ACÉRCATE
Ven, acércate. Sabes que me gusta mucho besarte. Me encanta
saber que con un simple beso puedo hacer que tu mente fantasee con lo que pasará
a continuación.
Sé que mi beso hace que despierte en tí el deseo. Acerco mi
boca a la tuya, te acaricio la nuca con mis manos y jugueteo lentamente con tus
labios. No, todavía no la abras, déjame que juegue un poco más. Así, con la
lengua, resiguiendo el contorno de esa boca que me enloquece. Déjame hacer. Deja
que sea mi lengua húmeda la que abra lentamente tus labios y explore tu
interior, tocando, acariciando y mezclándose con la tuya hasta parecer una sola.
Mi beso ha funcionado, veo que tu cuerpo tiembla al notar el
contacto de mi lengua. Deja que compruebe cómo te ha excitado tocando por encima
del pantalón. Ummm! Puedo sentir tu sexo palpitando, quiere escapar de su
encierro. Pero espera, no tengas prisa. Permite que sea yo hoy la que te desnude
lentamente.
Sin prisas, desbrocho tu camisa. Mis manos recorren tu pecho,
se enredan en ese pelo suave que rodea tus pezones. Mi boca, ansiosa, los
recorre y mientrastanto, mis manos ya han hecho que caiga la camisa. Respiras ya
entrecortadamente. Lo siento y eso hace que la humedad crezca entre mis piernas.
Mis manos bajan hasta tu cinturón. Abren la bragueta y se introducen en tus
boxer. Abarcan plenamente tu pene. Qué placer siento al comprobar cuan excitado
estás.
Casi sin darme cuenta, he hecho que el pantalón caiga hasta
tus tobillos y al acompañarlo en su caída he quedado arrodillada ante ti y ante
tu virilidad. Una de mis manos rodea tu sexo mientras dibujo círculos con la
lengua en tu glande, que se arquea buscando su contacto. Unos segundos después,
siento su grandeza llenando mi boca y mi lengua sigue jugueteando un poco más
mientras mis labios suben y bajan despacio. Sé que te gusta, puedo escuchar tus
gemidos. Te dejas llevar y yo voy aumentando el ritmo. Cada vez más deprisa.
Arriba, abajo. Y otra vez, arriba, abajo. Sé que pronto no aguantarás más.
Notando tu placer, he mojado mis bragas y, sin detener mi boca he empezado a
tocarme por debajo de la ropa. Has colocado tus manos en mi cabeza para acelerar
mis movimientos. Sí, quiero sentir cómo te sobreviene el orgasmo. Quiero
saborear el jugo que expulsarás dentro de un momento. Acelero todavía más y tú
levantas la cabeza y cierras los ojos dejándote llevar por el placer que estás
sintiendo. ¡Ahora! ¡Sí! Yo también me voy contigo. ¡Qué amargo es! ¡Qué caliente
está!. ¡Ahhhhh!.
Te quiero, amor. Te deseo.