Alexandra.
Ese fin de semana mi chica se iba de viaje y me dejaba solo;
así que tenia una oportunidad de tener un fin de semana distinto. Me excitaba la
idea de hacer gozar a alguien distinto y que quisiese lo mismo que yo, me
encantan las fantasías y los juegos de sexo por placer sin ataduras ni tabúes,
desenfrenadamente y sin pudor.
Mediante una sección de contactos de la web nos conocimos,
primero por teléfono y quedamos para vernos, Alexandra parecía una persona muy
decidida y excitante, nada mejor para el sexo que alguien que sabe lo que
quiere.
Yo sabia muy bien lo que quería, así que durante la semana
tuve la polla muy dura en el trabajo fantaseando con lo que pasaría ese fin de
semana. Mi compañera de trabajo alguna vez lo notó y se sonrojo, y me imaginaba
a Alexandra mirandome el paquete sabiendo que estaba empalmado pensando en ella
y que más tarde la tendría entre sus labios y entre sus piernas.
Nos quedamos de ver en un bar, su sonrisa era encantadora y
sensual, bebimos un par de copas y estabamos provocándonos mutuamente en un
excitante juego de sonrisas, toqueteos y retos de atrevimiento, pose mi mano
segura en su cuello le dije lo que le quería hacerle y le mordisque la oreja.
Sentí como toda mi lujuria contenida durante la semana se descargaba en ese
húmedo lameteo y ella me miró con enorme deseo y lujuria. No podíamos más,
salimos del local y nos calentamos aún mas camino a la habitación tocandonos por
encima de la ropa.
Apenas entramos en la habitación nuestras bocas se comieron
mutuamente, mis lengua recorrio caliente y humeda su boca y mis manos
acariciaron firmemente sus pechos ya excitados mientras ella tiraba la cabeza
para atrás abandonandose a mis caricias, segui bajando mis manos y acaricie su
culo con circulos que le hacian rozar el clitoris y meti mi dedo por dentro de
sus bragutas para sentir su sexo muy caliente y humedo, ella gemia.
La lleve hasta el borde de la cama para bailar frente a ella
me desnude poco a poco, provocativamente.
Ella se quito la poca ropa que tenia y se quedo en unas
braguitas de infarto que resaltaban sus piernas y su culo. Le vendé los ojos con
un paño para que pudiera sentir más intensamente lo que iba a hacerle.
Ella de pie contra la pared con los ojos vendados estaba muy
mojada, me frote lentamente contra su culo y su espalda....... para despues
lamer toda la piel lentamente mientras mis manos le masajeaban y estrujaban la
tetas que antes habian sentido el frio de la pared y tenían los pezones muy
duros y excitados, estabamos gozando con mi polla moviendose ritmicamente entre
el canal de su culo y ella reculando sientiendo mis caricias en por todas partes
de su piel, nuestros cuerpos empapados en sudor resbalaban y hacian ruidos muy
excitantes, jadeabamos como posesos y nos pediamos más.
Me arrodille y le comi el coño desde atrás pasando mi lengua
por su culito, lo hacia intensamente. Ella no podia ver y eso la hacia sentir
aun más y la ponia cachondisima, le comi freneticamente su precioso coño y ella
me regalo un orgasmo mientras un dedo exploraba su ya dilatado culito.
Me pidio que se la metiera y la cabalgue con largas y
deliciosas embestidas hasta casi correrme, me encantaba sentir su culo golpear
contra mi vientre mientras mis dedos jugaban con su clitoris haciendola escapar
gemidos inconcientes de placer.
Me recosto sobre un sofa frente a la TV y me comio la polla
mientras le decia lo bien que lo hacia y con ritmicos lametones casi me exprime,
hasta que se apiado de mi y se monto sobre mi polla mostrandome su culito
mientras con una camara conectada a la TV veiamos es vivo nuestros cuerpos
follando.
Con sus movimientos me exprimia la polla no pude mas viendo
su cara de lujuria en cuando se corria por segunda vez y me corri sobre su culo
con caliente chorros de semen.
Nos duchamos, seguimos jugando y pasamos la noche entre
dormir y follar hasta que nos despedimos. Ella volvió de donde vino y talvez
algún día nos volvamos a encontrar.