Acosada por el destino – Capítulo 6º
Mi mente, se encontraba en un estado de excitación tal, que
no era capaz de ver a lo que me estaba entregando. Nebulosamente pasaban por mi
mente escenas de sólo pocos días antes, en los que era una chica normal.
La caída del látigo sobre mis pechos mortificados, me hizo
volver al presente, para poder vivir el dolor que tanto parecía emocionarme y
que ya comenzaba a odiar.
Pero la fusta recorrió mis pechos indefensos de un modo
continuo y sin que ya pudiera hacer nada para evitarlos. Mi cuerpo reaccionó
ante semejante tratamiento y mis párpados se cerraron intentando por ese medio
amortiguar el dolor que me hacía estremecer.
Mis lágrimas salvadoras, fluían de mis ojos como intentando
mitigar el incendio que mi cuerpo sentía por la zotaina que estaba recibiendo
una parte muy sensible de mí.
Los azotes en mis pechos, ya marcados de diversas formas,
cesaron. Mr. JOPI me alzó la cara y mientras mis lágrimas resbalaban
aterrorizadas de mis párpados y mi cuerpo intentaba capturar mas oxígeno como
intentando que mi respiración forzada, pudiera disminuir el dolor extremo que
sentía, le miré con ojos turbios a su cara.
Veo Lisa, que no esperabas del todo esto, me equivoco?.
Moví negativamente mi cabeza, mientras me debatía llena de
espasmos por los recientes golpes en mis pechos.
No te preocupes mucho, putita. Esto o es nada con lo que
te aguarda. Pero tu cuerpo solo recibirá dolor para satisfacción de mis
amigos y clientes. No quedarás marcada para el futuro. Así, que procura
disfrutar cada momento de horror, porque no tendrás posibilidad alguna de
evitar el tormento, que ya será un amante fiel de este cuerpo tan
encantador.
Escuchaba sus palabras con verdadera atención. Y las
asimilaba tal cual me las decía, porque dentro de mí sabía que era lo que yo
misma había decidido minutos antes. Ahora ya era demasiado tarde para cambiar mi
decisión...pero el caso es que tampoco lo deseaba. Sabía que sería un mundo
lleno de sinsabores y dolor, pero estaba dispuesta a dejarme arrastrar por mi
propio destino.
Lisa, veo que estás poco receptiva. Pero lo remediaré
rápidamente. Te azotaré ese culo de zorra que tienes. Deseo verte saltar de
dolor. Y me encantará someterte a sesiones mas mías en mi casa.....pero no
adelantemos acontecimientos.
Esas palabras, soltadas así de una forma tan inesperada me
sobresaltaron, pero según iba comentándome lo que me aguardaba mi mente se iba
haciendo a mi nuevo destino.
Cuando él se situó a mi espalda, supe que por fin recibiría
lo que tanto mi mente parecía ansiar. Un flash mental pasó por mi mente, como
diciéndome que estaba actuando mal y que eso no era lo que yo necesitaba. Pero
nada podía hacer ya. Había tomado una decisión y debía asumir, por el momento,
los riesgos que eso conllevaba.
Cuando el primer fustazo cruzó mis nalgas, me quedé quieta.
Aguardé al siguiente latigazo, que no tardó en caer. Noté entonces un calor
abrasador en mis nalgas expuestas, pero deseé ardientemente que siguiera
azotándome en esa misma zona.
Sus fustazos, llegaban limpios a mis nalgas, mientras mis
piernas se acobardaban y se retorcían una con otra, como intentando mitigar las
sensaciones odiosas que mi cuerpo recibía.
A las acciones de mis piernas, se le unió el resto de mi
cuerpo, mientras mi mente luchaba contra todos ellos por cobardes. Pero poco a
poco fueron ganando su terreno de rebeldía y ya hasta mi interior y mi mente se
rebelaban contra ese castigo continuo y mortificante sobre la misma zona.
Me agitaba entre espasmos de dolor y ansiedad, sin poder
hacer nada por evitar aquellas horribles sensaciones. La fusta incidía una y
otra vez sobre las nalgas y caderas, abrasándome sin piedad. Deseaba poder
gritar y liberarme de aquella marea de sensaciones odiosas, pero la mordaza me
impedía expresar lo que estaba sintiendo.
A cada segundo estaba mas y más debilitada y casi era incapaz
de reaccionar ante los azotes que de forma continuada caían sobre mi cuerpo
agredido sin piedad y bajo aquel sol que me hacía enloquecer.
Pocos minutos después noté una especie de liberación cuando
mi cuerpo se distendía y se dejaba llevar hacia el aletargamiento general.
Sabía que colgaba de mis muñecas, pero ya casi no sentía
tanto dolor al ser azotada en mis partes ultra sensibilizadas. Pero antes de que
mi mente huyera horrorizada de mi misma, Mr. JOPI se colocó ante mí y me dijo :
Lisa, ya puedes descansar. Te dejaré tomar estos rayos de
sol, mientras me doy un baño en el río. Luego subiré y nos iremos hacia la
casa....se va haciendo tarde y hay que pensar en comer algo. Reponte pronto
para que pueda follarte a mi regreso fresco y relajado.
Sus palabras, aunque confusas me llegaron con toda claridad.
Quedé colgando de mis muñecas mientras mi cuerpo intentaba asimilar los rigores
de aquel tratamiento.
Le sentí alejarse y me quedé sola. Me sentía medio
muerta...sin fuerzas y sin ganas de seguir con aquel tipo de vida. Pero me dí
cuenta de lo tonta que era. La había decidido yo misma. Sólo se trataba de
sensaciones pasajeras. Habría momentos mejores...y quizás peores, pero no debía
pensar en esas cosas.
El tiempo pasaba lento, mientras le escuchaba algunas veces
chapotear en el agua relajante, mientras yo sudaba y era mortificada por aquel
sol implacable que se cebaba sobre mi cuerpo, al igual que los varios insectos
que tomaban mi cuerpo como una base provisional de operaciones.
El sudor se deslizaba por todo mi cuerpo que ya había dejado
de removerse y palpitar, pero era un sudor ardiente que me hacía sentir mas y
más la necesidad de poder refrescar mi cuerpo atenazado en mil sensaciones
negativas.
Poco después escuchaba sus pisadas fuertes acercarse hasta
mí. Giré mi cabeza y le ví acercándose desnudo hasta donde estaba atada. Tenía
un cuerpo maravilloso y sentía pena de no encontrarme en mi mejor forma para
poder amar ese cuerpo que deleitaba mi espíritu, tras los rigores sufridos
minutos antes.
Pero, al parecer me estaban vedados los placeres del sexo,
aún. Nada mas estar ante mí, aflojó la cuerda que me sujetaba y haciéndome
separar los muslos, me violó por detrás, tanto por el ano como por la vagina.
Repetidas veces, sin que compartiera o permitiera compartir su placer con el que
yo pudiera sentir.
Después de innumerables asaltos por ambos conductos, me quitó
la mordaza de la boca, estando aún acoplado en mi ano, que sentía destrozado y
que me producían tremendos calambres en mis caderas.
Cuando lo creyó conveniente y sin petición de permiso alguno,
me hizo abrir la boca y acopló su polla entre mis labios, clavándomela hasta el
fondo de mi garganta, una y otra vez. Poco a poco su cuerpo se revulsionó para
al cabo de pocos segundos, explotar en mi boca en un torrente brutal de esperma
caliente.
Lo tragué sin que él tuviera que decirme nada al respecto.
Tragaba con auténtica dificultad, pero intenté que nada se derramara, mientras
mis lágrimas se derramaban una nueva vez más.
Cuando todo quedó tranquilo, se retiró de mi boca y dijo :
Lisa, ha sido un placer haberte podido tener. Además, no
todo va a ser malo en tu vida y mucho menos en tu primer día. Eres
encantadora. Hacía muchos meses que no disfrutaba de una mujer como tú. No
espero que guardes un gran recuerdo de mí. Me da igual. Ahora, te desataré y
bajarás a bañarte y asearte un poco, al menos tu cuerpo lo agradecerá y
después iremos hasta la mansión, para comer y reponer fuerzas.
Me fue liberando lentamente, sin que hiciera yo, el menor
gesto por quedar liberada de mis ataduras. Cuando quedé sin una ligadura entre
mis muñecas, mis manos eran como dos extrañas. No las sentía apenas, pero él se
encargó de masajeármelas mientras me conducía de nuevo hasta el río en donde
podría tomar ese baño que necesitaba con tanta urgencia.
Cuando llegué a la orilla, mis manos ya habían recuperado
ligeramente la circulación interrumpida. Me indicó que entrara en el agua,
mientras él se quedaba a mirarme mientras me bañaba. Entré en el agua, sin
importarme lo mas mínimo que él me contemplara desnuda mientras disfrutaba del
frescor del agua.
Tras meterme en el agua casi helada, que me produjo una
fuerte impresión, pero que rápidamente asimilé como uno de los mayores placeres
que pudiera tener en aquel día, comencé a chapotear para pasar a nadar
suavemente ante su atenta mirada.
No me importaba que me mirase, incluso me sentía agradecida
de que lo hiciese, mientras braceaba alegre y poco a poco cogiendo las fuerzas
que me habían medio abandonado minutos antes. Nadaba hacia uno y otro lado,
pasando varias veces ante él, que me sonreía feliz.
Cuando él me indicó que debía salir del agua, me sentía viva
completamente. Atrás habían quedado todas esas sensaciones tenebrosas y
dolorosas que había padecido momentos antes.
Salí del agua, chorreando agua y me planté ante él, desnuda y
sin importarme lo mas mínimo que contemplara mi cuerpo.
Lisa, estás preciosa. Pero debemos ir a reponer fuerzas.
Tu bajarás toda la carga que he preparado para hacer una barbacoa y poder
asar unos pedazos de carne, que servirán de alimento campestre.
Ni siquiera indagué en que tipo de carga debía ser. Lo que
fuera lo llevaría gustosa hasta la casa, porque había algo en Mr. JOPI que me
llenaba mas completamente que su trato. Aún no sabía que pudiera ser, pero
estaba dispuesta a seguir sus órdenes con el fin de agradarle.
Le seguí aún mojada y resbalando agua por mi cuerpo
agradecido, hasta llegar a la cabaña. Le ví como metía en la mochila, todas las
cuerdas, collar y látigos y el resto de cosas que portaba la mochila. Una vez la
mochila llena de cosas pude ver que se acercaba a un manojo de troncos estrechos
y secos. Puso una red en el suelo y después comenzó a colocar un tronco tras
otro, hasta colocar unos 10 troncos de unos 20 x 3 cm. Acto seguido, sacó una
especie de cubo enorme y del mismo, sacó varias hierbas silvestres, para después
sacar manojos de cardos y ortigas, que colocó sobre los troncos. Después, con la
red lo cubrió todo y me dijo :
Lisa, esto lo bajarás hasta la casa sobre tus brazos.
Verás que hay plantas mortificantes. Es tu problema como lo haces para
evitarlas, pero lo bajarás.
Me quedé espantada al ver la carga que debía portar hasta la
casa, pero no dije nada.
Le ví sonreir y acercándose a mí, me dijo :
Lisa, veo que eres una mujer con mucha amplitud de miras.
Y aunque te parezca que solo pretendo atormentarte, no es así. Pero bajarás
éso hasta la casa, nos servirá para preparar la barbacoa. Alguna pregunta?.
Moví negativamente mi cabeza, aunque hubiese deseado gritarle
que era un sádico, pero debía soportar cada nueva faceta en la vida elegida
libremente por mí.
Pude apreciar que él sonreía y se alejaba un poco de mí,
mientras me colocaba las zapatillas, tras quitarme la tierra de mis pies
descalzos. Una vez puestas, me coloqué la mochila, que pesaba mas de lo que
pensaba, exponiendo mas mis pechos bastante marcados por los fustazos recibidos.
Una vez con la mochila a mi espalda esperé a que él, me cargara sobre mis brazos
desnudos la carga de madera y plantas silvestres.
Entonces indicándome que doblara un poco mis brazos, me
colocó la pesada carga de troncos y plantas silvestres. Me horrorizaba ver lo
cerca que quedaban las púas de los cardos de mis pechos, pero él me recolocó la
carga y después cogiéndome de los pezones, colocó mis tetas sobre las púas.
Estuve a punto de gritar y soltar la irritante carga, pero me
contuve apretando mis dientes y dejando correr mis lágrimas. Entonces se acercó
hasta mi cara y dijo :
Lisa, sé que te mortifican, pero me encanta ver la carita
que pones. Ahora estás detenida, pero al caminar será mucho peor. Pero yo lo
pasaré en grande viendo como intentas caminar sin punzarte con ese manojo de
carga. Sólo decirte, que si sueltas la carga, te azotaré las tetas con los
propios cardos, así que espero que seas consciente todo el camino.
Le miré horrorizada, pero no dije nada. Sabía que debía
asumir aquella nueva mortificación. A una indicación suya, comencé a caminar a
su lado descendiendo de aquella loma. La mansión se veía muy lejana y el sol
quemaba y me mortificaba mas y más a cada segundo, a pesar de estar recién
refrescada por el baño.
A cada paso que daba, mi carga oscilaba ligeramente en mis
brazos, al no poderla sujetar o asirla con mis manos, lo que hacía que mis
pechos recibieran impactos constantes, que me laceraban terriblemente.
Pero a pesar de los constantes pinchazos sobre las partes
sensibles de mi cuerpo y de las risas de Mr. JOPI y de sus comentarios,
animándome de vez en cuando con ligeros fustazos en los muslos o en las nalgas,
seguía mi caminar hacia la mansión que aunque aún lejana estaba cada vez más
cercana.
El trayecto duró cerca de media hora horrible. Pero cuando
llegamos, él me indicó que dejara la carga en el suelo y que le siguiera, para
coger la barbacoa gigante y comenzar a preparar lo necesario para la comida.
Según me conducía hasta el pequeño cobertizo que guardaba los enseres
necesarios, me dijo :
Lisa, sabrás preparar una barbacoa, verdad?
Sí, Mr. JOPI, he preparado alguna.
Muy bien, ésta será algo más grande, pero se prepara del
mismo modo que las pequeñas. Deberás esmerarte en la brasa, ya que seremos
cerca de 7 a degustar mi carne especialmente enviada desde Argentina.
Si Señor, haré todo como mejor sepa.
Para mi interior, pensé que estar así ante esas 7 personas y
prepararlas la comida, no sería lo más recomendable para una chica aislada. Pero
mi caso parecía ser algo distinto.
Muy bien Lisa, quítate las zapatillas. Estarás ya a
partir de este instante desnuda y descalza. Eres mi puta de turno,
recuérdalo. Pero quiero que te sientas aún mas humillada ante mis amigos. Me
encantará ver como te debates ante sus miradas y tratos variados. A algunos
ya los conoces, otros serán nuevos para ti. No me importa lo que sientas,
sólo deseo que te comportes en lo que deseo de ti. Y es, que seas capaz de
preparar una buena velada. Y nada de rebelarte contra nada. Desde este
momento, careces de voluntad propia. Está claro, puta?.
Sí...sí Señor.
Pues ahora, coge esta barbacoa y llévala hasta la parte
del sol, en donde dejaste la leña y los cardos. Sé que lo harás bien,
comerás sobre la misma barbacoa, así que estarás alimentada. Además es
bastante probable que estés acompañada con frecuencia por mis amigos. Tienes
un cuerpo que clama a la perversión.
Ya no le respondí. Supe que me esperaba pasar por situaciones
un tanto crueles y humillantes, pero no tenía vuelta atrás.
Llevé la barbacoa, que permitía desplazarla por medio de unas
ruedas en uno de los extremos hasta el lugar indicado. Y después volví a por el
saco de carbón que se había quedado en el cobertizo.
Cuando tuve todo dispuesto en el lugar indicado. Quité la
rejilla de la barbacoa y la limpié de los restos anteriores, dejándola apoyada
contra aquel artefacto. Y me decidí por cubrir la base la barbacoa, con todos
los cardos que había portado hasta aquel lugar.
Me pinché de nuevo, mientras Mr. JOPI sonreía. Después
coloqué los troncos secos, sobre los cardos y plantas silvestres, que servían de
lecho de combustión. Y le prendí fuego por varias partes. El fuego crepitó y
pronto llamaradas anaranjadas se apoderaron de la sequedad de las plantas y se
lanzaron furiosas e hirientes contra los troncos ávidos de fuego.
Todo ardía de un modo muy parecido. Y cuando los troncos
adquirían el estado de ser heridos en su interior por el calor extremo, cubrí
todo el conjunto con carbón que extendí con una paleta de metal. Tuve que avivar
el fuego con las tablillas a modo de abanico.
Y mientras estaba en esa actividad frenética, aparecieron el
Dr. Celticock y el Dr. Almaret. Me sentí ligeramente ruborizada, pero no me
detuve en mi reavivación de las ascuas, hasta oir crepitar el carbón y algunas
llamaradas azuladas y anaranjadas brotaron en varios puntos de la enorme
barbacoa, a la vez que las manos del Dr. Celticock se pegaban a mis tetas
sudorosas mientras me besaba en el cuello.
Le dejaba hacer ante la atenta mirada, del Dr. Almaret y de
Mr. JOPI, sin que mi ritmo de abaniqueo decayera sensiblemente. Fue el mismo Dr.
Celticock quien me ayudó a poner la rejilla sobre el lecho de carbón en
combustión, que ya soltaba un calor horrible, haciéndome sudar y llorar, por el
extremado humo penetrante y el calor extremo.
Almaret, ven fíjate que tetas más deliciosas tiene
nuestra estimada Lisa.
Le ví acercarse, sin que hiciera nada por evitar sus manos
que me toqueteaban con un descaro tal que mi humillación crecía por segundos.
Cuando Almaret estuvo frente a mí, sustituyó con sus manos a las de Celticock y
me frotó los pezones con sus dedos, mientras mis ojos se cerraban para evitarme
esa humillación tan brutal.
Celti, JOPI...esta chica es deliciosa siempre. Quién mas
viene a comer hoy?.
Pues confío en que vengan Ajeno, Pérez, Balz y quizás
hasta Nacho, aunque no me lo ha confirmado aún.
O sea, seremos los 7 magníficos contra esta putita
ardiente...jajajajajajaja.
Mas o menos, Almaret....JAJAJAJAJA.
Me sentía mas y más humillada con cada soez comentario de
cualquiera de ellos, pero no daba muestras demasiado evidentes de mi rechazo
ante los comentarios odiosos de ellos. Seguía con la preparación de las brasas,
cuando Almaret, dijo :
Creo que me follaré a esta zorra antes de que seamos mas
a repartir. Puta, ponte a 4 patas, para que te la pueda clavar en ese culo
privilegiado.
Me sentí mas humillada que nunca, ante las expresiones de
Almaret y ante la atenta mirada de cada uno de los presentes, pero me coloqué en
la postura requerida, separando bien los muslos, para que Almaret me sodomizara
a su antojo. No sabía que sucedería a raíz de aquel momento, pero estaba segura
que mi vida sería algo infernal durante un montón de horas.
Almaret, se colocó detrás de mí y cogiendo mis caderas con
sus manos, me palmeó las nalgas, con sonoros manotazos, entre las risas de los
demás. Me sentía la mujer mas sometida del mundo y no sabía que debía hacer.
Pensé en rebelarme, pero algo en mi interior me decía que soportara aquello.
Se clavó en mi ano, sin contemplación alguna. Primero una
primer entrada, acompañada de mis exclamaciones de dolor, pero sin que pudiera
moverme demasiado ante sus manos como tenazas, se terminó de clavar dentro de mi
cuerpo. La sensación que sentí no puede ser relatada, pero sentí algo así como
si mis caderas se desplazaran quedando rota por dentro.
Y mientras mis lágrimas, caían de mis ojos y mis temblores me
rodeaban en mi sufrimiento brutal, comencé a sentir las embestidas de Almaret,
sin que le preocupara lo mas mínimo mi estado. Se movía rápido, deteniéndose
sólo para golpearme con sus manos las nalgas, causándome dolores aún más vivos.
Se friccionaba contra mi recto, que sentía en carne viva con
punzadas enormes de dolor, hasta que en pocos minutos se clavó mas fuerte dentro
de mí y eyaculó una lechada caliente que me provocó sensaciones espantosas, al
notar los escozores terribles en mi conducto anal desgarrado.
Ya está, que bien me siento ante esta puta. Es deliciosa
Celti, aprovéchala ahora que está calentita.
No, esperaré a que se enfríe, deseo hacerla sufrir mucho
mas que tú. Me encanta esta puta, JOPI. Me permitirás asediarla mas
adelante, verdad?.
Claro que sí, Celti. Es la puta que os entrego hoy para
que os sintáis bien en mi compañía. Aunque ahora será mejor que se dedique
de nuevo a su tarea con la barbacoa. Pronto llegarán el resto de amigos y
tendremos que comer.
No hubo mas palabras y me levantaron, aún tremendamente
dolorida, para que siguiera trabajando en la barbacoa, manteniéndola viva, hasta
que fuera el momento idóneo para comenzar a preparar las carnes que JOPI había
seleccionado.
A pesar de estar chorreando hilos compactos de la esperma de
Almaret, me quedé en pie ante la barbacoa notando agudos dolores y pinchazos
dentro de mí. Nadie se compadecería de mí y por tanto, hice un esfuerzo mas
fuerte para controlarme las terribles sensaciones, que sabía se repetirían de
muchos y variados modos.
Tuve la suerte, de que los tres se reunieran lejos de mí, por
lo que descansé ligeramente de sus toqueteos y pellizcos, mientras me
concentraba en mantener las brasas, listas para cuando tuviera que asar la
carne, que ya JOPI había sacado al exterior.
No llevaba ni diez minutos libre de ellos, cuando distinguí a
ver, al Doctor Ajeno, que venía acompañado de Nacho. Por un lado, me sentí
feliz, pero por otro supe que mis problemas comenzaban de nuevo. Qué pensaría
Nacho al verme así?.
Prefería no pensar en lo que fuera a pasar, porque sólo con
observar las miradas lascivas que Celti me lanzaba descaradamente, me sentía
temblar de miedo. En cuanto Nacho y Ajeno, estuvieron cerca de mí, saludando a
JOPI, se vinieron a por mí y sin mediar palabra, el Doctor Ajeno me abofeteó en
la cara repetidas veces, hasta hacerme caer al suelo de culo.
Lloraba desconsolada y asustada por esa actitud tan
inesperada, cuando Nacho me ayudaba a levantarme de cara a Ajeno, quedando mis
brazos sujetos por Nacho, mientras el Doctor me seguía abofeteando la cara y las
tetas, sin ningún control por parte de alguien.
Cuando se cansó de abofetearme, estaba desecha en dolores
horribles en mi rostro y tetas, que presentaban ambos un aspecto rojizo y semi
amoratado.
Déjala ya Nacho, ya me he quedado satisfecho de esta
zorra. Es tu turno, si deseas a éste ser vil y falso.
Ajeno, no la veo yo así. Sé que estás ofendido por lo que
te hizo creer, pero no es tan vil como aparenta. Tan sólo un poco puta, pero
nada extraordinario. Aunque ya que estamos puestos en faena, qué mejor que
darla un poco mas de dolor en estas tetas tan maravillosas que tiene.
Has pensado algo para eso, Nacho?.
Claro que sí, Ajeno. Unos azotes con una vara, la harán
calentarse mas para nosotros.
Ante semejantes palabras, no pude contenerme mas y grité :
¡¡Basta ya!!, Basta ya!!.......No puedo mas, por favor,
dejadme en paz.
Vaya, esta puta habla. Y además nos ordena
cosas...ummmmm...muy mala actitud para una puta. Sí, creo que la azotaré
esas tetas hasta que desee arrancárselas de dolor.
Por favor...por favor.......no puedo más...dejadme
ya...Mr. JOPI, por favor.....interceda por mí, por favor Señor, se lo
suplico.
Desde luego, como sóis.....fijaros en esta pobre chica.
Está angustiada y dolorida, no os dá pena?.
Pues nó, JOPI. Nos provoca mil sensaciones perversas.
En ese caso, es vuestra de nuevo. Azotadla y folladla sin
piedad, ya no intervendré más. Lo siento Lisa, pero es lo que a ellos les
gusta, así que aguántate tus penas para ti solita....JAJAJAJAJAJA.
Ante esas palabras mi posibilidad de auxilio se hundió por
completo y antes de que pudiera darme cuenta, estaba rodeada por los cuatro
hombres. Y sin intercambiar palabras, fui ultrajada hasta un grado en el que
deseé morirme, ya que los pellizcos en mis tetas y vagina se generalizaron y
además sin control alguno.
Me debatía ante sus toqueteos y pellizcos, como buenamente
podía, pero eran muchas manos contra mi cuerpo mortificado. Me hicieron rabiar y
llorar, sin que pudiera alejarme de aquel tormento corporal.
Nacho se apropió de una larga vara, delgada y flexible. Se
acercó a mí y me la mostró en la cara para pasarla por mis tetas medio
amoratadas. Me sentí flaquear, pero las manos de los hombres me sujetaron,
exponiendo mas y más mis tetas mortificadas.
Dajadla en pie. Lisa...extiende tus brazos en cruz, voy a
flagelarte esas tetas de puta que tienes. Y procura no mover los brazos,
porque me cabrearía demasiado contigo. Sólo serás 10 azotes en cada teta,
que espero que te duelan mucho....pero recuerda lo que he dicho.
Me encontraba en un estado de terror tan fuerte, que no me di
cuenta de la llegada del Sr. Pérez, hasta que estuvo casi frente a mí y
anunciando......:
Señores, calma por favor. Entiendo sus actitudes ante
esta jovencita, pero no creo que sea lo mas apropiado...al menos antes de
comer.
Ví como Nacho le miraba con cara de asesinarle, pero en pocos
segundos cambió de actitud y reconoció que era mejor dejarme mas entera, para
que sirviera de algo.
Respiré aliviada, aunque sin saber bien lo que me aguardaba.
Ví como todos los hombres conversaban con Mr. JOPI y seguí en mis tareas con la
brasa. Ya estaba todo a punto y pude apreciar como Ajeno, traía una fuente de
carne para ser asada en la barbacoa.
Estuvo un rato junto a mí, ayudándome a colocar las piezas de
carne sobre la rejilla....después de colocarla toda, se acercó a mí y mientras
acariciaba mis doloridos pechos, muy suavemente...me dijo :
Lisa, lo siento...sé que te he hecho mucho daño. No sé
que sucedió en mi mente, pero te ruego que me perdones. Si es afirmativo,
dame un ligero beso en los labios. Si no lo es, lo entenderé.....y no te
haré mal alguno más.
Le miré desconcertada, pero supe que era el mismo ser de días
atrás y arrimando mis labios a los suyos, le besé ligeramente en los labios.
Noté que él volvía a renacer...y que se abrazaba a mí. Le dejé hacer, mientras
me hacía cargo de la carne. No sólo me acariciaba suavemente, sino que además me
susurraba palabras tiernas, tanto que llegaron a mojarme.
No le dí a entender en el estado en que me tenía, pero si que
viera que le había perdonado. Y pareció entenderlo así...y tras unas caricias
mas y unos besos muy generosos.....se alejó para reunirse con los demás.
Según estaba con la segunda vuelta de la carne, apareció
Balz. Nada mas verle me sentí excitada, aún sin saber porqué.
Se acercó a mí y tras contemplar mi aspecto y acariciarme con
mucha suavidad, me dijo :
Lisa, tranquila....ya no te toca ni uno mas....al menos,
no te pegarán más. Y confía en mí, tengo algunos poderes mediáticos sobre
ellos.
Y cosa curiosa, nadie vino a molestarme y en cambio, si a
ayudarme con las primeras raciones de carne.
Conseguí que los trozos de carne estuvieran del agrado de
cada uno, sin que me hicieran nada y eso que todos por turnos, vinieron a
recoger nuevas raciones de carne.....Me sentía hambrienta, pero sabía que era
mejor tener hambre, que ser machacada por alguno de ellos.
Cuando hubieron comido abundantemente.....y estaban
hinchados, Mr. JOPI dijo :
Amigos, espero que os haya gustado mi comida. Ahora
nuestra puta nos liberará de tensiones humanas.
Ante una especie de murmullo general y mientras sus miradas
me taladraban, me acerqué hasta Mr. JOPI a una seña suya, para añadir :
Amigos, esta puta hará que vuestras pollas liberen parte
de las sustancias alimentarias y creadoras. Ah y se lo tragará todo, pero
tratadla lo mejor posible, ya que solo tenemos a esta puta por hoy. Y creo
justo, que Balz que llegó el último sea quien primero se libere, os parece?.
Todos estuvieron de acuerdo y así de ese modo, me vi sometida
entre las piernas de Balz, mientras mi boca le masturbaba su enorme y larga
polla.
Después de ligeras maniobras estallaba dentro de mi boca,
tragándolo todo con excepción de algunos hilillos que corrían por las comisuras
de mis labios.
De Balz, pasé a Ajeno....y así uno tras otro, hasta terminar
ante Mr. JOPI que me hizo mamarle por doble del tiempo de los demás, para soltar
una corriente de esperma que casi me ahoga.
Cuando fui liberada, quedé como muerta y con mi boca soltando
una mezcla de muchas lechadas que mi estomago ya rechazaba. Quedé tendida sobre
la placentera hierba, sin que nadie hiciese nada por incordiarme.
Así permanecí por espacio de 15 minutos, hasta que el Sr.
Pérez, anunciase :
Amigos, me siento agradecido de esta reunión en compañía
de una puta tan preciosa como nuestra Lisa y en prueba de mi gratitud, os
propongo visitar mis nuevas instalaciones, en donde os mostraré el nuevo
aparato de divertimento de invitados, así como enseñaros mi acuario de
sirenas. Os parece bien?.
Pérez, no me habías hablado de ese acuario...cómo es?
JOPI, es algo nuevo.....aún no lo he abierto al exterior,
pero es algo grandioso. Mis sirenas son las mejores de todo el estado,
aunque si esta puta supiera nadar bien, sería la sirena perfecta.
Pérez, tengo entendido que nuestra Lisa, era una
excelente nadadora, pero no me atrevo a afirmarlo. Mejor, será preguntarle a
ella misma. Lisa, cual es tu nivel de natación?.
Al escuchar esas palabras, me erguí para poder contestar con
algo mas de voz, pues los restos de semen, habían estrangulado mi garganta...y
dije :
Pues hasta hace unos meses era alto, pero hace tiempo que
no practico.
Pero serías capaz de recordar como se nada y bucea,
verdad?
Jo, sí, claro que sí.....Mr. JOPI.
Muy bien pequeña, sabía que había logrado una maravilla
al contratarte, pero no tan maravillosa como eres.
JOPI, ella podría ser mi sirena privilegiada......No sé
como decírtelo, pero estaría dispuesto a triplicar las ganancias que
obtuvieras en el primer trimestre, además de cubrir su contrato
completamente.
Pérez, es una oferta muy tentadora, pero no crees que
nadamos nosotros mas aprisa que nuestra sirena?.....JAJAJAJAJAJAJA
Tienes toda la razón JOPI. Antes ella debería inclinarse
por la oferta que tiene actual o la nueva. Lisa, eres preciosa.....de eso
estamos todos de acuerdo, pero aceptarías a hacer una prueba en mi mansión.
Y tras la misma, decidir tu misma?
Miré al Sr. Pérez, después a Mr. JOPI...y terminando por
pasar la vista por cada uno de sus amigos, que miraban mas mis ojos que mi
desnudez, para terminar de nuevo en Mr. JOPI...como preguntándole si debía
hacerlo.....El, me miró con ojos mágicos y me dijo :
Lisa, pruébalo.......Hazlo, quizás te convenga mas que lo
mucho que te doy yo. Además, Pérez es un gran amigo mío y sé como funciona
con sus chicas. Él, realmente es honorable....pero es tu decisión.
Le miré con ojos tristes, pero a la vez llena de admiración
hacia ese Mr. JOPI, que aunque permitía que me hiciesen daño sus
amigos....notaba algo en él que me envolvía....aunque con el Sr. Pérez me sentía
igual de envuelta. Estaba confusa y mi primera visión al resto coincidió con
Balz, que con una seña me indicaba que lo hiciera.
El y el Sr. Pérez eran los únicos que me habían respetado,
aunque con Mr. JOPI tampoco me hubiese importado seguir......todo el resto de mi
vida. Las miradas de los tres eran puras absolutamente, aunque pudieran ser los
más sádicos seres del universo.
Sr. Pérez....no estoy muy segura, pero me gustaría probar
eso, que dice.
Muy bien Lisa......Podrás ver un mundo distinto
completamente. Algo que nunca has imaginado, pero antes que te decidas, te
haré probar todo el conjunto, para que seas libre de elegir después. Mr.
JOPI, si me permites, me gustaría que Lisa y tú viniéseis en mi coche. Los
demás ya saben el camino.
Miré a Mr. JOPI que me devolvía una mirada tierna y llena de
toda la compresión de la que carecía desde hacía muchos días. Y me sentí bien.
Miré también a todos los demás y el único que tenía una
mirada suave y serena, era Balz...porque los demás tenían una sonrisa extraña.
Imaginé que a donde iba sería una especie de nuevo infierno, pero las miradas de
Balz y Mr. JOPI me anunciaban lo contrario completamente.
Y me dispuse a levantarme, para seguir a Mr. JOPI junto al
Sr. Pérez. Y caminamos hasta el auto del Sr. Pérez. Iba desnuda y no muy limpia,
pero ninguno de los dos le dio la menor importancia. El Sr. Pérez antes de subir
a su auto, me dio una hojita verdosa anaranjada y dijo que la chupara durante
todo el viaje.
Le obedecí y después de algunos minutos, sentí que algo hacía
sobre mi cuerpo dolorido, ya que casi nada sentía de los malos tratos de unas
horas antes.
El viaje no fue excesivamente largo y pude sentir las miradas
que Mr. JOPI echaba sobre mi cuerpo. No me sentía mal y aunque hacía un balance
rápido del giro tan brutal que había tomado mi vida, no me sentía especialmente
negativa conmigo misma.
No sabía aún si aquel tipo de vida es lo que había estado
ansiando durante toda mi adolescencia, el caso es que ahora la tenía ante mí y
no deseaba dejar de pasar la oportunidad de viajar por ese mundo prohibido.
Quizás el cambio con el Sr. Pérez sería lo que andaba
buscando sin haberlo encontrado aún. No me atemorizaban los azotes, aunque si me
aterraban los malos comportamientos y modos de los que ante mi se situaban.
Pensé también en Nacho. Alguien de quien no me esperaba que
me hubiese tratado como lo había hecho horas antes. Sin embargo, no me sentía
ofendida con alguno de ellos. Ni tan siquiera con Ajeno o Celticock.
Mr. JOPI, toco uno de mis muslos, para decirme :
Lisa, fíjate en lo bonito del entorno que rodea la
mansión de la persona que te dará cobijo, durante algún tiempo.....claro,
suponiendo que tú, aceptes.
Asentí con mi mirada perdida y aún viajera de mis propias
reflexiones. La verdad es que era una zona muy bella para poderla contemplar a
cualquier hora del día o la noche.
Y antes de que pudiera asimilar el paisaje bello que me
abrazaba lentamente, me ví ante la enorme mansión del Sr. Pérez. Era la casa más
enorme que había visto en mi vida. Y ensimismada estaba, cuando la puerta del
auto se abrió y pude ver ante mí al Sr. Pérez, que me dijo :
Lisa, ya estás en tu posible nueva casa. Espero, confío y
deseo que te guste, al menos por fuera..pues así al menos, tu mente podrá
viajar y liberarse de las posibles tensiones que puedas llegar a sentir.
Gracias Sr. Pérez, es algo descomunal, pero
precioso..desde que Mr. JOPI me avisó que debería fijarme en el paisaje no
he dejado de admirar las mil y unas virtudes de estos parajes. Y la casa es
inmensamente grande, pero a la vez es sublime y perfecta en sus acabados.
Gracias Lisa. Creo que nos entenderemos muy bien, dada tu
sensibilidad que me hace feliz poderla tener cerca de mí. Y no creo que te
vaya a defraudar el trabajo que tengo reservado para ti, aunque no es nada
agradable para la mayor parte de personas simples....pero tú, no eres
simple, precisamente. Y creo que aquí podrás experimentar, cuanto necesitas
saber de ti misma. Verdad JOPI?.
Ya lo creo, Pérez. Lisa, hazle caso. Sé ya de antemano
que te quedarás con él. Yo vendré un montón de veces a la semana a verte,
pero estoy seguro que nunca querrás salir de este magnífico recinto.
Gracias Mr. JOPI, gracias Sr. Pérez. Espero que todo sea
tan bonito como Uds me lo pintan.
Lisa, no hagas caso a JOPI.....nada es tan agradable como
la libertad total, pero sé que en tu caso, esto podrá ser una liberación,
aunque puede que no coincida como tú la hubieses elegido. Bueno, vayamos a
probarla. JOPI, reúnete con los demás...yo me llevaré a Lisa, para
explicarla un poco lo que será vuestra sorpresa.
Vale Pérez, estoy ansioso de ver a mi chica agradarme la
vista.
Te agradará JOPI, porque Lisa es ese tipo de chica
preciosa que hemos tenido la suerte de conocer y tratar. Vamos Lisa.
Caminé junto al Sr. Pérez, alejándome mas y más de Mr. JOPI,
hasta que le perdí de vista. Y me sentí agobiada y extraña, pero él al verme en
el estado en que me encontraba, me dijo :
Lisa, no estés triste y no sufras. Estás con un
desconocido, es cierto. Pero en breve comenzará una función en la que serás
la protagonista. Y en pocos minutos, te sentirás una diosa. Y después vendrá
lo que tenga que venir. Sígueme!!!.
Le seguí, aún algo afligida, pero más serena.......Caminamos
por largos corredores en donde no nos encontramos a alguien de la casa, hasta
llegar a una sala en donde había un montón de maquetas. El Sr. Pérez, cogiéndome
de una de mis manos, me llevó entusiasmado a contemplar cada una de sus
maquetas.
Me las explicaba con tal profusión de detalles y delicadezas,
que le sentí feliz de poderlo expresar ante alguien, aunque fuera como yo. Y me
sentí sensible, demasiado sensible al amor que ponía en sus obras....Sabía que
se sentía realmente excitado y feliz con sus realizaciones.
Al principio me sentía fría ante las cosas que me decía, pero
poco a poco, fui entrando en su ilusión y al final, un poco antes de llegar
hasta la construcción de su casa, me sentía tan entusiasmada con sus maquetas,
que comencé a preguntar cosas de las que habíamos visto anteriormente.
Y él me contaba y volvía a contar todo, ahora ya no cogido de
mi mano, sino de mi cintura desnuda, pero sin ninguna maldad. Además le sentía
el ser más cariñoso y cálido de cuantos había conocido. Y así perdimos cerca de
una hora, hasta que él dándose cuenta de que los demás estarían alterados por la
espera, me dijo :
Lisa, con nadie me había sentido tan feliz como contigo.
Y no sólo porque te gusten mis obras, es algo más. Es algo que no alcanzo a
definir, pero ahora limpiaremos nuestras mentes, para enseñarte mi aparato
con acuarium incorporado y que inaugurarás oficialmente tú.
Sí, Sr. Pérez.
Lisa, sé que podrías vivir muy bien en esta casa. No
quiero forzarte a nada, pero antes de decidirte a algo, pasa el fin de
semana en esta casa. Haré que esté Ana, de quien sé y me consta que estás
enamorada, verdad?.
Pues......sí........Sr. Pérez, pero como lo ha
averiguado?.
Es muy fácil, pequeña Lisa. Resulta que Ana es mi
sobrina....y además mi sobrina preferida. Y además, porque ella misma me lo
ha dicho esta tarde.....antes de ir a la mansión de JOPI. Y porque está
aquí, para que podáis abrazaros, como preámbulo de tu nueva vida. Pero si
rechazas mi oferta, serás de todos modos una chica ideal para
mí.......Ana!!!, ya puedes salir estés donde estés.
Me quedé tan embobada con sus palabras, que no supe siquiera
reaccionar, hasta que vi aparecer ante mí.....a Ana. Y ví el ser más delicioso y
maravilloso de toda mi existencia. Y estaba ante mí, tan desnuda como
yo.......Pero su presencia me dejó muda, aunque corrí ante ella para abrazarme y
besarla y besarla...hasta que decidí sellar mis labios en los suyos...en un
largo y cálido beso....tan largo, que hasta que no vino el Sr. Pérez a
separarnos no reparé en cuan largo fue.
Tranquilas chicas. En esta casa os podréis ver cuantas
veces deseéis. Y si te quedas Lisa, os veréis a diario. Pero no deseo
condicionarte. Ahora venid las dos, porque los del otro lado deben estar un
poco enfadados. Ana, baja a tranquilizarlos, mientras cuento, por encima, a
Lisa como trabajar en la nueva instalación.
Sí, tío Pe.......ya bajo a amainar a las fieras.
Me quedé a solas de nuevo ante el Sr. Pérez..y esta vez no
fue él quien se abrazó a mi cintura...fui yo misma quien extendiendo mi brazo
izquierdo le rodeé la cintura, mientras él, agradecido.....me contaba el
circuito completo. Ya sabía que lo pasaría mal durante una media hora, pero me
sentía dispuesta a probarlo.
Además, la parte del acuarium me seducía en gran
medida.....poder nadar desnuda ante todos ellos contemplándome, me agradaba. Y
además al poder tener una boquilla de oxígeno transmutable, que duraba entre 60
y 70 minutos, me agradaba mas aún. Ser y sentirse libre bajo las aguas, cual una
sirena....era algo que casi nadie conseguía realizar alguna vez en su vida.
Ya sabía todo el recorrido...probé la boquilla y después me
dejé echar unas gotas en los ojos, que me protegerían de la pequeña cloración
del agua del acuarium.
El Sr. Pérez, enganchó una fina correa a mi nuca, para evitar
que la boquilla se desprendiera de mi boca. Se situó ante mí y me dijo :
Lisa, tranquila. Dispones de una hora de oxígeno, pero no
estarás mas de 10 minutos dentro del agua. Luego saldrás por la esclusa y
entonces comenzará el circuito especial. Lo he regulado, para que sea el
mínimo. Aún así, te sentirás mal en algún momento, aunque sé que éso serás
capaz de soportarlo. Ahora prepárate sobre la entrada al tobogán.
Estaba y me sentía dispuesta. Pero antes de situarme en la
entrada del tobogán, me abracé a él. Era una forma de darle las gracias por lo
de Ana. Que emoción sentía de tenerla tan cerca después de tantos días vacíos.
Él, me estrechó también sin pronunciar palabra alguna, pero
leí en sus ojos algo que me hizo coger fuerzas.....y me separé de él, para
colocarme sobre la entrada del tobogán que me daría acceso al acuarium.
Con un empujón suyo......me sentí caer en un agujero
oscuro....hasta que mis pies impactaron con el agua.....pero seguí descendiendo,
hasta llegar con gran cantidad de burbujas envolviéndome, al fondo del acuarium.
En cuanto las burbujas se disiparon, pude verlos a todos
mirándome embobados, pero enseguida reparé en donde estaba Ana y Mr. JOPI.
Buceé para ellos mostrándoles mi cuerpo en todas las
posturas. Hice algunas pasadas suaves....sintiéndome especialmente muy bien. Era
una gozada deslizarse por aquel elemento, sabiendo que además los de fuera se
sentirían explotar de lascivia y deseo.
Ascendía y descendía como si fuera una foca o una sirena. Me
sentía libre, auténticamente libre. Y si ésto podía disfrutarlo mas veces por
día sería mi paraíso. Mientras transitaba cerca del cristal, podía apreciar que
la instalación que me aguardaba a mi salida del acuarium, estaba totalmente
oculta bajo los raíles del suelo, pero no me importaba sufrir una hora, después
de semejante delicia.
En cuanto la esclusa de salida se abrió, lo detecté por una
vibración en mi boquilla de respiración. Avancé majestuosa hasta la embocadura
de la esclusa y pateé dentro de ella, hasta llegar a unas escaleras sumergidas,
que me daban acceso al exterior. Al llegar a los últimos escalones y ya sin
agua, sentí en todo mi cuerpo, mil chorros de aire caliente difuso, que me
fueron secando en un instante.
Al llegar al otro lado de la pasarela, me ví ante el Sr.
Pérez y me dejé hacer por él.
Me hizo extender brazos y piernas formando una X.
Y en cuanto estuve en la postura requerida, sin intervención
manual, unas manos robotizadas, me sujetaron tobillos y muñecas, sin que pudiera
liberarme. Sabía que aquí comenzaba la parte mas dura de mi prueba, pero no me
hundí y dejé que el Sr. Pérez, me quitase la boquilla de respiración, para dejar
liberada mi boca, con la que poder expresar y enviar a todos las sensaciones que
sentiría en breves instantes.
Conectó el mecanismo y aunque no veía a quienes estaban
ansiosos de recibirme, si podía escucharles detrás del conducto transparente que
me había posibilitado mi ascenso a la superficie desde el interior del acurium.
Un aire cálido y difuso, me envolvió repentinamente,
secándome sin llegar a quemarme. Y cuando pasé esos flujos de aire
difuso.........ví aparecer ante mí los seres que me aguardaban en un estado
frenético y que Ana, no había sido capaz de aplacar.
En cuanto aparecí ante ellos, se acercaron hasta las vías que
me portaban en mi nuevo recorrido.
La cera ardiente y muy fluída, comenzaba a caer sobre mi
cuerpo en esos instantes, lo que produjo mis primeros espasmos de dolor y
sensaciones, a la vez que la sorpresa en sus rostros. Los veía entusiasmados
ante mis contorsiones de dolor y miedo, pero quietos y admirando como los
elementos automatizados me mortificaban.
La velocidad que mi cuerpo llevaba en las guías era tan lenta
y desesperante para mí, como gratificante para ellos. La cera caía muy diluída y
extremadamente caliente. Caía desde arriba aleatoriamente, hasta que sentí
varios impactos en las caras internas de mis muslos, que me hicieron
contorsionarme y gemir de dolor.
La cera me llegaba por todas partes, impactando en mi cuerpo,
sin que pudiera evitar o aliviar sus efectos mortificantes, pero cuando algunos
chorros me llegaron directamente a la vagina y el ano, me sentí morir. Y mis
gritos, dieron una prueba de mis dolores y mi terror, a la vez que los allí
reunidos me contemplaban con caras sonrientes, disfrutando de las reacciones de
mi cuerpo.
Después de 10 minutos horribles y eternos de soportar la
mordedura de la cera ardiente pude descansar aliviada, respirando
entrecortadamente. El movimiento sobre los raíles era muy lento, pero
progresivamente seguía avanzando. Llegué al primer codo a la derecha y nada mas
encararlo, pude observar como el suelo se habría ante mí, apareciendo postes de
diversas alturas y orientaciones, que hacían girar cueros, cuerdas de nudos y
hasta alguna cadenilla muy fina.
Mi terror aumentó, mas por la sorpresa, que por los efectos
que pudiesen dejar sobre mi cuerpo, los latigazos en aquellos soportes, pero que
de algún modo me condicionaban.
La primera ráfaga de latigazos, me vino desde abajo, surcando
mi vagina dolorida y expuesta, para acompañarles nuevos azotes en mis nalgas y
tetas, a la vez.
Me sentí tan tremendamente lacerada y sorprendida por aquel
sistema monstruoso y automatizado, que casi aún no había lanzado mis gritos de
terror, mientras algunos de ellos se reían ante mis contorsiones y hasta
aplaudían entusiasmados.
Al llegar a la mitad del tramo y después de que mi cuerpo se
encontrase muy mortificado y marcado en las partes más sensibles, sentí una
vibración a mis pies y los resortes, cesaron de girar, para terminar de
escamotearse dentro del suelo, que se cerró completamente en menos de 10
segundos.
Respiraba alucinada por el dolor inmenso en todo mi cuerpo,
marcado en muchos puntos y aún rabiando de escozores, cuando sentí otra pequeña
vibración que me vino de los pies. Y un nuevo terror se apropió de mi
indefensión castigada.
Varios flujos de alcohol pulverizado impactaron a lo largo de
mi cuerpo, sin dejar de impregnar parte alguna de mi cuerpo. Y tan de
rápidamente como hubieron aparecido, desaparecieron, mientras mi cuerpo se
contorsionaba en rabiosas escoceduras. Gritaba enloquecida, sin poder soportar
semejante tormento.
Pero mi destino era soportarlo así, al parecer, ya que nadie
se apiadó de mi atroz sufrimiento. La mayor parte de ellos, sobre todo
Celticock, Almaret y Ajeno, aplaudían y se frotaban las manos al ver mi estado
de crispación ante las severas caricias irritantes del alcohol sobre mi cuerpo
lastimado.
A pesar de mis convulsiones y espasmos de auténtico terror,
conseguí ver que Balz, JOPI, Nacho y Ana, se mantenían mucho más serios. Sabía
que no perdían detalle, pero no participaban como los médicos.
Encaré el nuevo codo, mientras mi cuerpo temblaba en mil
palpitaciones, pero que se quedó semi rígido, cuando el suelo a mis pies se
abrió completamente y vi aparecer bobinas de lana por entre los raíles y a ambos
lados de mi cuerpo, tanto horizontales como verticales.
Pero antes de que pudiese siquiera entender aquello, varios
chorros de agua pulverizada se disparó contra mi cuerpo, por todas mis partes.
Era agua muy caliente, pero que no llegaba a quemar, aunque si me hacían sentir
atemorizada de nuevo. Y en un momento el agua salió combinada con jabón líquido,
que impregnó todo mi cuerpo en cada una de sus partes.
Y en cuanto los chorros de agua y jabón cesaron, las bobinas
de lana, se fueron poniendo en marcha. La primera en llegar a mi cuerpo fue la
que giraba entre mis piernas, lanzando sus filamentos de lana a gran velocidad
sobre mi desprotegida vagina. Y en cada segundo subía mas y más, hasta hacerme
un frotado muy fuerte, que no sabía como contener. Parar ésta y arrancarse todas
las demás, casi no hubo tiempo de poder captarlas.....y mi cuerpo se vio
asediado por los filamentos de lana, que recorrieron todo mi cuerpo, sin que
pudiese casi respirar y sin que mis gritos pudiesen ser escuchados fuera de
aquel sonido fuerte.
Me sentía descompuesta, pues eran como miles de microazotes
en todo mi cuerpo.
Cuando las bobinas se detuvieron y descendieron hasta el
suelo, escamoteándose entre los raíles, nuevos chorros pulverizados y con cierta
presión, cubrieron mi cuerpo hasta limpiarme los restos de jabón.
Y sin que pudiese llegar a aceptar mi nuevo estado de
limpieza, múltiples chorros de aire caliente inundaron mi tremendamente dolorido
cuerpo y lo fueron secando poco a poco, mientras intentaba llorar de impotencia,
pero hasta las lágrimas no afluían a mis lagrimales, ya que los chorros fuertes
de aire se encargaba de secar todo cuanto pillaban.
Cuando el aire caliente cesó, me sentía muy acalorara y
terriblemente agotada. Las manos mecánicas soltaron mis tobillos...y me
colocaron al lado derecho de los raíles...para después liberar mis manos y
quedar libre.
No sabía como podía sujetarme en pie, pero rápidamente dos
fuertes manos, me sacaron del final de mi recorrido y me llevó hacia donde
estaban los demás. Fui amarrada sobre un caballete, en donde me dejaron reposar
el vientre, quedando mis tetas a ambos lados del mismo. Un gran madero
atravesado al caballete, servía para amarrar mis muñecas, que fueron sujetadas a
las argollas correspondientes. Después mis piernas, fueron separadas, sujetando
mis tobillos a las patas del caballete.
Y me dejaron así, para que fuera follada, tanto en la vagina
como el ano....incluída mi boca. Y así lo hicieron todos, unos tras otros.
Cuando terminaron de soltarme sus lechadas en distintos
puntos de mi cuerpo, me dejaron sin preocuparse de mí....que lloraba en
silencio, ya que mis fuerzas se habían rendido ante los ataques de todos ellos.
Quedé en esa postura, sufriendo entre espasmos y
convulsiones, mis sufrimientos de aquella terrorífica sesión, hasta que una vez
se hubieron ido todos, apareció Ana y me desató con suavidad, acariciándome cada
parte de mi cuerpo, sin importarla tocar en mis marcas inflamadas por los
azotes.
Después de dejarme respirar un poco, me hizo chupar una hoja
entre la lengua y mis dientes y me llevó hasta el baño que había preparado ya
para mí, sabiendo cómo me iba a encontrar.
Los efectos de la hoja se hicieron sentir muy pronto dentro
de mí y antes de llegar al baño, ya estaba con fuerzas, aunque seguía dejándome
llevar por sus manos.
Ana era ese tipo de mujer de la que se podría enamorar
cualquier ser vivo, aunque a veces fuera un poco autoritaria, pero cuando le
entraba su lado sensible y maternal...nadie era capaz de igualarla. Y yo,
parecía que era su niña pequeña y hasta quizás mas cosas, aunque algo era
seguro, estábamos enamoradas la una de la otra.
Me dejé meter en el baño y me enjabonó todo el cuerpo y
mientras sus manos pasaban sobre mi cuerpo desnudo, apareció el Sr. Pérez. No
siquiera se disculpó, sólo se quedó mirándonos y yo lo asumí sin mayor problema,
hasta que al verme sin espuma, me dijo :
Lisa, ya sabes de que va esto. Ahora debes decidir tu
misma. Esta casa ya es tuya, pero si decides no quedarte, seguirá siendo
tuya.
Sr. Pérez, lo he pasado muy mal, pero sé que en otro
lugar quizás lo pasara peor, así que ya que estoy siendo acosada por mi
propio destino, casi prefiero quedarme con Ud......y con Ana, claro.
Estás segura de esta decisión?.
Sí, Sr. Pérez..estoy completamente segura, aunque quien
puede estar seguro o segura de acertar en la vida?.
Buena reflexión. Muy bien, eres aceptada con todas mis
simpatías. Ana, cuídamela bien. Sé que lo harás, pero me apetecía decir esa
frase. Descansa y disfruta de toda esta casa. Ana, te la enseñara
completamente, menos una parte nueva y privada, que te os enseñare a las dos
mañana al medio día. Y otra cosa mas, si deseáis jugar a las
sirenitas....antes avisadme...no hay mucho peligro, pero mejor saber donde
estáis.
Gracias tío Pe.
Gracias Señor Pérez.
Lisa, no me llames ya así...o me llamas como Ana, o bien
Pérez a secas...entendido?.
Sí, tío Pe.
Muy bien, así me gusta mas......disfruta del baño con tu
amor. Por cierto, me encantaría comer con ambas mañana, aunque me