Feliz nuevo año 2004. Gracias a todos aquellos que me han
querido contactar, les agradezco su atención, besos y cariños.
Queridos amigos de , he querido seguir con la
secuencia de relatos concerniente a mis experiencias, las cuales trascribo de mi
diario, es por eso que puedo ahondar en detalles, el compartirlas con Uds. me
desahoga, permitiéndome poner sobre la mesa de la realidad un aspecto del mundo
sexual que la gente no admite o le ve como tabú, estas cosas son como la
homosexualidad en sus inicios, y hoy la Internet me da la oportunidad de salir
de mi closet y expresar lo que he vivido, tal vez vulnere los sentimientos de
alguien, en especial el de las mujeres conservadoras, a quienes respeto, por lo
que les pido disculpas ya que les entiendo, también soy mujer, pero les digo que
en un mundo machista como el de Latinoamérica, nosotros solo hemos alardeado con
liberación femenina y muy pocas hemos hecho uso de tal logro. Es por eso que
hablo de mis experiencias con espontaneidad, con detalle, con libertad, buscando
llegar al corazón de quienes si han tenido esta experiencia, y a los que no,
para que sepan como se siente y se abran a nuevas magnitudes del mundo sexual.
Para mi, cada aspecto del sexo es hermoso, por eso me
considero abierta a todas las posibilidades que este mundo ofrece y tiene,
disfrutándolo sin caer en ninguna tendencia, por ejemplo; mi esposo y yo
formamos parte de un club de swingers, por lo que he intercambiado pareja, he
hecho el sexo con 5 chicos al mismo tiempo, he disfrutado del sexo lesbico, de
la magia de los juguetes sexuales, hacer el sexo bajo la lluvia, llenos de
barro, en la playa, en grupos de mas de 10 parejas, untada de helado por todo mi
cuerpo o crema pastelera, y por su puesto lo que hoy me atrevo a compartir con
Uds. en fin, han sido 10 años de casada con un compañero al que amo y me ama muy
integralmente, me complace a plenitud, a muchos les digo que si es posible, lo
que hay es que pasar del aburrimiento sexual después de los 3 primeros años a la
aventura de ser libre y disfrutar la vida como pareja. Yo se que llegare a los
50 y no me arrepentiré por no haber tenido esta o aquella experiencia, y no
juzgaré a nadie por que la viva, de seguro tendré muy bellos recuerdos.
La experiencia de haber tenido sexo con mis mascotas han sido
intensas, muy complacientes y llenas de belleza, es riquísimo cuando un ser de
otra especie como lo es un can, te desea, adolece por llenarte de su semilla, te
mira como el centro de su placer, se hace cómplice de tus aventuras, y que solo
te pide a cambio ser parte de tu sexualidad, eso es mágico.
Fue así como llegó ese día esperado en que mi esposo me dijo
que Sojo estaba sano y limpio (TODO PLACER ES BELLO; DISFRUTARLO ES UN ASPECTO
DE ELLO, TOMAR LAS PREVISIONES PARA NO TENER QUE LAMENTAR MALAS CONSECUENCIAS,
ES EL OTRO ASPECTO QUE LE ACOMPAÑA Y QUE NO HAY QUE OLVIDAR, mi esposo), ese día
llegó, lo pase nerviosa, me sudaban las manos, tenia los ojos vidriosos, mi
respiración al igual que mi corazón estaban acelerados, tenia la imagen fija del
miembro de Sojo, y de que lo tendría dentro de mi, ¿Cómo seria sentirlo? Eso me
intrigaba. Estaba súper humada, no solo el imaginarme como lo haría, sino el
factor mismo de que mi esposo seria el cómplice de mi fantasía, tanto él como yo
nos sentíamos excitados, así que ya había arreglado la sala con todo, incienso,
aceites relajantes, juguetes sexuales, cremas dilatadoras, toallas, almohadones,
luces y música, sería una fiesta dedicada al placer... Cuando mi marido llegó de
la ciudad y entro, traía también una bolsita en sus manos, yo solo le mire a los
ojos haciéndole saber cual excitada estaba, y lo ansiosa por la respuesta que
traía, medio un beso apasionado, tocando con su lengua el cielo de mi paladar,
eso me estremeció, pues indicaba lo que esperaba, me aprisionó contra su cuerpo
sintiendo la excitación mutua, la que era mas evidente en medio de sus piernas y
que yo sentía sobre mis muslos y vientre, así que cuando me dijo que todo estaba
bien con Sojo, yo le volví a besar, cosa que aprovecho para colar sus manos
debajo de mi camiseta y estimular mi sexo desnudo pues no llevaba nada debajo,
en eso me dijo "amor, hoy tendrás tus fantasías cumplidas y yo seré feliz,
pues ya sabes que lo soy cuando tu lo eres", ..eso me enloquece de él y es
por eso que le amo incondicionalmente..vi como Sojo estaba en el jardín jugaba
con sus juguetes, saltando y corriendo, ya que pasó un día fuera de casa,
extrañaba sus cosas, pero hoy sería especial para el, pues, tendría un regalo
especial YO.
Nos amapuchamos un poco y fuimos a cambiarnos apropiadamente,
yo me coloque un traje hecho de cintas y correas de cuero negro, con un collar y
cadena al cuello, este traje brota mis senos y glúteos, me hice una cola de
cávalo con mi pelo, me perfume y maquille muy especialmente, me puse mis botas
negras de punta y tacón alto, también esparcí por mi piel cremas de almendras
olorosas que hace brillar la piel, me adicione también aceites lubricantes de
sabor en mis zonas sexuales, mi esposo estaba bañándose y me grito que había
traído algo especial que estimularía mucho a Sojo, yo le pregunte que ¿que era?
y él me dijo que sería una sorpresa.
Al fin bajamos el me llevaba por la cadena como si fuera una
mascota, bajamos las escaleras, eran las 3 de la tarde, y mi estomago parecía
que tenía mariposas revoloteando dentro, tenía los labios secos y un zumbido
fuerte en mi cabeza, me serví un trago de Brandy, el cual apure, trataba de
controlar mi ritmo cardiaco, parecía que estaba en la sala de espera de un
medico, mi esposo fue por Sojo, yo coloque música de Madona, encendí una varitas
olorosas de incienso y fui hacia mi diván de viníl Rojo, tome uno de los dildos
de látex grande y de color negro, era inmenso, me estimule con caricias mis
pezones y mi clítoris, con mis dedos abrí mis labios mayores para tratar de
insertarme aquel falo gigante pero era difícil, así que procedí a lubricarlo con
aceites especiales y a untarme crema dilatadora de músculos y piel, fije el falo
con su ventosa en una sillita baja y firme, así que use la fuerza de mi peso
para otorgarle poder de introducción, este me inundaba poco a poco pero era tan
grande que solo cabía mucho menos de la mitad, lo podía apreciar en los espejos,
en esto entro mi esposo con Sojo el cual estaba inquieto por lo que traía en la
bolsa, amarró a Sojo con la cadena a una columna, y vino hacia mi, dejando la
bolsa en una mesa cercana, me empezó a besar toda mis mejillas, oídos, cuello,
senos, vientre muslos, brazos, manos, hasta que llego a mi sexo el cual empezó a
lamer, al estimular mi pepita del placer la cual estaba brotada por la llenura
de aquel falo, sentí escalofríos y calambres, pude ver que de puro placer ya
tenia casi la mitad de aquel bello falo plástico, tenía rosetones en mi piel, mi
sangre hervía, mis cachetes estaban calientes y rojos, descanse mas mi peso
sobre aquel juguete del placer, que ahora me torturaba de placer, pero ya no
aguantaba mas así que lo retiré y le dije a mi esposo que trajera a Sojo, el fue
por la bolsa lo que me intrigo, de ella sacó una banda de tela, y me dijo que
estaba lubricada con las emanaciones de una perra que estaba en celo allá en la
clínica veterinaria, como lo hizo no me importaba, fue para lo que servia lo que
interesó, todavía estaba húmeda y mojada, así que él mismo me la paso por mi
sexo, para que ambas lubricaciones se confundieran, eso me puso a mil, desató
luego a Sojo y lo trajo, yo me puse en 4 para que me viera ya no como su ama
sino como su perra, el llego y empezó a olisquear mi sexo, sentí su frío hocico,
pero salte cuando me introdujo su áspera lengua en el interior de mi vagina, ya
añoraba esa sensación otra vez, buscaba adentro escarbaba sacando mis jugos, se
puso como loco, y esa locura me la trasmitía, solo cerré mis ojos para disfrutar
de tan maravilloso placer, luego me doble para alcanzar su bulto con mi mano, me
coloqué debajo de el y empecé a masajear su miembro cubierto por la piel,
todavía estaba adentro, mientras hacia esto el seguía lamiendo mi sexo y mi
esposo me acariciaba, me sentí deseada por dos machos de diferente especie, al
fin brotó su sexo, puntiagudo, venoso, emanando líquidos lubricantes, pero iba
creciendo como quería yo, parecía que estaba en el páramo de tanto que temblaba,
el placer me dominaba, así que tome aquel falo vivo, rojo, que saltaba al ritmo
de los latidos de Sojo, y le introduje en mi boca, trate de llevarle lo mas
profundo que pude en mi garganta, le lamí como el lo hizo con mi sexo, lo chupe,
lo ensalive, calibre su textura, rigidez y firmeza, pero ya lo quería dentro de
mi, estaba ancho, largo, grande, vivo y caliente, lo necesitaba dentro de mi, me
abrace a Sojo, sentir sus pelaje rasposo y terso fue muy estimulante, de nuevo
me puse en 4, que ría ser ya penetrada por mi Sojo, mi esposo lo acomodó detrás
de mi, ayudándole a subir, nunca había estado con una hembra de su especie, pero
el instinto le ayudó, sentí su peso, sus patas delanteras sujetaban mi cintura y
caderas contra sí, y empezó a moverse como una maquina, con su vaivén a lo que
arqueaba su columna, sentía resbalar su falo sobre mi sexo, tocando y rozando mi
pepita, pero sin atinar entrar, yo baje mi derrite, para poder observar desde
abajo tal espectáculo, en ese momento mi marido dirigió el pené de Sojo a la
verdadera entrada, y fue violento el empujón con el que se introdujo dentro de
un solo golpe me llenó, tocó el final de mis paredes vaginales, dolió un
poquito, pero ya se acomodaba, humm, rico ya lo tenía dentro como había soñado y
deseado tenerlo, se desplazaba en mi interior con fuerza y rapidez, luego sentí
que algo quería entrar, así que de placer me abrí y entro su nudo, fue tremendo
sentir abrirse mi vagina para albergar tan inmensa bola, la visión que tenía en
los espejos era fantástica, me aguante, humm era riquísimo, gritaba de placer
gemía de lo rico que me sentía, mis ojos estaban en el limbo, mis piernas las
sentía desfallecer pues empecé a venirme sentí vibrar mis músculos interiores
absorbiendo aquel falo grande y vivo que me quemaba de placer, me sentía unida a
un ser de otra especie, grité una y otra vez pues me venían varios orgasmos, mi
vagina se distendía una y otra vez, pues tenía múltiples orgasmos, ahora era
estimulado mi punto G, y mi marido desde abajo me lamía mi pepita, parecía que
tenía un corazón dentro ya que esa bola vibraba al ritmo cardiaco de Sojo de
quien sentía su respiración arriba de mi sobre mi nuca, en eso se detuvo, y
sentí en mi interior como salía un mar de esperma caliente, me vine otra vez en
múltiples orgasmos, se vació, mi vientre crecía, parecía tener una manguera
abierta dentro de mi, con tal presión se escapaban chorros por los pliegues de
mis labios mayores y caían por mis muslos,
Calmado Sojo arriba de mi no se bada cuanta de que su perra
humana tenía otra ola de intensos orgasmos, Sojo intento bajar, mi esposo lo
ayudó, y quedamos de espalda abotonados, espectáculo majestuoso que ahora veía
en los espejos de la sala, sentía vibrar su pené dentro de mi descargando su
semilla, me zumbaba la cabeza, estuve así 45 minutos, hasta que la bola de Sojo
se rebajó y salió haciendo un ruido como cuando se descorcha una botella, salió
todo un charco de semen al piso, estaba agotada de tanto placer, me sentía
desmayar, pero me quedé así en 4, mientras mi esposo colocó a Sojo en una
esquina de la sala, luego vino y así mismo me penetró, yo de tanto que tenía mi
vagina dilatada no le sentía, pero su placer fue terminar dentro de mi,
mezclando su esperma con el de Sojo, a lo lejos pude ver el tamaño del falo que
tuve dentro antes, no podía creerlo, al terminar mi marido, me recosté sobre el
piso, mi marido me tomo en sus brazos, y me llevó al sofá cama, allí, dormí
hasta el otro día, dejé el producto de aquellos dos machos dentro de mi, era mi
recompensa, como hembra, esta fue la primera vez que lo hice con Sojo y escribí
con lujo de detalles para no olvidarla, detalles que ahora conocen Uds. Gracias.
Dedicado a mi amante marido, a quien amo mucho, y a todas
aquellas chicas que sueñan en su interior con el placer pero no se atreven a
vivirlo.