Era ya de noche cuando me fui del parque. Estabas bella como
siempre o como yo suelo verte, ya que tenías la cara oculta por tus manos,
llorando y tus largos cabellos tapaban los dorsos de tus manos, y aún así no
dejabas de ser bella. Dios, como me lamento haber sido el causante de tus ríos
de lágrimas, pero no podía (y no quería) seguir causándolos más, es por eso que
te dije adiós esa noche….
Hasta ahora recuerdo la tarde en que te conocí, eran cerca de
la 1:00 p.m. y vendías guantes afuera del laboratorio de anatomía, curiosamente,
algunos rayos de sol caían caprichosamente sobre tus cabellos y tu cabeza, juro
que sólo te faltaban alas para ser completamente un Ángel, Aurea. Siempre he
sido tímido, más te compré un par teniendo suficientes para acabar el año
completo… Luego no te volví a ver … hasta 6 meses después…
Me pregunto si hubiese sido mejor haber faltado ese día
quizás, de esa forma, ambos hubiéramos conocido más felicidad ¿no?, pero ¿Cómo
haberlo sabido? Otra vez el mismo rayo de sol sobre tus cabellos (O quizás eran
amigos de los primeros) la misma expresión angelical que ponías mientras
hacíamos el amor, llevabas puesta un collete con dos esferas peludas que
sostenían tu intensa cabellera negra…
Dime amiga, ¿Por qué has sido mala y le has hecho eso al
pobre conejito? Fue macho ¿no? Dime ¿Qué partes le has cortado para hacerte
ese collette?
Y soltaste una risa burlona abriendo tu boca como los íconos
del Messenger y te ví perfecta, y, vomitando mi timidez cada vez menos, te fui
conociendo… Y me gustaste, y te gusté y pese a lo que decían los demás de ti, yo
creía en ti, y tu en mí, eramos abanderados del otro, amaste mis
contradicciones, yo amé tu odio por todos los demás, amé tu cuerpo y tus maneras
refinadas, casi imperceptibles de decir lo que tenías que decir que, estoy
seguro, el propio Einstein después de 5 minutos de haberte dicho la última frase
hubiese descubierto que siempre tu tenías la última palabra.
Había un pequeño problema con nosotros amiga. Nos llevábamos
4 años. Yo te quería y te amaba y, por lo que hacías, tenía miedo de expresar mi
amor, y te lastimaba, y te hería y tu hacías lo mismo conmigo, y luego las
curabamos encima del escritorio de tu casa con tu madre en el otro cuarto y tus
abuelos en el techo y era una locura hacerlo ahí, con todas las cosas posibles
que puediesen salir mal, algo casi tan equivocado como lo nuestro… Me pregunto
alguna vez si tu madre se preguntaba, cada vez que ibamos a estudiar al
escritorio ¿Por qué llevarán yogurt y miel?. Me acuerdo que te ponías esa falda
roja al llegar a tu casa, con nada debajo, que tocaba la falda y tocaba tu
cuerpo, que ésta abría mientras te sentabas sobre mí y mientras volteabas la
cabeza para besarme o pasarme tu lengua por mi cara y nos reíamos por lo
asqueroso que puede haberse visto…
Pero no eras feliz. No eras feliz sin embargo yo sí, y eso es
egoísmo, no podía dejar de hacerte llorar los lunes ni los sábados, por que no
podía sacarte los fines de semana y un buen día me dijiste:
Federico, no quiero que pienses mal pero, creo que es
mejor si te lo digo yo…algunas personas malintencionadas van da decirte…. El
domingo en el zoológico estuve agarrada de la mano con Henry …. Me sentía
sola y como no salimos los fines de semana…. No salimos… no paso nada…
disculpa… te quiero… te amo… no les creas…
"Cuando llegues a una bifurcación… Tómala" osea elige, y yo
elegí, no eras feliz conmigo… yo había fracasado …
Yo no me rindo fácilmente, lo que ocurre es que antes eran
amigos cercanos a tu casa, luego conocidos siempre salías o aceptabas regalos…
lo siento amada amiga, el amor es confianza y ese día mi confianza murió por
hemorragia…. No quise seguir más allí, ¡Díos! Busqué un salon de clases donde
pudiera oir a algún docente y escapar de allí, pensar en células y bacterias y
compuestos inmunes y dejar todo aquello para pensarlo luego… pero si llegas a
una bifuración debes tomarla osea elegir, y yo no podía seguir así… yo elegí, 3
semanas después, …
Ibamos a ir al parque donde me declaré… Siempre tuviste algo
de pitonisa :
No vayamos ahí, por favor, vamos al que está cruzando Av.
Aeronáutica
Ese era el parque de las peleas, la última pelea.
Y allí te lo dije, y allí te dije adios y acaso te quiero
todavía hoy año y medio después, me duele verte pasar con Henry agarrados de la
mano y te veo feliz y soy feliz y desdichado al mismo tiempo, hoy que escribo
esto en la banca en donde te dije adiós dejo un mensaje por si algún día
regresas y se te ocurre dejar uno a ti para mí, sé donde has de escribirlo y si
algún día lo haces encontrarás el mío, espero que no esté muy tarde ya, para que
el tiempo y el destino hayan terminado de destruirlo y éste llegue a tí.
"Aurea te sigo amando pese al tiempo, pero puedes irte a la
mierda"
Así te volverás a alejar de mí y serás feliz una vez más.
Federico portello
Lector, escribe de vez en cuando para saber como puedo ser
mejor. Si son mujeres… desearía su opinión.