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Feliz año nuevo

Publicado por el Wednesday, March 11th, 2009 a las 12:00 am

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Cuentos crueles. Relatos malvados. Historias malignas. Narrativa inteligente fuera de las normas morales.

Aquel fin de año fue inolvidable, lo pasamos en la casa de mi
hermano Marco. Como es costumbre, el jolgorio y la algarabía se había mezclado
con el licor y los abrazos de Feliz Año.

Estábamos allí, Marco y Sandy, su esposa, él tiene 28 años,
1.70 de estaturay aunque es un poco más grueso que yo, ambos somos de complexión
normal, Sandy tiene 26 años, mide 1.70, tiene un buen cuerpo, y lo siempre meha
gustado de ella son sus piernas, firmes y sanitas, sin señales de flacidez,
venas ni celulitis; Ana, mi esposa, 30 años, 1.60 de estatura, bellísima, con un
cuerpo aceptable y un muy bonito trasero, además de nuestra hija de 9 años, mi
sobrina de 2 y una hermana de Sandy de 15 añitos que estaba pasando vacaciones
en su casa.

Después de pasada la media noche, y una vez los chicos
llevados a la cama, los adultos seguimos celebrando entre baile y licor. Yo
tengo 35 años, mido 1.70 y mi orgullo es la gran cantidad de vello que poseo,
cosa de la cual carece mi hermano menor.

Cerramos la puerta y nos dedicamos a conversar cosas vividas
en pareja, Ana estaba bastante tomada, y en ese estado se deshinibe totalmente,
y empezó a comentar las ocasiones en que hemos asistido a fiestas nudistas, a mi
hermano y mi cuñada les parecía mentira que nosotros fuéramos a esos sitios,
pues ellos según nos dijeron nunca habían experimentado cosas así de locas,
salvo hacer el amor una noche en un parque, cosa que nos contaron con pelos y
señales despues de escuchar nuestros relatos.

Entre mi esposa y yo les contamos todo lo que se hacía en
estos sitios, y les narramos las veces que hemos hecho el amor en sitios poco
convencionales, en un bus urbano, en el parque, en la discoteca, en plena
avenida, en el antejardín, en el río, en fin con nuestras historias ellos se
deshinibieron un poco y nos contaron su historia en el parque.

El ambiente estaba bastante caliente por las confesiones
hechas y el licor que teníamos encima, yo no desaprovechaba ocasión para tocar
el muslo de mi mujer, que lucía un corto vestido negro, por su parte Sandy,
tenía puesto un pantalón descaderado que me tenía fascinado pues dejaba ver su
abdomen y sus lindas caderas.

Mi hermano pusó un CD de boleros y bajó la intensidad de las
luces, el ambiente llamaba a una noche romántica. Nos pusimos a bailar cada cual
con su pareja, mi pene su fue parando con el solo sentir el cuerpo de mi esposa
estrechado contra el mio, nos besámos frenéticamente, bajé las tiras de su
vestido y acaricié uno de sus senos, que salió al aire al bajar un poco el
estrapless negro que traía puesto. Marco y su mujer bailaban al otro lado de la
sala besándose y acariciándose mutuamente, pude ver como le metía la mano por
debajo de la blusa y acariciaba la espalda de mi cuñada.

Pude notar, en la segunda canción, que Marco de vez en cuando
volteaba a ver que estábamos haciendo nosotros y apreveché para mostrarle algo
de los encantos de Ana, entre caricia y caricia, fui levantando el vestido de mi
esposa por la parte posterior, hasta que quedó al descubierto la diminuta tanga
tipo hilo dental que Ana llevaba puesta, Marco no disimuló la sorpresa y la
emoción de ver el culo casi desnudo de su cuñada, me volteó a ver e hizo un
gesto como diciendo “ufff, que culote”, tomé con ambos manos a Ana por su
cadera, sosteniendo arriba aún su vestido y le empecé a acariciar y masajear las
nalgas, ella estaba excitadísima y respondió sobando su cuca en mi pene
totalmente a reventar. Yo no quitaba mis ojos de la otra pareja, pues estaba
seguro que mi hermano debía compensar con algo, la gran vista que le estaba
ofreciendo, pero no paso nada, se acabó la canción y nos sentamos, las dos
siguientes canciones no las bailamos, nos pusimos a conversar y a acariciarnos,
Marco dejo caer la tapa del ron y le pidió a su mujer que por favor se la
pasara, ella se inclinó sobre las piernas de él y trató de cogerla, pero él con
el pie la empujó un poco más allá, obligando a Sandy a agacharse mucho más, en
esta posición el corto pantalón de mi cuñada me permitió ver la diminuta tanga
brasilera blanca que traía, y buena parte de su lindo culito, mi hermano la tuvo
asi por un buen rato, permitiendo que yo me deleitara con esa panorámica, el
pene de inmediato se puso como una viga, y cuando Sandy se incorporó yo estaba
deseando poder ver mucho más. Entendí que en mi hermano tenía un cómplice para
llegar más allá.

Cuando estábamos bailando la siguiente pieza le dije a mi
esposa que quería quitarle las tangas allí mismo, pero ella no dejó, porque le
daba pena con los otros dos, si bien no le importa desnudarse ante extraños,
cuando vamos a fiestas nudistas, ante los conocidos es incapaz de hacerlo. En
cambio de eso empezó a acariciar mi pene por encima del pantalón, estaba que se
salía, yo le subí un poco el vestido or la parte de adelante, y comencé a sobar
su chocha, sintiendo cómo su tanga estaba totalmente mojada, en eso se terminó
la canción pero nos quedamos allí de pie. Cuando Sandy pasó por nuestro lado
pudo ver las caricias que nos estábamos haciendo, se sentó frente a nosotros,
junto a su esposo, mientras nosostros bailábamos el siguiente disco, ellos se
quedaron sentados mirando cómo nos acariciábamos. Creo que esto logró
calentarlos, pues a mitad de la canción ellos se estaban besando
apasionadamente, Marco acariciaba los senos de Sandy por encima de la blusita, y
aunque la luz estaba tenue, se podía ver como se marcaban sus pezones, yo traté
de subirle una vez más el vestido a Ana, pero esta vez ella lo sintió y no me
dejó hacerlo.

Al final de esa canción nos fuimos a sentar; mi hermano fue a
la cocina a traer más hielo y Sandy dijo que iba al baño. Al quedar solos en la
sala, bajé la cremallera del pantalón y dejé en libertad mi aparato que estaba
que se estallaba de la calentura, Ana volteó a ver que no estuvierán ellos cerca
y empezó a acariciarmelo y a masturbarme, estaba un poco intranquila, yo le dije
que ellos se demoraban, que tal vez estaban culiando en la cocina, y le dí a
beber un gran trajo de ron, creo que ese fue el de la perdición de mi esposa,
cogió otro de los tragos que habían en la mesa y se lo tomó, se acomodó en el
asiento y sin más se agachó y, cogiendo con sus manos mi miembro, después de
ponerlo a punto, acercó su boca a él, deposito en el prepucio un poco de ron que
tenía en la boca, y luego de una sola estocada, se lo metió totalmente en la
boca, y comenzó a chuparlo enérgicamente.

Yo estaba extasiado, disfrutando de aquella mamada con ron,
era primer vez que Ana lo hacía de esa forma, me lo mamó por mucho rato, a mí se
me hizo raro que ellos no hubiesen regresado, así que le dije a Ana que nos
asomáramos a ver que era que pasaba.

Muy despacio nos asomámos por la puerta de la cocina que
estaba a medio cerrar, Marco estaba de pie junto a la nevera y Sandy,
arrodillada frente a él, le estaba dando una buena mamada, la tenía toda en la
boca, el pene de mi hermano era un poco más grande que el mio, pero el mio es
más cabezón. Ana al ver aquella escena se calentó mucho, se puso delante de mi y
empezó a restregar su culo contra mi bulto, con una mano le cogí uno de sus
senos, y la otra la llevé directamente a su cucquita, por encima del vestido,
baje mi cremallera, saque mi tolete, le subi la parte de atrás del vestido y
dejé que ella se restregara el culo contra mi crecido pene. Introduje uno de mis
dedos en su cuevita, estaba totalmente mojada, empecé a meter y sacar, primero
uno, luego dos, tres y hasta cuatro dedos, ella comenzó a gemir y se vino
rápidamente, todos sus muslos quedaron mojados. en el preciso instante en que se
la iba a meter, ellos abrieron la nevera, nos acomodamos rápidamente y volvimos
al sofá.

Sandy traía unos pasabocas, motivo por el cual “se habían
demorado tanto”, yo solo quería estar comiéndome una cuca, tenía el pene
totalmente parado, y no trate de disimularlo, Sandy no fue indiferente ante mi
bulto, pues cada rato lo volteaba a ver.

Invite a mi cuñada a bailar la pieza que empezaba en ese
instante, muchas veces habíamos bailado, asi que todo era normal, Marco y Ana
hicieron lo mismo. Como la canción lo exigía, bailamos muy pegados, yo estaba
que besaba a mi cuñada al sentir su cara tan cerca de la mia. Aunque no sentí
ningún olor en ella, me tiré al ruedo y le dije que le sentía un olor muy
peculiar, ella se puso nerviosa y me dijo que era su perfume, le dije que no,
que ella olía a macho, se sonrio nerviosamente, maliciosamente le dije “que
estaban haciendo allá adentro?” “Nada, porque?”; le dije susurrándole al
oido”olés a pene, ¿te gusta mamárselo a Marco”. Ella estaba bastante nerviosa,
pero le puse mis dedos en la nariz y le pregunté ” a qué te huele?”. Me sonrió y
me dijo “tampoco han perdido tiempo, no?”, desde que conocí a Sandy, empecé a
sentir un cariño inmenso por ella, y siempre hemos tenido una relación muy
cariñosa, tal vez eso, y el ambiente romántico-morboso del momento, hiciéron que
al recibir esa sonrisa no pensara en nada, solo en acercar mi boca a la de ella,
retiró un poco su cabeza, pero yo la seguí, luego sin más resistencia sentí cómo
sus labios se entreabrían para recibir mi lengua y labios que sorbieron gota a
gota cada parte de esa sensual boca, el beso fue corto, pues caímos en cuenta de
que al otro lado estaban nuestras parejas, creo que no vieron nada pues bailaban
muy juntos y concentrados en lo suyo.

La pieza se terminó y nos fuimos a sentar, yo no lo podía
creer, había besado a mi cuñada, quería volver a hacerlo, tenía su sabor en mi,
nuestras miradas se cruzaban cada segundo, los diez minutos siguientes fueron
eternos.

Como se nos había acabado el licor le dije a Marco que iba al
estanco por otra botella para terminar la noche, él dijo que me acompañaba, pero
le insistí en que no dejara a las chicas solas, así que Sandy muy amablemente se
ofreció a acompañarme. Apenas estuvimos lo suficientemente lejos nos tomamos de
la mano, y viéndonos a los ojos nos fundimos en un largo abrazo, le pregunté que
que sentía, -No sé, yo siempre te he querido, pero no quiero engañar a Marco. El
beso fue sincero y me gustó, pero pensemos en ellos.

-Estoy de acuerdo, pero quiero que sepás que te quiero
muchísimo.

La tomé de la cintura, la traje un poco hacía mí, y fue
inevitable volver a sentir sus labios fundidos con los mios; ésta vez duró largo
rato, nos estábamos devorando nuestras bocas, mi pene trataba de salirse del
pantalón, acaricié sus caderas, aprovechando todo lo que su pantalón me permitía
tocar, pasé mis manos por su abdomén y apreté mi miembro contra su sexo, ella
respondió moviendo sus caderas de un modo fabuloso, subi mis manos por entre su
blusa, acaricie y recorrí toda su espalda, sin separar un instante nuestros
labios, tenía en mi boca el sabor de la gloria. Sus manos recorrían mi cuerpo y
desabatonó mi camisa cariciando mi pecho, nos susurramos al oido cuánto nos
queríamos, sentía sus labios hinchados de tanto besarnos, cuando pasé mis manos
a acariciar sus senos, me dijo

-Nos estamos demorando mucho y se pueden preocupar.

Acomodamos nuestras ropas y fuimos al estanco más cercano.

De nuevo en la casa seguimos con el baile sensual, con el
trago y las inmensas ganas de comenzar el año culiando, ellos habían subido la
intensidad de la luz.

Marco colocó un CD de música electrónica, lo cual le imprimió
euforia a la noche, salimos a bailar todos con todos, Ana y Sandy comenzaron a
contonear sus cuerpos de una manera muy sensual y provocativa, pasaban sus manos
por cada centímetro de su cuerpo, me coloqué detrás de mi esposa y le seguí los
movimientos pegándome completamente a ella, Marco hizo lo mismo con su mujer,
ana y yo nos empezamos a besar frenéticamente, puse mis manos en sus caderas y
ella comenzó a hacer movimientos copulatorios a los cuales yo respondía con gran
vigor, mis manos se deslizaron por todo su torso hasta llegar a sus senos, los
masajee por encima del vestido, bajé mi otra mano y empecé a acariciar su pubis,
esto enloqueció a Ana, quien me pedía que le tocara todo. “más, más, tocame
todo”, mientras pegaba su trasero a mi paquete ansioso de él.

Marco y Sandy se besaban como locos, muy pegados moviéndose
muy sensualmente, uno frente al otro, Sandy me daba la espalda, mi hermano le
recorría todo el cuerpo con sus manos, le subió la blusa dejando ver un lindo
brasier de encaje blanco, bajó sus manos y comenzó a acariciarle las nalgas, yo
estaba a mil viendo como ellos lo hacían y cómo Ana se pegaba a mí y se movía
muy sensual, le subí el vestido a mi mujer y por encima de la tanga acaricie
toda su cuca, estaba super mojada, ella empezó a gemri al sentir mi dedo
recorrer su raja.

Le tomé su mano he hize que se acariciara su sexo, mientras
yo bajaba las tiras de su vestido y desabrachando su strapless dejé sus senos al
descubierto, me dediqué a acariciarlos y pellizcar suavemente sus duros pezones.

Marco desabrochó el pantalón de mi cuñada y lo bajó un poco,
dejándome ver el hermoso culo de ella, vestido con una linda brasilera de encaje
blanco, él metió su mano entre la tanga y empezó a masturbarla mientras besaba y
lamia sus senos, que ya estaban por encima del brasier.

Le quité totalmente el vestido a Ana y quedó tan solo con la
minúscula tanga que a esa altura ya estaba totalmente mojada. Marco al ver esto,
trató de quitarle la blusa a Sandy, pero ésta no dejó, él hizo que se diera la
vuelta para que viera que mi esposa ya estaba casi en cueros; estábamos frente a
frente, Marco le quitó la blusa a su esposa y por allí derecho el brasier,
quedaron a la vistas esos dos lindos senos, terminados en un par de pezones
marrón, casi negros, paraditos por la excitación, Sandy puso sus manos sobre
ellos, no sé si tratando de taparse o para acariciarse y excitarse más, mi
hermano bajó completamente el pantalón de ella, dejándome ver en todo su
esplendor esas piernas que me encantan tanto, él se agachó para quitárselo del
todo, aprovecando la posición para quitarle también la tanga y empezar a darle
una tremenda mamada a su sexo.

De inmediato desnude totalmente a mi mujer, ella se volteo y
comenzó a quitarme la ropa, la verdad lo hizo muy rápidamente, al segundo
estábamos los dos totalmente desnudos, voltee a ver a mi cuñada y vi su cara de
asombro ante nuestros cuerpos desnudos, ella había subido una de sus piernas al
sofa brindándole asi totalmente su vulva a su marido que no paraba de darle
lengua. Ana y yo nos dirigimos hacia donde estaban ellos, cuando mi hermano nos
vió, quedó perplejo ante el cuerpo de mi esposa, se paró y empezó a quitarse la
ropa, tan solo en ese instante pude ver por completo el cuerpo desnudo de mi
cuñada, estaba riquísima, sus perfectas piernas se unían en un púbis prominente,
adornado con unos pocos vellos bien depilados arriba de su raja, me senté al
lado de donde ella estaba parada, quedando totalmente a mi vista su culo, un
culo precioso, sanito, sin celulitis, la verdad me dio ganas de cogérselo y
acabarlo a besos, pero me controlé pensando que a Marco y a Ana no les podía
gustar. Ana se agachó frente a mí y comenzó a darme una mamada espectacular, al
igual que lo había hecho anteriormente llenó mi chimbo con ron para luego tomar
en él, Sandy hizo lo mismo diciendo,- Esta buena la idea.

Fue la primera en hablar, pues hasta ahora nadie había
soltado palabra. Mientras las chicas nos mamaban con todas sus ganas, le dije a
Marco que Sandy estaba genial, que tenía un cuerpo muy lindo, él me confesó que
Ana lo había dejado encantado, que nunca pensó verla asi, y que lo enloquecía
esa cuca totalmente rasurada, porque parecía de una niña. Mientras ellas jugaban
con nuestros chimbos, de vez en cuando se decían cosas al oido, e intercambiaban
miradas al pene del vecino.

Se pararon al mismo tiempo, y Ana nos dijo que les tocaba el
turno de gozar a ellas, nos paramos para que ellas se sentaran, abrieron sus
piernas y sin hacernos de rogar, clavamos nuestras caras en los genitales de
nuestras esposas, los gemidos de ellas se confundían, introduje tres de mis
dedos en la cuca de Ana, y empecé a moverlos muy rápidamente, pude ver en todo
su esplendor la grandiosa cuca de mi cuñada, no tan grande como la de mi mujer
pero exquisita, un clítoris prominente que invitaba a ser chupado y unos labios
carnosos y grandes, Ana se vino mientras yo clavava mas y mas mis dedos sus
fluidos salían sis parar, comencé a lamerle toda su panocha, ví cómo mi cuñada
empezó a retorcerse y al segundo cómo le salían chorros de líquido que mi
hermano no alcanzaba a beber del todo, pusé mi mano sobre su muslo, y le empecé
a acariciar la parte interior de éste, ella cogió mi mano y la llevó
directamente a su cueva, yo empecé a acariciarla, Marco me vió y se hizo a un
lado, cambiamos de lugares. Ana tomó a mi hermano por el cuello y le dijo que
quería que se le comiera la cuca, él no se hizo de rogar, y al instante estaba
con su cara entre las piernas de mi mujer, por mi parte empecé a darle lengua a
ese lindo gallito de mi cuñadita, luego me dedique a sus labios vaginales, poco
a poco fui introduciendo mi lengua y mis dedos en su cueva, caliente, humeda y
bastante suave. Noté que mi hermano se paraba, y vi cómo ponía su verga en la
entrada del chocho de mi mujer, lo restregó un rato contra su gallo, Ana muy
excitaba le decia”metémelo, dale, dale, metémelo bien al fondo, vamos Marco,
culiame duro, metelo”

De una sola embestida él se lo clavó totalmente, Ana lanzó un
fuerte gemido y le pedía que la bombeara duro. Me excitaba ver cómo mi hermano
se estaba comiendo a mi esposa, ese chimbote entraba y salía de ella, sacándole
cada vez una gran cantidad de líquido, Ana lo estaba disfrutando mucho.

Me paré y mi pene quedó en la entrada de la cuquita de Sandy,
me incliné para besarla, nos dimos un gran beso, mientras ella abrazaba mi
cintura con sus piernas, me dijo al oido ” Raúl, quiero sentirte dentro, hace
tiempo quería tener sexo con vos, metémelo mi amor”, lo fui metiendo lentamente,
me parecía mentira estar comiéndome a mi cuñada favorita, quería disfrutar ese
momento segundo a segundo, ella gemía cada que yo metía un poco más mi chimbo,
cuando lo metí totalmente me quede quieto sintiendo ese enorme placer de tener
penetrada a una mujer que uno a querido comerse y que por fin lo logra. La besé
con mucho amor, mientras acariciaba su cara con una mano y sus senos con la otra

- Te amo Sandy, que rico que te sentis por dentro

Dale David, movete, hacémelo, quiero sentirte dentro de mi.

Empecé a bombearla suavemente, con sus manos en mis nalgas
ella subió el ritmo hasta que le di muy rápido y con mucha fuerza. Los gemidos
de ambas se confundían y creo que se ubiesen escuchado en las casa vecinas si la
musica no estuviera tan fuerte.

Me dediqué a acariciar y chupar sus senos, para mi dicha
total, por estar tan pequeña su hija, aún le salía leche, eso me encanta, me
aferré a ellos como un ternero huérfano, los apretaba, chupaba, todo su torso
estaba untado de su leche, se lo lamí hasta el cansansio.

Ana se paró y se dirigió a uno de los brazos del sofá, alli
se arrodilló, mi hermano puso detrás suyo y tomándola por las caderas se lo
enterró hasta el fondo, ella acariciaba y lamia sus senos, que linda panorámica
me enseñaba, Marco se la estaba culiando con todas sus fuerzas. Hize que Sandy
se acostara en el sofá, quedando su cara debajo de la cuca de Ana, de manera que
ella podía ver muy bien cómo el pene de su marido entraba y salía de la cuca de
mi esposa, me acosté sobre ella y se lo volví a meter, los resortes del sofá nos
ayudaban a dar un movimiento bastante fuerte, la cuca de Ana estaba a mi
alcance, se la empecé a lamer, ella separó con su mano los labios vaginales
dejando su gallo a mi alcance, le di una buena mamada de gallo, sus jugos
comenzaron a caer en la cara de Sandy, la cual para mi sorpresa, subió su cabeza
sobre el brazo del sofá y comenzó a lamerse todo lo que le caía, Marco aprovechó
la posición y de vez en cuando sacaba su verga y la metía en la boca de su
esposa, Ana se agachó buscando mi pene, lo saqué de la raja de mi cuñada y
permití que mi esposa me lo mamara de vez en cuando. Era una posición rara,
ellas en una especie de 69 y nosotros dándoles por la cuca y dejándonos mamar de
vez en cuando, aunque Ana nunca ha permitido, en nuestras fiestas nudistas, que
una mujer la bese o se la quiera comer, y nunca ha intentado siquiera tocar una,
vi cómo ella mientras me mamaba, puso una de sus manos en el muslo de Sandy, y
poco a poco lo fue acariciando y llevándola hasta los pocos vellitos que tenía
en la vulva, la acarició un corto tiempo y después de parar de mamármela pasó su
lengua sobre el púbis de mi cuñada.

Marco y yo nos sentamos en el sofá, ellas sin esperar su
subieron de frente sobre nosotros, Sandy cogió mi polla dirigiéndola hacia su
cuevita y se sentó en ella, introduciéndola hasta las bolas, Ana hizo lo mismo,
comenzaron a cabalgarnos de una manera salvaje, como queriendo acabar con
nuestroas chimbas, agarré por las nalgas a mi cuñada, apretandoselas y dándole
pequeñas nalgadas, esto la excitó más, al segundo sentía sus líquidos mojando
mis muslos, lubriqué con sus líquidos uno de mis dedos y lo fui introduciendo en
su ano, esto la hizo gemir de una manera brutal, cuando metí mi segundo dedo,
Sandy no se podía contener de la emoción, ví cómo llevó su mano hacía el culo de
mi esposa y se lo empezó a cariciar, a Ana no le importó, por el contrario
respondió tocando y acariciando los senos de mi cuñada, de los cuales comenzó a
brotar leche, los chupe, me llené la cara y pecho con su exquisita leche, Ana
quiso chuparlos también, así lo hizo, de repente para mi sorpresa, las chicas se
fundieron en un tremendo beso, cuando empecé a mover mis dedos en su ano, ella
soltó un pequeño grito, los otros dos voltearon aver que le estaba haciendo, de
inmediato Marco le dijo que quería darle por allí, Ana se dirigió hacia
Sandy,besándola y tocándole los senos y las nalgas, mi hermano se sitúo detrás
de su esposa, lubricando su pene con saliva, lo puso en la entrada de su culo y
poco a poco se lo fue metiendo, ella gemía del placer, yo podía sentir al otro
lado de mi pene cómo entrada el de mi hermano, saqué un poco el mio para que el
de él pudiera entrar bien, Sandy gemía del placer, cuando Marco la tenía bien
enculada traté de meter bien el mio, se sentía esa otra tranca en el otro lado,
Marco lo sacó y yo la penetré completamente, así empezamos a bombearla juntos,
él la metía y yo la sacaba, él la sacaba y yo la metía. Como tenía libres las
manos, con la derecha ordeñaba a Sandy, y Ana se tragaba toda la leche que del
seno salía, y con la izquierda metí cuatro dedos en la cuca de Ana, quien trepo
una pierna al sofá para que yo la pudiéra masturbar, rápidamente mi mujer se
vino en chorros de líquidos, también sentía bajar por mi pene los líquidos de
Sandy.

Estoy a punto de venirme! Les dije.

Yo también, repuso Marco.

Entonces saquenla de allí, porque yo quiero que me hagan lo
mismo. Reclamó mi mujer.

Sandy, liberada ya de el par de vergas, se sentó exhausta a
mi lado, mientra Ana ya se estaba enterrando mi chimbo en su panacha, la tomé de
las caderas y la moví fuertemente hacía mí, mi hermano lubrico un poco el ano de
mi mujer y poco a poco se lo fue metiéndo, saque mi chimbo, y me dedique a tocar
y acariciar su clítoris, en eso Sandy se agacho y empezó a mamármelo muy rico,
abrí la panocha de mi esposa e hice que Sandy se la chupara, al principio muy
tímidamente, pero luego le daba tremendos chupetazos, que hacían retorcer a mi
mujer, mientras Marco le daba por el culo.

Él la estaba embistiendo fuertemente y Sandy ahora le
acariciaba y lamía los senos.

Amor, metémela, quiero sentir esas dos vergas dentro, dale,
metela

Yo no me hice de regorar y se la metí hasta el fondo; al
contrario que Sandy, Ana recibió los dos postes juntos, sentía el de mi hermano
al otro lado, pegado al mio, juntándose cabeza con cabeza, la empezamos a
bombear fuertemente, Ana empezó a decirnos cosas fuertes

Culeenme duro malparidos, quiero sentirlos bien adentro,
haganme venir cabrones, duro hijueputas, maricones, comanme toda, huuuuy, si.
Asssssi, si, más duro malparidos, ufffff, siiiiiii…

Y como si nos hubieramos puesto de acuerdo, después de mucho
rato de piche, mi hermano y yo sacamos el chimbo de los agujeros de mi mujer,
nos pajiamos, pues era inminente que nos vendríamos, Ana cogió mi chimbo y
siguió pajeándome, Sandy puso su boca cerca de nuestras pollas y recibió en la
boca la descarga, primero mia y luego de Marco, del par de chimbos que acababan
de comerse, nunca antes había botado yo tanto semén, la boca y la cara le
quedaron llenas del líquido, ella se paró y acerco su cara a la nuestra, los
cuatro juntamos nuestras lenguas y nos comimos todo lo que ella tenía untado en
su rostro.

La experiencia fue riquísima. Marco y yo nos sentamos en el
sofá, muy cansados, tratando de reponernos. Las chicas siguieron su faena, de
pie frente a nosotros, se besaron largamente, acariciándose con mucha ternura,
Ana no paraba de acariciar las nalgas de Sandy, mientras esta se concentró en la
cuca de mi mujer.

De repente ví que la hermanita de Sandy, nos estaba espiando
desde el otro lado de la sala, esto me excitó, pues me encanta sentirme espiado
por otra persona, me empecé a masturbar tratando de que la chiquilla me viera
bien el pene, nuestras esposas, a pesar de que pensamos que iban a llegar a
hacer una escena lésbica total, después de besarse, tocar sus genitales y chupar
y lamer sus senos, se sentaron junto a nosotros.

Marco fue a lavar sus genitales, pues era él quien lo había
metido por el culito de ellas, yo abrace a las dos chicas y nos fundimos en un
extraordinario beso a tres lenguas, Ana cogió mi chimbo y empezó a masturbarme,
yo bajé mis manos buscando la chocha de ellas, metí dos de mis dedos en la cueva
de cada una, estaban mojadísimas, se besaban frenéticamente, mientras Sandy
acariciaba los senos de mi esposa. Marco llegó y se paró al frente de mi mujer,
inmediatamente ella se arrodilló frente a su pene y lo comenzó a lamer como un
helado, le chupó muy lentamente la cabeza y luego se lo tragó todo, el pene
adquirió nuevamnete sus grandes dimensiones y estaba listo de nuevo para la
acción, Sandy bajó hasta el mio y empezó a darme una mamada extraordinaria, que
alternaba con caricias y estimulación manual, bajó y acarició mis huevos, los
lamió hasta el cansansio, yo me acomodé y le guié la boca para que me metiera su
lengua en el hueco de mi culo, eso me encanta y me excita mucho

Dame lengua en el culito, le dije, meteme la punta de tu
lengua, me encanta, ssssi, assssi,mamacitaaaa, eso mi amor, ssssi, huyyyyy que
rico mami.

Poco a poco fue aprendiendo como me excitaba más, sentí que
metía un dedo en mi culo

Suave, Sandy, metelo suave, esoooo. Eso mi amor…

Estaba penetrando mi ano muy suavemente, me encanta la
sensación que uno tiene cuando es penetrado por detrás, regularmente despues de
esto, me vengo inmeiatamente, pero como Sandy estaba dedicada únicamente a mi
ano, no tenía estimulación en el pene, aguanté mucho rato.

Ana subió en mí y se clavó mi pene, dándome la espalda, y de
frente a Marco

Metémela cuñis, vamos, quiero sentir dos pollas dentro de
mi panochita.

Marco no se hizo de esperar y lentamente fue metiendo su gran
verga por un ladito de la mia, Ana es bastante ancha, por lo tanto no nos dio
trabajo tener ambas pollas en su interior.

Comenzamos a bombearla, ella gemía como una desesperada,
mientras mi cuñada la besaba y lamía sus senos y acariciaba con la mano el
clítoris, y con la otra se masturbaba ella misma.

Después de un rato de mete y saque, en el que Ana quedó
exhausta, le dio su lugar a Sandy, yo me paré y Marco se sentó, Sandy se sentó
en la polla de su marido moviéndose a un ritmo endemoniado

Suave mami que me hacés venir, suave…,

Le decía Marcos, ella paró de moverse tanto, traté de meterle
mi chimbo, entró muy poco, ella jadeaba y se empezó a quejar, cómo vimos que no
cabían, mientras Marco lo sacaba, yo lo metía y viceversa, me agache a succionar
esos pechos y obtener mi rico líquido, Ana estaba en lo mismo, al rato de tanto
mete y saca, la panocha de mi cuñada se dilató un poco más y pudimos tener los
dos chimbos en su interior, comenzamos a empujar fuertemente, Ana se subió al
sofá y puso su panocha frente a la cara de Marco y Sandy, empezó a darse dedo
fuertemente, yo unté un dedo con saliva y se lo metí de una en el culo, ella no
lo esperaba, soltó un grito, pero comenzó a mover el culo pidiendo más, se lo
metia y sacaba rapidamente, esto la excito mucho, sus fluidos calleron a la cara
de nuestros amantes, Sandy subió la cabeza y pasó su lengua por la cuca de mi
mujer, se la chupó toda, se tragó todos los líquidos que Ana botaba por la cuca,
yo sentí que me iba a venir, bombee rápidamente y de una fuerte estocada derrame
todo mi semén en el interior de mi cuñada, cuando estaba a punto de sacar mi
chimbo sentí que Marco también se venía, sentí en el chimbo algo supremamente
caliente, y cómo ese chimbo empezaba a encogerse.

Quedamos muertos los cuatro, recostados en el sofá. Marco
propuso ir a darnos un duchazo, cosa que nos reanimaria, nos dimos las gracias
todos por tan espectacular feliz año.

En la ducha solo nos besamos, salimos cada cual con su
pareja, ellos a su habitación y nosotros a la que nos habían arreglado.

A la media hora mi esposa estaba totalmente dormida, mi pene
se paró de nuevo pensando en aquella faena, acaricié los senos y la cuca de Ana
pero estaba completamente dormida, el trago la puso como una piedra.

Salí de la habitación y me dirigí a la de los dueños de casa,
seguramente Sandy se despertaba y me podía comer.

Fue inútil, aunque la puerta estaba abierta no logré
despertarla, al parecer al único que el alcohol no había dejado como piedra era
a mi.

Me empecé a masturbar acariciando la cuca de Sandy, de
repente a mi mente llegó el recuerdo de Claudia, la hermanita de Sandy,
mirándonos y acariciando sus senos. Salí de esa habitación, recorrí asustado y
tembloroso la distancia que me separaba del lugar en donde estaba durmiendo, aún
no sabía si hacerlo o no, era arriesgado, pero mi chimbo pedía urgentemente algo
que comerse.

La pieza no estaba con seguro, muy despacio pasé al lado de
la cama en que dormían profundamente mi hija y mi sobrinita; allí al lado, en un
colchón que habían bajado al piso, estaba ella dormida bocarriba, encendí una
lamparita que había en el nochero, era una niña muy bonita, me arrodillé, con
mucho cuidado le quité la cobija de encima,llevaba puesto un pijama de dos
piezas, una blusa corta con botones delanteros que escondía tímidamente sus
senos y un short corto bastante ancho, todo en mi temblaba, empecé a masturbarme
para que no se me achiquitara la verga; Claudia estaba bastente desarrollada,
parecia una niña de 17 o 18 años, aunque no se le marcaban senos muy grandes,
sus piernas se dibujaban bien torneadas y firmes y por encima del pijama podía
notarse un buen bulto púbico.

Con mucho cuidado empecé a desabotonar su blusa, al safar el
segundo botón vi claramente sus senitos, pequeños y firmes virginales, sentí que
me iba a venir, así que deje de pajearme y me estuve un rato observándola
mientras se calmaba mi erupción. Safé el último botón y abrí la blusa, ¡que
bello espectáculo veían mis ojos, dos senos juveniles, redonditos, coronados por
dos lindos pezones café claro, sentí deseos de lamerlos toda la vida, aunque sus
caderas aún no estaban totalmente desarrolladas, su cintura se veía divina,
pequeña y totalmente plana. De su ombligo salía una hilera de vellos oscuros que
se metían por su pantalón, era un sueño hecho realidad. Me parecía increible que
estuviera cumpliendo dos sueños en una misma noche, desde hace muchos años he
querido tener ante mis ojos una jovencita totalmente desnuda solo para mí, pero
no sabía si seguir o parar, la razón decía “para”, y el deseo “sigue”.

Bajé cuidadosamente la parte delantera del short que era lo
más sencillo, y quedó al descubierto una diminuta tanga que apenas cubría su
rajita, pues por los lados alcanzaba a asomarse su vello púbico, del pequeño
triángulo delantero salían sendas tiritas que se amarraban en los lados buscando
la parte de atrás, halé un poco más fuerte buscando que bajara la parte trasera
y lo conseguí, aunque ella se movió un poco, lo cual me asustó, logré que el
short llegará hasta sus tobillos, muy suavemente lo retiré totalmente de su
dueña.

Allí estaba en todo su esplendor y candidéz la cuñada de mi
hermano, una preciosa sardina que nunca creí ver tal como estaba hoy. Tan solo
tenía que tirar de los moñitos laterales para verla totalmente desnuda, lo hice,
muy suavemente bajé la parte que tapaba ese precioso tesoro rubio ensortijado,
estaba en el delirio total, que niña tan linda, que cuerpo, que sensación
suprema….mi pene estaba a millón, más parado que nada en el mundo, me coloqué
entre sus piernas, muy suavemente las separé, acerqué mi nariz a esa linda
cuevita, estaba rosadita, como nunca había visto una, olia a jugos vaginales,
muy delicadamente puse mi dedo en su entrada, estaba totalmente mojada, posé mi
boca en esa preciosa concha y empecé a saborear las mieles de la juventud.

En ese instante ella se despertó y trató de cerrar las
piernas y gritar, inmediatamente le tapé la boca y la tranquilicé

Tranquila, no te asustés, no te voy a hacer daño. Si te
suelto no gritas?

Meneó su cabeza diciendo que no. La solté.

Que hace usted aquí?

Solo quería verte…

Pero me quitó la ropa….

Yo estoy también sin ropa… ves???

Al ver mi gran polla que estaba a reventar se sorprendió
mucho y no le quitaba los ojos de encima.

Te gusta??? Le pregunté.

No sé, nunca he visto a un hombre desnudo, es primer vez.

De verdad??? Y qué piensas??

Que es muy grande.

Trató de cubrirse los senos cerrando la blusa, pero le tomé
la mano y le dije

Déjalos así, tus senos son muy hermosos… me encantan.

No quiero que me vea desnuda…

Pero tu me viste desnudo, y a tu hermana y a todos, y nos
viste haciendo el amor…

No me respondió nada, se apartó un poco, al hacer eso su
tanga quedó en el sitio en donde estaba, era una prenda de verdad pequeñísima.

Te gustó lo que viste?

Sssi, es la primer vez que lo hago. Ustedes estaban
haciendo mucha bulla, salí a ver que pasaba y los ví allí, todos desnudos en
el sofá haciendo el amor.

Porque te acariciabas los senos??

Porque viéndolos a ustedes me excite… con mis amigas
hemos visto películas porno, pero así en vivo es diferente. Sentí como
cosquillas por alla abajo, y me dio muchas ganas de tocarme…

Eso es normal, a tu edad se empiezan a despertar las ganas
por el sexo. Así como me viste desnudo, yo quiero verte totalmente desnuda,
sin nada de ropa, te prometo que no te voy a hacer nada. Que dices???? Mira,
yo estoy sin nada de ropa, te gusta???

Me paré y le mostré a Claudia mi tolete en todo su esplendor,
me hize una pequeña paja para que lo viera bien parado.

Que dices, me dejas verte???

Todos los penes son de ese tamaño…??

No, hay más grandes, como el de tu cuñado, o más
pequeños…

Los de las películas son más grandes, pero me gusta más el
suyo, no sé, se ve mejor…

Muchas gracias, me alegra que te halla gustado. Tu tienes
un cuerpo muy lindo, a tu edad es espectacular el cuerpo, de verdad que eres
muy linda…

Gracias…por qué quiere verme desnuda???

Porque me encantas, tu cuerpo es divino, y la verdad
siempre he querido ver una niña como tú desnuda… sinceramente es uno de mis
más deseados deseos… me lo concedes???

…pero no quiero que me toque…

esta bien, como tú quieras, no te voy a obligar a nada.

Lentamente se puso de pie, se quitó la blusa y pude ver en
todo su esplendor esa bella diosa que tenía frente a mi…

Eres divina Claudia…

Le gusta????

Me encanta!!!! Date la vuelta, por favor.

Suavemente fue volteando, y quedó ante mis ojos inmerecedores
de tanta belleza, una espalda divina, una cintura perfecta, y un trasero
hermosísimo, firme, paradito, sin una sola muestra de maltrato, y aunque aún le
faltaba por desarrollarse, era digno de una diosa.

Yo estaba a reventar, mi emoción y excitación eran inmensas,
la cabeza de mi pene estaba totalmente hinchada, brillaba, me comencé a hacer
una paja.

Para que hace eso???

Me masturbo, es una forma de sentir placer cuando uno esta
excitado y no hay con quien hacer el amor. Cuando tu te frotabas los senos
viéndonos hacer el amor, estabas masturbándote, que más hiciste??

Tocarme la vagina, estaba húmeda…

Es por la emoción… los genitales sueltan líquidos…aún
estás mojada???

Puso su dedo sobre su rajita…

Si… y usted???

También, quieres ver???

Me acerqué y le mostré lo lubricado y mojado que tenía mi
herramienta.

La quieres tocar???

Me miró a los ojos y muy tímidamente estiró su mano hacía mi
miembro, yo tomé su mano y la pusé en mi tranca.

Está caliente!!!

Y la tuya???

También.

Te gusta? Puedes cogerla duro…vamos sin miedo…

Me agarró la polla, sentir esa mano tierna y suave, me hizo
ir hasta el cielo y volver a bajar. Hize que poco a poco me fuera masturbando,
con mi mano sobre la suya fui aumentando el ritmo de la pajiada que ese bebé me
daba.

Si quieres tú también te puedes masturbar… toca tus senos
y tu tu sexo…

Soltó mi polla y con mucha timidez se comenzó a cariciar los
senos, yo no paraba de masturbarme, viendo cómo ese ángel acariciaba su cuerpo;
le tomé una mano e hize que se acostara.

Acaríciate la vulva, vamos es rico, si quieres yo te ayudo,
asi como tu me ayudaste a mí???

No, no quiero que me toque.

Bajó una de sus manos y empezó a cariciar su virginal
cuquita, abrió más las piernas e introdujo un dedo en su cuevita, yo no podía
más y me pajiaba más fuertemente. La chica empezó a mover su dedo con más
rapidez, su cuerpo se movía como en un espasmo, sus ojos parecían fuera de
control, comenzó a gemir y a emitir pequeños chillidos, hasta que de su cuquita
emergieron sus fluidos vaginales, yo quise chuparlos pero ella no me dejó, se
tendió rendida con las piernas abiertas

Mastúrbese…

Yo no hice de rogar, al ver esa linda criatura en frente mio,
mojada, con las piernas abiertas, mostrándome su bella panocha, moví mi mano con
tal rapidez que en unos pocos segundos sentí como llegaba al orgasmo, apunté mi
leche sobre su cuca, se la deje totalmente llena de semén, al igual que su lindo
abdomen

Esta calientísimo!!!!

Tocó la leche con su mano y se lo llevó a la nariz, me volteó
a ver y se sonrió.

Quieres que me acueste a tu lado y te acaricié???

No, debe irse ya, de pronto viene mi hermana y lo ve aquí.

Quiero tocarte…

Otro día, cuando este segura. Me gustó lo que me enseñó, es
primer vez que toco semén, siempre lo voy a recordar, pero ahora váyase…

Se acercó a mí, me dio un ligero beso en la boca y retiró de
la punta de mi chimbo, la última gota de leche que quedaba y se limpió en la
sábana.

Salí de la habitación completamente dichoso, pues aunque no
me la había culiado, esperaba que no fuera la última vez en ver desnudo ese
ángel. Me fui juicioso a mi cama, y traté de dormir ese primer día de un año que
empezó muyyyyyy bien.

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Feliz Año Nuevo

Publicado por el Wednesday, March 11th, 2009 a las 12:00 am

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Cuentos crueles. Relatos malvados. Historias malignas. Narrativa inteligente fuera de las normas morales.

FELIZ AÑO NUEVO.

Bueno muchas gracias a todas y todos por sus mensajes y
propuestas, por los relatos anteriores.

Les voy a contar la sorpresa mas grande de mi vida en las
pasadas fiestas de final de año.

Debido a aumento en mi trabajo y puesto que no pude salir de
viaje como la mayoría de personas, mi amiga Sandra e igual que Jessica
decidieron quedarse este final de año conmigo, y decidimos que no nos podríamos
aburrir para nada en el día yo salía para mi trabajo normalmente y llegaba muy
cansada en las noches, y encontraba a Sandra y a Jessica muy animadas siempre,
pues habían pasado el día juntas, haciendo compras, o visitando algún parque de
la ciudad en fin en Bogotá hay mucho por hacer, y me esperaban para salir a
algún sitio a comer o beber un trago, pero el cansancio podía mas y quedaba
dormida, a la mañana siguiente ellas preparaban el desayuno hablábamos y
hacíamos planes para el fin de semana, pues yo ya empezaba a sentir celos de las
dos pues me sentía excluida, ellas pasándola muy bien y yo trabajando.

Llego el esperado viernes cuando llegue a el apartamento
encontré todo apagado, en silencio, y lo mas extraño las luces no funcionaban,
empecé a buscar alguna luz que encendiera y ¡ sorpresa ¡ ellas estaban en mi
habitación me traían puestas unas prendas difíciles de describir, pues son una
mezcla de levantadora y baiby doll, muy trasparentes pero dejan mucho a la
imaginación, juntas llevaban sus cabelleras sueltas y toda la habitación estaba
inundada en un perfume que invitaba a la lujuria, mientras Sandra me indicaba
silencio con su dedo índice cruzando sus carnosos labios Jessica me tomaba por
una mano y me decía que ellas harían todo por complacerme durante el fin de
semana, y que tenían muchas sorpresas.

Jessi me guió delicadamente hasta una pequeña silla que hay
en una esquina de la habitación, Sandra me dice con su voz suave, y la señorita
que le apetece, masaje y baño… o prefiere baño y masaje…? yo no sabia como
responder la pregunta, cuando Jessi haciendo gala de su gracia, abre un poco la
puerta del baño y veo el baño alfombrado en pétalos, nuestras batas de toalla
colgadas una pequeña caja envuelta en papel de regalo plateado, una luz tenue en
el cuarto de baño, luego Sandra hace su pregunta nuevamente, yo aun no sabia
como responder, jessi me muestra sobre la mesa del tocador, había unos frascos
con aceites y esencias además de otra caja envuelta con papel regalo dorado,
entonces ella cruzan miradas Sandra me dice que me relaje un poco, y me retira
el la parte superior del vestido dejándome en una, ella empieza a masajear mis
hombros mientras Jessi retira los tacones de mis pies y empieza a masajear mis
pies, siento una sensación placentera al sentirme así de atendida, y siendo el
centro de atracción, disfruto con los masajes, y muy delicadamente Sandra retira
mi cabello hacia un costado y acerca su cara, siento su respiración excitada,
deja rozar su mejilla suavemente con mi rostro mientras sigue con el masaje en
los hombros.

Parece una gatita pidiendo amor, jessi, sigue masajeando mis
pies, y sube sus manos por mis piernas, ella hace lo mismo con su rostro,
acariciando mis pantorrillas y luego subiendo por mis muslos, siento la suavidad
de su rostro con la delicadeza de mis medias veladas, suavemente sube sus manos
has mis caderas y empieza a bajar muy delicadamente las medias, mi cuerpo se
desmadeja de sensaciones, mientras Sandra se ocupa de los botones mi blusa,
acariciando mis pechos por encima del sujetador, es tan la sensación que con mis
ojos aun cerrados siento como las manos de mis amantes se ocupan de recorrer mi
cuerpo relajándome mucho y excitándome al tiempo, humedezco mi boca, sintiendo
al mismo tiempo como Sandra deja sus labios sobre los míos, su lengua busca la
mía y nos entrelazamos en un frenético beso, donde tomo delicadamente su lengua
como si fuera un falo y jugueteado con el lo chupo y lo saco.

Ella mueve su lengua recorriendo toda la extensión de mi boca
delicadamente describiendo perfectamente cada poro de mis labios, jessi recorre
con su pequeña boca, mis piernas dándome algunos mordisquitos en mis muslos,
sobre todo en la parte interna, busca de todas las formas posibles abarcar cada
milímetro de piel sobre mis piernas, sus manos por su puesto le sirven de guía
sobre mi anatomía, entre tantas sensaciones mi chochito ya esta muy húmedo, el
calor de mi cuerpo a aumentado entonces me dejo caer sobre el piso de la
habitación quiero hacerlo ahí, quiero que ellas me sigan dando placer hasta
hacerme llegar al punto mas extremo, entonces Sandra, sube el sujetador
liberando mis senos que necesitaban un poco de atención, ella maravillada como
si fuera la primera vez que me viera sonríe, y se dedica a dar un corto masaje a
mis pechos, los soba con suavidad pero con firmeza, luego pone su lengua sobre
mis pezones, yo dejo escapar algunos gemidos, además por que Jessi a retirado la
falda del vestido y esta besándome las piernas recorre mi vientre, recorre sobre
mi pubis sin retirar el pantie, mi cuerpo se estremece mas aun cuando siento
como sus manos buscan abrir mis piernas, Sandra, busca una posición mas cómoda,
y retira la parte superior de su vestido, dejando en libertad su exquisitos
pechos, para ponerlos sobre los míos, y sobando los suyos contra los míos.

Siento el calor de Sandra, ese calor que me excita mas, jessi
a logrado hacer a un lado el pantie y buscando mi clítoris, hábilmente cada una
se hace al lado opuesto de la otra, y con una mano me indican el camino que debo
seguir en cada una de ellas, buscando su punto de excitación, recorro sus
piernas hasta lograr mi objetivo, su chochitos, cada una estaba en un grado de
humedad increíble, ellas parece que habían fantaseado mucho con este momento tan
sublime para las tres, en ese momento, yo ya he llegado como a mi tercer orgasmo
seguido, gracias a jessi, juntas vienen a mi para darnos un beso las tres,
buscamos a jessi que estaba empapada por mis líquidos, y ella me busca a mi y a
Sandra, que delicia de beso.

Sandra se levanta toma la caja color dorado y me dice, que
ese es el segundo regalito de la noche, por que el primero ya lo había recibido,
nos sentamos en el borde de la cama, por su puesto yo quede en el centro, pedían
que abriera el regalo, del fondo de la caja sale un consolador, de dos penes muy
grandes, uno en cada extremo, ellas sonríen al igual que yo, jessi lo toma en
sus manos y me dice es hora de estrenarlo, dándole besos y llevándolo por el
canal de sus tetas, la escena me excita mucho, Sandra me dice que el regalo lo
escogió jessi, a lo que ella responde con una sonrisa pica que le tenia muchas
ganas y que le gustaría que lo estrenara con ella, y sin dejar terminar a jessi
su frase Sandra me estaba besando, me había tumbado sobre la cama y Jessi estaba
acomodando mis piernas, me dijo que si quería ella o yo, y lo puso en mis manos
nuevamente, lo frote sobre mi vientre, ella me ayudaba a acariciarlo, y lo
seguía besando para mantenerlo muy lubricado, luego se lo entrego nuevamente,
Sandra me tenia en un interminable beso, luego sentí la punta de aquel
instrumento era jessi que lo estaba guiando ella recorría toda mi rajita, lo
empezó a empujar suavemente dentro de mi vajina, lo introdujo hasta el fondo de
mi cuquita, luego ella se sentó al frente mío ofreciendo su chochito cálido a la
otra punta y de un solo envión, tenia mi clítoris rozando contra el de jessi,
ella y yo nos pusimos a movernos rítmicamente, sentíamos placer mutuo, Sandra,
puso su rajita sobre mi boca, instintivamente saque mi lengua para darle placer
al tiempo que nos movíamos, Sandra apoyada en mis pechos, besaba a jessi, así
llegamos las tres a un nuevo orgasmo muy profundo, por la forma en la que yo
gemía, y como Sandra movía su cuerpo sobre mi cara, igual que el frenetismo de
jessi.

Bueno ya no puedo mas estoy muy excitada por lo que les acabo
de contar, luego les contare que era el otro regalo, un beso para todas,
escriban si les gusto el relato a
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