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Acosada por el destino (10)
Fantasías Eróticas- 2008-03-07 08:32:20
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Acosada por el destino – Capítulo 10º

Mientras le observaba degustar su magnífica copa de brandy, pensé en lo que me aguardaba. Ser azotada durante horas con cadenillas no debía ser muy recomendable para cuerpo alguno, aunque fuera reanimada, mi cuerpo se resentiría de tanto castigo continuado.

Y eso sin contar los dolores extremos que debería soportar de esos seres sin piedad alguna. Si al menos, fuera mi Amo quien me castigara así......

A la media hora y cuando ya mis nervios me traicionaban, el Sr. SSato me indicó que me levantara y le siguiera. Pasamos ante todos los hombres, que al parecer habían aguantado el lugar a base de peticiones de consumición, con el sólo propósito de contemplarme.

Cuando me vi en el exterior de la sala y en el pasillo que comunicaba con su mansión, respiré aliviada...aunque supe que mi tormento estaba muy cercano.

Lisa, pasaremos por la biblioteca, debo enseñarte los nuevos vestidos y otros materiales diversos.

Asentí en silencio, sin separarme mucho de él.

Llegamos hasta lo que debía ser la biblioteca y vi sobre una larga y enorme mesa, en primer termino una serie de cajas con los vestidos de las 5 esclavas de mi Amo. Cada uno en su color y con las iniciales PyP en negro brillante. Lo de vestidos, fue por definirlo de algún modo. Pero detrás de las cajas había una colección de látigos de cadenillas de muy diversas formas y a cual mas temible.

Lisa, probaremos tu vestido ahora mismo. Desnúdate!!.

Le obedecí presta y me quité aquellos harapos que me hacían mas miserable de lo que ya era.

Ponte el top!!.

Me arrojó algo de color púrpura que lo cogí al vuelo. Era mi top. Constaba de 2 aros muy ligeros de forma oval y que mantenían una malla, con cierta forma, muy fina y ligera, que sería lo que cubriera mis pezones y poco más. Me lo puse delante de él y lo ajusté bien a mi espalda. Me sentí rara con esa ropa, pero al verme en el espejo pude apreciar que no se bajaba para nada y que además se ajustaba perfectamente al pecho.

Toqué las iniciales en un negro brillante y me contemplé de nuevo, pero seguía quedando bien. Acto seguido recibí el dos piezas de mi faldita. Y me lo coloqué. Y al mirarme en el espejo, preferí ir desnuda que con aquello...pero era nuestro traje de trabajo.

Lisa, estás preciosa. Quizás tú no te veas así, pero estás muy apetecible y pienso que es lo que desea tu Amo.

Señor SSato, con estas prendas estaremos mas indecentes que desnudas, Señor.

Puede que sí. Pero es una petición de tu Amo. Y por cierto le alabo el gusto al elegir este modelito nuevo. Además, nos gustáis indecorosas. Es un modo de poderos hacer lo que os hacemos. Así, que deberás agradecerle a tu Amo, que él decida que vestimentas deben llevar sus esclavas.

Si, Señor SSato. La verdad es que son preciosos, pero hablaba desde el punto de vista de las esclavas, Señor.

Vés?. Esa es una respuesta mas coherente. Ahora dime....qué te parece todo el conjunto de mini trajes?. Verás que cada uno lleva el color del otro día. Y ven, que te enseñe los collares y pulseras. Todos a juego con los vestiditos. Dime, has visto algo así en tu vida?.

Me detuve a contemplar los collares y pulseras, al igual que las ropitas que llevarían mis compañeras, que en breve era posible que fueran esclavas del mismo Amo. La verdad es que mirado desde afuera, eran una maravilla de diseño y lo mas curioso, al menos lo que a mí mas me atraía, eran las iniciales de mi Amo sobre la malla, tanto de senos, como el dos piezas de la faldita y en los collares.

Señor SSato, la verdad es que son una preciosidad, Señor.

Lo vés, rebelde criatura?. Yo tenía razón. Al final te gusta....JAJAJAJA. Ven, ahora veremos los látigos, a los que miras con cierto temor, sí.....pero también con curiosidad.

Se acercó a mí y sujetándome de un brazo eligió un par de látigos. Uno que había probado el día anterior y otro que daba miedo mirarlo.

Mira Lisa. Uno ya lo conoces, pero el otro es una delicia también. Y para demostrarte que no te miento, los probarás en tu piel, sin desnudarte y sin atarte. Será de un modo suave, para que sientas sus caricias. No vas a sentir dolor en absoluto, así que tranquilízate.

Le miré dudando ligeramente de sus palabras, ya que el terror que sentía ante aquellos objetos de mortificación, aún estaban muy frescos en mi mente.

Lisa, toma uno de éstos en tus manos y siente su peso y su suavidad.

Cogí el que tenía mas cercano. Era muy liviano y engañaba, ya que parecía mucho mas pesado. De empuñadura larga y cadenillas de bolitas minúsculas. No pesaba nada y para comprobar su roce lo pasé por mis brazos, sintiéndome confortablemente bien.

Ya te lo decía, Lisa. Mira, lo probaré poco a poco en tu cuerpo, sin que te quites el vestido nuevo de esclava. Así verás dos cosas. Una, que no son tan terribles. Y dos, que tu vestidito no se deforma en modo alguno.

Asentí, aún no muy convencida de las palabras que decía el Sr. SSato.

Verás Lisa, como no te disgustará tanto. Si se sabe manejar bien, puede ser mas delicioso que la fusta. Y ese tipo de látigo, no te asusta, verdad?.

Pues sinceramente no, Señor SSato. Aunque también me produce sensaciones horribles, algunas veces Señor.

Ahora probarás este látigo. Comenzaré con caricias y las iré incrementando a medida que tu cuerpo me las vaya pidiendo. Lisa, las manos en la nuca. Ni siquiera voy a sujetarte las pulseras al collar. Dispuesta?.

Si...Señor SSato.

Y me dispuse a sentir las caricias de aquel látigo terrible. No me sentía nada confiada de que el Sr. SSato me fuera a tratar de un modo suave, pero mantuve las manos detrás de mi cabeza. Sentí las primeras caricias de las cadenillas. La sensación fue extrema, pero mas por el miedo que sentía como del golpe en sí, que había sido muy suavecito sobre mi espalda.

Ni siquiera sentí que me picara la zona afectada. Me dio otros 5 latigazos mas en el mismo lugar y sentí ya bastante calor en la espalda.

De momento bien, Lisa?.

Si......Señor SSato.

Muy bien, cambiemos a tus costados. Aquí lo notarás algo más, pero tampoco te provocarán un desasosiego muy grande.

Me preparé para que esas zonas mas sensibles recibieran las caricias adecuadas. Y sin apenas darme cuenta sentí la sensación del roce de las cadenillas en mi costado derecho, pudiendo apreciar como las mechas de bolitas del látigo golpeaban algunas contra el top, produciendo una especie de chasquido fuerte.

Realmente no era doloroso aplicado así y cuando recibí un golpe en el otro costado, sólo sentí algo mas de calor que en la espalda, pero podía soportarlo sin tan siquiera rechistar. Los azotes, se fueron intensificando, haciéndome sentir ya bastante calor y ya me removía ligeramente.

Mas calentita ya, verdad?.

Si..Señor SSato, bastante mas Señor.

Ahora sentirás mas calor aún, putita. Aunque será soportable. Probaremos el vientre y las mismas tetas. Te encantarán los chasquidos constantes y la malla te protegerá de las mechas.

Asentí, mirándole directamente a sus ojos y él sonrió, mientras descargaba con suavidad continuos golpes cruzados, pero de un modo muy suave. Los chasquidos de las mechas que tocaban las mallas de mis tetas, explotaban en mis oídos.

Sentía como se incrementaba el calor y hasta me parecía que los azotes eran mas serios. Sin embargo, aunque resoplaba un poco de vez en cuando, lo soportaba bastante bien.

Después de mas de una docena de suaves golpes, me sentía invadida por algo mas que calor. Mi cuerpo mostraba signos de sudor y el Sr. SSato sonreía maliciosamente, a la vez que me descargaba mas y mas latigazos suaves. Estuve a punto de bajar mis manos en varias ocasiones, pero me contuve a tiempo.

Muy bien Lisa. Te vas calentando ya. Algún problema?.

No Señor SSato. De momento lo soporto bien, Señor.

Así me gusta oírte hablar. Visitaremos las nalgas y los muslos. Separa las piernas un poco más. Te daré algo mas fuerte y te permitiré resoplar, pero sin bajar las manos, ni juntar las piernas, comprendido?.

Si......si Señor SSato.

Ya me sentía mas asustada, pero había soportado palizas fuertes con pocos gritos. Aunque con ese tipo de látigos siempre era para tener miedo. Aguardé a que cayera el primer azote, mientras separaba mis piernas bastante, quedándome mucho mas expuesta.

Cuando cayó el primer golpe, aunque no muy fuerte, lo sentí con rabia sobre mi muslo derecho. Las mechas se las compusieron para rozar mis labios vaginales, haciéndome quedar aturdida por la sensación tan fuerte.

El siguiente latigazo al otro muslo, no me hizo tanto efecto como el primero, pero sabía que era el comienzo de una rabia insoportable. Y cuando las mechas contactaron con mis nalgas, me sentí caliente y a punto de gritar. Se cebó ligeramente en esa zona, mientras me escuchaba resoplar y como los dientes me castañeteaban de dolor. Y fue alternando muslos y nalgas, sin previo aviso, haciéndome sentir unas sensaciones aborrecibles y cuando mis piernas comenzaron a temblar rítmicamente, cesó de azotarme.

Se acercó a mí y me dijo :

Ya está Lisa. A que tampoco ha sido tan grave?.

Hice un esfuerzo por serenar mi convulsiva respiración y le dije :

Señor SSato, lo he podido soportar, pero si alguien me azotase con éso como lo hace con una fusta, me habría muerto de dolor, Señor.

Está claro que es un tipo de látigo muy especial y sólo para gente que sepa utilizarlos. Confía en que no caiga en malas manos. Tu Amo si sabrá utilizarlos, porque practicará contigo hasta que aprenda.

Asentí en silencio, confiando que mi Amo supiera seguir los pasos del Sr. SSato, poco a poco.

Bueno Lisa, vayamos a la sala de V.R., quiero que pruebes la maqueta que tenemos montada. Pero antes, ven a mirar las dos columnas que le voy a regalar a tu Amo.

Le seguí hasta otra sala contigua y nada mas entrar me quedé asombrada ante lo que mis ojos contemplaban. Cada una de las columnas semejaba una polla gigantesca y apuntando hacia el techo, ligeramente curvada. En la base de cada una había unos testículos. Todo el conjunto parecía realmente vivo. El color era beige-rosado y en la punta del glande había una anilla escamoteable, para enganchar una cadena.

Me quedé tan alucinada con semejante conjunto, que el Sr. SSato, tuvo que hacerme volver a la realidad con un par de cachetadas en las nalgas.

Estas columnas, que tanto te han impresionado, si que las probarás. Tú y todas las demás. Ahora pasemos a la sala de V.R.

Le acompañé en silencio, pero aún mirando aquel conjunto de columnas. Entramos en una sala completamente diáfana. Había en el fondo dos objetos de dimensiones en torno a 2 metros de altura, que parecían sarcófagos. El frontal era transparente y se podían ver un montón de cosas extrañas.

Lisa, vas a ser la primera probadora de esos cacharros.

Debí de poner una cara de espanto tan brutal, que el Sr. SSato se apresuró a decir :

Tranquila putita, nada te sucederá. Sólo, si todo sale bien, disfrutarás de Realidad Virtual. Pero físicamente no te ocurrirá nada de nada, funcione o no funcione. Ahora, sígueme para que te coloque en el sarcófago....así lo ves tu, verdad?.

Si...Señor SSato. Es que me parecen esas cosas, Señor.

Yo, confidencialmente, también las veo así...JAJAJAJAJA.

Al darme la razón y reírse, me quedé mucho mas tranquila y relajada. Me dejé meter en aquel trasto y manipular, según lo creyó conveniente. Lo primero que sentí, era que dos ejes terminados en dildos, ascendían desde la base para acoplarse en mi vagina y ano. Después extender mis brazos en cruz pero dejándolos en ángulo recto, metiendo mis dedos por unos orificios. El Sr. SSato, puso entonces una correa en mi muñeca de modo que no pudiese retirar las manos. Y poco más, aunque mis tobillos también fueron amarrados.

Antes de cerrar la parte frontal, me quitó mi vestidito nuevo, dejándome desnuda. Y me puso una especie de mordaza de aro, haciéndome mantener la boca abierta.

Cuando cerró la parte anterior, dejé de ver, mientras sentía pequeños contactos en mi cuerpo desnudo. Todo era una oscuridad absoluta. Y de repente, vi como chispazos delante de mis ojos y sentí miedo. Pensé que me achicharraría allí dentro sin poder pedir auxilio, pero solo duró unos segundos. Enseguida apareció un paisaje maravilloso.

Lo contemplaba maravillada, pero algo me indicaba que a mis lados había algo o alguien....y al girar mis ojos en ese sentido, fui capaz de ver que no estaba sola. Había mucha gente. Miré al frente de nuevo y el paisaje se había ido y en su lugar un gentío, algo por debajo de mí, que me gritaba y se mofaban.

Y desde atrás escuchaba como una especie de subasta, hasta que fui consciente de que se trataba de mi propia subasta. Miré a mis lados y pude ver al subastador y algunas chicas mas, esperando tras de mí, para ser sometidas a subasta. Estaban todas desnudas y encadenadas, por lo que miré hacia mi cuerpo y descubrí que yo también estaba desnuda y con gruesas cadenas.

Al mirar hacia delante, descubrí a un ser que me enloqueció de terror. Se trataba de uno de mis interrogadores del día anterior y que pujaba por mí, hasta que al final me consiguió. Me sentía morir al ser entregada a ese ser cruel y perverso. Sin embargo, no me rebelaba contra él, sólo sentía terror.

Salí de la tarima y atada como estaba me dejé llevar por aquel hombre, que me apartaba del gentío. Sentía que mi vida ya no valía nada. Pero por qué sucedería todo aquello?. Cuando fui capturada para ser vendida?.

No tenía respuestas para eso. Aquel ser cobarde y sádico me alejó de todo el gentío y me llevó hasta un lugar apartado, en donde había varios hombres mas. En la ardiente arena, pude observar 4 estacas clavadas. Y lo mas horripilante de todo era ver como estaban ancladas entre dos hormigueros. Y sin palabras, fui tendida bocarriba sobre aquella alfombra de hormigas y atada en aspa a las estacas. Una ven tensada, mearon sobre mi cuerpo y después entre risas se alejaron de mi, quedándome sóla y aterrada ante el tránsito vertiginoso de las hormigas por encima de mi cuerpo.

Quise gritar y grité, pero era como si mi sonido estuviera anulado. Y me sentí entregada al mundo de la vejación total. Me debatía entre los picores que me provocaban las hormigas al corretear salvajemente por mi cuerpo desnudo y acribillado por los rayos solares.

Cuando ya mi mente giraba de un modo incontrolado, la luz se apagó dentro de mí y me sentí como si abandonara este mundo. Fugazmente, pasé por el rostro de mi Amo...y algo mas por el de Ana. Sabía que ya no las volvería a ver en este mundo y lloré.

De repente, todo se calmó...y un segundo después, una luz cegadora invadía mis ojos. Y antes de que pudiese elucubrar de que se trataba, escuché las palabras del Sr. SSato, decirme :

Lisa, ya está. Ya ha terminado todo.

Le miré incrédula y hasta que fui capaz de saber que estaba en la misma realidad que antes de sentir semejantes cosas, me costó bastante. Pero al final, fui desatada y de nuevo junto al Sr. SSato que me entregaba mi minivestido de esclava. Me lo coloqué y me sentí feliz.

Lisa, que te ha parecido la experiencia?.

Fue horrible Señor SSato. Aparecía el mismo ser que me interrogó ayer por la tarde Señor.

Si, lo pusimos nosotros en función de nuestros archivos. Deseábamos probar con algo que estuviera latente aún.

Le miré con odio, por primera vez, pero bajé mi mirada y no dije nada mas.

Lisa, tranquila. Sólo fue una experiencia más. Sé que me has odiado, pero no tomaré medidas contra ti. Deseé probar con esto, porque sabía poder juzgar los resultados. Lo siento....y no está bien el que un Amo se disculpe, pero por ti y ante ti, si lo puedo hacer, Lisa. Acepta mis disculpas.

Señor SSato, las acepto, Señor.

Me sentí mucho peor que minutos antes, pero sabía que ese Sr. SSato era alguien noble.

Muy bien Lisa. Ahora hay que hacerte regresar a la Mansión de tu Amo, aunque no va a ser posible que te lleves todo esto que tengo para tu Amo. Si pudiese ser mañana.....en fin tienes que trabajar. Ya me las apañaré. Tu Amo confía en mí, pero no me parece honesto privarte de tus compañeras y tu Amo.

Señor SSato, desde aquí podría trabajar?.

Pues claro que sí, Lisa. Desde ayer tenemos establecida una red entre tu Amo y yo. Lo que él ve, lo veo yo.

Señor SSato, yo soy una simple esclava novicia, pero si pudiese trabajar desde aquí, no me importaría pasar la noche en su castillo Señor.

Pues eso está hecho. Ven a mi despacho, trabajarás desde allí y pondremos una videoconferencia con tu Amo, para que veas que estás bien.

Le seguí hasta su despacho con mis ropas nuevas de esclava. La verdad es que ahora me sentía feliz de que ese fuera nuestro uniforme. Sobre todo por llevar las iniciales de mi Amo.

La vídeo-conferencia se estableció en menos de 5 minutos y pude ver a mi Amo y que después de decirme frases que me hicieron humedecer, aceptó que trabajase esa noche desde allí. Pero añadió, que debería agradar al Sr. SSato en lo que el deseara. Supe, que el Sr. SSato había escuchado esto último, pero no me desagradaba para nada el Sr. SSato.

Cuando se cortó la conexión, miré al Sr. SSato y éste solo me sonrió, pero se aprestó a indicarme el equipo que podía utilizar para hacer mis trabajos.

Me conecté fácilmente y pude descubrir acompañada por el Sr. SSato lo que habían estando haciendo mis compañeras en el otro extremo. Era una delicia ver como interactuaba cada acción con una figura 3D. Me di cuenta que el Sr. SSato, deseaba acariciar mi cuerpo mientras trabajaba, así que pidiéndole permiso me liberé de mi mini vestido de esclava.

Noté como él se alegraba que hiciera lo que había hecho. Y ya mas abrazado a mí y mientras me toqueteaba y acariciaba, le iba contando todo aquello. La verdad es que era un ser muy dulce y durante las 5 horas de trabajos que estuve en su despacho, no llegó a hacerme cambiar de idea.

Cuando cerrábamos el sistema, simplemente le dije :

Señor SSato, me dejaría honrarle con una caricia oral?.

Por supuesto, Lisa. Me sentiré muy agradecido que una esclava de otro Amo tenga esa capacidad en su cuerpo y mente.

Gracias Señor SSato.

Y me adapté de tal modo que mi boca, pudo captar la polla del Sr. SSato con toda suavidad. La lameteé y después le masturbé con todo lo que sabía hasta que se corrió dentro de mi boca. Y lo bebí mirándole a los ojos. Y supe que el Sr. SSato intentaría comprarme a mi Amo, de algún modo. Su mirada era dulce y perversa al mismo tiempo, pero sabía que yo con él estaría protegida igual.

Gracias Lisa. Que bien me he quedado. Bueno, es mi hora de ir a dormir, pero tu que harás?. Tienes dos opciones : Ir a una fiestecita en mi castillo...o ir a las mazmorras de trabajo.

Le miré angustiada, porque había pensado que me dejaría aislada o como mucho junto a él.

No te decides, verdad?. Bueno, seré magnánimo. Si quieres dormir conmigo, deberás ser azotada previamente. Ahora ya debes decidir tú.

Mi mente trabajaba a toda prisa, pero solo tenía una salida honesta para mi Amo...y dije :

Señor SSato, iré a su mazmorra de trabajo.

Observo que eres auténticamente legal. Y eso me place tanto, que no sólo no irás a una mazmorra de trabajo, sino que vendrás a mi dormitorio. Dormirás conmigo y desatada, pero antes cenaremos juntos.

Me quedé alucinada ante semejante resolución. Con él y desatada. Debía de confiar mucho en mí, para haber determinado ésto.

Accedí junto a él hasta el salón en donde cenaba diariamente. Me dirigía en compañía de un Amo, por el que sentí demasiado respeto y hasta miedo. Y ahora era su invitada y lo que era mas fuerte y desconcertante, dormiría junto a ese ser como si fuera su amante o pareja habitual.

La cena, fue sencilla y rodeada de intimidad. Y pensé en mi Amo y en las otras compañeras, que ya sabía serían esclavas de mi Amo, también. Pero me sentía tan dulce y gratificada ante el Sr. SSato, que mi mente viajó a universos mas fantasiosos y liberadores.

Lisa, estás aquí aún?.

Recobré mi situación y le pedí disculpas por mis distracciones.

No importa Lisa. Me encanta que estés junto a mí. Vuela y viaja en tus fantasías. Eso no me hará daño, pero sobre todo cena. No descuides tu alimentación, para las pocas veces que podrás hacerlo.

Gracias Señor SSato y discúlpeme por mi distracción.

Ya estás perdonada y disculpada. Ahora dime, te gusta estar cenando junto a mí?.

Jo, si claro, Señor SSato. Es para mi un honor que un Amo al que no pertenezco me invite a su mesa y me trate como Ud lo hace, Señor.

JAJAJAJA....Lisa, eres especial, no cabe duda. No es el caso, pero diría que el honor es para mí. Una esclava como tú no es fácil de encontrar. Y se que tu Amo, tiene la mejor colección de sumisas, que serán esclavas en pocos días. Y se además que nunca podré competir con él, aunque le imito en muchas cosas que he visto que siente por ti. La verdad es que mas que sentirme disminuido, me siento halagado de tener un Amo como el tuyo, para ser una especie de muestra de la forma en que un Amo puede hacer que su esclava, sea mas que eso. Una esclava la podemos tener en cualquier momento, pero una esclava enamorada y dispuesta a todo por su Amo...bueno, eso ya es mucho mas difícil.

Las palabras que me decía, me hicieron viajar hasta mi Amo. Le sentí triste y sin saber donde esconderse. Y yo le veía, pero no podía ayudarle. Y pensé en él, muy profundamente, tanto que comencé a sudar, pero cuando volví a mi estado normal, supe que algo le había llegado, pues le ví crecerse y animarse.

Lisa, tranquila pequeña. A mi también me ha llegado parte de tu fuerza. Sabía de tus poderes, o algo así. Lo supe el primer día en que te conocí. Dudé de que fuera una especie de espejismo mío, pero ahora sé que era cierto. Tu fuerza es tan abrumadora, que en otros tiempos hubieras sido acusada de bruja. Pero conmigo, estás a salvo. Cena tranquila, Lisa. Iremos a dormir, en breves minutos.

Sus palabras, me dejaron un tanto confusa, pero sabía que él me veía como algo que yo no era capaz de saber que significaba.

Al término de la cena, él se acercó hasta mí y me llevó hasta su habitación. Me indicó el baño y me duché y aseé para él. Cuando salí desnuda, él me esperaba contra el quicio de la puerta y tan sólo, me pasó el brazo por encima del hombro y me acompañó hasta su enorme lecho y allí me hizo acostar. Para después él lavarse adecuadamente y asearse. Y le ví llegar y acostarse junto a mí. Me sentía muy excitada y nerviosa, pero sólo me acarició la cara y los brazos....aunque pasó sus dedos por mis pezones desbocados, para después besarme y desearme una feliz noche. Y para evitar problemas en mi mente, pasó un brazo por debajo de mi cuello y dejó que mi cabeza descansara sobre su tórax, mientras mi muslo izquierdo quedó por encima del suyo.

Me sentía excitada, pero a la vez muy relajada. No hice nada que pudiese alertarle u ofenderle, pero él no creo que se hubiera sentido ofendido. Sólo cuidaba a la esclava de su amigo Pérez.

Me debí quedar dormida en segundos, pues no recuerdo si sucedió algo. Al despertar, me ví sola en la cama y al mirar hacia el lado de la amplia terraza, le ví sentado leyendo el periódico local del día.

Me levanté y avancé desnuda hacia él, que nada mas verme se incorporó de su agradable asiento y se vino hacia mí. Me sentía descentrada, sin saber que hacer o decir. Pero él hizo todo por hacerme mas suave el trago de ese amanecer. Me abrazó y me besó suavemente y me dijo :

Lisa, has descansado bien?.

Si, Señor SSato. Me siento un poco aturdida de no haber sabido ser lo que esperaba de mí, Señor SSato.

Tonterías Lisa. Has sido perfecta. Eres la esclava de mi buen amigo Pérez. Y para mí poder cuidar a su esclava ha sido una posibilidad de decirle que tiene un amigo en el que puede confiar.

Gracias Señor SSato.

Venga, tontuela..desayunemos...debo llevarte con tu Amo, antes de que te de un berrinche. Además aún faltan los últimos toques para la inauguración.

Y me senté en donde él me indicaba. Seguía desnuda, pero me sentía arropada. Y desayunamos con apetito fiero, aunque él solamente me animaba a probar cada tipo de viandas especiales. Era una delicia poder saborear cada uno de los tipos de platos que hasta mi posición, ponían las doncellas del Sr. SSato. Y además, tenerle como anfitrión y tratándome de aquel modo tan sereno y majestuoso, era sublime sentirse así.

Tras el desayuno, vinieron unos momentos de relax, hasta que la digestión estuvo realizada convenientemente. Le miré y supo que le daba las gracias de un modo distinto. Sin embargo al ser consciente de lo que le entregaba, me ruboricé ante él.

Sólo me sonrió y me acarició el rostro, tan suavemente y con tanto mimo, que me sentí muy agradablemente acogida, pero sabía que eso no era para mí. Era una simple esclava, aunque enamorada de su Amo y sobre todo de Ana....y que sentía sensaciones maravillosas por el Sr. SSato, pero no era mas que una esclava.

Bueno Lisa, creo que es ya hora que volvamos a tu mansión. Tu Amo debe estar nervioso por tu regreso. Yo mismo te llevaré y enseñaremos a tu Amo las prendas y collares que le he preparado.

Ni siquiera le respondí. Me sentía agradecida a él, pero ansiaba volver a mi mundo y estar bajo las órdenes de mi Amo y poder ver a Ana.

Hizo que metieran todas las cajas en dos enormes bolsones, en el maletero de su coche y después de vestirme con mis prendas nuevas de esclava, me senté en el asiento del acompañante. Se sentó ante el volante y emprendimos camino de la mansión de mi Amo. Me sentía distinta y algo mas que excitada al ir vestida de aquel modo y después de haber tantas cosas en las últimas horas.

Llegamos por fin a la mansión de mi Amo. Ya estaba deseando ver el lugar en donde me había sentido realizada completamente. Cuando enfilábamos la última curva antes de la entrada principal, pude ver que el Amo estaba ya aguardando nuestra llegada.

El Sr. SSato, salió del coche y abriendo mi puerta, me hizo bajar ante la atenta mirada de mi Amo, al que besé de algún modo y que creo que lo captó, ya que sonrió. Me llevó a la parte del maletero y me hizo coger un bolsón en cada mano y con un manotazo suave en mi hombro izquierdo, me indicó que fuera hacia mi Amo.

Pasé ante mi Amo, sin mirarle, pero si ansiando estar a solas con él. Entramos en la mansión y mi Amo, dijo :

Lisa, lleva todo eso a la biblioteca. Las chicas aparecerán en breve. Yo hablaré mientras con mi amigo.

Si Amo.

Me sentía plena de ilusión y nó por lo que traía en las bolsas, sino por el hecho de estar junto a mi Amo. Me encaminé a la biblioteca y dejé las bolsas en el suelo. Y mientras llegaban ellos, pude contemplarme en los amplios espejos que había en la misma. La verdad es que los modelitos eran mas que un vestido, una especie de marca de propiedad, pero no me veía nada mal con mi conjunto.

Antes de que llegaran los dos Amos, aparecieron Ana y Juliet. Nos besamos emocionadas y se pusieron a admirar mi vestimenta y el collar y pulseras. Ana, palpó cada prenda sintiéndome excitada de sus roces y dijo :

Es un material indeformable, como si fuera una malla metálica pero super ligera.

En efecto esclava.

Nos sobresaltamos al escuchar esas palabras del Amo. Además en ese instante aparecían Alik y Ayla.

Bueno Lisa, saca de esos bolsones los contenidos para que tu Amo y las otras esclavas, puedan apreciar todo el conjunto.

Abrí el bolsón que sabía tenía los juegos de uniformes y los collares y pulseras. Y los fui dejando sobre la mesa, agrupando todo el conjunto por colores. Después, abrí el otro bolsón y saqué las cajas que sabía contenían los látigos de cadenillas.

Muy bien, Lisa...ahora apártate y que mi estimado amigo SSato, nos explique todo esto.

Gracias Pérez. Esclavas!!, cada una sabéis vuestro color. Situaros pues ante cada uno de los mismos. Yo mismo, os colocaré vuestros nuevos collares y pulseras. De los uniformes, se encargará vuestro propio Amo.

Me sentía excitada de poder estar ante mi Amo, ya con el uniforme elegido por él, para sus esclavas y en concreto por ser su primera esclava. Ya no sentía miedo ante el Sr. SSato, pero ante la presencia de mi Amo, me sentía como una esclava colmada de honores y dichas.

Mi Amo se acercó hasta donde yo me encontraba y me rodeó el cuello, pasando su brazo derecho por encima de mis hombros. Sin darme cuenta, abracé al amo por la cintura, pegándome a él. Me sentía tan sublimada y feliz, que no me di cuenta de ese desliz, pero hasta el Sr. SSato, comentó :

Pérez, me doy cuenta del valor de tu esclava y del amor que te ha cogido...JAJAJAJA. A mí tampoco me importaría que me cogiera así, a pesar de no ser una norma entre Amos y esclavas, pero me agradaría.

Al escuchar esas palabras, retiré mi brazo izquierdo del cuerpo de mi Amo, sintiéndome haber podido ofender a mi Amo, pero él cogió mi cara y mirándome, me besó ante todas las demás esclavas y ante el Sr. SSato. Cogiéndome de nuevo el brazo izquierdo y volviendo a situarlo como lo tenía segundos antes. Me sentí tan excitada y enamorada, que tuve que bajar mi mirada, para disimular una lágrima que asomaba por mi lagrimal.

Me sentí mas estrechada contra mi Amo y eso me hizo llorar de amor, pero hasta en eso, mi Amo estaba atento y limpió mis lágrimas con sus propios labios, ante la mirada atónita del resto de esclavas, mientras eran engarzadas con los collares y pulseras.

Cuando el Sr. SSato terminó de colocar el collar y las pulseras a Juliet, que era de color dorado, mi Amo aún teniéndome sujeta por los hombros, avanzó hacia sus otras esclavas. Me solté de su costado prudentemente y le seguí ayudada por su brazo.

Son preciosos SSato. Ahora esclavas, vuestros uniformes. Lisa, ayúdame tú y pónselos a tus compañeras. Así podré apreciar mejor el efecto.

Si Amo, me sentiré especialmente agradecida si puedo yo colacarles a mis hermanas sus uniformes, similares al mío.

Vaya!!, ya las llamas hermanas?.....JAJAJAJAJAJAJA.

Lo siento Amo, quise decir compañeras, Amo.

No te disculpes Lisa, lo has dicho muy bien...y si ellas te aceptan como tal, a mí me agradará mucho mas aún esclava.

Gracias Amo.

Ví el gesto positivo en la reacción de todas, la principal Ana que con sus miradas a mí, me tenía saturada de emociones contenidas. Me sentí feliz. Ya no eran sólo mis compañeras. Se habían definido en silencio, como mis hermanas. Y derramé mis lágrimas mientras las iba colocando sus uniformes.

Cuando llegué hasta Ana, y mientras la ponía el top, ella me besó y limpió las lágrimas que resbalaban por mis mejillas, con sus labios ardientes. La miré a los ojos y sentí el fuego del amor en su mirada pura y limpia. Y ví como una lágrima se alborotaba y rodaba por su mejilla izquierda, que me apresté a contener con mis labios y beberla, porque era el desbordamiento de su amor hacia mí.

Bueno esclavas, ya está bien de tanto sentimentalismo. Ana, ven a mi lado. Y tú Lisa, ayuda al Sr. SSato en el resto de objetos que nos ha traído.

Me separé de Ana, muy emocionada por saberme amada sin reserva alguna y dije :

Si, Amo.

Y me coloqué cerca del Sr. SSato aguardando sus indicaciones. Miré a mis hermanas y las ví preciosas a todas, aunque quien mas guapa me parecía era Ana. Pero me centré en lo que pudiese desear o necesitar el Sr. SSato.

Lisa, ahora les mostraremos los látigos especiales. Tranquila!!, no los probaré en tu piel. Y puede que no se prueben hoy en alguna de vosotras. Tráeme el de bolitas....el que tu ya conoces y has probado.

Si, Señor SSato.

Me acerqué hasta la caja que contenía semejante látigo, que hacía temblar ante sus impactos y que me ponía de los nervios cada vez que veía sus mini bolitas. Lo cogí y se lo llevé al Sr. SSato con algo de ceremonial.

Lo cogió de mis manos y lo agitó en el aire, suavemente, haciéndolo oscilar. Y acto seguido se lo ofreció a mi Amo, diciéndole :

Pérez, tómalo en la mano, verás la ligereza que posee. Es casi increíble.

Mi Amo lo tomó en sus manos y pude observar la cara de asombro que ponía, al sentir la liviandad de semejante látigo.

Es cierto SSato. Es como si fuese de plástico. Pero ya sé que no es de ese material. Sinceramente, me encanta. Esclavas, temedme como se os ocurra contrariarme en algo.

Nos quedamos todas mudas, pero yo temblé algo mas que las demás, por haberlo probado ya. El Sr. SSato, se rió de las caras que todas habíamos puesto al ver semejante artefacto en las manos del Amo y terminó por decir :

El resto de látigos están en sus cajas, pero aprovecharé este momento para entregarte un regalo especial en compensación por tus atenciones, Pérez.

Y eso, SSato?.

Es algo que mandé realizar, tras tu pedido de los uniformes de tus esclavas. No es nada del otro mundo, aunque no habrás visto nada igual, Pérez. Lisa, en el maletero hay otro pequeña bolsa, tráenosla.

Si....si, Señor.

Y salí como dudando, ante las miradas de ellas y de los Amos. Llegué hasta el coche y al abrir el maletero descubrí la bolsa citada. La cogí y no pesaba demasiado. Y la entré en la mansión. Al llegar ante el Sr. SSato se la entregué, dejándola ante él.

Muy bien Lisa, pero ábrela tu misma y saca la caja de tu color.

Abrí la bolsa y ante mis ojos apareció una caja con el mismo color de mi uniforme. La saqué y comprobé que la que asomaba a continuación, era la del color rojo, que sería para Ana.

Una vez destapada la caja vi algo del mismo material que nuestro uniforme. Lo saqué de la caja a indicaciones del Sr. SSato y cuando lo dejé extenderse, me quedé perpleja sin saber aún de que se trataba. Era una capa corta del mismo material ligero de nuestros uniformes. No pesaba apenas nada y no se arrugaba.

El Sr. SSato, me ayudó a ponérmela. Me dejé hacer en cada momento y cuando la tuve puesta, observé la cara de mi Amo, que estaba como muy sorprendido ante el regalo y el efecto que provocaba.

Esclavas, coged cada una la de vuestro color y ayudaos unas a otras a ponérosla, según habéis visto que yo hacía con Lisa.

SSato, la verdad es que esto es algo mas de lo que hubiese yo esperado. Gracias.

No me las dés, Pérez...fíjate en lo bonitas que quedan así tus esclavas.

Sí, ciertamente quedan muy bellas estas zorritas. Bien, pasemos al aquarium en donde se hará la inauguración. Mis esclavas te harán una demostración, todas juntas. Verdad esclavas?.

Todas asentimos y algunas, hasta lo expresamos en alto, como fuimos Alik y yo. Y con los Amos precediéndonos, llegamos hasta la enorme estancia del aquarium.

Ana, organiza todo para que nuestro invitado se sienta cómodo y agradable ante la visión de veros.

Sí..Amo. Vamos chicas, démosle al Señor SSato una visión de lo que sabemos hacer en el agua.

Nos fuimos todas con Ana, quien nos llevó a la parte trasera del aquarium y allí tras quitarnos las ropas, nos colocamos los transmutadores, ajustándolos en boca y nariz.

Una vez comprobados, fui la primera en ser arrojada al aquarium. Descendí por el tubo rodeada de burbujas del agua, hasta que entré en la parte total del enorme aquarium...y nadé con suaves movimientos de mis piernas hasta el fondo y el cristal de blindaje especial que daba ante los Amos.

Cuando giraba, pude ver como Juliet estaba detrás de mí. Se acercó hasta mí con un solo impulso de sus piernas y nos cogimos de las manos, descendiendo hasta el mismo fondo hasta casi rozarlo con nuestras tetitas libres.

Y sentimos que algo nos rozaba por detrás. Era Alik, la mas joven de todas las esclavas, que se unía a nosotras. Se unió a mi brazo derecho y las tres hicimos movimientos acompasados, de arriba hacia abajo y tras casi rozar el fondo, hacer una ascensión las tres unidas y girar cerca de la parte superior invertidas, para volver a descender con una suavidad total y encontrarnos de frente con Ana y Ayla que se dirigían rápidamente a nosotras tres.

Y sin que lo hubiésemos practicado alguna sola vez, Alik y Juliet se dieron sus manos libres y conseguimos una especie de túnel, por el que pasaron Ana y Ayla, sin rozarnos siquiera.

No sabíamos las reacciones de nuestro Amo, ni las del Sr. SSato, pero imagine que les gustarían vernos mover así dentro del agua. Ana y Ayla, se habían separado un poco de nosotras y se mantenían entre dos aguas, unidos sus brazos. Y la sola indicación de sus miradas ya nos indicó lo que debíamos hacer.

Fui la primera en reaccionar y soltándome de mis hermanas Alik y Juliet, ascendí rápidamente, para hacer un arco y pasar con precisión y velocidad por entre los brazos unidos de Ayla y Ana, girando en el fondo para ver como evolucionaban Alik y Juliet, que me seguían tan cerca que me sentí feliz de que pudiesen ser hermanas mías.

Las luces de nuestros transmutadores se encendieron y supimos que debíamos salir del aquarium. Me dirigí a la rejilla de salida y tras mí, lo hicieron Alik, Juliet, Ayla y Ana, que cerraba la procesión.

Después de salir y secarnos con el aire caliente del comienzo del circuito, aparecimos desnudas ante el Amo y el Sr. SSato.

Esclavas, me habéis dejado tan impresionado que casi me dan ganas de que os sumerjáis de nuevo.

SSato, lo harán de nuevo en breve, pero la verdad es que hasta mí, me ha impresionado lo que he visto.

Miré a Ana y al resto de hermanas y las vi sonrientes. La verdad es que para no haberlo ensayado alguna vez, nos había salido de maravilla. Y además todas se manejaban debajo del agua igual o mejor que yo.

Seguíamos en pie y sonrientes, aguardando como agradar mas a los Amos. Y fue el Amo quien nos propuso un juego para agradar a su amigo SSato, diciendo :

Esclavas, jugaréis al corro. Poneos en posición en el orden en el que estáis ahora mismo. Hacedlo!!.

Nos tumbamos en el suelo, formando un círculo. Tenía ante mi cabeza a Ana y tras de mí a Alik, quien tenía detrás de ella a Ayla y ésta a Juliet, terminando en Ana.

Cuando ya estábamos preparadas y dispuestas para darnos placer, para el goce visual y auditivo de ellos, el Amo anunció :

Ya os podéis centrar bien en la tarea, ya que la primera que se corra, será sacada del grupo y probará cada uno de los látigos de cadenillas. Queda claro, esclavas?.

Asentimos, mientras nuestras sonrisas desaparecían de nuestras caras. Al tener a Ana ante mí, me propuse no animarla demasiado, para que ella no fuera quien se pudiera correr antes. Pero el Amo, previendo todo esto, anunció algo mas :

Yo mismo os iré animando con latigazos, si observo que no laméis en profundidad. Podéis morder, pellizcar y arañar a vuestra predecesora. Ya véis que no habrá límites y si mucho castigo para las perezosas. Así que espabilad!!.

Pérez, me agradará observar este juego entre tus esclavas.

Me sentía derrotada, tras las palabras del Amo. Pero no sabía que hacer para evitar que Ana se corriera antes que yo. Tampoco sabía lo pensaría Alik, con respecto a mí, aunque sabía que era una furia en besos y caricias, pero también sabía que para ella era alguien sagrado.

A una orden del Amo, comenzamos con nuestras caricias, suavemente. Pero cuando los latigazos comenzaron a llover sobre nuestros cuerpos, supimos que no era una broma y aceleramos nuestra disposición a intentar llevar al orgasmo a nuestra hermana.

Alik, me sometió a un tratamiento tan brutal que me sentía a punto de explotar en cada momento, pero la sentía el aliento de su jadeos y los míos se los impulsaba a Ana en su Sexo, que se removía al igual que cada una de nosotras.

Durante 10 minutos todo fue una pelea de sensaciones, pero a partir de ese momento la cosa se alteró para algunas. Yo estaba al borde de un acceso orgásmico, cuando Alik, comenzó a morderme mas fuertemente en los labios vaginales, que hizo que sin gritar me alejara de mi actividad, por lo que recibí numerosos azotes.

Volví a la carga con Ana, pero para cuando la sentí resoplar, nuestra pequeña hermana Alik, se estaba corriendo ya. Se debatía entre un proceso orgásmico y los azotes de mi Amo, porque no me hacía mas cosas a mí. Terminó separándose de mi sexo y gritando entre convulsiones espantosas, aunque de placer.

El Amo, se dio cuenta de que había orgasmado y mientras Ayla la bebía los flujos de su explosión, el Amo la sacó del grupo arrastrándola por lo cabellos, mientras la pobre seguía retorciéndose de placer.

Bien, ya tenemos a la ganadora de la prueba de los látigos. Levantaos esclavas, veréis como es castigada vuestra hermana pequeña.

Me sentí fatal, al escuchar ese anuncio de mi Amo, pero ninguna dijimos nada. Miré a Ana y a las demás y vi que todas estábamos lívidas. Alik fue llevada hacia donde estaban los látigos de cadenillas y el Amo, dijo :

Bien, Alik. Tu eres la merecedora de probar los regalos de nuestro invitado. Coge cada uno de los látigos y dime que sientes.

Nos miramos aturdidas, sin saber a donde deseaba llegar el Amo. Alik, cogió un primer látigo y después de erizársele el vello terminó diciendo atropelladamente, que se sentía como derretida al contacto con algo así. Cuando el Amo sonrió y la pidió que cogiera otro y le dijera que sentía, supe de que se trataba y sonreí disimuladamente.

Miré disimuladamente a mis hermanas, pero seguían horrorizadas con la idea de que la pequeña Alik sufriera el terror del castigo. Al mirar al Sr. SSato, le ví que sonreía descaradamente. Estuve a punto de sonreírle, pero me contuve a tiempo.

El Sr. SSato, dejó pasar el tránsito de Alik por todos los látigos. Apreciaba como le temblaban las piernas y sentí pena por ella, pero alegría por la bondad de mi Amo y también por la del Sr. SSato.

Cuando Alik terminó de probar cada uno de los látigos, el Amo la dijo :

Bien Alik. Ahora prepárate.

Los temblores en las piernas de Alik se acrecentaron y pensé que caería al suelo. Y sin pensarlo un segundo corrí hacia mi Amo y abrazándome a él, le besé y le besé y le di las gracias por ser el mas maravilloso Amo del mundo. Sé que se había quedado sorprendido, pero ante las risas sonoras del Sr. SSato, reaccionó y dijo :

SSato, ella supo de mi maniobra?.

Si, Pérez. Nada mas hacerla coger a Alik el segundo látigo, ella sonrió y no sabría decirte lo que sus ojos y sonrisa expresaban, pero desde luego amor por ti, seguro.

Vaya, con esta esclava dulzona. Tendré que castigarla ahora a ella?.

Por mi, desde luego, no. Si tu lo deseas, es tu esclava, pero a mi me ha hecho sentirme bien. Tienes una esclava con la que podrás estar orgulloso mientras te dure. Me encantaría comprártela, Pérez.

Ummmm, quizás lleguemos a un acuerdo...aunque no antes de 1 año...JAJAJA.

JAJAJAJAAJAJA. Ya lo supuse......JAJAJAJAJAJA.

Me sentí algo impresionada con las risas de ambos, pero cuando el Amo se separó de mí, me hice cargo de la pobre Alik, dándola unos de mis pezones, para que se tranquilizara.

Lisa, no te azotaré. Anima a tu hermana y preparaos para otro baño, pero tu y Alik lo haréis con las manos atadas en la nuca. Ana, llévalas y preparaos mientras nosotros hablamos de nuestras cosas y tomamos algo aquí.

Si, Amo.

Y seguimos todas a Ana, quien nos llevó de nuevo a la parte trasera del aquarium.

Alik, ya estaba mas animada, aunque caminaba abrazada a mí. Nos colocamos los transmutadores de nuevo y una vez probados, Alik y yo pusimos nuestras pulseras en nuestra nuca y Ana, las unió al collar.

Fui lanzada por el tubo, la primera. Y sin casi separación, Alik bajó como el rayo, para quedar sumergida junto a mí. A una indicación de nuestras miradas, salimos disparadas, alejándonos de la entrada y nos escondimos entre las piedras del fondo, a esperar a ver que hacían nuestras hermanas.

Cuando apareció Ayla, la vimos desconcertada. Apareció Juliet y tras ella, Ana. Y vimos la extrañeza de las tres al no vernos. Nosotras no podíamos reírnos, pero las mirábamos el desconcierto que reinaba en cada una de ellas. Hice una indicación a Alik. Y justo cuando Ana y Juliet, pasaban por la piedra que nos escondía, salimos disparadas de forma invertida, rozándolas los pezones con los nuestros.

Pero lo hicimos tan por sorpresa, que se quedaron como asustadas. Cuando quisieron reaccionar, estábamos casi al otro lado del aquarium. Miré a Alik y a un gesto con aprobación de ella y mientras las tres avanzaban hacia nosotras, salimos disparadas hacia ellas frontalmente, pero a 3 metros del contacto, yo me desvié hacia arriba y Alik hacia abajo, rompiendo su formación y despistándolas totalmente.

Y comenzó la cacería. Pero tenían que decidir que dos iban a por quien. Se decidieron ir Ana y Juliet a por la pequeña Alik, que podía nadar como un delfín. Ayla se vino a por mí, sabiendo que la haría moverse demasiado.

La quebré con mis fuertes patadas en el agua, aunque al no poder maniobrar con mis brazos, supe que la única escapatoria era ir hacia el fondo. Al hacerlo vi que Alik se manejaba de maravilla, aunque no duraríamos demasiado en ser atrapadas. Y como si fuera una transmisión telepática, avanzamos una hacia la otra con nuestras perseguidoras a corta distancia.

Ibamos la una contra la otra. Nos miramos a unos 3 metros y justo al llegar a la misma posición, Alik se abrió hacia su derecha y yo a la mía, haciendo que Ana, Ayla y Juliet estuvieran a punto de chocarse.

Ni que decir, que a raíz de ese instante, nos fueron cercando hasta que acorraladas nos entregamos volteadas hacia arriba. Justo, cuando nos cogían, nuestros transmutadores se encendían y todas obedientes nos fuimos hasta la rejilla de salida y siempre por el orden preestablecido.

Salimos una tras otras y tras quitarnos los transmutadores, nos secamos, mientras nos reíamos de las cosas que habíamos hecho. Y nos reíamos todas, aunque aparecimos serias tras quedar secas y aparecer ante los Amos, que nos aplaudían los dos, como entusiasmados. Y mirando a mis hermanas, supe que se sentían contentas con el juego.

Esclavas, habéis estado fabulosas. Vuestro Amo y yo, nos hemos reído como nunca. La verdad es que sóis geniales en ese medio, aunque sinceramente os veo geniales en cualquier medio.

SSato, no me las pongas tontas. Pero es cierto cuanto dice nuestro invitado. Así que esclavas, iros a descansar y mañana terminaremos de repasar la preparación para la inauguración.

Me apresuraba junto a mis hermanas y compañeras en salir de aquella estancia, cuando la voz autoritaria del Amo, dijo :

Lisa, tú quédate. Mi amigo se quedará en mi casa esta noche y tu serás su acompañante.

Si...Amo.

Me quedé algo afligida, ya que deseaba descansar junto a Ana. Pero mi cara no denotó apatía o pesar. Simplemente, volví sobre mis pasos hasta llegar frente a los Amos, aguardando nuevas órdenes.

Lisa, mi amigo SSato dormirá en la sala de invitados especiales. Acompáñale y haz que se sienta bien en todo cuanto desee.

Si.....Amo, así lo haré Amo.

SSato, tranquilo. Mi esclava os agradará algo mas y así no notaréis la ausencia de vuestra casa.

Pérez, sólo por el hecho de poder estar un poco mas con tu esclava, ya me siento agradecido y hasta ilusionado.

Si deseas azotarla o torturarla, tienes vía libre. Ella te acomodará y tu podrás hacer con ella lo que te apetezca.

Gracias Pérez, la haré entrar en calor......JAJAJAJAJAJA.

Ya me lo imaginaba SSato. Lisa, no quiero escuchar una sola protesta de mi amigo mañana por la mañana, está claro?.

Si....si, Amo.

Los Amos seguieron hablando 5 minutos mas, mientras yo me sentía algo abrumada con la tarea de soportar a un Amo nuevo, dentro de la casa de mi Amo. Pero cuando parecía que se despedían, me apresté a ser cortés y atenta con el invitado.

Me unió mis pulseras a la espalda, con un solo clic y me indicó que lo llevara hasta la habitación asignada. Le llevé despacio, pero sin detenerme y cuando entramos y cerró la puerta, se acercó a mí y me liberó de mis ataduras, diciendo :

Lisa, métete en la cama. Dormirás de nuevo junto a mí.

Esas palabras me hicieron recordar la noche pasada y me sentí extraña, pero feliz. Me dirigí hasta el lecho y lo preparé para que él lo viera agradable. Me metí dentro después de haberme quitado el uniforme nuevo de esclava.

En cuanto lo ví salir del baño, abrí las ropas de su lado, con lo que le mostraba mi desnudez y aguardé a que él se introdujera entre las sábanas y colcha. Lo hizo, sin dejar de mirarme y con una sonrisa total. Le vi desnudo y tan cerca que sentí deseos de amarle y darle la hospitalidad de mi Amo. Pero debía mantener mucha prudencia, ya que pertenecía a mi Amo y estaba ofrecida a su amigo.

Lisa, estás preciosa, gracias. Te gustaría que te follase?.

Lo que Ud desee, Señor SSato.

Ya sé que yo mando, pero te pregunto si a ti te placería.

Pues....si, Señor. Me sentiría muy halagada y honrada si mi me follase ahora Señor Ssato.

Lisa, eres casi perfecta. Te follaré y me divertiré junto a ti. Tampoco deseo evitarte el descanso. Será una hora de placer que te haré sentir. Tragarás mi lechada?.

Si...Señor SSato, me encantará beber su líquido de la vida, Señor.

Ya no hubo mas intercambios de palabras y sí, l

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