Becas, ayudas y subvenciones. Mec, autónomos, idiomas...

La segunda vez

Publicado por el Wednesday, March 11th, 2009 a las 12:00 am

Mejores dividendos en bolsa española e internacional. Ibex,, Dow Jones...

Mejores dividendos

Cuentos crueles. Relatos malvados. Historias malignas. Narrativa inteligente fuera de las normas morales.

La primera ves les comente la follada que le echamos a mi
esposa Pilar entre mi amigo “jorge ” y yo, solo que esa habia sido la primera
vez de mi esposa y solo quiso hacerlo con él.

Ese mismo dia que jorge fue por nosotros para invitarnos a
una fiesta, le dimos tremenda follada a mi esposa en la sala.

Bueno despues de bañarnos lostres juntos y coger otro rato
nos fuimos a la fiesta, como pilar y yo no conociamos a nadie de los invitados
les propuse fingir que pilar era novia de jorge,asi cuando llegaramos pilar
entraria del brazo de jorge y yo seria solo un amigo, asi lo hicimos y jorge
presentaba a pilar como su novia y yo un compañero.

La fiesta transcurrio tranquila y jorge bailaba casi todas
las piezas con pilar y en medio de la pista se besaban y eso me ponia caliente y
desde mi mesa me sobaba el pene que estaba duro.

Cuando pilar se sentba junto a mi me agarraba la verga y
decia

p- hmm esta como me gusta-

p-¿me la quieres meter verdad?-decia con una sonrisa picara y
jorge solo reia al escuchar eso.

-si no hubiera tanta gente aqui mismo te cogia- le dije

Entonces volteo a ver y las luces se apagaron para dar solo
una poca de luz a los novios que bailarian una pieza.cuando se apagaron pilar me
desabrocho el pantalon y saco mi verga.

p-estas escurriendo amor deja te la limpio-

en eso se agacho y empezo a mamarmela deliciosamente

ya cuando se prendieron las luces se levanto dejandome con la
verga de fuera y se paro al baño.

Jorge solo la sigui con la mirada ya que pilar llevaba una
minifalda un poco holgada que hacia que cuando caminaba se le asomaran un poco
las nalgas.

-Oye jorge por que no nos llevamos a pilar a seguri con la
fiesta a otro lado- le dije

el asintio con la cabeza y fue por ella ala salida del baño
vi que algo le decia al oido y se fueron a despedir de los anfitriones.

Cuando llegaron :

p-ya estas bien caliente verdad juan-

- a poco no te diste cuenta-dije

J-pues ustedes dicen donde le seguimos-

Pilar sonriendo un poco maliciosa dijo-siempre he querido ir
a un cine de peliculas pornograficas, que les parece si me invitan-

La verdad me sorprendio lo que decia por que no pense
despertar tanta lujuria en ella.

nos fuimos a buscar un cine de esos y por fin encontramos uno
que estaba abierto la pelicula se llamaba “matador” entramos y habia muy poca
gente yo creo que con nosotros tres habiamos unas ocho personas en todo el cine.

Boscamos unos lugares alejados de todos y pilar opto sentarse
en medio de nosotros dos, sobra decir que por la pelicula nos pusimos muy
calientes y empesabamos a torcar a pilar por todos lados mientras ella nos metia
mano tambien hasta que dijo

p-vamos quiero ver si se atreven a cogerme como el de la
pelicula-

sin pensarlo yo me agache y empeze a subirle la falda y a
comerme su raja, mientras jorge le agarro de la cabeza y acercandola a su pene
le pidio que se la mamara.

no habiamos notado que tras de nosotros como a 4 filas se
encontraba un joven que estaba dandose un espectaculo tremendo y no por la
pelicula.Cuando se lo dije a pilar solo dijo:

p-entonces hay que enseñarle mas para ver si ve la pelicula o
a nosotros-

en eso se saco todo el vestido dejando sus tetas con el
sujetador y entonces se sento sobre jorge y dando el frente a nuestro espectador
se metio su verga y empezo a cogerle.

Yo solo veia como nuestro expectador se agarraba entre las
piernas.

Pilar empezo a dar leves gemidos y se solto el sujetador
dejando sus tetas al aire, estaba excitadisima

por que me pidio que le acariciara las tetas, y asi lo hice
mientras jorge se la cogia freneticamente hasta que se vino dentro de ella y
pilar al sentir su leche se vino tambien encima de él abrazandolo y aferrandose
de su cuello, cuando terminaron pilar se saco su pene y se acerco ami y me dijo:

P- acabo de ver a nuestro espectador como se corria tambien
jeje-

p-no quieres cogerme tú tambien amor-

y dandose vuelta se metio mi verga hasta el fondo y de frente
a la pantalla a la que ya ni haciamos caso yo ya no pude resistir mas y
parandome la agache sobre la butaca de enfrente y me dio una corrida magnifica.

Al terminar empezamos a recoger nuestra ropa y pilar solo se
puso el vestido sin sujetador y sin la tanga que traia puesta, cuando salimos
pasamos junto a nuestro espectador y solo nos siguio con la mirada.

Despues de follada en el cine siguieron otras cosas entre
jorge, pilar y yo.

Pero despues seguire contando lo demas por que estoy muy
caliente y pilar acaba de salirse de la ducha y qiero comerme su panocjita
ahorita mismo.

si quieren que siga contando lo demas haganmelo saber a mi
correo

y con gusto les comparto lo de mas
POR CUESTIONES DE PRIVACIDAD ESTE EMAIL FUE REMOVIDO

posters, carteles, cine, nazismo, guerra civil, desnudo, hadas, alcohol.

Mejores dividendos en bolsa española e internacional. Ibex,, Dow Jones...

Mejores dividendos

Enviar un comentario

La segunda vez

Publicado por el Wednesday, January 21st, 2009 a las 12:00 am

Mejores dividendos en bolsa española e internacional. Ibex,, Dow Jones...

Mejores dividendos

Cuentos crueles. Relatos malvados. Historias malignas. Narrativa inteligente fuera de las normas morales.

LA SEGUNDA VEZ

Anónimo

Había estado por primera vez con él en la playa. El momento
de gozo entonces había sido efímero, por el temor de que alguien pudiera vernos.
Sin embargo, esa noche nos volvimos a ver en la feria, y sentí que mi corazón
daba tumbos en las paredes del pecho. La impresión de la primera vez todavía me
duraba.

Anduvimos un rato juntos, admirando las artesanías y los
puestos de comida, platicando de cosas sin importancia. Entonces llamó mi
atención sobre la luna llena que brillaba, blanca y enorme, sobre nuestras
cabezas, como aquella ocasión en que nos encontramos. Yo me sonreí y él también.
Me dijo que le gustaría ir a ver la luna desde el río, y nos salimos de la feria
para tomar un camino paralelo a la carretera. Gonzalo vestía aquella noche de
primavera con un pantalón de mezclilla y una camisa verde bosque que hacía
resaltar su atlética figura, y calzaba botas vaqueras.

A sus veinte años sólo tenía ese suave bigote y unos cuantos
pelos en la barba bien rasurada, que tal parecía que no le crecía nada. Tampoco
tenía vello en el tórax, y apenas una delgada línea de vellos un poco abajo del
ombligo.

A un costado de donde pasaba la carretera el río formaba una
curva, cuya rivera estaba cubierta de una vegetación espesa. Sin embargo, los
dos sabíamos por donde se podía pasar hasta un pequeño claro de unos tres o
cuatro metros cuadrados, debajo de uno de los enormes árboles que circundaban el
contorno de las aguas. Desde allí solíamos echarnos clavados porque en aquella
parte el río tenía más profundidad. El suelo era arenoso y seco, y cuando nos
quitamos los zapatos advertimos que estaba ligeramente frío. Gonzalo se quitó la
ropa y puso la camiseta y su pantalón como colchón sobre la arena. Yo también me
desvestí y acomodamos mi ropa junto a la suya para hacer más grande el espacio.
Nuestras camisas quedaron colgando sobre las ramas. Nos acostamos boca arriba,
uno junto al otro, y ciertamente, en aquel claro la luna brillaba intensamente,
sin que ningún resplandor la pudiera opacar. La luz nos proporcionaba una suave
claridad y a nuestro alrededor se oía el viento de la primavera moviendo las
hojas de los árboles. La noche era magnífica.

El tendió un brazo hacia mí y coloqué mi cabeza en él.
Empezamos por darnos un tímido beso y luego otro más audaz. Tomó mi mano y la
guió hacia su sexo todavía cubierto por un calzón blanco, claramente visible en
la penumbra. El bastón que llevaba allí comenzó a crecer. Yo lo había visto
apenas brevemente durante nuestro encuentro en la playa, tan enorme que mis ojos
asombrados no creían lo que estaban contemplando. Pero así era. Medía unos 23 o
24 centímetros de largo por 5 o 6 de grosor. La saqué del calzón y comencé a
sobarla, mientras seguíamos besándonos. El besó mi nuca y yo sentí un escalofrío
recorrer todo mi cuerpo. Sus manos me rodearon y empezó a acariciarme los
glúteos, por debajo del short negro.

Quítatelo, dijo, y me desvestí completamente, dejando mi
anatomía a merced del viento y de sus manos. El se acostó y quedó de frente. Le
bajé también su calzón, y aspiré el aroma que lo impregnaba. Olía a jabón de
tocador y a colonia, pero aún se advertía el aroma de sus genitales. Tomó mi
cabeza y la colocó a la altura de su miembro. Yo entendí rápidamente lo que
quería. Pasé mi lengua por el glande hinchado y sentí como se estremeció de
placer. Entonces me lo introduje en la boca, pasándomelo de un lado a otro como
si fuera una bola de caramelo. Tenía un discreto sabor salado y olía a limpio, a
recién lavado. El se retorcía y exhalaba gemidos apagados de gozo. Se lo chupé y
volví a lamer, y hasta lo mordí suavemente, hasta que él dijo: para, porque no
quiero terminar todavía. Yo me detuve.

Ahora me toca a mí, dijo, y me acostó boca abajo. Enseguida
pasó su lengua por toda mi espalda, desde la nuca hasta los muslos, abriendo mi
culo para llenarlo de saliva. Así todo ensalivado se acostó sobre mí y sopló
sobre nuca y mordisqueó mis orejas. Fue una experiencia inolvidable la de sentir
el contacto de su piel sobre la mía todavía húmeda, y el grosor de su enorme
mástil presionando sobre mis glúteos, húmedo y caliente. Mi cuerpo vibraba bajo
el suyo.

Luego se incorporó un poco, tiró de mi cuerpo hacia arriba y
me colocó en cuatro. Empujó su pulgar hacia adentro de mi orificio y comenzó a
golpear su pene sobre mis nalgas como un látigo pegajoso, pero todo mi ser
estaba centrado en la actividad de su pulgar sobre mi culo. Un segundo después,
sentí que su enorme cabeza estaba tratando de hurgar sobre él, sustituyendo su
dedo. Empujó un poco, pero no logró, así que retrocedió y volvió a depositar
saliva sobre mí ya también sobre su falo enhiesto, y volvió a la carga. Yo había
tenido dentro esa enorme cabeza sólo una vez, y recordaba que me había dolido.
Pero ahora, tras un segundo intento, mi abertura cedió casi sin dolor.

Me abrió un poco más para facilitar la entrada y empujó de
nuevo. Entonces sentí cómo penetraba el resto profundamente. Por si fuera poco,
colocó sus manos sobre mis hombros y empujó violentamente su pelvis contra mis
glúteos. El cielo se confundía con la tierra. Yo veía lucecitas a mi alrededor y
tenía la impresión de que algo caliente y duro me atravesaba. Por unos instantes
sentí la potencia de su sexo abriéndome las carnes, penetrando hasta donde no
era posible imaginar. Intenso y prolongado.

Exhalé un gemido mientras él contenía la respiración para
sostener la acometida. Luego se relajó, pero yo tenía la certeza de que su
miembro había crecido todavía más dentro de mí. Empezó un suave vaivén, y a
veces la sacaba para volver a meterla. Cada vez que lo hacía mi cuerpo seguía al
suyo por inercia, y un estremecimiento me cimbraba pies a cabeza.

Me pidió que me acostara con su verga adentro, y sentí como
mi abertura se cerraba todavía más sobre su miembro. Se acostó sobre mí y tensó
su cuerpo para volver a embestir, y lo repitió por tres o cuatro veces. Me lamía
la nuca y mordisqueaba de vez en cuando sobre mi espalda, sin cesar de repetir
sus movimientos dentro de mí. Luego me volvió a colocar en cuatro, y volvió a
ensartarme, esta vez con mayor facilidad. Mi culo, lubricado con su saliva y el
abundante líquido preseminal admitía en ese momento todo. Y la sensación de gozo
se trasmitía a cada célula de mi cuerpo.

Con su verga dentro terminé por venirme, tan abundantemente
que salpiqué la ropa. Quise apartarla pero sin darme tiempo de nada, sentí como
su cuerpo se arqueaba en una oleada de placer metiéndose más todavía dentro de
mí, y un temblor generalizado lo estremecía, al grado de que abría la boca y
exhalaba gemidos de gozo indescriptible. Sus potentes chorros de semen inundaban
mis entrañas en cada movimiento, hasta que sentí que se relajaba y su cuerpo
salía del mío, derrumbándose a mi lado jadeando como nunca lo había oído.

Me acosté a su lado, apoyando mi cabeza en su pecho, donde
todavía se escuchaban los fuertes latidos de su corazón. Poco a poco nos fuimos
serenando.

posters, carteles, cine, nazismo, guerra civil, desnudo, hadas, alcohol.

Mejores dividendos en bolsa española e internacional. Ibex,, Dow Jones...

Mejores dividendos

Enviar un comentario




Mejores dividendos en bolsa española e internacional. Ibex,, Dow Jones...

Mejores dividendos