Padre e hijo (02: ¿No consentido?)

Padre e hijo (02: ¿No consentido?) (10)

Capítulo III

A la mañana siguiente despertamos casi juntos, preparamos el
desayuno, y si bien no existía la incomodidad de la mañana anterior, tampoco
hubo comentarios sobre lo sucedido.

Nos pusimos los trajes de baño y fuimos a la playa, bajando
por el ascensor ambos nos reímos y me dijo:

Estuviste muy bien

Vos también, dije

Aprendes rápido, insistió

Lo único que hago es imitarte, lo que vos me haces a mí,
luego te lo hago a vos.

Hizo un silencio, aclaró su voz y dijo con un tono entre
severo y ausente:

Bueno, pero lo próximo que te voy a hacer, vos no me lo vas a
hacer a mi.

En ese momento me quedé mudo, mi corazón se comenzó a
acelerar, un frío recorrió todo mi cuerpo, trate de pedir explicaciones, pero no
me salió la voz.

Creo que el lo percibió, esta vez no me facilitó las cosas,
no volvió a mirarme, bajó del ascensor, salió a la calle y se dirigió a la
playa, yo lo seguí.

A que se estaba refiriendo?

Era posible que tuviera en mente lo mismo que yo?

Era su intención poseerme, penetrarme?

Yo no quiero eso en absoluto!

Porque pensé esto, si el no lo mencionó?. No lo mencionó pero
parecía estar claro, que era lo que me iba a hacer que yo no le haría a el?.

Era obvio. Era contradictorio a su vez, había dicho 2 veces
que "no va a ocurrir nada que no desees", eso también estaba claro.

Pero ese tono tan serio, como determinado a hacer lo que
había decidido, aunque el tono de voz también era ausente. Y si para el no tenía
tanta importancia el tema?.

Mi respiración era profunda, acelerada, tenía miedo, un miedo
atroz. Trate de hablar nuevamente pero no salía ningún sonido de mi boca.

Comencé a respirar hondo, deseaba que no lo notara, pero era
imposible, el notaba todo, tenía que tratar de disimular, pero porque no me
ayudaba a aclarar el tema?

Y si notaba mi estado de tensión y esto lo animaba seguir
adelante?.

Trate de tranquilizarme, de pensar en otra cosa, cuando este
mas sereno le pregunto y aclaro todo.

Pero preguntarle que?

Papa, estas considerando la posibilidad de romperme el culo?

Y si no era eso lo que el pensaba hacer y el hecho que yo lo
evaluara lo impulsaba a proponerlo?

Ahí estaba yo. Hasta hacía 3 días solo soñaba con llevarme
algún día una mujer a la cama, jamás ninguna imagen masculina había despertado
en mí el menor interés, y ahora estaba preguntándome si mi padre me quería
coger.

En la playa no hablamos demasiado, por momentos parecía que
todo era producto de mi imaginación y que lo que el tenía en mente era algo
light, que yo estaba exagerando, pero por momentos creía que estaba demasiado
claro cuales eran sus intenciones. Pero en este último caso, había mi padre
planeado cada paso, o simplemente se dejó llevar por las circunstancias, y ahora
su deseo lo hacía caer en contradicciones?

Bueno, a la vuelta de la playa le voy a preguntar, es lo
mejor. Solo tengo que elegir las palabras correctas. La pregunta debe ser
neutra, no debo mostrar que es lo que pienso. Esta última conclusión me
tranquilizó un poco.

Ya con el sol casi poniéndose, le propuse volver. Llegamos al
departamento en silencio, y preparamos la cena. En el momento del postre le
dije:

Papa, que es exactamente lo que quisiste decir esta mañana
con "lo próximo que te voy a hacer, vos no me lo vas a hacer a mi"?

Eso es lo que te tuvo preocupado toda la tarde?

Su respuesta fue como una bofetada, se daba cuenta de todo.

Si, contesté enseguida

Se produjo un silencio eterno, miró un punto fijo en la mesa
durante un rato, luego miró el plato donde estaba el postre, se llevó una
cucharada a la boca, y dijo con el mismo tono entre severo y ausente:

Vos sabés perfectamente lo que quise decir.

Me quedé duro, me estaba confirmando lo que pensaba?, o no?

Pe…., pero, vos dijiste que "no iba a ocurrir na…. nada que
no deseara"

Me maldije por tartamudear.

Puede ocurrir que vos no sepas lo que deseas, pero yo te lo
voy a hacer saber, además, hijo, habiendo llegado hasta donde llegamos, ya no
hay vuelta atrás. No crees?

No había dudas, nuevamente me quede mudo, mi mente no podía
asimilar lo que estaba sucediendo.

Esperemos un poco, yo quiero aclarar las cosas, no quiero
avanzar más, dije en un tono muy débil.

Entonces, a esta altura, lo mejor es que te vuelvas con tu
madre, dijo duramente, sin sacar la vista de la mesa.

Si querés te acompaño a sacar los pasajes, agregó.

Me asustó su propuesta, pero no la tomé en serio, pensé que
era ilógico que luego de 5 años de casi no verme, me mandara para casa a solo 3
días de haber llegado.

Permanecí en silencio y el también. Nos fuimos a dormir
ambos. Esa noche no hubo contacto.

Capítulo IV

Yo desperté primero y preparé el desayuno, era un día
nublado, parecía que iba a llover. Salimos a caminar por el centro. Hablábamos
de temas generales, en los pequeños silencios de la conversación, pensaba:
"tengo que decirle que quiero volverme", pero esta actitud puede resultarle
violenta, me pierdo las vacaciones, es para tanto?. Pero y si me quedo y lo toma
como que acepto su idea?. Que idea?, no puede ser cierto lo que estoy pensando!.
Definitivamente no!.

Y si lo es?, pero si ayer no me toco!

Que confusión dios mio!. Bueno, en definitiva tengo su
palabra de que "no va a ocurrir nada que yo no desee". Esto es lo único que me
salva, espero que lo cumpla. Aunque dejo abierta la posibilidad de no cumplirlo.
Y como no lo va a cumplir?, me va a obligar?, me va a violar?. Eso es
imposible!. Si, definitivamente es imposible!

Seguimos caminando hasta que llegó la hora del almuerzo.
Comimos en un restaurante cerca del departamento. Estuvo serio, casi como
enojado, de todos modos se comporto de manera amable, contestaba mis preguntas,
seguía con interés los temas que yo proponía, pero cuando se terminaba alguno de
los temas, se quedaba mudo.

Ese incómodo silencio me llevaba a inventar otro tema
trivial, que el seguía con cierto interés.

Esta por llover, vamos al departamento antes que nos mojemos,
me dijo

Esta bien, contesté.

Llegamos al departamento e inmediatamente se largó una lluvia
torrencial.

Fue al baño, yo estaba nervioso por su seriedad, que estaría
tramando?

Salió del baño con su rostro serio, me tomó de los hombros,
me miró a los ojos y me dio un profundo beso en la boca. Era la primera vez que
lo hacía. Metió su lengua bien adentro, yo la tomé entre mis labios y la
succionaba. Eso lo puso muy caliente, me siguió besando una vez, otra vez y
otra, y otra vez mas , esta insistencia en los besos me marcaba que algo
diferente iba a ocurrir.

Yo estaba excitado y nervioso, el corazón se me estaba por
salir del pecho, tenía una insoportable taquicardia. Me llevó de la mano a su
cama. Se comenzó a sacar la ropa y con una mirada autoritaria me hizo saber que
yo también debía desnudarme.

Quedamos los dos desnudos en la cama, y el tomó mi pene y se
lo llevó a la boca, dio un giro en señal de querer colocarse en posición de 69,
lo ayude y me metí su pene en mi boca también. Así estuvimos un rato
chupándonos, los dos estábamos muy calientes.

Luego se levantó, se dirigió a un mueble cerca del baño. No
veía lo que hacía, me tapaba con su espalda. Tardó un momento, parecía que
buscaba algo.

Al rato se dio vuelta, caminó en dirección a la cama, y vi.
que traía una toalla en una mano y un frasco de vaselina en la otra. Ya no tenía
ninguna duda sobre lo que estaba por ocurrir.

No papa, por favor, no. No quiero, me va a doler, te lo
suplico, no quiero.

Vamos hijo, no llegué hasta aquí para que ahora te eches
atrás, dijo como dando una orden.

Por favor, dijiste que no haríamos nada que yo no quisiera, y
yo te juro que no quiero.

No me hagas perder el tiempo, también te dije que vos no
sabes lo que deseas, no te quedó claro con eso?

Pero yo no lo deseo.

Confiá en mi, te va a gustar, me vas a pedir por favor que no
pare de darte por el orto.

Esto último me sonó vulgar, grosero, y me dio más miedo aún.

Por favor hablemos, tenes un pedazo muy grande, me vas a
reventar, no voy a poder aguantarlo.

Al principio te va a doler, pero después lo vas a disfrutar.

Por favor, no quiero, dame más tiempo, ahora no, suplique.

Hijo, te dije claramente que esto no tenía vuelta atrás, que
si querías irte, te sacaba el pasaje, y aún así te quedaste, ahora estoy al
palo, con esta terrible calentura y me venis con un planteo histérico?

Pe….., pero papá

Vamos, basta de hablar, recostate de espaldas, recoge las
piernas que te voy a lubricar. ordenó levantando la vos.

Hice lo que ordenó, me recosté de espaldas contra la cama y
recogí las piernas, estaba temblando, esperé a que el haga lo suyo, metió los
dedos en el frasco y me lo pasó por la abertura del ano. Luego tomó más vaselina
y con uno de sus gruesos dedos buscó introducirlo. Se encontró con mi
resistencia.

Vamos, aflojate, ordenó.

Luego de mover en círculos su dedo, comenzó a entrar
lentamente, pudo meterlo hasta la mitad, en ese momento lancé un suspiro.

Luego tomó más lubricante y jugó en la puerta de mi ano con 2
dedos, los movió en círculos hasta que consiguió ensartarlos.

Ayyy dios, dije

Realmente lo estaba disfrutando y me estaba relajando, pero
por momentos pensaba que esto era una pesadilla y que pronto despertaría.

Sacó sus dedos, tomó más vaselina y volvió a introducirlos,
esta vez con mayor facilidad.

Ya estas listo, dijo en un tono mas calmado.

Esa frase me hizo sentir terror pero también un intenso
calor.

Se posicionó en frente de mí y me levantó un poco más las
rodillas, su pene se veía más grueso aún. Apoyó la punta en mi agujero.

Despacio, por favor, alcancé a decirle suavemente

Y sin contestarme comenzó a presionar. Entre la estrechez de
mi ano, y el grosor de su pene, no se logró ningún avance. Yo hice un gesto
negativo con la cabeza como diciendo "así no va", tomó nuevamente vaselina, me
introdujo los 2 dedos, movió sus dedos hacia ambos lados para dilatar y luego
volvió a posicionase.

Estuve por pedirle nuevamente que vaya despacio, pero temí
contrariarlo.

Mi respiración era profunda, mi corazón latía a mil. Tenía
miedo, el mayor terror que haya experimentado jamás.

Nuevamente apoyo la cabeza de su pene, y esta vez pudo ganar
un poco de terreno, la gruesa cabeza comenzó a introducirse y un agudo y
punzante dolor me invadió completamente.

Ayyy, no, por favor, duele, dije gimiendo

Callate, hijo, que se va a escuchar.

Siguió empujando muy lentamente, pero sin detenerse, hasta
que entro la cabeza por completo.

El dolor se hizo más agudo, más penetrante.

Ayyy, como duele, papa, me estas matando

Shhhh, callate, aguanta, que la cabeza ya entró.

Ya entró la cabeza! Pensé. Yo no soportaba más, y todavía
faltaba ese terrible tronco!

Estuve a punto de empujarlo hacia atrás y salir de mi
posición, pero recordé sus cara seria y me quedé.

Retomó la presión, el tronco se estaba deslizando lentamente.

- Ayyy, por favor, sacamelo que no aguanto mas, me vas a
desgarrar, es muy gruesa, no puedo, por favor, no puedo, me duele mucho, me
duele.

En ese momento levantó mis piernas por sobre sus hombros, y
de un golpe insertó su miembro hasta la base.

Fue un terrible dolor, sentí que se abría mi ano como si
fuera penetrado por un cuchillo. Era un dolor insoportable,

- Papa, por favor no puedo mas, me estas matando, me duele
mucho, no puedo mas, sacalo por favor.

- Ya esta todo adentro, aguantá un poco.

- Hay hijo que culito apretadito tenes, que caliente que
estoy.

- Hay dios, no puedo mas, sacamelo, no puedo, no puedo.

En ese momento empezó a moverse

Hay si, que caliente, que caliente, como me gusta cogerte

Estas palabras comenzaron a calentarme a pesar del dolor,
comencé a tener una erección y el inmediatamente lo percibió.

Ves hijo te estas calentando vos también, como me gusta
cogerte, metértelo bien adentro, ahhhhh, siiiiii, que calentura, siiiii, como me
gusta, ahhhh, siiiii

El dolor seguía ahí, pero un poco más leve, de todas forma
los empujes de mi padre, que cada vez eran más fuertes, me hacían ver las
estrellas.

Ahhhh, si, ya estoy por acabar, no puedo mas, que caliente,
siiii, ahhhh, siiii

Si, por favor acaba que no aguanto mas, me estas matando, por
favor acaba.

En ese momento se produjo el orgasmo, sentí un líquido
caliente que me recorría por dentro, afortunadamente su miembro comenzó a
achicarse y con esto el dolor iba cediendo.

Por fin salió dentro de mí. Sentí un gran alivio.

Me levanté, me limpié con la toalla y me acosté en mi cama.
El se quedo inmóvil, extasiado de placer, había logrado lo que quería. Al
instante se quedó dormido.

Me quede repasando las imágenes vividas, no podía creer lo
que había sucedido, al rato me quedé dormido.

 

Resumen del relato:
    Se consuma algo querido por el padre y temido por el hijo.

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