Soy mujer de mi padrastro (I)

Soy mujer de mi padrastro (I) (25)

La relación entre mi padrastro y yo un nunca ha sido buena,
solo educada, así que cuando mi madre me pidió como un favor especial que lo
acompañara a un viaje de negocios al interior del país, tuve que aceptar, más
por compromiso hacia ella que por cordialidad hacia él.

Manuel mi padrastro, mide 1.78 y pesa 75 kgs, es de
contextura fuerte, a sus 54 años se conserva muy bien y tanto sus canas como sus
grandes entradas, lo hacen muy atractivo a las mujeres. Yo, a los 16 años, mido
1.64 con 58 kgs. de peso, muy blanco y lampiño.

El viaje de 12 horas desde Oaxaca has el D. F se me hizo
interminable ya que nos deteníamos solo para poner gasolina y comer. Al llegar,
lo único que quería era dormir. En el hotel nos asignaron una habitación con
cama doble como única opción que había disponible. Mientras bajé a tomar algo,
él se bañó y se acostó, al regresar a la habitación la encontré a oscuras, solo
con la luz de la TV. Sin hacer ruido me duché y regresé a acostarme en la otra
cama, asumiendo que estaba dormido con la televisión encendida. Estaba tan
cansada que no tardé en dormirme, imagino que había pasado como 1 hora cuando
sentí alguien sobre mí tratando de bajarme el short con los que dormía, al
despabilarme me di cuenta que era Manuel, mi padrastro que estaba ordenándome
que hiciera silencio. Lo único que atinaba a decirle es que se detuviera, que
por favor yo no quería hacer nada y que solo quería dormir. Me miró a la cara y
me dijo que lo complaciera o que le diría a todos, y sobre todo a mi madre, que
había tratado de seducirlo, y que me atuviera a las consecuencias.

No me quedó otro remedio que ceder. A sus pretenciones, me
bajo el short, junto con mi panty´s y Me desnudé y me ordenó servirlo como lo
haría una puta, chupo, mi cuello, mis axilas, mis pechos, luego bajo a lamerme
mi coñito aun virgen y me arrancaba gemidos, que yo quise reprimir, pero salian
solos de mi garganta y lo mejor vino después, cuando acto seguido me volteó y me
lamio en el culo, a la vez, me metia un dedo gordo en mi ollito y lo sentia como
me fuera a morir, asi que tuve mi primer orgasmo, luego me puso otra vez con la
cara mirando el techo y fue habriendo mis piernas, mientras vi que se echaba
saliva en el pene, luego comenzó a penetrarme, al comienzo lo iba haciendo
despacio, luego de un solo golpe introdujo su pene de 18cm grande y gruesa y
sentí que me partía en dos. Yo lloraba a medida que me cogía y mientras me
pasaba el dolor, este era sustituido por una mezcla de placer con vergí¼enza e
impotencia. Me hacia sentir mujer, su mujer De repente me dijo al oído: " Basta
de actuar como niña, quiero que me des placer siempre que lo desee". Estuvo
cogiéndome como por 15 minutos, mi coñito iba cediendo poco a poco, yo misma me
abría más las piernas para que su pene, grande y grueso, me entrara a su placer,
empecé a llevar su ritmo el cual iba aumentando en intensidad hasta que sentí su
ardiente leche dentro de mí.

Me sentía perturbada y usada. No sabía que decir, pero él sí,
me dio tres instrucciones precisas: Siempre tenía que estar a su disposición día
y noche, no debía acabar sino cuando él me lo ordenara y por último no me debía
acostar con más nadie.

Esa noche me cogió 2 veces más, su cuerpo masculino algo
peludo y sudoroso sobre mi pecho me hizo sentirme como su puta y que él me
dominaría desde ahora…

Continuará

 

Resumen del relato:

    Leave a Reply