Dieciocho años, era la edad esperada para poder hacer un
montón de cosas, esa de las cuales estaba inhibida por ser menor, esas que
fantaseaba en las películas pornográficas en casa de sus amigas , ahora ya podía
ir a la facultad sin ataduras, de aceptar invitaciones, con la libertad que el
sistema le daba, mostrando los documentos que le dejarían, libre de estúpidos
requirentes de documentos.
Esa mañana era su primer día de mayor de edad, quizás
sabiendo su madre aparte del feliz cumpleaños, le pidió que contuviera sus
ímpetus naturales, que comprendiera que el cuerpo que tenía la debía acompañar
toda su vida y eso del sexo que debería cuidarse, para ella un montón de
estupideces que no le quitarían un ápice de las posibilidades de gozar la
libertad.
El cumpleaños en el colegio coincidía con el final de clase,
el beso de salutación del joven profesor lo tomo como un envite a algo más,
alto, elegante, empresario, era un verdadero docente de vocación que donaba sus
ingresos, casado, a igual que todos en el verano sus hormonas bullían.
Desde ese momento se encargo de hacerle saber que estaba
dispuesta a todo, llamadas por teléfono, la vuelta por su trabajo, recién
resulto a la semana, dos días después de terminar las clases, cuando
directamente se subió al auto y le pidió con un !vamos! tomara su cuerpo.
Carlos el joven profesor, se encamino rumbo a la ciudad de
Paraná, la diferencia de edad era evidente, su cara aniñada, le hizo requerir el
documento al dueño del motel, la primer sonrisa de alegría se marco en su
rostro, la experiencia de los años conjuntamente con las ganas evidente de ese
cuerpo hermoso, fue la conjunción perfecta, un gel anticonceptivo apareció en
los dedos de ella, que con los dedos de ambos entro como lubricante en su
estrecha vagina.
Abierta totalmente de piernas, recibió el falo requerido,
poco a poco se abrió el himen y el goce se desencadenó en su cuerpo, ahora
mujer, había logrado satisfacer su sexo, no se amilano cuando Carlos le pidió
que lo mamara , acaricio con su lengua ese glande, chupando y jugando al
apoyarlo en su lengua haciendo resbalar , era novel lo que hizo que atragantar
la nueva acabada ahora en su garganta, calmada gozo el primer paso , no
comprendía que lo que su amante le decía era una realidad el !puta! !reputa!
pese a que ella no le sonaba como insulto.
Cuando la dejó cerca de su casa, le salió desde su adentro,
!¿Cuándo nos vemos?! , al otro día el paseo matinal del sábado , la recibió con
su nueva identidad de desvirgada, como un trofeo paseo su caminar, estaba
irritada y un poco dolorida, al mismo tiempo deseosa de encontrar a Carlos para
otra entrega total de su cuerpo aparte de sensual y tentador era en verdad
hermoso.
Sus amigas le preguntaron el porque de su alegría, no
escatimo detalles de su primera vez, tampoco escondía su necesidad recientemente
disparada de una verga consoladora.
Recién el día lunes cuando sus padres llegaron de viaje, su
ausencia se noto, sus amigas había dejado mensajes en el contestador desde el
sábado a la noche , invitaciones de un chico festejante (compañero del colegio)
para ir a bailar, sonaban en su busca, la desaparición era evidente, en la
investigación policial declararon sus amigas, el amante, el novio, publicaron su
foto en los diarios la televisión local y nacional, nada se supo de ella.
Tres años habían pasado, una confitería tipo castillo recibía
clientes solos, las chicas paseaban entre las mesas siendo elegidas a gusto y
posibilidad económica , las piezas preparadas según las tarifas que cada una
indicaba oralmente a pedido del interesado, ella tenia la mejor , era la más
buscada y la mejor cotizada, su cuerpo pese a recibir no menos de diez clientes
diarios soportaba el trajín.
Había llegado de Santa Fé, drogada como todas las nuevas,
vendida por drogas , su patrón se vanagloriaba de su poco uso y ser él su
maestro, desde el primer día, su entrega fue absoluta, presa del dueño fue su
hembra durante una semana, en la cual aprendió poses la mayoría para evitar el
desgaste , perdió la virginidad de su ano, aparte de la obligación de chupar
concha y ser chupada por otras prostitutas, ella había subido un escalón más de
mujer desvirgada a puta ahora entregada por dinero, para colmo esclava.
Una vez que su patrón se cansó, entró a trabajar en las
piezas más sencillas, el gusto de gozar se sentía en los clientes, haciendo
habitúes a más de un cliente "turista", a los cuatro meses era la más requerida
su tarifa subió , igual los clientes pagaban , siendo la preferida , recibió con
la alegría el premio de una viaje con el patrón y otras dos más al Caribe.
Cuando le entregaron el pasaporte a su nombre, le extraño que
nadie se preocupara por ella, !ya había pasado al olvido! , el viaje hizo escala
en Miami, no le extraño que su patrón la alquilara, la llave en su mano de un
camarote de lujo, permitió su ingreso, un hombre joven sobre la gran cama con
barba , el tiempo libre sin conteo de minutos como en su prostibulo, hicieron
que se desnudara, lentamente, sensualmente, quitando la bata del cliente, lo
sentó al borde de la cama, fue en ese instante que le pareció conocida esa
verga, algo raro dada la cantidad de chupadas y cogidas hechas al lamerle desde
los huevos, ganando cada dólar de ese gringo, al escuchar !puta! !reputa!, no
tuvo dudas era Carlos.
¿tanto había cambiado que no la reconocía? siguió su trabajo
mamándolo a pleno, apoyo su falo en la lengua y actuando como novicia se
atraganto con la leche, como esa primera vez, le extraño cuando él sin inmutarse
le dijo ahora si eres la !puta! que querías !No!