Creo que mi testimonio puede ser
importante ya que yo soy ciega desde que tenía seis años.Perdí
la vista a raíz de un accidente automovilístico y ya me fué
imposible recuperarme.Me eduqué en un instituto especializado y
soy una no vidente que puede manejarse con toda comodidad a mis 22 años.Tengo
muchos amigos y conocidos en mi misma situación pero también
alterno con gente vidente ya que mis padres están en muy buena situación
económica y casi siempre nuestra casa está llena de gente.
Quiero aclarar que los ciegos conocemos
la perspectiva del lugar que habitamos o por donde nos movemos con una
precisión muchísimo mas exacta que alguien que no es ciego
puesto que debemos agudizar el resto de los otros sentidos al máximo.El
hecho de que yo sea ciega no me impide gozar de la vida en todas sus facetas
como por ejemplo: el sexo.Quiero hablar de mi vida sexual porque gozo tanto
entregándome al placer de los sentidos-aunque me falte la vista-que
me cuesta creer que existan hombres y mujeres que tengan problemas con
algo tan natural.
me inicié sexualmente con
Pablo,un chico no vidente que era compañero mío en el colegio
especializado donde cursábamos nuestros estudios.Ambos teníamos
mas o menos 17 años.Si bien yo había rozado con mis dedos
el contorno de un cuerpo humano-en el sistema Braille se lee al tacto-no
tenía en realidad la mínima impresión sobre el cuerpo
de un varón y sí tenía una curiosidad terrible.Mi
cuerpo estaba muy sensibilizado puesto que yo me masturbaba por las noches.Recorría
mi vientre con las llemas de mis dedos ya que ya estaban amaestradas en
el arte del tocar,y cuando llegaba a mi pelvis desenredaba los pelillos
que habían comenzado a crecerme.La pubertad no me tomó desprevenida
puesto que como ya dije,siempre he tenido amigas que no tienen problemas
con la vista.Con ellas charlaba durante largas horas y me contaban cosas.Me
contaban por ejemplo,cómo era un pene.Una de ellas,Alicia,un día
me dijo:"Qué lástima que no puedas verlo...! Un miembro
es lo mejor...es como esto" me dijo y me puso en la mano un cilindro
de plástico que se iba afinando hacia una de sus puntas y terminaba
redondeado.Lo palpé un momentoy luego le pregunté qué
era puesto que del otro lado del extremo tenía una base chata y
algo así como una tapa. "Es un vibrador,escucha..."me
dijo y a continuación escuché un zumbido.Luego me explicó
que algunas mujeres lo usaban en reeemplazo del pene cuando estaban sin
pareja o simplemente lo usaban igual ya que daba mucho placer.
Me dijo que se colocaba sobre el
clítoris, que era una protuberancia pequeña que teníamos
las chicas en la punta del sexo.Yo ya sabía lo del clítoris
porque cuando me tocaba de noche y sentía la calentura,eso se me
ponía duro.Luego de que yo me aliviaba,se me ablandaba nuevamente.También
sabía que el clítoris,según nos había dicho
la profesora,era un primitivo pene atrofiado en las mujeres.Todo esto yo
lo sabía,realmente la pubertad fué un camino secreto pero
creo que lo es para todos los adolescentes,aun para los más liberados.
Con pablo por las noches paseábamos
por el parque del instituto y a veces íbamos a una glorieta que
había detrás del edificio,era nuestro escondite.Nos quedábamos
charlando hasta que escuchábamos la campana que nos llamaba a nuestros
dormitorios.Todos los estudiantes teníamos allí bastante
libertad aunque las otras chicas no parecían hacer demasiado uso
de ella en el colegio.La cosa era cuando salían de vacaciones.Una
noche yo estaba charlando con Pablo cuando noté que su voz se había
puesto tensa.Me dijo que se sentía raro y que el perfume que yo
usaba le producía una cosa como "muy sensual" en todo
el cuerpo.Yo me reí y le dije "¿Quieres que nos conozcamos...?"
no sé porqué le pregunté eso,quizás porque
nosotros necesitábamos tocarnos para sabernos.Yo ya sabía
la cara de Pablo porque de tanto en tanto lo tocaba,sobre todo cuando no
le creía algo o cuando pensaba que me estaba haciendo una broma.
Esa noche me acuerdo que yo tenía
puesto un vestido de algodón muy fino y vaporoso.Me lo había
traído mi madre de uno de sus viajes.
Sentí que la mano de Pablo
rozó el borde del escote de mi vestido y me estremecí.Las
piernas y los muslos se me ablandaron y un hormigueo extraño me
agarró en las palmas de las manos y en la planta de los pies.Yo
quería tocarlo ahí,entre las piernas pero no me animaba.El
empezó a respirar rápido y escuché ruido de telas
y luego un cierre que se bajaba.Con el corazón anhelante me quedé
inmóvil.El tomó una de mis manos y me dijo :Mira lo que tengo
aquí..."y fué llevando mi mano hasta detenerme cerca
de su ropa.Yo sentí un calor que emanaba del lugar donde debía
apoyar mi mano pero no me decidía.De pronto él me la bajó
más aún y la piel de mi mano tomó contacto con una
cosa caliente.Cerré lentamente mi mano alrededor de eso y me dí
cuenta de que era como el cilindro que Alicia me había mostrado,pero
no era tan liso,tenía alteraciones como las venas de los brazos
y además una cosa como si hubiera sido una capucha de piel.Era caliente
y suave.Lo apreté un poquito y sentí lo duro que era y me
dió una gran desesperación.Tanta que lo tomé con mis
dos manos y lo acaricié como si hubiera sido un bebé.Pablo
se quejó pero no de dolor sino que emitió un sonido como
de un placer retenido. Me enseñó a tocarselo abarcando mi
mano alrededor del miembro subiendo y bajándolo.De pronto el costado
de mi mano se topó con una cosa carnosa y resultó que eran
los huevos o testículos.Los exploré con mis dedos tratando
de hacerme una imagen de cómo se verían.Estaban velludos
y bastante duros.Pablo me pidió que le siguiera bajando y subiendo
y comenzó a dar chillidos placenteros.Una cosa le brotó de
golpe y un líquido caliente me mojó la mano.Se me puso resbaladiza
y luego se convirtió en crema.Era como almidón.El olor era
muy extraño,un olor que yo nunca había olido.Pablo me dijo
que había acabado y que si yo lo dejaba él me iba a hacer
acabar a mí.Puse un poco de reparos pero cuando sentí que
su mano avanzó bajo la pollera de mi vestido algo se me hizo un
nudo en la boca del estómago.Quería abrir las piernas porque
era una sensación parecida como querer orinar pero más cerca
del placer que de otra cosa.Tenía como algo que quería largar
por entre las piernas,algo parecido a cuando yo me tocaba por las noches
en el dormitorio...Dejé que él me tocara y cuando sus dedos
se apoyaron sobre los bordes de mi braguita los dejé entrar.El corazón
me latía muy fuerte,quise gemir pero no pude porque no me salía
la voz.Le agarré la mano porque tuve miedo de desmayarme, pero esa
sensacion de querer dejarlo hacer lo que él qusiera era más
fuerte que yo.Al mismo tiempo sentí que una cosa que me latía
en el clítoris,con cada latido me impulsaba hacia afuera,una gotita
de flujo.No me daba verguenza ni mucho menos.Yo escuchaba la respiración
cada vez más agitada de Pablo y sentía sobre mi cuello su
aliento caliente.El abrió un costado de mi bikini y metió
su dedo,lo hizo resbalar a lo largo de mis labios intimos y luego los abrió
muy suavemente.Me daba golpes de calor y frío alternativamente.Las
puntas de mis senos estaban duras,era una sensación nueva y desconocida.Luego
él hundió un poquito su dedo y lo agitó dentro mío.Ahí
sí que creí que me moría...Le pedí que me dejara
tocarlo nuevamente y cuando él se arrimó de tal forma que
no pude hacerlo noté que su cosa estaba nuevamente dura,como antes
de que le saliera el líquido que me había mojado la mano.El
se acostó sobre mí y apuntó la punta de su sexo contra
el mío pero como yo tenía el bikini puesto no me podía
entrar.Rápidamente y sin que él me dijera nada,me la saqué
y la guardé en el bolsillo de mi vestido pues los que somos ciegos
sólo tenemos la memoria como ayuda.La cuestión es que cuando
me levantó el vestido yo me abrí de piernas.Temí que
si metía su miembro me hiciera daño pero el deseo era más
fuerte que todo.Cuando la punta de su pene entró sólo sentí
un estironcito en la piel de mi vagina pero estaba tan desesperada que
sólo quería tener toda esa cosa dentro mío y moverme.Yo
no sabía cómo debía moverse una chica pero el instinto
me guió ya que poco a poco me la fué poniendo.Yo gemía
y exhalaba pequeñas quejas pero no de dolor sino de placer...Oh...cuando
la tuve toda entera dentro mío yo sentí que estaba clavada
por esa carne tan caliente y Pablo me daba besos en la boca metiendo su
lengua dentro de la mía,parecía tan descontrolado como yo.Mia
pechos estaban aplastados por el suyo y esa impresión tan íntima
me hizo desearlo aún más,El se movía un poco torpemente
pero era su primera vez,según me enteré después.Recuerdo
que a poco de moverse,volvió nuevamente a eyacular pero lo hizo
en la entrada de mi vagina pues según me confesó no quería
que yo tuviera problemas.Pero lo que yo quería era desahogar esa
necesidad tan imperiosa,así que me quedé levemente acongojada
ya que se le había ablandado el pene.Me dijo que esperara un poco
y saliendo de mí,se arrastró hacia abajo.Al principio no
comprendí qué es lo que iba a hacer pero luego... Oh! cuando
metió su lengua entre mis piernas creí adorarlo.La mivió
rápidamente haciendo cosquillas en mi clítoris y levanté
las rodillas,hubiera querido que metiera su lengua y su cabeza entera dentro
de mi vagina que estaba tan mojada.Su lengua me hizo desesperar y el pecho
se me cerró y los ojos se me llenaron de lágrimas.Una emoción
terrible me sacudió de arriba a bajo y mordí mi mano para
no gritar porque creí que se me rompían los huesos y los
músculos con una especie de calambre que me tensó toda hasta
que cuando llegó su punto máximo fué como una ola
que me sumergió en un placer terrible y empecé a acabar mientras
apretaba fuertemente los párpados y mi pelvis se sacudía
compulsivamente hacia arriba y adelante.
Luego de eso quedé exhausta
por unos segundos mientras la lengua de él seguía lamiéndome.Estaba
tan asombrada de eso tan placentero que no podía entender cómo
era posible que eso se reprimiera o que algunas personas lo vieran tan
mal.No comprendí porqué los adultos nos incitaban a cuidarnos
del sexo...Como si fuera algo negativo o desagradable...!No tuve tiempo
de pensar mucho porque enseguida continuamos nuevamente.Con Pablo nos acostamos
casi todos los días luego de aquella experiencia y cuando terminé
mis estudios allí y volví a mi casa comencé a tener
relaciones con cuanto muchacho conocía en el círculo de amistades
de mis padres.Una de las cosas que siempre noté es que cuando mis
amigas dicen que un tipo es feo,no tienen ganas de hacer el amor con él.Como
yo no veo,a mí me gustan todos.No me gustan los que tienen voz aflautada
o que son muy gordos,pero en general no tengo problemas para bajarme las
bragas y hacer el amor en cualquier parte que esté.Mi amiga Alicia
fué la primera que me escuchó contarle acerca de mi vida
sexual y la que me aconsejó sobre los métodos anticonceptivos.También
me dice que yo tengo la ventaja de que como no puedo ver si un tipo me
gusta o no,me puedo acostar con cualquiera.Lo que pasa es que a mí
me gustan todos los hombres que son educados y a quienes conozco a través
de su conversación.Cuando entro en confianza los palpo y ello parece
entusiasmarle.Tengo un amante casado que siempre me dice que cada vez que
me acerco y lo palpo siente como cuando tenía doce años y
lo tocó la primera mujer de su vida.En cuanto a mí,no tengo
pareja fija y no sé si la tendré pues cada vez que oigo una
nueva voz masculina cerca mío,no puedo resistir la tentación
de entablar algún tipo de acercamiento que al final me lleve a un
orgasmo glorioso.Soy un poco tímida,pero no tengo complejos,talvez
por mi carencia.No me importa que cuando estoy desnuda me vean mis amantes.Lo
único que me importa es gozar mucho de la naturaleza que tengo en
el cuerpo.Muchas veces pienso que no sé si sería tan feliz
si estuviera sujeta a todos los complejos que parecen animar a las demás
mujeres,incluyendo a muchas de mis amigas.No puedo imaginar visualmente
como es un miembro pero lo conozco a la exactitud,no sé cómo
explicarlo.He practicado mucho el coito anal y he gozado intensamente con
él,es más,es uno de mis métodos anticonceptivos más
gozosos y eficaz.No me duele ya que no tengo ningún problema en
relajarme y entregar mi ano a un buen miembro que me haga feliz.Tampoco
tengo límites con el tamaño del pene de un hombre,ya sea
grande o pequeño,para mí un falo es siempre un falo y por
lo tanto un instrumento de placer.Sé distinguir perfectamente al
tacto el momento en que un hombre está por eyacular y también
sé retenerlo con una ligera presión de mi dedo cerca de la
entrada de su ano.Soy sexualmente hablando,una chica realizada.