Maruja (VII y final)

Maruja (VII y final) (16)

por Pipo

Pasaron los tres meses, y puntuales
como un reloj, la brigada limpia cristales volvió al instituto.

Después de tanto tiempo,
Maruja empezaba a perder el entusiasmo. Pensar en Manolo y ponerse húmeda
ya no era habitual. Sólo tenía cierta curiosidad cuando recordaba
la promesa de una supersorpresa para su próxima visita, pero ya
no las esperaba con tanta pasión como antaño.

A las tres en punto sonó
el timbre y Maruja abrió la puerta como sin la alegría y
el deseo de otras veces.

- ¡Hola! Maruja -dijo Manolo-
sonriendo como siempre.- Te veo un poco triste. ¿Qué tiene
mi niña? Al mismo tiempo que decía estas cosas pellizcaba
el culo de la conserja. Estás desilusionada. Hoy vienen conmigo
7 machos y una hembra espectacular que os van hacer gozar como nunca. –
– Por cierto -continuó Manolo- ¿Dónde está
la niña? – – La voy a buscar -dijo Maruja. Mientras Maruja se alejaba
en busca de su hija, los hombres se encaminaron al gimnasio.

Mientras Pepe estaba colocando las
colchonetas, entró en el gimnasio su hijo, Chiki, y detrás
de él toda la brigada de limpia cristales.

- Quién es éste- preguntó
Manolo.

- Mi hijo Chiki- contestó
Pepe – y es virgen.

- Esto lo arreglamos en un momento-
dijo Manolo.

- Tere -llamó el jefe de
la brigada- y la aludida se presentó en un momento.

- Chiki es virgen y quiere dejar
de serlo.

A la chica no había de decirle
nada más. Se puso delante del niñato y empezó a quitarse
la ropa de una manera provocativa, como si estuviera haciendo un striptease
sin música.

El tontolaba del niño la
observaba con unos ojos abiertos como platos y babeando. Cuando estuvo
en pelotas lo tuvo que llamar para que se acercara pues el niño
estaba paralizado.

Tere empezó a desnudar al
chico y este dudaba si tocar o no tocar aquellas tetas redonditas que tenía
ante su vista. El espectáculo no había dejado indiferente
al niño pues mostraba una erección total. Su verga era normal
es decir más grande que la de su padre.

La chica acarició la polla
que iba a desvirgar y sentándose en las colchonetas se la llevó
a la boca y empezó una mamada que transportó al niño
hasta la gloria.

Después de dos lengüetazos
y dos chupadas el crío explotó y Tere, como buena profesional,
lo tragó todo. Chiki era un crío pero estaba en plena forma
y después de descargar apenas su verga disminuyó de tamaño.
Tere se tumbó en las colchonetas y Chiki hipnotizado fue detrás
de ella. Con sus manos exploró el cuerpo de una súper hembra
de las que sólo había visto en las revistas y que nunca imaginó
que un día las pudiera tocar.

Mientras el niño descubría
el cuerpazo de una mujer, Manolo se desnudó y con el bolsito colgado
de su hombro iba dando vueltas alrededor de la pareja. La escena era curiosa.
En el centro del gimnasio del instituto y sobre unas colchonetas había
una mujer desnuda que era acariciada por un joven también desnudo
con la polla en plena erección. Alrededor de ellos un hombre maduro,
también desnudo que mostraba su incipiente barriga, todo él
cubierto de pelo excepto en buena parta de la cabeza. Su verga se había
despertado pero todavía no había alcanzado su máxima
erección. Más alejados se encontraban el resto de la brigada
y los padres y hermana del protagonista. Todos ellos contemplaban la escena
sin decir nada para no romper la magia del momento.

Chiki no pudo resistir más
la tentación de enterrar su nabo en el primer coño que estaba
viendo en su vida. Quiso ser delicado y penetrar despacio pero su ansia
pudo más que sus deseos y empezó un movimiento de vaivén
un poco brusco que provocó una cara de disgusto a su pareja.

- Tranquilo y disfruta el momento-
le dijo Tere

Le hizo caso y disminuyó
el ritmo y empezó a degustar las sensaciones que le transmitía
su polla. De pronto los músculos vaginales de Tere se cerraron sobre
la verga del muchacho este no sabía qué era lo que le pasaba
a su verga pero le gustó y por segunda vez en un día y por
primera vez en su vida derramó su leche en el interior de una mujer.
Se derrumbó sobre Tere y esta lo abrazó mientras su corazón
parecía que quería salir de su pecho.

Cuando empezó a calmarse
notó que alguien hurgaba en su culo. Unos dedos acariciaban su ano
y lo embadurnaban con algo cremoso. Quiso protestar pero Tere lo calmó.

- Tranquilo que te va a gustar.
Manolo es un experto.

El muchacho quiso salir del abrazo
de Tere pero esta lo estrechó todavía más.

- Chiki acabas de dejar de ser virgen
gracias a mí ahora me debes dar la única virginidad que te
queda, tu culo- dijo Manolo. Tranquilo y relájate- añadió.

Los expertos dedos de Manolo embadurnaron
de vaselina el culo. Primero lo penetró con un dedo. Cuando el culo
se acostumbró lo penetró con otro y cuando Manolo consideró
que estaba preparado sacó los dedos y sus manos acariciaron las
nalgas del muchacho al mismo tiempo su enorme pollón iba avanzando
en dirección a su meta.

El glande de Manolo penetró
el culo virgen de Chiki y paró su avance. El chico chilló
y su enculador quería degustar la sensación de desvirgar
un nuevo culo. Después de un momento de paro para degustar o sufrir
según quien. La penetración continuó sin prisa. Se
notaba la maestría de Manolo. No se dejaba llevar por los impulsos.
Pronto la velluda barriga de Manolo acarició las nalgas del muchacho,
la penetración se había consumado. Manolo se retiró
para volver a penetrar, primero con un ritmo lento y a medida que el culo
se iba acomodando a la verga, el ritmo aumentaba hasta llegar un momento
que Manolo atrajo hacia sí el culo del muchacho con tal fuerza que
este volvió a quejarse pero dejó de hacerlo al notar que
su interior se llenaba de semen.

Manolo se dejó caer sobre
el muchacho que no quería reconocer que si en un primer momento
le dolió el culo al final le gustaba y su polla empezaba a levantarse
cuando su desvirgador terminó en su interior.

El grupo se deshizo. El muchacho
se fue rápido hacia su casa sin mirar a nadie, le daba vergüenza.
El resto de la concurrencia había aumentado su calentura. Pronto
Manolo recuperó el mando y ordenó que cuatro hombres fueran
con la madre y otros cuatro con la hija. Todos estaban desnudos y ansiosos
de empezar una sesión de jodienda. Pues la jodienda no tiene enmienda.

Siguiendo las instrucciones de Manolo,
madre e hija se sentaron cada una en un extremo de la colchoneta y empezaron
a sobar, chupar, lamer, succionar, mordisquear pollas. Pronto 8 mástiles
apuntaban al techo. El de Pepe era el más pequeño y había
dos de proporciones más que respetables.

Mientras ellas se dedicaban a levantar
pollas; Manolo con su bolsito daba vueltas alrededor de la colchoneta.
Ahora les tocaba el turno a las mujeres. Se tumbaron y sobre ellas cayeron
8 bocas que lamieron, succionaron y mordisquearon pechos, pezones, vulvas,
clítoris, lenguas, etc. todo y sólo pararon cuando les llegó
el orgasmo.

Una vez repuestas del primer orgasmo,
Manolo volvió a dirigir el grupo. Pepe y otro hombre se tumbaron,
sobre el marido se colocó su hija, quien protestó porqué
a ella le tocaba la polla más pequeña.

- Tranquila no te vas arrepentir-
le dijo Manolo.

A continuación otro hombre
las enculó y un tercero, el más dotado insertó su
pollón en el coño, ya ocupado, de las mujeres. Tres vergas
a la vez era demasiado. Ambas mujeres abrieron sus bocas para coger todos
el aire que podían para calmar el fuego que les subía de
sus entrañas. Este momento lo aprovecharon los dos hombres que quedaban
para poner sus vergajos en sus bocas.

La escena era impresionante. Cada
mujer tenía 4 hombres encima suyo. Y Manolo daba vueltas animando
dando palmadas en las nalgas y acariciando pechos.

Las primeras en alcanzar el orgasmo
fueron la mujeres. Dos pollas en el coño y una en el culo era demasiado.
El grupo se fue deshaciendo al ir terminando los hombres y echar su leche
sobre las mujeres. De pronto sonó una musiquilla que sorprendió
a las mujeres que se estaban recuperando de la jodienda.

Al incorporarse vieron un televisor,
que no sabían de donde había salido. Y del televisor salieron
una imágenes que helaron el rostro de la mujeres y de Pepe. Eran
ellos en plena jodienda.

Mientras contemplaban embobados
el televisor, Manolo les explicó. Todas estas visitas trimestrales,
aparte de la primera, tenían como objeto grabar unas imágenes
que después se verán en un canal X de pago por ver. Vosotros
sois los únicos que no sabíais que se grababa. Mi bolsito
es una cámara y hay más cámaras ocultas en las paredes
del gimnasio. Si firmáis el contrato cobrareis como protagonistas
de la serie. Si no firmáis no cobrareis pero la serie se emitirá
igual y no veréis ni un duro. Si queréis y la serie tiene
éxito se pueden grabar nuevos capítulos con lo cual se tendría
que firmar un nuevo contrato.

Todos los miembros de la familia
del instituto firmaron y como la serie fue un éxito se dedicaron
al cine porno y se forraron.

POR CUESTIONES DE PRIVACIDAD ESTE EMAIL FUE REMOVIDO

 

Resumen del relato:
    La familia del instituto y la brigada limpia cristales se reúne nuevamente para otra orgía en el gimnasio.

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