Alicia y yo estábamos por casarnos. Un matrimonio amigo,
Sergio y Victoria ofrecieron su casa para hacernos la despedida de solteros.
Alicia tenía 27 años, alta, buen cuerpo.Ambos éramos de la misma edad solo que
yo era algo gordo. Sergio y Victoria rondaban los 40 y tenían ya tres chicos.
Sergio era atlético y tenía un aire a Freddy Mercury. Victoria era petisa, algo
gordita, con buenas tetas y pelo corto y rubio. El día de la despedida comimos,
bebimos, bailamos y como final nos embadurnaron con todo lo que había al
alcance: desde huevos y harina hasta todos los productos líquidos y cosméticos
que pudieron rescatar. Todos los invitados nos dejaron en ese estado y se fueron
a una confitería céntrica mientras los dueños de casa se quedaron a acomodar un
poco mientras nos bañábamos.Más tarde nos encontraríamos con el resto.
Nos bañamos rápido y nos pusimos ropa cómoda. Por mi parte
short de baño y Alicia una malla enteriza discreta pero que le marcaba bien sus
formas.
Cómo era temprano, Sergio propuso que miráramos una porno
"Para que aprendamos algo" dijo en tono de broma. La película era una de
aquellas donde valía todo. Victoria y yo estabamos sentados alrededor de la mesa
redonda mientras que Sergio y Alicia estaban sentados en un sofá cercano.
Al ver aquellas escenas me exité bastante y mi pene estaba a
punto de estallar bajo el short. Victoria, se percató de ello y con disimulo
puso su mano en mi rodilla apretándola. Nos miramos y su cara me dijo que se
ofrecia sin condiciones. Incómodo por la situación miré hacia el sofá y ví que
Alicia y Sergio conversaban animadamente ajenos a lo nuestro. En eso Alicia se
levantó para ir al baño. Sergio le dijo que tuviera cuidado ya que el botón del
inodoro no funcionaba bien, por lo que la acompañó para que no tuviera
problemas.
Al quedarnos solos Victoria manoteó mi bulto y se escabulló
bajo la mesa. Sin palabras me bajó el short y empezó a chuparme el pene con
fruicción. Mi exitación era tanta que acabé de inmediato en su boca. Sin
pensarlo la levanté , la tendí sobre la mesa, le levanté el pareo que llevaba
puesto y, corriendo un poco la malla se la metí hasta el fondo. Victoria no pudo
contener un grito de placer.
Sergio y Alicia vinieron corriendo y quedaron petrificados al
ver la escena. Sin decir palabra Alicia manoteó el bulto de Sergio y empezó a
restregarlo desvergonzadamente. Sergio la tomó de la cintura y la tiró sobre el
sofá. Sacó su pedazo erecto y sin sacarle la malla la penetró inmediatamente. Al
ver esto me exité más y seguí bombeando dentro de Victoria, luego la dí vuelta y
se la metí por el culo. Super exitada Victoria me apartó de ella, agarró mi pene
y me llevó hasta el sofá. Hizo que Sergio se sentara y abriéndole las piernas a
Alicia la sentó sobre el pene de él. Salivó sobre el ano de Alicia y antes que
me diera cuenta introdujo mi pene en él.
Alicia al verse doblemente penetrada comenzó a moverse como
nunca y a gritar de placer. Sergio y yo en tanto le dábamos sin asco. Victoria
se paró sobre el sofá enfrentando a Alicia. Abrió su cola e hizo que Sergio
lamiera su ano. Agarró la cabeza de Alicia y la obligó a chuparle su vulva.
Alicia se prendió en seguida, si bien nunca había estado con una mujer el placer
que estaba recibiendo por delante y por detrás solo la impulsaba a seguir. En
medio de un orgasmo simultáneo acabamos los tres en un grito espectacular.
Después repetimos la escena cambiándolas a ellas de lugar y alternándonos Sergio
y yo en darles a ambas por delante y por detrás. Pasamos una noche increíble.
Demás está decir, que en la confitería céntrica, aún nos siguen esperando.