que madrugar,
vale. -
- De acuerdo, hermanita.
Esta es la séptima parte de una serie de relatos que mucha
gente ya seguro que conoce, y como creo que en esta página no están expuestos,
pues yo me ocupo de que todo el mundo los conozca.
En total creo que son unos 15 relatos más o menos, intentaré
poner cada día uno.
Comentarios, sugerencias o críticas, son bienvenidos.
Y si alguien quiere algo, mi msn es:
POR CUESTIONES DE PRIVACIDAD ESTE EMAIL FUE REMOVIDO (ojo, no es mi
correo).
Saludos.
PD- Perdón si hay algún fallo, intento ponerlos lo mejor
posible.