Acosada por el destino – Capítulo 8º
Mi mente giraba rápidamente, mientras su beso largo y lleno
de amor, inundaba cada fibra de mi ser. Podía mirarle a los ojos y todo lo que
conseguía observar era sólo amor. Sabía que una esclava no podía permitirse esas
fantasías, pero ante él, yo me aferraba a lo que mi alma sentía junto a él.
Sabía que eso terminaría en breves minutos y mi vida de
esclava dedicada, volviera a tener efecto en su ambiente, pero me aprovechaba de
esos deliciosos momentos en los que mi Amo se volcaba en su joven esclava
enamorada.
Ya había asumido ser esclava de ese Amo, un ser que me hacía
sentirme viva. No es que me tratase muy bien, pero algo dentro de mí, me decía
sométete a él. Y yo, ilusionada y enamorada me estaba sometiendo a ese ser que
era el Sr. Pérez, mi Amo.
Nunca en mi mente o en mi interior había contemplado esa
palabra de esclava y sumisa. Pero ahora, era distinto. Me sentía pletórica de
amor , de amor dedicado a un ser al que conocía desde hacía pocos días. Ahora,
estaba segura que la fuerza de mi vida estaba en entregar mi amor a ese Amo. Y
mi mente volvía a pensar en Ana, a quien no podía separar un solo instante en mi
vida. Ana, era ese ser que sustituyó todo mi mundo de mujer anterior. Ante ella,
nada y nadie, era más. Ana era mi amor total, aunque apenas había podido estar
mas de unas horas con ella.
El Amo al verme distraída, me dijo :
Lisa, gracias por ser lo que eres y por haberme aceptado.
Seré un Amo rígido, pero el mas enamorado de una esclava, que llegues a
conocer en tu vida. Sé que estás por mi sobrina Ana, lo cual me alegra
enormemente. Y me place que así sea. Os daré las mayores facilidades a
ambas, porque las dos formáis parte muy importante de mi vida. Ahora,
debemos reunirnos con ella y con la otra esclava. Debéis prepararos para el
trabajo.
Cuando le iba a contestar, escuché el sonido del teléfono.
Observé los gestos que mi Amo iba poniendo. Me miraba directamente y sonreía. No
era capaz de que le hablaban, pero por sus gestos llegué a contagiarme con su
alegría. Cuando colgó, después de decir que estaríamos allí hacia las 9 de la
noche, me sentí algo alterada.
Mi Amo, se acercó a mí y sólo me dijo, sígueme esclava,
debemos quitar esas marcas. Y ni siquiera le pregunté el porqué. Me levanté
obediente y le seguí como una perrita sumisa. Me sentía tan sumisa ante él, que
cualquier comentario suyo, era para mí como una orden tajante. Mi vida había
girado hacia la sumisión absoluta ante un ser que no conocía de nada y que
además me producía grandes dolores, pero había algo en él que no podía aislar de
mi mente.
Llegamos hasta el cuarto en donde Ana y Ayla, dormitaban
abrazadas. Sentí envidia de verlas tan libres y a la vez tan indefensas.
Ana, fue la primera en despertarse y al ver a su tío,
incorporándose levemente, descubriendo sus pechos, esos dulces senos que ansiaba
poder disfrutar desde hacía muchos días, dijo :
Hola Amo. No te esperaba en mi habitación, sucede algo,
Amo?.
No preciosa. No sucede nada especial, pero es la hora de
quitaros esas marcas u que volváis a trabajar en mi proyecto.
Sí, Amo.
Observé como achuchaba a Ayla cariñosamente hasta
despertarla. En cuanto Ayla fue consciente de la presencia del Amo, se irguió y
saliendo de la cama, se acercó hasta el Amo y arrodillándose ante él, se postró
como una auténtica esclava.
Miré a Ayla y me sentí enamorada de su sumisión, además de
envidiarla que hubiera podido estar junto a Ana, a quien yo consideraba mi amor
y mi Ama, sin límites.
Bueno, esclavas, poneos en pie. Debemos hacer desaparecer
esas marcas de vuestros cuerpos y seguir trabajando en mi proyecto. Quedan
menos de 5 días. Y aunque sé que estará mas que a tiempo, deseo veros
trabajando y corrigiendo hipotéticos fallos.
Observé como Ana, se lanzaba de la cama y también se
arrodillaba ante el Amo, al lado de Ayla. Me sentí algo extraña, pero al ir con
el Amo, no podía salir de su entorno para ofrecerme, pues ya me tenía ofrecida.
Sin embargo, me encantó que hasta la propia sobrina se postrara ante nuestro Amo
y eso me hizo aprender un montón de cosas.
Esclavas, levantaos y vayamos a la sala contigua, seréis
curadas las tres.
Volví a sentir como las palabras del Amo eran mucho mas
fuertes que las órdenes directas, ya que tanto Ayla como Ana se levantaron y
desnudas junto a mí, pasamos a la sala contigua, que tenía dos columnas
separadas unos tres metros.
Ana, encárgate de tener las tres las mordazas y colocaos
las pulseras y tobilleras, mientras vengo con una sorpresa.
Y se fue, ante el desconcierto d nosotras tres. En cuanto nos
quedamos a solas, Ana se encargó de ponernos las mordazas a Ayla y a mí.
Después, nos colocó las pulseras y tobilleras. Cosa que repetimos con ella, para
finalmente Ayla, ponerla la mordaza.
Estábamos ya dispuestas las tres, sin saber que hacer, cuando
en ese momento irrumpió el Amo en la sala, con una chica azotada recientemente.
Se acercó a nosotras y nos dijo :
Esclavas, nunca me gustaron los números impares. Aquí os
traigo a una esclava mas, que formará parte activa de vuestro equipo.
Además, sorprendernos putas!!!. Es también informática a su corta edad. La
salvé para el grupo, pero también porque me gustó.
Nos quedamos las tres mirándola. La vimos asustada y afligida
por el cruel tormento reciente.
Si me decidiera a hacer una estadística de las esclavas
informáticas, me saldría fenomenal....JAJAJAJA. Todas medís casi igual,
tanto en altura como en proporciones físicas. Ahora os ataré para curaros de
esas marcas feas. Y para animaros, os diré a las cuatro, que asistiremos a
una cena en casa de Mr. JOPI.
Tanto Ayla, como Ana y yo, le miramos sorprendida. Y miramos
a esa pobre chica que teníamos frente a nosotras, que aún jadeaba de los rigores
de su castigo previo a nuestra presentación.
Fuimos atadas nosotras tres juntas, con brazos y piernas
abiertas. Frente a nosotras, estaba la nueva, de la que no conocíamos su nombre.
Fue atada igual que nosotras, pero de un modo independiente a nosotras. Así
pudimos juzgarla en silencio, cada una de nosotras, sin que pudiese esconderse
de nuestras miradas inquisitivas.
El Amo cogió un cubo y con la brocha gorda que había dentro
del mismo, nos fue aplicando aquel líquido frío que nos hizo agitarnos de
sensaciones extrañas. Todo nuestro cuerpo fue embadurnado con aquel líquido,
incluyendo nuestras zonas íntimas. Pero después aplicó lo mismo a la nueva. Nos
miró sonriente y se marchó dejándonos a solas.
A los pocos minutos comenzaron los escozores, que apreciamos
antes en la nueva chica que teníamos ante nosotras. Se retorcía abrumada por
sensaciones, que yo misma ya comenzaba a sentir y que ya había vivido en
situaciones anteriores.
En menos de media hora, las cuatro nos debatíamos en
espasmos, ante la acción de aquel líquido al ser absorbido por nuestra piel. Ya
no tenía razón de ser, que mirásemos a la nueva. Estaba igual que nosotras, Yo
acepté a la nueva desde el momento en que la ví temblar de los rigores del
líquido curativo.
Cuando fuimos desatadas, estábamos impolutas de marcas y ya
no había escozor alguno en nuestra piel y sí un dulce y agradable frescor.
En cuanto las mordazas nos fueron quitadas, fuimos enviadas
las cuatro juntas hasta las duchas en un enorme cuarto de aseo de unos 50 metros
cuadrados. Nos duchamos cada una por separado, sin atrevernos a juntarnos entre
nosotras, ante la presencia del Amo, que nos contemplaba en un sillón, tomando
un whisky.
El Amo, me hizo indicaciones, para que saliera de la ducha y
me acercase a él. Cerré los grifos y acudí presta, chorreando agua por todo mi
cuerpo, pero la moqueta absorbía el exceso de agua.
Al llegar ante él, me arrodillé sumisa ante él, mientras el
levantaba ni cara con ayuda de su fusta, diciéndome :
Lisa, te encargo la custodia de vuestra nueva compañera.
Su nombre es Alik y deseo que tenga como instructora, a mi esclava favorita.
Así, que tu serás las responsable total de sus actos. Eso te supone que los
castigos por sus faltas, en tí, serán del doble por lo menos.
Si Amo. Intentaré educarla para ti Amo.
Muy bien Lisa, termina de ducharte. Esta noche será
bastante especial con vistas a mi proyecto. Y no dejes desprotegida a tu
nueva pupila.
Si Amo, así lo haré.
Volví a la ducha, mientras Ayla, Ana y Alik me miraban,
ansiosas de saber que me había dicho el Amo. Terminé de ducharme, al mismo
tiempo que las demás.
Al salir de las duchas, nos encontramos las cuatro cara a
cara. Y tanto como Ayla, intentaron saber que me había dicho el Amo. Lo dije y
asintieron, sonriéndome y hasta hicieron hueco para que Alik se situara cerca de
mí. Cuando pude ver la carita de Alik, me sentí como una madre protectora, pero
lo mejor de todo, conseguí que tanto Ana como Ayla me diesen su apoyo.
Alik, se sintió bien junto a mí cuando la acaricié sus
cabellos mojados y comencé a peinarlos, para después secarlos. Yo era la única
de las cuatro que mis cabellos eran cortos. Ella se dejaba hacer por mis manos,
que para nada eran expertas en esos menesteres, pero en los que ponía todo mi
amor.
Ayla, tuvo que ayudarme en un enredo especialmente fuerte. Y
hasta Ana, ayudaba a sentirse bien a la pobre Alik, a quien se le saltaban las
lágrimas del trato fraternal que recibía de nosotras tres.
Ana me miró en un momento en que ambas estábamos sin hacer
nada con la pequeña Alik y supimos el deseo almacenado dentro de nosotras. La
sonreí y ella me correspondió. Nos sabíamos enamoradas y hasta el momento, no
habíamos podido estar juntas, mas que en nuestra escapada a la pequeña playa
particular a través de los túneles. Y ahora, para mayor fatalidad, tenía a mi
cargo a la pequeña Alik.
Cuando Ayla desenredó los cabellos de Alik, entre expresiones
y hasta aullidos de ésta, volví a peinarla. En un momento determinado,
coincidimos con las miradas las tres y fue la primera sonrisa conjunta. Me sentí
auténticamente reconfortada, sobre todo cuando Alik me sonrió solo para mí.
Supe, que ya había elegido. Y me había elegido a mí, que
coincidía que era y sería su instructora. Pero me hizo sentirme bien y dediqué
mi mas tiernas caricias y mi dedicación a que nuestra pequeña Alik, se sintiera
protegida junto a mí.
Se la veía desprotegida y quise dar algo de lo que guardaba
dentro de mí, para intentar que se sintiera ubicada y confortablemente rodeada.
Ayla, también parecía estar pendiente de la nueva y la sentí próxima a ella.
Ana, nos dejaba a nuestro aire, pero yo sabía que estaba pendiente de nosotras
dos y algo también de nuestra nueva compañera.
En un momento determinado en que Alik, quedó a solas de Ayla
y de mí, aprecié que Ana la acariciaba y la decía algo que no pude escuchar,
pero que pareció agradarle a Alik.
Me sentí bien de saber que las tres estábamos aliadas con la
nueva compañera. Mis pensamientos se disiparon cuando las maquilladoras del Sr.
Pérez, entraron en la sala para pintar nuestras uñas y maquillar nuestras bocas,
conforme a lo establecido por el Sr. Pérez.
Nos hicieron un perfecto trabajo a cada una de nosotras,
limando nuestras uñas, tanto de manos y de pies, para terminar maquillando
nuestros labios con el mismo tono aplicado.
Cuando se fueron, nos quedamos mirándonos mutuamente muy
impresionadas. Ana tenia el color rojo fuego, Ayla el rosa vivo, Alik en verde
oliva y yo el púrpura violáceo.
Y pasamos al vestidor en donde nuestras ropas, estaban ya
colocadas sobre una enorme cama, con los colores seleccionados. Nos quedamos muy
sorprendidas al ver que los tonos de las ropas, estaban perfectamente
relacionados con el maquillaje adquirido momentos antes. Y las sandalias en el
suelo, al pie de nuestras vestimentas, mantenían el mismo tono, pero había un
conjunto mas que no coincidía con alguna de nosotras.
Era de color dorado. Todas nos miramos sorprendidas, pero
nuestras preguntas se vieron resueltas, cuando el Amo apareció ante nosotras,
con otra esclava rubia de cabellos tan cortos como los míos y depilada en su
zona púbica.
El Amo nos la presentó como Julietta, aunque la podíamos
llamar Juliet. La aceptamos sin más. Y la indicamos su vestido, pues sus uñas y
labios así lo anunciaban.
Nos colocamos las minitangas, sonriendo entre nosotras. Yo me
sentía de maravilla, vistiéndome con mis compañeras, pero creo que las cinco
estábamos ilusionadas con el conjunto que luciríamos junto al Amo.
Los vestidos, todos eran de punto y de una caída maravillosa
y además, no se deformaban. Los tops eran con escote de barco, de hombreras
medias y sin llegar a nuestra faldita, por lo que mostrábamos el ombligo. La
espalda tenía la misma profundidad que el delantero. El top resaltaba nuestras
tetas libres, marcando mas o menos nuestros pezones sobre el top de punto.
Terminamos de vestirnos y nos admiramos en los enormes
espejos del vestidor. Me vi preciosa, pero al mirar a mis compañeras y hermanas,
las vi maravillosas. Al parecer esa misma sensación, la tuvieron ellas mismas.
Nos agrupamos las cinco juntas, mientras dejábamos apreciar
cada una de nuestras perspectivas de nosotras mismas. Incluso, abrazándonos unas
a otras para apreciarnos en posturas mas dispares. Y quedamos tan contentas, que
en ese momento ya formábamos un conjunto compacto.
Alik y Juliet, en pocos minutos se habían integrado entre
nosotras y lo mismo, nosotras con ellas.
Según estábamos aún admirándonos, entró el Amo y nos quedamos
rígidas, pero él se acercó ante nosotras y nos dijo :
Tranquilas esclavas. Estáis preciosas. Sé que seré la
envidia de todo este mundo, pero me encanta tener las mejores y mas guapas
esclavas del entorno. La cena de esta noche irá seguida de una fiesta, en la
que deseo que os divirtáis. Mañana a la tarde seguiremos trabajando en mi
proyecto. Alik se os unirá, que ya veo que no habrá problemas.
Miramos al Amo como tontitas enamoradas y después a Alik y
Juliet, que curiosamente fueron abrazadas por Ayla, haciéndolas sentirse
integradas y protegidas. Me gustó el gesto de Ayla. La conocía desde hacía tan
poco tiempo, pero era tan excepcional y entrañable que no podría encontrar a
otra mujer así, rebuscando en mis relaciones anteriores, a visitar y caer en el
mundo actual en el que me encontraba.
Eramos un conjunto de esclavas, delicioso y codiciado, como
se vería pocas horas después. El Amo, nos pasó revista, sonriéndonos a cada una
y después de contemplarnos una a una, nos dijo :
Esclavas, estáis preciosas. Creo que puedo llevaros a
cualquier fiesta. Nadie me superará en belleza y esclavas. Juliet, tu eres
la última, junto a Alik. Obedeced en todo a Lisa o Ayla. Ellas son vuestro
seguro de futuro.
Todas sonreímos ante las palabras de nuestro Señor y Amo,
pero ninguna dijimos palabra alguna. Sólo aguardamos su voz susurrante y
armoniosa.
Pero su voz no nos llegó. Con una indicación suya nos
dispusimos a salir al exterior. En el exterior y ante un coche largo y
maravilloso, nos esperaba Antonino, por el que sentía respeto igual que todas
las demás, pero yo al menos nada de miedo.
Tras los asientos del chófer y Antonino, habían dispuestos
dos filas de asientos de tres butacas cada uno. El la primera fila, iría yo,
entre el Amo y Ana. En la segunda fila de butacas, irían Ayla, Alik y Juliet.
El viaje se hizo cómodo y duró poco tiempo. Cuando nos
bajamos del enorme vehículo, ante las escalinatas que daban acceso a la Mansión
de Mr. JOPI.
Cuando las 5 estuvimos fuera del auto y junto a nuestro Amo,
nos contemplamos, arreglándonos la ropa para el acceso a la mansión de Mr. JOPI,
que tanto como Ana, ya conocíamos.
Me fijé que tanto como Juliet como Alik, miraban mucho cada
gesto que hacía.
Según subíamos las escalerillas de acceso a la entrada en la
Mansión, puede apreciar las minifaldas de mis hermanas, iguales a la mía y de
desde abajo se las veían las nalgas completamente desnudas. Aunque me encantó
ese detalle por parte de nuestro Amo.
Nada mas entrar en la Mansión, fuimos recibidas por el propio
Mr. JOPI, lo que me alegró bastante y a quien besé en los labios, sin tener que
pedir permiso a nuestro Amo. Y fui correspondida, mientras posaba sus manos
sobre mis pechos, para después pasarlas por mi espalda hasta llegar a mis
nalgas.
Mr. JOPI, besó a cada una del resto de esclavas del Amo
Pérez.
Nada mas entrar, me encontré frente a una persona a la que no
conocía de nada. Ni siquiera se levantó, pero si dijo :
Vaya!!!, las esclavas preciosas del gran Amo Pérez. Quién
es Lisa?.
Me adelanté de las demás y me presenté ante el desconocido,
según indicaciones previas del Amo, antes de partir de nuestra casa.
Así que tú, eres quien forma parte del enigma de mi amigo
JOPI. Curioso!!!. Señor Pérez, me permite tratar mas personalmente a esta
esclava suya?.
Faltaría mas, Sr. SSato. Mi esclava Lisa, puede ser
revisada y hasta probada por un amigo de JOPI.
Muy agradecido Pérez. Lisa, desnúdate.
Cómo dice Señor?.
Lisa, qué me entendiste?.
Que me desnudara Señor.
Buen oído, algún problema motriz, jovencita?.
No, no Señor....pero es que.......
No hay peros. Aparentemente eres la esclava del Sr.
Pérez, me equivoco?.
No, Señor....no se equivoca. Soy una de las esclavas del
Sr. Pérez.
Entonces, a qué estás jugando conmigo?. Desnúdate,
coño!!!.
Esas palabras revolucionaron mi mente completamente y miré
angustiada a mi Amo. Pero al verle asentir, disimuladamente, procedí a quitarme
el top, ante la atenta mirada de todos los reunidos.
Me sentí contemplada por todos y mis compañeras. Terminé de
quitarme el top, para pasar a bajar mi faldita. Después, saliendo de mis
chanclas, me quité la faldita...para tener que proseguir con la mini tanga
seleccionada para la ocasión.
Muy bien Lisa, ahora coloca tus manos en la nuca y camina
hasta el centro del salón, en donde están tus compañeras.
Obedecí esos comentarios, sintiéndome muy avergonzada de ser
contemplada, mas que por mis compañeras, por los invitados de Mr. JOPI.
Muy bien Lisa. Ahora, separa las piernas y mantente
quieta. Quiero interrogarte en algunos asuntos.
Separé mis muslos, quedando desprotegida y expuesta ante los
presentes, que se fueron situando a mi alrededor, para apreciarme mejor. Sin
embargo, mi Amo, se había quedado ligeramente a mi espalda, por lo que no podía
verle, salvo que girase mi tronco, cosa que al parecer debía evitar.
Muy bien Lisa. Estás encantadora. JOPI, tenías razón. Es
una hembra magnífica. Ahora, Lisa....ya partimos de la base de que eres una
esclava del Sr. Pérez, es cierto?.
Si, Señor, es cierto.
Pues hay algo que no me cuadra del todo, pero en fin, no
soy quien. Y también se que tienes una propiedad a tu nombre y además en
esta localidad, cierto?.
Pues sí, creo que sí. Al menos así, me lo comunicaron
Señor.
Pues sí, si la tienes, es cierto. Pero, se puede saber
cómo es que una esclava tiene propiedades privadas?.
Señor, algún día deberé vivir de mis rentas Señor.
Vaya!!!...una esclava pensadora. Al parecer no conoces
las reglas de toda esclava, verdad?.
Bueno, sé algo Señor, pero aún jamás me han dicho las
reglas Señor.
JAJAJAJAJA......Pérez, debías haberla comentado sus
tareas, obligaciones y principios.
SSato, es esclava mía desde ayer, así que menos chanzas,
correcto?.
Lo siento Pérez, no era contra ti, sino contra esta perra
esclava tuya.
Esas palabras me dejaron seca. Miraba a mis compañeras y los
gestos sonrientes de los hombres.
Lisa, ahora vas a aprender la primera norma....entendido,
puta?.
Si....si, Señor.
Firmarás un documento de cesión de tu casa, en blanco.
Cómo dice, Señor?.
Vaya, de nuevo la humilde respondona. Lisa, firmarás este
documento, ante los testigos presentes y sin rechistar más. Tu casa, debe
dejar de pertenecerte. No eres mas que una vulgar esclava.
Pero Señor, esa casa es parte de mi futuro, Señor.
Estúpida!!!....eres una esclava. Ningún derecho tienes a
nada. Disponte a firmar puta!!.
En mi postura, me sentía tan vulnerable, que mis emociones
salieron por mis ojos, en forma de torrente lagrimal, que corrió fiero, por mis
pechos desnudos, para correr por mi vientre, hasta confundirse en el ángulo de
mis muslos.
Me pusieron un papel escrito de muchas líneas, que no veía,
debido a mis lágrimas. Intentaba buscar a mi Amo, pero no le hallaba. Tampoco el
Sr. SSato me permitía girarme mas de lo necesario.
Y sin que supiese bien que hacía, firmé aquel documento. Me
fue retirado y escuché la voz del Sr. SSato, decir :
Muy bien puta. Has confirmado que vales como esclava.
Ahora, unas breves lecciones ante los invitados.
Me sentía tan mal, que deseaba que todo aquello pasase ya. El
Sr. SSato, pasaba la punta de su vara sobre mi cuerpo desnudo, incidiendo, sin
dolor alguno en mis axilas y costados, que me provocaban sensaciones en mi piel,
sintiendo como se inflamaban mis pezones.
Pero también me hablaba, rodeando mi cuerpo mientras mantenía
la postura ofrecida ante los asistentes a la fiesta. Me hurgaba aquí y allá, sin
que pudiese moverme de la postura inicial elegida. Lo que peor llevaba, era
cuando pasaba la vara por entre mis muslos, que me hacía resoplar y
contorsionarme sin poder evitarlo.
Pérez, esta esclava tuya es una delicia. Creo que serás
capaz de educarla tu mismo. Ahora haré que la acepten tus otras chicas.
Me parece muy bien SSato.
Chicas, acercaros hasta esta esclava merecedora de
vuestro afecto. Tú eres Alik?.
Si Señor, si.
Muy bien Alik, tu serás la elegida para azotar en primer
lugar a tu compañera. Deberás coger aquella fusta azul celeste que hay en
aquel mueble y volver de nuevo aquí.
Si.....si, Señor.
Observé como la nueva y joven Alik se dirigía hasta el
estante en donde se guardaban látigos y algunas cosas mas. La ví volver hacia el
Sr. SSato, algo apocada y hasta afligida, quien al verla así, la dijo :
Pequeña, tu serás la que comience golpeando a esta puta,
llamada Lisa. Pero has de saber algo más. Le darás 2 latigazos cruzados en
las nalgas y otro más, desde atrás, haciendo que la fusta la pille bien cada
teta. Si sufren sus pezones, mejor, pero no es obligado para ti, pequeña.
Pero......y esto lo digo por vosotras otras dos, Juliet y Ayla. Si observara
un golpe sin rigor, la actuante pagaría con 25 latigazos de mi cosecha,
queda entendido?.
Observé a todas asentir. Ana estaba atenta, ambas sabíamos
que habría algo para ella. Y en efecto, el Sr. SSato, dijo acto seguido :
Ana, tu serás la réplica de tus compañeras. Cada azote en
las nalgas, tu lo replicarás en el vientre de Lisa. Cada azote en sus
pechos, lo repetirás de igual modo. Para eso tienes una fusta trenzada, algo
mas dolorosa que la de tus compañeras, pero es lo que me agrada disfrutar. Y
te recomiendo que selecciones la zona entre su ombligo y vagina. Si la fusta
golpea en su sexo, pues se sentirá, pero tú no deberás hacerlo. Y te digo lo
mismo que a las otras. Nada de blanduras. Si detecto alguna negligencia, os
azotaré en esa zona con fuerza.
Me sentí algo alarmada, aunque había superado fases de mayor
envergadura. Pero en aquel momento, me encontraba anímicamente bastante
derrotada y tenía miedo de gritar o revelarme.
Lisa, atenta esclava. Comienza una nueva vida para ti...y
hasta algún día me llegue la sensación de que me lo agradeciste. Alik,
colócate en posición y lanza los cuatro latigazos establecidos. Y tú,
Ana....deberás responder cada uno de ellos desde tu posición.
Ví que Alik se situaba a mi espalda y que Ana se colocaba
delante de mí. Observé la fusta de Ana y la miré. Bajó la vista antes de que
pudiésemos llorar las dos por simpatía. Ana, era mi amor....y parecía que todo
el mundo lo sabía ya. Así, que dejé que hiciese su trabajo, para no molestarla o
afectarla. Sabía que estaba mas afectada que yo misma, pero no la haría sentir
mal...al menos, no mucho mas mal.
Alik, me golpeó las nalgas con mucha fuerza....y sólo me
removí ligeramente, ya que no lo esperaba, sin previo aviso.
Acto seguido el primer latigazo de Ana, sobre mi vientre,
quemándome, sin que de mi boca se escapara palabra alguna. Y un nuevo latigazo
de Alik, acompañado por uno de Ana, que me hicieron trastabillar aunque sin
moverme.
Cuando el primer latigazo golpeó mi seno derecho, me sentí
morir.......pero acto seguido, la fusta de cuero trenzado de Ana, me agredía de
la misma forma, intensificando todos los efectos.
Pero sin tiempo para reponerme de esas laceraciones
espantosas, un nuevo latigazo de Alik en el otro pecho, para ser replicado por
el de Ana, a la que vi llorar disimuladamente. La miré directamente y con mis
lágrimas fluyendo la sonreí para animarla. La vi responder entre un llanto
contenido, pero siguió azotándome con fuerza. Sabía que yo debía ser la fuerte
de las dos y me tragué mi dolor, sólo por animar a mi amor.
Cuando todo terminó, me sentía hervir dentro de mi misma,
pero al menos podía apreciar que Ana estaba mas entera, que era lo que deseaba.
Sentía todo mi cuerpo en un torbellino de sensaciones
horribles, ansiando tirarme al suelo y rotorcerme de dolor, pero mi destino
indicaba caminos extraños......a veces muy crueles....y otras veces
maravillosos, como eran el de Ana o el propio Amo.
Miré a mi Amo y sabía que me estaba portando bien. Se ocupaba
de consolar a Ana y eso para mi era una muy buena señal. Miré a mis compañeras y
las ví con lágrimas en los ojos. Eran mis compañeras, mis amigas, mis
hermanas.....y podrían ser mas cosas. Sólo el tiempo lo diría, aunque Ayla ya
era como mi hermana, para mí y para Ana.
Después de la calentura, en donde todo mi cuerpo se debatía
en la soledad, ví servir aperitivos y como todos se iban a la mesa, para la
cena.
Aún así, mantuve la posición, temblando de palpitaciones de
dolor y llorando. Desnuda, azotada y desposeída de lo poco que tenía en mi vida.
El propio Sr. SSato fue el que se acercó a mí y me consoló
levemente, indicándome que me vistiera para la cena. Le obedecí y secándome las
lágrimas, me vestí entre enormes sensaciones de desazón por los escozores de los
latigazos recibidos.
Una vez vestida y ya sin lágrimas en los ojos, fui acercada
hasta la mesa y me senté frente a mi Amo y al lado del Sr. SSato y del Doctor
Remillard.
La cena, fue animada.....pero yo no percibí, mas que un
tormento nuevo al verme observada por todos y todas, mientras se reían de cosas
que no llegaba ni a comprender.
Estaba ansiosa por volver a la mansión de mi Amo. Sabía que
allí me sentiría bien, aunque estuviese en situaciones similares. Ya no tenía
mas, que lo que mi Amo me dejara ser....y a Ana, a la que amaba.....con mas
fuerzas que nunca.
El Sr. SSato, se portó muy dignamente durante toda la sesión
de la cena y no me incordió en modo alguno. Siempre atento, siempre locuaz, pero
sin llegar a ser pesado y de algún modo me hizo mas llevadera aquella velada en
la que yo era la protagonista principal.
Al terminar la cena, se decidieron por tomar los cafés y
licores en la biblioteca. Ninguna de las chicas fue llamada a acompañarles. Y
nos quedamos las 5 mirándonos, sin decir palabra alguna hasta que los hombres
hubieron desaparecido totalmente.
Sólo entonces, sentí muestras de afecto por parte de mis
compañeras, principalmente de Ana y Ayla.
Y cuando mas reconfortada estaba, apareció Antonino y dijo :
Lo siento chicas, pero el Amo reclama a Lisa y Alik, para
probar no sé que cosas.
Nos quedamos mudas ante semejante petición. Miré a Alik y la
ví lívida de terror. La verdad, es que mi cara no debía reflejar mejor aspecto
que el de Alik.
Acompañamos las dos a Antonino y llegamos a la Biblioteca en
donde estaban todos los hombres fumando, bebiendo y riendo. Al vernos aparecer,
se dirigió a mí, diciéndome :
Pasa esclava, el Sr. SSato me ha propuesto unos nuevos
modelos de trajes para esclavas.......Ahhhh, además desea presentarme la
colección de sus látigos. Bueno, simplemente pensé, que quién mejor para
saber si son buenos que mi propia esclava Lisa. De todos modos, tu nueva
compañera Alik, se encuentra para mostrar, junto a ti los nuevos y posibles
trajes de esclavas.
Avancé hacia mi Amo, sin mirar a quienes me comían con sus
miradas. A una indicación suya, me desnudé de nuevo...y al igual lo hizo Alik,
sin que protestáramos.
Ya desnudas, el Sr. SSato ofreció una muestra de los nuevos
uniformes. Las contempló con agrado y nos indicó que nos pusiéramos cada una el
modelo.
Ambas, nos vestimos en silencio, con el nuevo modelo. Faldita
corta y de vuelo y top de gasa transparente. Mirábamos exclusivamente al Amo, al
menos yo lo hacía ante él. Al parecer le habían gustado, pero quiso ver el resto
de la colección.
Alik y yo quedamos desnudas, devolviendo la ropita empleada a
sus cajas. El Sr. SSato, entregó un nuevo juego de uniforme. Se trataba de un
micro tanga y un mini chaleco. Pero, ni siquiera el Amo, lo consideró útil, por
lo que el Sr. SSato, le enseñó un nuevo modelo.
Cuando el Amo nos entregó las cajas, notamos el peso que no
se correspondía con el tamaño de las mismas. En efecto, se trataba de un par de
tiras de punto de 150 x 100 mm. , unidas por una finísima cadenilla o
cordoncillo. Esta parte era la equivalente a nuestras falditas. Y como top, eran
unos triángulos también en punto minúsculos, que solo tapaban poco mas que
nuestros pezones, mostrando los pechos descaradamente. Este top, se sujetaba por
la cadenilla o cordoncillo unido a la espalda.
El Amo, nos hizo caminar y dar vueltas, agachándonos y
elevándonos, hasta que le dijo al Sr. SSato, que estaba interesado en ese modelo
para nosotras cinco, pero que deseaba todo el material en cromado flexible y con
un gran "PyP" en cada porción de vestido.
Muy bien, Pérez. Tendrás lo que deseas antes de la
inauguración de tu nuevo Club.
Te quedaré muy agradecido. Está bien, Alik. Vístete y sal
con tus compañeras, lo que hagamos ahora solo interesa a mi esclava.
La ví vestirse y alejarse de aquella sala, mientras yo me
quedaba ante todos los hombres, con aquella vestimenta tan agresiva, que sería
nuestro uniforme en los próximos tiempos.
En cuanto quedé a solas, fui desvestida de semejante
conjunto, que mostraba lo excitante de mi cuerpo desnudo ante cual quiera que me
contemplara. Iba a ser nuestro uniforme diario. El Sr. SSato, dijo:
Pérez, deseaba presentarte también este grupo de látigos.
Sé que algunos ya los conoces, pero deseo que aprecies esta nueva variedad.
Esta serie es de cadenillas de distintos diseños, así que valen para la
misma función, pero cada uno tiene su belleza, según que ambiente haya.
Es muy interesante eso, sigue SSato.
Yo me sentía morir de horror, viendo semejantes látigos, que
debían descarnar y producir un dolor insufrible.
Mira este Pérez...es el típico de cadenillas, pero le
hemos añadido en las puntas finales bolitas metálicas espinosas. Y este
otro.....este es genial, fíjate, una bolita espinosa cada 100 mm y con 4 o 9
cuerdas.
Pensar, que solo las bolitas debían de producir sensaciones
fuera de todo control...tan horribles, que la piel se me erizaba de pensar en
estar allí desnuda, junto a aquella pandilla de sádicos. Sabía, que no me
escaparía sin probar algo de eso, pero deseaba que no fueran los que el Sr.
SSato, llevaba mostrados hasta el momento.
El Doctor Remillard se levantó y cogiendo el de las bolitas
espinosas, dijo :
Pérez, hay algún problema en probar este?. Es que me
gusta, desearía tener algunos de este tipo. Podría probarlo con tu esclava?.
Me quise morir. El propio Doctor, deseaba probar semejante
cosa en mi cuerpo. Miré a mi Amo, con una expresión de terror tal, que hasta el
Sr. SSato se dio cuenta de mi estado, diciendo:
Pérez, estaba esclava tuya está aterrorizada. Sería mejor
atarla en X, no te parece?. Y una buena mordaza serían ideales para ella.
Es una muy buena idea SSato. La ataré y después
Remillard, tu probarás ese látigo que tanto te agrada. Pero ten en cuenta
que es mi esclava....sólo, pruébalo.
Por supuesto Pérez. Nunca se me ocurriría dañar tu
propiedad.
Y fui atada sin mas. Me dejé atar dócilmente y colocarme una
mordaza de bola. Miraba aterrada a todos, pero especialmente al látigo maléfico
que el Doctor hacía oscilar ante mí. Era como si me estuviera hipnotizando y de
repente....zassssss, un latigazo me cruzó el vientre sin que me hubiese apenas
dado cuenta, aunque me la dí casi de inmediato..cuando un escozor y dolor,
atroces ocuparon esa zona mía.
Me gusta el efecto, SSato. Me quedo un juego de estos.
Me debatía furiosa, con tan solo un latigazo. Observé que mi
Amo sonreía de un modo malévolo y me aterré de pensar en lo que me esperaba
aquella noche. Se acercó a mí y me cacheteó la cara, mientras decía:
SSato, estoy interesado en tu colección. Si eres tan
amable, venos diciendo como son cada uno y para que valen, mi preciosidad de
esclava estará orgullosa de llevar las pruebas, verdad putita?.
Le miré horrorizada, pero terminé por asentir, sin saber muy
bien que estaba haciendo aquella noche.
Ya lo habéis visto. Este cuerpo será la muestra de tus
juguetes SSato.
Gracias Pérez, además es perfecto para poder demostrar
los efectos, porque en tu esclava es algo que me apasiona. Me encantará
verla retorcerse con cada prueba.
Hermano, nos encantará asistir a la demostración en tu
esclava. La verdad es que teniendo una chica así, enamorada de su Amo, se
pueden realizar grandes cosas.
JOPI, has dicho enamorada de mí?.
Exactamente eso he dicho, hermano. Nada mas tienes que
ver su rostro, como te mira y asiente a cuanto la preguntas. Está atada,
denigrada, ofrecida, desposeída de sus pocos bienes y para colmo asiente
ante tus propuestas de probar los productos de SSato en su cuerpo
mortificado.
Lisa, es cierto que estás enamorada de mí?.
Le miré con lágrimas en mis ojos y asentí. La mordaza y mis
lágrimas me impedían poder expresarle lo que sentía por él.
Lisa, eres esclava mía desde hace pocas horas. Aún no lo
eres oficialmente y no sabes todo lo que conlleva serlo. Piénsalo bien.
Ahora estás sufriendo un bache, pero pronto saldrás del mismo. Y quizás
pienses de un modo muy distinto.
Mientras mi Amo me explicaba, de reojo, pude ver la sonrisa
suave de Mr. JOPI y atendí la exposición que me hacía mi Amo....:
Sabrás que la vida de una esclava es algo muy sagrado
para un Amo. Y deberás saber también que ser una esclava significa ceder
todo por tu Amo y Señor. Te queda claro todo esto?.
Intenté asimilar cada una de sus palabras, mientras aún me
debatía desnuda y escocida ante todos. Sólo miraba hacia su cintura, pero cuando
asentí, le miré fijamente a los ojos. Y fue Mr. JOPI quien siguió:
Hermano...es tu esclava ya. Aunque no la hayas proclamado
oficialmente, mírala!!!. Está entregada a ti. Desnuda, mancillada, apaleada
y humillada. Es tu esclava y creo que deberías ser menos receloso y
admitirlo ante todos nosotros y ante ella.
Mire a Mr. JOPI e intenté sonreírle, pero mi mordaza me
impedía gestos tan simples como una sonrisa o un beso de agradecimiento. Sin
embargo, estaba segura que él lo captó, porque se acercó hasta mí y me acarició
el rostro y los pechos mortificados, mientras hablaba con mi Amo. Y sin saber
muy bien el porqué, me había ofrecido a aquel ser, al que en verdad conocía de
pocos días. Pero me sentía bien junto a él, aún estando como lo estaba ahora.
Muy bien, Lisa. Que seas mi esclava es algo que me hace
sentir muy bien. Es verdad que has perdido todo lo poco que tenías, pero has
ganado un Amo, me has ganado a mí. Y yo no soy un déspota, aunque tu ser
quiera y desee no haber nacido alguna que otra vez. Y te demostraré que un
Amo, también siente y sabe agradecer. No lo verás demasiado pronto, pero lo
verás Lisa.....esclava.
Mr. JOPI, me cogió del pelo mostrando mi rostro impregnado en
lágrimas ante los demás y dijo :
Lo véis?. Esta zorra, está enamorada de su Amo.
Soltó mis cortos cabellos, haciendo que mi cabeza basculara
hacia delante, mientras sus manos seguía acariciando mis pechos. Pero había un
ser que me importaba más y que cogiendo mi rostro entre sus manos, me hizo
mirarle directamente a los ojos y me pidió una prueba de asentimiento real.
Me sentí invadida de algo, que pensé que era amor o gratitud,
pero le asentí desde lo mas profundo de mi ser.
Mi Amo, me quitó la mordaza un solo instante y mientras mis
babas acumuladas regaban mis pechos, pegó sus labios a los míos y me sentí
flotar, vivir y viajar hacia mi nueva vida junto al que mi destino, había
decidido que fuera mi Amo y mi amor.
Antes de que pudiera ponerme mas tonta, volvió a colocármela
y después de abofetearme el rostro repetidas veces, de un modo suave y besarme,
dijo :
Admito a Lisa como a mi esclava. Quizás ella no sepa bien
que la espera, pero si sé que será una buena esclava. SSato, quiero probar
todo ese material. Ahora, ya no hay problema de intereses.
Gracias Pérez, pero no hay mucho más. Aunque sí tengo
este pequeño látigo de cadenillas plateadas, que mortifican excesivamente,
pero que probaré en tu nueva esclava y que le regalaré a ella, como
testimonio de su aceptación como esclava.
Miré al Sr. SSato, intentando saber a que látigo de
cadenillas se refería, pero lo tenía casi a mi espalda expuesto y me quedé sin
saber, por el momento como era. De todos modos, estaba ya decidida a someterme a
lo que mi Amo me dictase o desease.
Venga SSato, haz brincar a mi reciente esclava. Te
compraré todo el muestrario y algunas cosas más.
Me preparé, relajada y dispuesta a sentir el infierno en mi
cuerpo por mi Amo.
El primer contacto con el nuevo látigo, me hizo sentir fuego
y amor....fuego por lo que escocía y....amor, por podérselo a mi Amo oficial. Ni
siquiera me contorsioné y dejé absorber todo el dolor en mi cuerpo entregado.
Con el segundo latigazo, no pude reprimir una lágrima y mi
cuerpo retorcerse de la quemazón brutal que me había provocado.
Después de un par de azotes en cada uno de mis costados y
tras debatirme en mis ataduras, pero sin gestos de querer abandonar mi
situación, todo el muestrario terminó y el Sr. SSato, se acercó a mi Amo y le
dijo :
Pérez, quédatelo como muestra. Los ha probado tu joven
esclava y se merece tener lo mas nuevo.
Gracias SSato, pero te haré un pedido en toda regla.
Mejor, lo hará mi esclava Lisa, que será quien lleve esos temas, si no te
parece mal, claro.
Me parecerá fabuloso tratar con ella. Y por cierto, para
cuando es la inauguración?.
El próximo Domingo, la realizaremos. Enviaré 4 horas
antes a mi esclava con su nuevo atuendo, a recogerte, si me permites el
detalle.
Pérez, será un honor de que tu esclava personal, venga a
recogerme. Me sentiré muy honrado de viajar al lado de un encanto, como
Lisa.
Yo me sentiré mas honrado de que admitas que mi esclava
pueda recogerte.
Les miré ligeramente poseída por las frases de ambos, que
mientras el dolor y el escozor, circulaban por mi cuerpo martirizado, sentí lo
bueno que había en aquellos dos seres que me habían provocado el dolor mas
grande en aquella noche.
SSato, antes de que me vaya, deseaba solicitarte un traje
especial para mi nueva esclava, similar a los que te he solicitado, pero en
titanio. Además, necesito un collar, muñequeras y tobilleras del mismo. Me
gustaría uno de tus diseños especiales y poder tenerlo antes de la
inauguración, para que mi esclava, pueda ir así a recogerte.
Lo tendrás Pérez, te enviaré varios diseños por la red y
tu decidirás por cual te decides. Y con el elijas lo tendrás en 40 horas.
Gracias SSato. Creo que haremos bastantes negocios
juntos. Ahora, mientras nos tomamos unas copas, podré hacer que mi esclava
cure de sus heridas.
Perfecto, además estoy seco, aunque perderme semejante
belleza junto a nosotros, me hará sentirme especialmente ansioso de verla de
nuevo.
JAJAJAJAJA
La risa de Mr. JOPI, escandalizó a todos, menos a mí que aún
me debatía entre espasmos de dolor.
Al parecer todos rieron, ante la carcajada de Mr. JOPI y
quedé atada y con el bálsamo aplicado en spray, mientras ellos charlaban a unos
metros de mí, animados y vociferantes.
Mis lamentos ante los irritantes efectos del bálsamo
curativo, no fueron escuchados por el grupo de 4 hombres que hablaban de cosas
intranscendentes para mí, aunque sé que algunas veces mi nombre afloraba en los
labios de alguien.
Cerca de una hora después y cuando ya los rigores en mi
cuerpo se habían aplacado hacía varios minutos, aparecieron frente a mí. Fue el
mismo SSato, quien me desató las piernas, masajeando mis muslos, para que
reaccionaran de la postura forzada durante tanto tiempo.
Mr. JOPI, entonces se encargó de desatarme los brazos y
masajeármelos hasta rozar el mismo pecho, sin que me sintiera ofendida. En 5
minutos, estaba como nueva y me quitaron la mordaza. Me vestí delante de ellos,
sin el mas leve pudor y me acerqué hasta mi Amo, quedándome ligeramente a un
lado suyo y algo hacia su espalda.
Sentí, el brazo de mi Amo sobre mis hombros desnudos y me
pegó contra su costado, lo que hizo que me sintiera la mas perdida enamorada de
aquel momento, en todo el universo.
Ya no recordaba nada de las humillaciones y dolores, pasados
minutos antes. Ahora me sentía su esclava y también mas enamorada que nunca. Y
creo que todos supieron leer mis pensamientos, ya que animaron a mi Amo a que
nos fuéramos, cuando sabía que les encantaba verme, incluso vestida.
Mi Amo, tras despedirse de todos me hizo juntar con el resto
de sus chicas. Todas, al verme se acercaron a mí, para abrazarme y besarme. Las
correspondí a todas, pero especialmente a Ana.
Nos miramos a los ojos y las dos ya sabíamos de mi buena
nueva....Me sonrió y me besó en los labios tan profundamente que me sentí
vaciarme de emoción por ella.
El Amo, fue quien nos separó con dulces caricias en nuestros
cabellos. Ana, fue la primera en reaccionar. Yo lo hice aturdida, segundos mas
tarde, siendo consciente de que podría haber ofendido al Amo.
Regresamos a nuestra mansión, del mismo modo en que habíamos
hecho el viaje de ida. Las manos de mi Amo, se plantaban tanto en el muslo de
Ana, como en el mío. Y me sentí dichosa. No hice gesto alguno, aunque estaba
ansiosa por decirle que le amaba. Miré a Ana y la ví sonreírme ligeramente. La
devolví la sonrisa, pero cuando de reojo vi el rostro de mi Amo, supe que él era
consciente de nuestras necesidades, pues sonreía de un modo muy gratificante,
mientras apretaba levemente nuestros muslos.
Nada mas llegar a la mansión y llegar todos dentro, el Amo
anunció :
Ana y Lisa, sois castigadas a tormentos durante lo que
queda de noche, en mis aposentos. Las demás podéis iros a descansar a
vuestras celdas.
Miré a las demás que se iban desorientadas y afligidas por lo
que al parecer nos esperaba a nosotras dos. Subimos con el Amo hasta su
dormitorio y nada mas entrar, mientras nos acariciaba los cabellos de un modo
mas dulce, que antes de ser azotadas o torturadas, nos dijo :
Ana y Lisa, véis esa cama tan grande?.
Asentimos las dos. De sobra sabíamos que era su cama.
Bueno, esa cama es para vosotras dos solas, esta noche.
Debéis aprovecharla y si me entero que no habéis conseguido tres orgasmos
cada una antes de que aparezca de nuevo....os mandaré bajar a la mazmorra.
Nos quedamos tan alucinadas, que no supimos mas que mirarle.
Ana fue la primera que reaccionó y le besó en los labios diciéndole que
tendríamos esos tres orgasmos. Y cuando ella se separó, mi Amo me tomó por los
brazos y me besó a mí y nos dijo a las dos :
Ana, te quiero tanto, que sin ti mi vida hubiera sido muy
distinta. Tú me trajiste a Lisa, que ahora es ya mi esclava total. Y a ti,
Lisa.....Gracias por dejar que tu destino tan incierto fuera capaz de
coincidir con el mío. Ahí tienes a tu amor. Espero que la sepas hacer feliz,
o me enfadaré demasiado.
Ahora fui yo quien le miró a los ojos, sabiendo que Ana
estaba fija en mis movimientos, pero mis labios subieron a los de mi Amo y los
besé llena de amor y gratitud.
Sentí la correspondencia del Amo, mientras Ana, se colocaba
tras de mí y me acariciaba y besaba, a la vez que el Amo y yo lo hacíamos en los
labios. Ana, llevó sus manos a mi sexo y sus dedos lo inflamaron mas de lo que
ya podía mantener, mientras su otra manos tocaba mi pecho pegado contra el del
Amo y no cesaba de herirme con su lengua caliente en mi cuello y espalda.
Cuando el Amó se separó de mí, creí morirme del placer de
estar sola con mi ansiado amor. A una indicación de mi Amo, me volví y me abracé
ante el ser que mas ansiaba, amaba y deseaba de todo el universo.
Después de caricias frenéticas, la quité el top y acto
seguido, ella lo hizo con el mío. Y juntamos nuestras tetas para fusionarnos en
nuestro ardor. Nuestras manos no cesaban en momento alguno, mientras nos
desnudábamos como locas ansiosas de sexo.
Una vez desnudas, nuestras lenguas por si solas eran como el
fuego, pero juntas eran mil volcanes conectados. Amabas estábamos ansiosas de
mortificarnos sin cesar, pero sabíamos que podíamos llegar a tener mil orgasmos
consecutivos. Y nos dejamos caer en el suelo sin llegar a la cama, que estaba a
solo 2 metros de ambas.
Nos revolcamos como poseídas en la dura tarima sin
importarnos su dureza. Nuestra pasión contenida durante tantos días nos llevaba
a darnos todo lo que guardábamos dentro de nosotras mismas.
Y giramos una vez y otra la una pegada a la otra, hasta que
en una de las vueltas, vi que el Amo seguía junto a nosotras, pero mis ojos le
sonrieron y seguí besando a mi amor.
En el siguiente giro, el Amo ya no estaba. Y mi pasión se
disparó y mi objetivo fue el de mi amada Ana. Quizás ella estuviera pensando del
mismo modo, pues nos pusimos invertidas y nuestras lenguas nos hicieron soltar
los flujos del primer orgasmo, nada mas comenzar a acariciarnos.
Mi cuerpo se retorcía lleno del placer mas grande que hubiera
soñado en mi vida y sentía debatirse, sin que dejara de comerme por esa parte,
que me excitaba tanto y yo la correspondía, lamiendo como ella nuestras vaginas
inflamadas por el placer mas brutal, mientras nos convulsionábamos entre
sensaciones orgásmicas totales.....y poco después ya comenzaba a sentir los
nuevos flujos de Ana en mi boca, mientras yo la soltaba los míos propios.
Era como si estuviéramos sincronizadas las dos, y nuestras
caricias y lamidas no disminuían en momento alguno. Girábamos por la dura tarima
sin dejar de amarnos, como si no hubiese mas segundos en nuestras vidas.
Y antes de que pudiésemos darnos cuenta, un tercer orgasmo,
gigantesco y mas ardiente aún que los tres anteriores nos envolvía, haciéndonos
fundir en nuestros flujos y sensualidad multiplicada.
Bebimos nuestros flujos, jadeando y empapadas en sudor, pero
llenas del amor mas fuerte que hubiésemos descubierto alguna de las dos.
Nos lamimos lentamente, sorbiendo nuestros flujos, enamoradas
y tan unidas, que no sentíamos nuestros pechos y vientres. Cuando al final,
decidimos como de común acuerdo, que debíamos descansar, ninguna de las dos se
movió de la otra. Respirábamos los aromas de nuestros sexos empapados de amor.
Durante muchos minutos estuvimos de ese modo, hasta que un
ligero movimiento en el cuerpo de Ana, me indicó que debíamos mirarnos de nuevo
y besarnos.
Me separé de ellas sintiendo un vacío grande en mi sexo, pero
en cuanto vi su cara arrebolada por el deseo, mis fantasmas huyeron y la atraje
hacia mi boca, mezclando nuestros restos de flujos. Nos besamos lenta y
dulcemente, casi sin mirarnos. Pero no hacía falta mirarnos, porque nuestras
almas estaban nadando y viviendo juntas en el amor.
Conseguimos alcanzar la cama del Amo, sin saber ciertamente
cómo. Y una vez cómodamente instaladas, nuestras miradas y caricias aumentaron
hasta que nos fundimos de nuevo frotando nuestros sexos ya muy ardientes e
inflamados de los minutos anteriores.
Y mientras nuestras lenguas luchaban en el interior de
nuestras bocas, alcanzamos un orgasmo pasivo, que nos hizo jadear la una en la
boca de la otra, consiguiendo que nuestro placer se cuadruplicase.
Después de mil contorsiones, sin despegar nuestros labios
terminamos rotas, pero felices y unidas. Hice que la cabeza de Ana descansara
sobre mi pecho, mientras la mantenía abrazada.
La mesaba los cabellos y acariciaba su cuerpo desnudo y
sudoroso, pegado al mío, mientras sentía su respiración acompasada. Y me sentí
la mujer mas feliz del universo...ahora sí. Lo había logrado. Ya no me importaba
nada de mis propiedades cedidas. Tenía a cambio un Amo, un Amo Real. Y sobre
todo, estaba fundida con mi amor que ansiaba desde hacía ya muchos días.
Ana, me acariciaba suavemente mientras me besaba los pechos o
el vientre. Me sentía tan maravillosamente bien, que cuando el Amo entró en la
habitación, le sonreí pero seguí acariciándola llena de un amor que el Amo no
quiso interrumpir. Simplemente, me sonrió y se alejó tan en silencio como había
entrado. Mi amor, no se había enterado de nada, porque se había quedado dormida
sobre mis pechos. Me encantaba poder mimarla, acariciarla y hasta proteger.
Cuando despertó y me miró, vi el mas celestial rostro ante
mí. Y pensé...que suerte tuve de que mi destino fuera éste. Ana, escaló por mi
cuerpo sudoroso hasta mi boca, para quedar selladas en un beso de amor durante
varios minutos, mientras nuestras manos aliviaban con sus caricias nuestros
sudores acumulados.
Poco después, con su brazo bajo mi cuello, me hacía quedar
con la cara sobre su pecho, que besé y me sentí cómoda y protegida. Y mientras
ella me acariciaba los cabellos y el resto de mi cuerpo, quedé dormida sobre su
pecho.
No sé cuanto tiempo habría transcurrido desde que me durmiera
sobre ella, pero aún no había prisas por los gestos que hacía Ana, mi
amor.....mi vida.....escalé su pecho y la besé con todo el amor que tenía
guardado para ella.
La miré a los ojos y vi la dulzura del amor y de la
vida......y agradecí a mi destino, que me hubiese guardado para poder amar a
quien debía amar y vivir junto a quien me a