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Accidente en la Jungla (1)
No Consentido- 2008-03-07 08:32:18
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ACCIDENTE EN LA JUNGLA

(Dedicado a Molinos y Peli; gracias a vosotros.)

Soy una joven reportera de 27 años. Una niña de papa, que dicen por ahi, y despues de esta desagradable experiencia que pasé, no cabe duda en afirmar que no les faltaba razón a los que me acusaban de pija y malcriada. Soy soltera. Tuve algún que otro noviete, y en lo del sexo siempre he sido un poco remilgada. Y es así, pues lo que más me interesaba en los hombres era el partido que de ellos pudiera sacar en el ambito profesional. Soy muy ambiciosa, un poco trepa, y siempre he contado con la ayuda de mi papi (un importante hombre de negocios) para poder ascender en mi carrera profesional.

En el momento en que sucedió lo que voy a narrar en este relato, yo trabajaba de reportera en una cadena televisiva de ambito nacional. Teníamos que ir a una zona de Kenia, para cubrir unas noticias sobre un golpe de estado que había tenido lugar en aquel pais africano. Así pues, fuimos un equipo de reporteros compuesto por 5 personas, de los cuales yo (la presentadora rubita y hermosa) era la unica mujer.

Sobrevolabamos el cielo africano e intentabamos llegar a una zona de la selva donde la guerrilla se había hecho fuerte, cuando el motor del aeroplano empezó a fallar. Era un viejo aparato, el único que quedaba libre en la capital, y resultaba dificil poder elegir en aquel lugar y en aquella situación de guerra civil una avioneta mejor. El piloto, intentaba hacerse con el control del aparato, pero al ver que era incapaz, decidió buscar una llanura o lugar despejado para poder aterrizar. Así lo hizo, pero durante el aterrizaje murieron mis cuatro acompañantes y solo pudimos salvarnos yo y el piloto, un nativo de aquel lugar. Me sentí algo compugida por la muerte de mis compañeros, pero en esos momentos, sentía más miedo por mí que pena por ellos. Sola, en plena selva africana, sin contacto... recordé que el piloto había estado en todo momento intentando averiguar en que región de la selva nos encontrabamos y, pese a que me pesara, sabía que ese individuo era mi unica salvación. No me gustan los negros, nunca me han gustado, pero intenté, por mi supervivencia, no mostrar desprecio ante Ulma (así se llamaba). Le dirigí la palabra en ingles (era la primera vez que le hablaba) y le pregunté donde estabamos y que ibamos a hacer.

El me comentó que nos hallabamos en una región completamente salvaje e inhospita, bastante lejos de la civilización. Allí abundaban las fieras salvajes y que lo mejor que podíamos hacer para protegernos era buscar un poblado salvaje cercano. No hizo falta que buscaramos, ellos nos encontraron; atraidos seguramente por el ruido de la avioneta al estrellarse, al poco nos vimos rodeados por una tropa de asquerosos salvajes. Ulma, se alegró, sin duda más que yo. No sé distinguir la diferencia entre las bestias salvajes y aquella sarta de negros con taparrabos. El hablaba en un dialecto que se hizo entender pronto con los de la tribu. Mientras hablaba, creí ver la cara de preocupación de Ulma al tiempo que ellos, con gestos y señales le hablaban refieriendose sin duda a mi persona. Les ví cierta alegría en su rostro, pero mayor fue la mía cuando, al dirigirnos a su poblado, ví por fin a alguien civilizado y de mi raza. Se trataba de un misionero, un viejo jesuita que andaba predicando en la selva. Al verme llegar, entre sorprendido y alarmado, me cogió inmediatamente de un brazo y me hizo entrar a su choza al tiempo que suspiraba “Dios mío, dios mio, “... llevandose las manos a la cabeza y en estado de nerviosismo tal, que creía que le iba a pasar algo ...” Dios mío, señorita, no sabe donde se ha metido”... “Dios mío, cielos...”...

Entonces, calmandose un poco, me contó el infierno adonde había llegado...” ¿Ha podido ver alguna mujer? ¿eh?” “¿ha visto alguna mujer en la tribu?” Yo, asustada, sin poder hablar, negué con la cabeza. Pensé que era una tribu de salvajes machistas que mataban a cuanta mujer llegase, pero no era así.

Lo que el misionero me contó, me llenó de horror.

Por lo visto, aquella tribu tuvo hará dos años una guerra etnica con otro poblado. En una de esas escaramuzas, la tribu rival decidió atacar el poblado cuando no había ningún hombre y para formar su liquidación natural, eliminó en una cruel matanza a todas las mujeres. Así los hombres no hallarían reprodución.

Pero ellos, tras aquella carnicería y desolación, auguraban la profecía que el chamán les anunció en una visión. “Desde los cielos vendría un pájaro volador que les traería aquello que perdieron en batalla” Esta tribu, ademas, era muy mirada en el terreno reproductivo. Tenían prohibido la sodomía, la unión entre sexos y guardaban una extraña teoría sobre la fecundación: creían que si el semen caía fuera, se alimentaban con él los demonios que atacaban con desgracias a todo el pueblo. Así pues, tanto la masturbación, como la eyaculación fuera de , era penada con la muerte inmediata. Guardaban una castidad monacal, lo que era de admiración para el misionero, y ... llevaban así dos años...

Tambien pensaban que la reproducción se producía cuando una mujer recibía el semen del hombre, bien por la boca, bien por la vagina... Todo aquello me estaba producciendo terror y asco... sabía a que se estaba refiriendo, pero, en aquellos momentos, aunque no lo creais, ni se me pasaba por la cabeza pensar en mi, ni en que yo...

“Mire, -me dijo- aquí acude alguien cada dos meses a traerme provisiones y viveres. No hay forma de salir, ni de evitar lo inevitable, ... yo, hijita...” . Ahí creí morirme y me irrité “¿Cómo? ¿Que se ha pensado usted? ¿Como yo, YO, alguien como YO.... jajajaaja...usted se equivoca, usted no me conoce...usted no sabe lo famosa que soy ni quien es mi padre ni...” en esos momentos rompí a llorar... él, intentó consolarme. Salió un rato de la choza y al poco vino junto a mí.

Intentó convencerme de que solo se trataba de superviencia, de intentar sobrellevar aquello hasta que llegara la ayuda. Me dijo que ya había mediado entre ellos, que había acordado que, conforme a su ley, el sacerdote sería el primero esa noche y me aconsejó hacerselo con la boca. Aquello me dió aún más asco. Alguna vez intenté hacerselo así a un novio, pero no pude ni quise; como ya dije, soy bastante remilgada para eso, me da asco chuparselo a un hombre...y...encima un asqueroso negro viejo y desdentado...puffff ajjj... No podía ni imaginarlo.

Sabía que no me quedaba otra, que era, como dijo el cura, cuestión de superviencia, así que aguardé a que llegara la noche.

Entró el viejo. Le faltaban la mitad de los dientes y, bajo el taparrabos, noté su excitación acumulada. El sonreía. Yo estaba sentada, mirándolo con una cara de mosqueo que te cagas.

Se dirigió caminando hacia mí, bastante apresurado.Yo seguía sentada, con las piernas cruzadas en el suelo. Le seguía mirando con toda mi mala leche, hasta que...hasta que noté su miembro cerca de mi cara.

Se quitó el taparrabos y apareció AAAQuello....QUE ASCO.... joder, ostias, joder!!!. Tenía una polla negra y asquerosa. ¿Y pretendía que me pusiera eso, ESO en mi boca??

YO, YO con quien se masturban miles de televidentes, YO, YO que tengo a mis pies a cualquiera y me hubiesen pagado millones por mamarsela a tíos mejores, YO le tenía que chupar la polla a un viejo negro asqueroso y salvaje... AGGGG ...DIOS, DIOS, REDIOS.... era tal la humillación y el asco que sentía....

No sé ni como empezé, creo que fue algo que mi mente intentó ocultar en el subconsciente para no tener que recordar jamás, pero al poco me encontraba con esa asquerosa cosa en mi boca y el negro agarrandome la cabeza mientras gemía como un poseso. ME ESTABA FOLLANDO POR LA BOCA, y yo me estaba comiendo su polla...DIOS, DIOS.... en esos momentos intenté que aquello acabara cuanto antes. Cerraba los ojos e intentaba pensar o imaginar otra cosa, pero no podía, no podía. Tenía fija en mi mente la imagen de aquella escena que estaba protagonizando. El viejo, agarrando mi cabeza y yo con su polla en mi boca... Y gritando... REDIOS, ¡Cómo gritaba el cerdo!

Pensé acabar con aquello cuannto antes, pero sabía que solo había una manera de hacerlo. Decidí darle caña a mi lengua y pergarle (pese a mi pesar) una gran mamada... Yo sentía que estaba alcanzando el orgasmo, el gritaba, gemía, suspiraba aun mas fuerte mientras agarraba mi cabeza, al tiempo que (JODER, JODER, JODER:::) le estaba haciendo la mejor mamada que he hecho en mi vida para acabar con aquello de una puta vez... Me metía la polla en la boca casi entera, y yo aprovechaba el corto espacio que me quedaba para mover mi lengua rapidamente por aquella repugnante cosa.

Sentía que estaba a punto de acabar, lo cual me alegraba, por eso empezé a darle más y más..pero.... OSTIAS, OSTIAS.... me acordé que me tenía que tragar TODO, TODO su semen.... MIERDA, MIERDA,... estaba furiosa, asqueada, a pesar de que le estaba pegando una mamada de campeonato, y aquel salvaje desdentado lo estaba pasando de muerte con mi boca... sentí que se venía, hice un esfuerzo, saqué un poco su polla, puse su glande sobre mis labios, le trabajé un poquito con la lengua y... AGGGG, la bestia asquerosa me metió la polla hasta dentro al tiempo que entre alaridos se corría.....AGgggg....me lo tragé, joder, parecía que no acababa. Era tanto lo que tenía acumulado que tuve que estar cerca de medio minuto tragandome toda su leche.... Aun ahora me entran nauseas cuando recuerdo aquello... JODER, JODER, JODER... el cabrón seguía gimiendo mientras se vaciaba en mi garganta....como para no gemir, YO, YO, Cristina, la niña de papa, la presentadora más buena de todas las cadenas televisivas, le había pegado la mejor mamada de mi vida a aquel viejo cabrón. Se marchó abatido, no sin antes hacer una inspección por mi boca y por el suelo para confirmar que no había caido ni una gota de semen fuera.

Yo me acosté, intenté dormir y pensar que todo aquello no era más que una pesadilla, pero la sensación y el sabor de aquel semen en mi garganta, me hacían suponer que estaba en un puto infierno lleno de salvajes.

CONTINUARA

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