2011 noviembre | Tus Relatos Calientes
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Archive for noviembre, 2011

La guinda

La guinda (28)

Andres me habia insistido que de ninguna manera buscara hotel en BCN cuando tuviera que ir por cuestiones de trabajo, se habia casado,  tenia una hija de pocos meses y una hermosa casa cerca del Borne. Nos conociamos desde hacia diez años, estuvimos trabajando en la misma empresa una temporada y siempre me parecio un buen tipo, abierto, jovial y trabajador. Solo una cosa siempre me habia escamado, su interes por mi vida sexual, era de ese tipo de tios que parece disfrutar mas oyendo y viendo que haciendo.

Tenia una semana para cerrar una serie de asuntos y alli estaba llamando al timbre de su casa.

Me abrio Andres efusivo, me dio un fuerte abrazo y me presento a su esposa Marta, mas joven que el, bajita y con unos hermosos ojos color miel. eran las 8 de la tarde, sentados en el salon me invito a una cerveza y con ella en la mano recorri la casa mientras Andres me la mostraba, en su habitacion habia una cuna y Marta estaba sentada al borde de la cama dandole teta a su pequeña Julia, atisbe unos pechos pequeños pero hinchados por la lactancia, por educacion deje las formalidades y los saludos para mas tarde. Deje la maleta en la habitacion de invitados y me meti a darme una ducha mientras Andres y Marta cocinaban y cuchicheaban en la cocina.

La cena transcurrio como transcurren las cenas de viejos amigos cuando hace tiempo que no se ven, con Marta atenta y sonriente pero poco habladora y Andres ensalsandome ante su mujer, hablandole de algunas de mis aventuras que el conocia, tuve que hacer un ejercicio de modestia ante su esposa:

-Tu marido exagera¡ Como ves no soy Tarzan y mis atributos son mas bien normalitos

-Y cual es el truco? pregunto ella

-No hay ningun truco, al menos que yo sepa. todo es una mezcla de morbo, ternura y desenfreno, ofrezco complicidad

-Quizas eso sea lo que queremos muchas mujeres- me contesto y dicho esto se despidio-me vais a disculpar tengo que darle la cena a la niña y ademas estoy rendida.

Alrededor de una botella de whisky de malta Andres y yo proseguimos la charla, le iba bien, en el trabajo, en la vida y su mujer era maravillosa:

-Marta es muy sumisa-me dijo guiñandome el ojo- somos felices, solo falta LA GUINDA porque….

-Por que?

-Tu me conoces sabes que siempre me ha gustado que me cuenten cosas y verlas, no soy muy activo que se diga…..bueno la verdad es que yo tambien soy bastante sumiso

-Venga ya Andres¡

-Si es la verdad, sueño con verla en brazos de otro hombre pero una cosa tengo clara….paso de intercambios y de entrar en una voragine que destroce mi matrimonio…..por eso pense en ti

-Que has pensado en mi?

-Si, no te preocupes, ya he hablado con Marta, ella hara todo lo que a mi me complazca porque eso es lo que le complace a ella, cuando me anunciastes tu visita comenzamos a contar los minutos…tu eres un tio discreto, limpio y sobre todo buena gente…te conozco bien, se que jamas le harias daño a un amigo.

-Que quieres decir?

-Que quiero que folles con mi mujer, primero sin que yo este para que cojais confianza y luego conmigo delante, ya lo tenemos claro, mañana estare toda la tarde fuera, es tu momento, ademas tienes toda la ventaja del mundo.

-Y eso?

-Porque sabes que ella aceptara todo lo que le propongas.

Me quede estupefacto pero intente disimularlo. Eran las dos de la mañana cuando me fui a la cama.

Desayunamos juntos, Marta sostenia la mirada cuando yo la miraba, en sus ojos habia excitacion, morbo, sumision, ahora la miraba sin cortarme sabiendo que eso ponia bien caliente a mi amigo, era hermosa, pelo castaño tirando a rubio, no mas de 1.60, guapa, de piel clara y muy proporcionada, con unas sugerentes y pequeñas tetitas hinchadas por la lactancia, mi polla se revolvia dentro de mis pantalones mientras la miraba.

Despues de una serie de reuniones nos vimos en un restaurante para almorzar, bebimos buen vino y Andres se retiro de nuevo a su trabajo, Marta y yo nos fuimos en un taxi a su casa, puse mi mano extendida sobre su rodilla y ella me miro sonriente.

En la casa me vino una inspiracion, estaba con una mujer maravillosa pero el proceso de seduccion estaba de mas, era sumisa, ya estaba todo hablado, el tono debia de ser imperativo:

-Desnudate- le solte a bocajarro en cuanto cerro la puerta

Agacho la cabeza y obediente comenzo a hacerlo, lentamente, sensual, se desabrocho la camisa, puse musica:

-Hazlo al ritmo de la musica¡

Su cuerpo se bamboleaba al ritmo de la musica, desabrochandose lentamente el sujetador, dejandome ver sus dulces tetitas, pequeñitas con el pezon hinchado, no pude contenerme, mientras ella se quitaba los jeans mis labios se apropiaron de sus pezones que me obsequiaron con ese nectar glorioso que es la leche de madre, mi polla se puso a reventar nada mas saborear la primera gota mientras ella con los ojos cerrados moviendose al ritmo de la musica se quedaba con unas minusculas braguitas transparente como unica vestimenta.

Segui chupando como un avido nenito lactante mientras acariciaba su suave piel, me despoje de mis pantalones y mis slips dejando asomar mi polla dura y desafiante, deje de mamarle las tetas, no dije nada, basto una mirada para que Marta se arrodillara ante mi y comenzara a chuparmela como una chica traviesa chupa una piruleta, lamiendome la punta, metiendose la hasta la mitad en la boca y sacandosela mientras hace una suave succion, todo ello mirandome dulcemente a los ojos. Una mirada maravillosa que hablaba sola, que me decia soy tuya, te pertenezco, usame para tu placer porque eso es lo que me da placer, acaricie su melena mientras comenzaba suaves movimientos de cadera, follandole la boca, ella recibiendo mi polla, complaciente y sumisa, entre sus calidos labios, se la saque de la boca, tenia el capullo descubierto y brillante y comence a darle pollazos en la cara mientras le ordene que se masturbara, sacaba la lengua y recorria mis huevos con ella mientras yo jugueteaba y rozaba la punta de mi capullo por sus labios, su cara y su frente.

Me sente en una silla y le ordene:

-Montame

Moviendose sinuosamente como una dulce y timida gatita, mirandome a los ojos, relamiendo sus labios con la lengua se puso sobre mi, situo mi polla entre los labios de su coño y descendiendo suavemente hasta que se la metio hasta las pelotas en su mojadisimo coño, comenzo el sube y baja, deslizando su coño en mi polla, hechizado por el suave y apretado tacto (a pesar de su reciente maternidad) de las paredes internas de su coño.

Le di una fuerte chupada en un pezon y senti como la leche manaba de el inundando mi boca, Marta gimio y se clavo la polla hasta la raiz, fue inevitable, me corri abruptamente, casi con dolor en su maravilloso coñito mientras ella me besaba y compartia su leche conmigo.

A veces me pasa y esta era una de esas veces, no pude controlar ni retener mi eyaculacion, apenas llevaba tres minutos con la polla clavada en su coñito pero su experta mamada previa, el morbo de follarme a la mujer de mi amigo con su consentimiento y el sabor de su exquisita leche fueron un explosivo coctel superior a mis fuerzas, a mi poder de concentracion.

Nos quedamos abrazados y unidos mientras mi polla dismunuia de tamaño dentro de su coño donde sus jugos y mi leche se fundian.

Pidiendo mi aprobacion con la mirada me descabalgo, se puso de nuevo de rodillas y comenzo a limpiar mi polla a lenguetazos, con mi corrida tan reciente el roce de su lengua ne la punta de mi capullo me dejaba proximo al desvanecimiento y me daba escalofrios.

Unos diez minutos estuvo Marta lamiendome el capullo, golpeandose los labios con mi polla y mirandome a los ojos (que cosa mas linda es que te miren a los ojos cuando te la estan chupando) hasta que la inste a que se levantara, se sentara en el sofa,  me tomara en brazos y me diera de mamar como a su bebe (creo que ese dia la nenita se tuvo que merendar un biberon). Con los ojos cerrados mamando de sus tetitas, saboreando sus pezones hinchados mientras ella me acariciaba y como a su bebita, me musitaba, casi ronroneando:

-Mi niño, toma teta de mama. si chupamelas, tomate toda mi leche.

De nuevo sentir el dulce calor de la leche materna en mi boca y que mi polla se pusiera para estallar de dura fue todo uno. Marta se dio cuenta y comenzo a menearmela suavemente, subiendo y bajando la piel de mi polla al mismo suave ritmo que mis chupadas en sus pezones me alimentaban. Disfrutando de este sublime momento pase mas de media hora hasta que le ordene a Marta que se pusiera de rodillas en el sofa mirando a la pared y con el culito bien levantado, su hermoso coñito asomaba entre sus nalguitas brillantes por el flujo derramado, mi polla ya estaba entre sus labios y entrando en ella, comence a follarla dulcemente primero, aumentando el ritmo del mete y saca despues, dejandosela enterrada en el coño hasta la raiz levantandola casi en peso mientras apretaba sus pechitos y podia ver como los chorritos de leche brotaban de sus tetas, nuevemente me corri copiosamente y mucho antes de lo que hubiese querido, pero no habia posiblidad de controlar el placer que follar a Marta y toda la situacion que rodeaba a nuestra follada.

-Me vas a disculpar que no me lave, Andres esta al llegar y se que se pondra loco de contento si puede follarme sabiendo que tu semen aun esta dentro de mi.

Dicho esto nos vestimos y esperamos sentados viendo la tele y acariciandonos la llegada de mi amigo. Cuando llego la situacion era alucinante Andres me miraba expectante, yo le respondia guiñandole el ojo como afirmacion, todo eran miradas complices.

Cenamos pronto y Andres y Marta se disculparon y se retiraron pronto a su habitacion, me quede mirando la television, entre excitado e incomodo, me levante y pegue la oreja a la puerta cerrada, podia oir los murmullos de Marta, estaba contandole a mi amigo como me habia amamantado, chupado la polla y follado, en cuestion de minutos los quejidos y gemidos de placer eran audibles en toda la casa, estaba follando como locos, me puse una copa y me sente en el sofa a ver la tele.

Eran casi las doce de la noche y estaba a punto de irme a la cama cuando Andres entro en el salon, desnudo, sonriente y feliz, se acerco a mi y me dio un fuerte abrazo:

-Soy el mas feliz de los cornudos¡¡ nunca me habia dado tanto gusto follar a Marta como me ha dado hoy sabiendo que tu leche todavia estaba en su coño, me he corrido dos veces, la segunda ha sido follando pero la primera ha sido mientras Marta me contaba todo lo que habeis hecho, por favor Carlos desnudate y ven conmigo a la habitacion, quiero ser un cornudo dichoso, quiero ver como te follas a mi mujer por todos sus agujeritos delante mia.

Marta estaba tumbada en la cama con las piernas abiertas y con una morbosa sonrisa esbozada en su rostro, Andres me pidio que me sentara al borde de la cama, coguio mi pie con las manos y comenzo a lamerme los dedos como un perrito mientras Marta nos miraba y se masturbaba.

-Ya has visto como le he lamido los pies a nuestro amo y amigo, querida Marta, Carlos te va a follar se va a correr en tu coño y en tu culo y yo voy a ser el mas feliz fe los cornudos viendo como te lo hace

-Siiiiiiiii-balbuceo ella

Ver a Marta masturbandose y recordar el sabor de la leche que manaba de sus pechos me puso de nuevo en una situacion de absoluta excitacion…excitacion a la que acompañaba una polla bien dura y empalmada, Marta seguia ofreciendome su coñito con las piernas abiertas, Andres expectante me alentaba:

-Follatela¡ folla a la putita de mi mujer y lleva a la gloria al cabron de su marido¡

Situado entre sus piernas se la clave de nuevo, Marta levantaba su culito para recibir mi polla mientras yo chupaba y lamia sus tetitas alternativamente, alimentandome, Andres a nuestro lado se acariciaba la polla sin perder un detalle de la follada que le estaba dando a su mujercita.

-Abre bien el coño, follala, si¡ si¡ follala¡ si……soy un cornudo que se esta corriendo mientras follas a su mujer- efectivamente los chorros de semen brotaban de la polla de mi amigo.

-Ahora, por favor, quiero que le folles el culo¡¡ Carlos enculala¡ seras el primero que se corra en su culito, llevamos una semana practicando con un vibrador para que se le dilate el culo y le gusta, cada vez que se lo ha metido se ha corrido como una perra…verdad Marta?

-Si cabroncito mio¡¡ estoy loca por que me folle el culo y tu lo veas y me limpies con la lengua la leche de nuestro amo Carlos.

Desmonte a Marta y ella se puso a cuatro patas al borde de la cama, ofreciendome su culito virgen, yo de pie tras de ella enfile la polla en la entrada.

-Clavasela entera, sin contemplaciones, ya veras como se corre como una perra

-Cabron¡ cornudo¡ eres un cabron¡-decia ella esperando ansiosa que se la clavara hasta las pelotas.

Lo hice, empujando sin pausa pero sin violencia se la clave hasta la raiz, la polla de Andres estaba empalmada de nuevo y Marta gemia como una perra, efectivamente se estaba corriendo. Comence a culearla, a encularla sin piedad, sacandole la polla casi entera para volver a enterrarsela en las entrañas mientras Andres me alentaba.

-Encula a mi putita, dale duro¡ hazme mas cabron¡¡ soy cornudo¡ un cornudo hijo de puta que se corre viendo como enculan a su mujer¡

-Si¡ si follame follame¡¡

Estaba listo para correrme otra vez cuando senti los dedos de Andres abriendo mis nalgas y su lengua lamiendo mi culo, fue automatico, solte una andanada de leche caliente en el culito estrecho y angosto de Marta, la vista se me nubo, mareado de placer y morbo con la polla bien metida en su culito me deje caer sobre ella mientras Andres ansioso seguia lamiendome el culo, justo cuando le saque la polla Marta volvio a ponerse a cuatro patas y la lengua de mi amigo paso de mi culo al culo de su esposa bebiendo ansioso mi leche en el receptaculo trasero de Marta mientras que los labios y la lengua de esta se apropiaban de mi polla y limpiaba los restos de leche. Andres solicito mi aprobacion con la mirada y acto seguido imito a su esposa, los dos me lamian los restos de semen de la polla y se besaban como locos, la leche estaba brotando de nuevo de la polla de mi amigo. 

Mi semana de trabajo en Barcelona acabaron siendo dos semanas, con Andres y marta a mi absoluta disposicion en una de las situaciones mas maravillosas y excitantes que he vivido nunca, por solicitud de ellos cuando estabamos en casa siempre estabamos desnudos, nuestros nombres cambiaron, cuando me dirigia a Marta siempre lo hacia llamandole puta o zorra y cuando lo hacia a su marido, cabron y cornudo, ellos me llamaban amo o Don Carlos.

A veces decidia follarme a la puta sin la presencia del cabron que esperaba pajeandose en el salon, cuando me corria en su boca, su culo o su coñito requeria la presencia del cabron que se bebia mi leche en cualquiera de estos receptaculos, corriendose vivo mientras lo hacia y la puta le contaba como la habia follado.

Volvi a casa con unos cuantos kilos de mas….la leche materna es muy nutritiva.

 

Este relato esta dedicado a el xup, espero que sepa disculpar el malentendido.

 

Resumen del relato:
    Se queda en Barcelona unos días y tiene un buen alojamiento en casa de un amigo.

Principios Religiosos

Principios Religiosos (25)

Siempre había tenido mis convicciones religiosas bien claras.
Por ello no me parecía bien tener relaciones sexuales antes del matrimonio.

Una de mis novias incluso me dejó por lo mismo. Si le permití
enseñarselo al cabo de algunas semanas, incluso que me lo mamara pero me
rehusaba a penetrarla por estas convicciones de las que hablo. La otra novia
toleraba mejor estos principios religiosos e incluso se mostraba hasta contenta
porque decía que a diferencia de su novio anterior que deseaba penetrarla luego,
luego, yo me dedicaba más a ella, besándole de arriba a bajo todo su cuerpo e
incluso pasandome largos minutos con mi boca y lengua en su sexo.

Cuando ella me quería complacer la dejaba sin peso de
conciencia pues ningún embarazo se ha producido vez alguna por venirse en la
boca o cara de la novia. En la Iglesia , a la cual mis padres pertenecían y yo
ayudaba al término de los servicios religiosos, gozaba de gran popularidad. El
Padre M. decía incluso que jóvenes cristianos como yo eran hoy en día muy
difíciles de encontrar. Debo reconocer, sin embargo, que tentaciones no faltaban
sobre todo entre las propias hijas de los parroquianos, pero no era enteramente
mi culpa.

Muy aficionado a todos los deportes, siempre me he conservado
en muy buen estado físico. Por otro lado, mi aspecto algo gabacho, alto de
estatura y de pelo rubio-castaño, a pesar que mis padres son y se ven bien
latinos, siempre destaca aquí en San Antonio donde el promedio es mas bien bajo
y medio mestizo. En resumen a pesar que oportunidades no me faltaban, siempre me
detenía al llegar a aquel punto para evitar quebrar el principio mencionado.
Sucedio que un tío me consiguió un trabajo de desmalezar un jardín en una
residencia bastante lujosa en la ciudad vecina de Santo Domingo. Se trataba en
realidad de una casona ubicada cerca de la playa y cuya dueña era una viuda, ya
entrada en los cuarenta. Me explicó que su marido, un corredor de propiedades,
había muerto de manera repentina y que era él realmente el dedicado a supervisar
el mantenimiento de la yarda .

Que el nuevo jardinero se haría cargo una vez desmalezado el
cesped. Durante el día mientras trabajaba bajo un sol ardiente de verano
pensando como emplearía el dinero ganado, me percaté varias veces que la viuda
me obserbaba desde una especie de altillo. Por considerarla algo mayor y recién
enviudada me imaginé que sólo estaba supervisando mi trabajo. Al terminar la
faena y mientras me bañaba en el jardín con una manguera se acercó para decirme
que quedaría mas asiado tomando una ducha adentro, pero al querer entrar a la
casa me indicó que me sacara los shorts ya que estaban muy llenos de tierra. No
me pareció raro porque además estaban goteando y yo se como se resiente la
madera

con el agua. Me indicó que el baño estaba en el piso superior
a la derecha y que sí podía usar sus toallas una vez sin tierra. Al notar mi
vacilación, me dijo que a pesar que conocía de anatomía masculina por haber
estado algún tiempo casada, se voltearía para que yo me sintiera mas cómodo. Al
recorrer el pasillo ya sin nada encima y llegar a las escaleras observé que no
sólo había pasado ya un baño en la planta baja sino que la viuda

se había vuelto de frente y me miraba toda risueña mientras
yo subía las gradas. Al salir de la ducha recordé que sólo había traído esos
shorts tierrosos dejados cerca de la entrada, pero al parecer la viuda ya había
adivinado mi pensamiento porque a través de la puerta que yo había cerrado con
pestillo, me indicó que me podía regalar fina ropa interior y uno de los ternos
de su finado marido de alta confección italiana . Salí sólo con una toalla en la
cintura y el traje que me enseñó si era de buena calidad incluso con colleras
doradas en las mangas.

Como soy muy honesto le sugerí que me lo diera a cambio del
dinero del día, ya que también incluían uno par de zapatos de mocasín , casi de
mi número y muy bien lustrados. Ella me contestó que el dinero lo tenía bien
ganado, que no me preocupara pero que si la podía complacer, si no me sentía muy
incómodo, haciendo algunas flexiones para ella ya apreciaba muchachos con buen
físico. Me pareció una contradicción después de haber tomado recién una ducha y
sin haber comido comenzar a sudar otra vez haciendo flexiones boca abajo y
desnudo en su terraza. Mas aún cuando me pidió que hiciera otras diez, esta vez
separando bien las piernas y sin verguenza porque como ya me haia dicho, conocía
bien de anatomía masculina. Las acabé bien rápido contándolas pero al ponerme de
pié, me rogó que antes de vestirme si podía saltar cerrando brazos y piernas al
mismo tiempo y al sonido de sus manos. Le dijé que sería la última serie de
ejercicios

que haría para ella ya que estaba realmente cansado por el
trabajo del día y me quería retirar. Mientras saltaba , cerrando y abriendo
brazos y piernas al ritmo de sus palmas, mi órgano obviamente todo suelto
bailaba también al compaz de mis subidas y bajadas lo que a la viuda le causaba
mucha gracia. Ya sientiédome bastante humillado y molesto por su risa me atreví
a decirle que si le parecía todo esto tan gracioso que cambiaramos los papeles y
que esta vez fuera yo el expectador. Para mi sorpresa comenzó a desnudarse en el
acto, sacandose rapidamente la blusa para mostrar dos melocotones que aunque no
tan duros como los de mi novia, si eran de mayor tamaño que los de ella. La
falda y unos calzones rosados bien sexy se los saco de espalda.

Sus nalgas, aunque bien blancas por no estar bronzeadas como
el resto, si estaban muy bien formadas e incluso por comparación hasta
superiores a las de Ch . Riéndose me dijo que ahora estabamos en igualdad y
acercándose bien hacia mi, todavía de espalda y sin volterase se agachó
separando sus piernas al punto de no dejar ningún secreto en esa deliciosa área
que yo no pudiera admirar.. Al verle por detras esos exquisitos labios
semiabiertos cubiertos con pelo castaño como el de su cabeza, y todavía
agregando que haría lo que yo quisiera para complacerme, sentí que me recobraba
y el cosquilleo de un principio de erección. Como tenía hambre, sentándome en la
terraza, le pedí un par de sandwiches y mientras me los comía me hizo una danza
tan erótica que acabe dejando sin comer parte del segundo pan. Ella notando mi
erección escondida bajo el plato, me lo comenzó a mamar con tanta pasión que no
se detuvo allí y empujándome hacia el borde de la silla siguió bajando su cabeza
hasta alcanzar los testículos .

Todo con tanto entusiasmo que sin poder resistir mas me vine
con tanta leche sobre ella que al pararse le corría cara abajo hasta la cintura
y los muslos. Noté que ella también deseaba ser complacida, pero eso si le pedí
que se duchara primero ya que a pesar que cualquier flujo de cuerpo de mujer me
exicita me disgusta el contacto o olor de semen aunque sea propio. Me invitó
entonces a esperarla en su dormitorio, y todavía humeda procedí a besarla en la
forma que acostumbro con mi novia, pero all llegar a su sexo me pidió que nos
procuraramos placer mutuamente ya que la excitaba aun mas el tener, al mismo
tiempo, mi órgano en su boca .

Mientras yo le introducía mi lengua en su sexo estimulando su
clitoris con rápidas pasadas como lo hago con mi novia, note que no sólo me
besaba y lamía el órgano y su saco, sino que en su pasión seguía mas alla,
recorriendo con su lengua toda mi partidura, ahondandola incluso en los
territorios mas privados. Co tanto placer estaba a punto de venirme nuevamente
con todo cuando la viuda notando ésto me pidió que lo hiciera en su interior
pero con bastante follaje primero. Intenté explicarle entonces mis principios
religiosos, pero me contestó que aunque los respetaba, en el caso de ella , el
penetrarla debía yo considerarlo mas bien como un apostolado ya que su finado
marido la había dejado siempre insatisfecha y se sentía bastante frustrada. Con
sus piernas ya abiertas y sintiendo mi verga como acero, decidí entonces hacer
una excepción al principio y complacerla.

Al principio mas bien suave por lo desconocido, pero luego
aceleré el ritmo y comencé a pedido de ella, a clavarla cada vez con mas fuerza
y llegando más y mas adentro. A pesar que apenas podía con tanta excitación de
esta nueva experiencia y que mi verga quería como un volcan explotar con cada
penetrada, me mantuve inflexible entrando y saliendo por casi quince minutos,
hasta que sus gritillos llegaron a ser verdaderos alaridos de placer y notándola
ya con multiples orgasmos, decidí venirme con todo.

Al hacerlo ssentí un placer tan grande sobre todo en el área
de los sacos que endurecí bien el trasero y la seguí follando por un rato,
sintiendo ese misma sensacuión deliciosa con la derramada de cada penetrada. La
viuda me tomó mucha estimación , contratándome como su jardinero privado. A
pesar que mis padres no se explicaban como los Sabados me iba sin tener siquiera
herramientas de jardinería, yo sabía que no requería mas que las propias para
complacerla. Mientras tanto, yo con mi novia mantuve mis principios religiosos
de no brincarmela, a pesar que me era muy dificil mantener estos votos después
de haber probado el verdadero placer.

La viudad sorpresivamente se fue a vivir a Europa dejándome
pagado los estudios de contabilidad aqui en V. Todavía sostengo que es muy
meritorio para un hombre el poder llegar al altar sin haber nunca tenido
relaciones sexuales con su novia o alguna otra muchacha , pero reconozco que la
tentación es muy grande una vez que se ha hecho la excepción, aunque haya sido
por razones mas bien altruistas y desinterezadas como fué mi primera vez.

 

Resumen del relato:
    Esta es la historia de primera relación sexual que tuve al cumplir 17 años.

Sumisión e infidelidad morbosa (I)

Sumisión e infidelidad morbosa (I) (6)

Hola. Soy una mujer de 29 años, casada y con dos hijos. Un
chico de 15 y una chica de 13 preciosa. Si me quedé preñada muy pronto del padre
de mi hijo, con 14 años recien cumplidos. Con varias separaciones y
reconciliaciones llegué a los 19, en que me casé con él. La niña no es suya,
sino de un alemán que compartió mi cama durante un pas de semanas, aunque mi
marido nada sabe de esto. Por suerte salío morfena y tal y nunca hubo nada que
hiciera dudar. Es una escultura ya a su corta edad y guapísima. Yo algo
parecido, con pechos retocados tras mis dos partos, bastante grandes, 100 de
talla. Ambas llevábamos el pelo larguísimo, por la cinturacasi y negro, ella
ondulado y yo liso.

Mi hija solía traer a sus amigos y amigas(nada sexual) a
casa. No había problema hasta que un día aparecio con un rubio impresionante,
con unos ojos azulísimos que podían hacerte humedecer de solo mirarte,
guapísimo. La pega que tenía veinte años. Lo hizo cuando no estaban su padre ni
su hermano, pues sabía que era mi favorita y todo acababa consintiéndoselo.
Después de mucho discutir. hice lo propio con aquello.

Al principio venía solo, luego con amigos. De algún besito en
los labios, pasaron a tomar confianza y pegarse enos revolcones en el sofá
bestiales, en los que se comían las lenguas con avaricia y él le sobaba sus
grandes tetas que le salieron antes que los dientes, con verdadera ansia,
poniendo calientes a sus amigos y a mi misma. Luego se metían en la habitación y
sus gemidos y ruido de la cama se ecuchaban con , as claridad de la necesaria
para no ser exagerados a posta. Aquel sinverguenza quería dejar bien claro que
se tiraba a mi hija, y la muy zorra de ella estaba encantada. .

No se quien empezó a tontear con quien, si él es mas cabrón o
yo mas puta. El caso es que m, e enamoré perdidamente del chico, danial, y
Amparo nos pillo en la cama, yo a cuatro patas y el metiéndomela por el culo,
bien asido a mis tetas. La siguiente escena es de suponer. Nos enganchamos de
los pelos y cambiamos patadas y puñetazos, como dos gatas en celo peleando, ante
la risa de Daniel, que cuando se cansó de reir, se vistió y se fue, dejándonos
allí liadas sin molestarse en separarnos ni aconsejarlo siquiera. le divertía
aquello.

Tardó dos días en volver por allí, sin contestar a las
llamadas mías ni de mi hija que suspirábamos por él. Por fin se presentó en casa
muy ufano. Esperábamos saber con quien se iba a quedar y casi se rie. “Vosotras
decidireis, , contestó misteriosamente. “Me gustan las mujeres obedintes. la que
mas lo sea, se quedará conmigo. Era humillante pero ninguna estábamos dispuestas
a dejarlo, asi que no tuvimos mas remedio que aceptar el reto. Sintiéndose
vencedor total y sabiéndonos sometidas a él. se mostró como amante de los juegos
de morbo y humillación, dándonos unas series de reglas. A partir de ahora
obedeceríamos todas su órdenes sin rechistar y con una sonrisa. Vestiríamos
siempre blusas ajustadas de botones, vestidos abotonados por delante, faldas
igual. . . todo abotonadop por delante si no era minifalda, y aún así, alguna
vez se iba con ellas también. Nada e mallas ni pantalones, solo faldas y
vestidos. Por supuesto, ninguna ropa interior, salvo medias y ligueros. Tangas y
sujetadores, solo si explícitamente él lo pedía. Se acabó cerrar la puerta el
servicio ni para cagar, esté mim marido o quien esté, debíamos buscarnos la
vida. Otras mas se le irían ocurriendo a medida que se desarrollaran nuestras
experiencias. Si alguna no cumplía una orden, automáticamente la abandonaba y se
quedaba con la otra. “¿Queda claro?”, preguntó. Asentimos ambas entre
avergonzadas y deseosas de demostrar quien era mas obediente.

-Muy bien:Ahora quiero que os deis un morreo.

-¿Cómo?-Preguntamos alarmadas

Una sola mirada bastó para que comprendiéramos que no se
trataba de una broma y comenzásemos a darnos la lengua.

-¡Con mas pasión¡!Meteos mano en las tetas¡

Empezamos un franco magreo que empezó a resultar nada
desagradable cuando nos mando parar.

-De momento está bien. Ahora os voy a dar unas instrucciones.
mañana tengo una partida de póquer con los colegas y quiero darles una sorpresa.
En estas reuniones puede pasar cualquier cosa, sin descartar nada. Mis amigos
son muy morbosos y viciosos. Vosotras mismas.

Nos miramos y aceptamos.

-Ok, vamos a comprar algo de ropa para mañana.

II

A la hora convenida, llegamos al piso de la cita, vestidas
como nos había ordenado, sin nada mas. Era verano y yo llevaba un vestido largo
blanco escotado, casi transparente. Mis grandes tetas se bamboleaban libres en
él, y mis bonitas piernas se dejaban ver al andar, ya que solo iba abotonado
hasta mas arriba de la mitad. Mi hija llevaba una blusa superceñida color carne
totalmente transparente, a traves de la cual se veían claramente sus también
grandes tetas, juveniles y mas bonitas que las mías. Una mini negra de vuelo muy
cortita y medias. Ambas tacón alto y fino. Los asistentes se sorprendieron
gratamente, aunque no demasiado. Todos parecían sacados del mismo molde,
rubísimos, guapísimos, menos un moreno y un negro no menos guapo y cachas. Seis
en total mas Daniel. Según supimos después, era un grupo de amigos entregados al
sexo y la perversión, facultades para lo cual tenían y que se conocieron vía
chat. Estaban sentados a la mesa y jugaban a las cartas. Fumaban y el aire
estaba cargado. Daniel nos mandó acercar y nos presentó;

-La vieja es Paqui, pero mirad que tetas tiene.

Diciendo esto me las tocó e invitó a los demás a imitarle,
pasando mis tetas por manos de todos ellos. Luego lo mismo con mi hija.

-Pero Amparo tiene ademas un culito. . . !huuuummmmm¡-exclamó
metiéndole un dedo en su agujero posterior-Mucho mas cerradito y tierno que el
de su madre.

Una sonrisa de tirufó apareció en los labios de Amparo que,
gustosa les ofrecía el culo de uno en un o para que comprobaran lo elicioso que
resultaba su culito, orgullosa de él.

-Son madre e hija¿morboso eh?Y no se sabe cual es mas puta.

El pelo lo llevábamos cortado a lo Cleopatra, pero mas
cortito, y liso las dos. Por orden de Daniel, cortamos sin dudarlo nuestaras
largas y amadas melenas, para llevar el eplo a su gusto personal.

Lo bueno del caso, es que teníamos que venir en autobús y
andando hasta aquí, suegún nuestras órdenes, y hasta dejarnos ver así vestidas
por mi marido y mi hijo. Huelga decir que fue la parte mas violenta, pero
también muy morbosa. No estaba dispuesto a dejar salir así a la niña, pero como
un calzonazos, y tras unas zalamerías y razonamientos(“ya es mayor, es hora de
que vaya aprendiendo de quer va el mundo”, “tranquilo, yo cuido de ella”, etc),
acabó confirmando que es un payaso patético y cedió.

Comenzamos sirviendo los whiskies, mientras nos metían mano
por todos lados, cosa que en absoluto me molestaba. Me encanta que me soben las
tetas, si los hombres son de mi gusto, como era obvio que lo eran. Estaba
enamoradísima de Daniel y jamás le sería infiel, pero si él me lo ordenaba. . .
por que no disfrutarlo. Parece que la niña pensaba igual, pues ella misma era la
que pretextando inclinarse para ver si se habían bebido los whiskies, dejaba las
tetas a su alcance muchas veces. !Cuan similar a sumadre había salido la muyu
zorra¡

En un momento dado, nos hizo una seña y, tras poner música(
Celine Dión y Whitney Houston sobre todo)comenzamos un baile sensual que nos
había ordenado el día anterior.

Ambas bailamos muy bien, muy sensualmente. Comenzamnos a
amasarnos las tetas las tetas, cada una las suyas, con cara de vicio, caldeando
el ambiente. En una de esas, caminamos la una hacia la otra, y comenzamos a
besarnos. Se nos había ordenado montar un bollo con el baile. Acaricié sus tetas
por encima de la blusa!Que pasada!!Mi hija estaba buenísima¡A pesar de ser bisex
nunca la había visto como mujer, ni siquiera el día anterior, debido a la
sorpresa , los nervios y el odio que me inspiraba en ese momento. Pero ahora me
estaba mojando!Que rebuena estaba¡Agarró mis tetas con sus manos asu vez,
mientras nuestras lenguas se enzarzaban en una lucha sin cuertel, cayendo
nuestras salivas incontenibles sobre nuestros pechos. La niña gemía como una
gatita.

-¡Que buena estás, pedazo de puta¡-me dijo.

-¡Calla y bésame zorra¡!Me encantas¡

Comenzamos a restregar nuestras tetas entre sí, bajando a
veces hasta morder nuestros pezones sobre la tela, para luego subir y entrelazar
nuestras lenguas de nuevo, tragando nuestras salivas con ansia. De repente,
Amparo me tumbó sobre la mesa, tirando las cartas y apartando ellos los vasos.
Abriéndome las piernas, desabotonó mi falda y comenzó a lamer mi clítoris. Yo
estaba a milNo podía mas. Incorponándome, la pí¹se ante mí, mi cara a la altura
de sus tetas. Desabroché su blusa sin quitársela y comencé a lamer sus pezones,
esos pezones que tanto me estaban obsesionando, mientras sobabas sus tetas a
manso llenas:Deliciosos. Ella gemía de placer.

-Vaya con la madre y la hijita¿Tú madre también es tan puta?

-Mi madre está muerta- contesté, no indignada, pero si dolida
como di a entender. había muerto no hacía dos años aún.

Recibí entonces una sonora bofetada de Daniel.

-Nunca contestes así a un hombre, menos a un amigo mío. Tu
madre era una gran puta y seguro que murio de gusto, metiéndose un palo por el
culo¿De que murió tu madre?

-De gusto, metiéndose un palo por el culo-contesté sin
dudar-Perdóname por favor Daniel. Soy nueva en esto, porque siempre estuve
casada con un imbécil. Mi madre era una gran puta y mi padre un cornudo
calzonazos.

-Eso está mejor. Estoy seguro que tu madre se follaba a
cualquiera y hasta pagaba por ello. !Que bueno que esté muerta¡

Un brillo de duda debió surgir en mis ojos, pero rapidamente
lo borré al ver que se percató.

-Soy vuestro amo y debeis demostrarme que me quereis mas que
a nada en el mundo, hijos, padres, hermanos, maridos. . . !Brindemos por la
muerte de la puta de tu madre¿Sufrió mucho?

-Si, fue enfermedad larga.

-Aún debió sufrir mas!ja, ja, ja¡

Se rió y todos le i itamos, con ganas he de admitir. me
encantaba aquello y estaba dispuesta entyregarme totalmente a a quel mundo de
morbo insospechado oculto hasta ahora para mí.

Servimos whiskies y alzamos los vasos.

-Por que mi puta madre-propuse-se revuelque en su tumba.

-A la que nos llevarás cuando te pidamos para hacwer allí lo
que queramos.

-Por supuesto mi amor. Lo mio es tuyo, incluida mi familia y
recuerdos.

-¡Me cago en tu puta madre¡!Por que se revuelque en la tumba¡

-Porque se revuelque-corearon.

-Vais a ser mis dos esclavas, pero tu estarás por debajo en
la jerarquía de tu hija, que es mas joven y mas atractiva. Aceptarás sus órdenes
hasta el míni o capricho, aquí,  en la calle, en casa o cualquier otro
sitio, siempre que no se opongan a las de un hombre. Ante él. obeecereis ambas
hasta el límite del sexo. Os dejareis sobar sin impedimentos, pero no os
entregareis sin previo consentimiento mío. Y nuca ciontestareis y aceptareis lo
que os digan.

Amparo sonreía maliciosamente.

-Mi amor-dijo-¿le puedo hacer una cubana a tu amigo negro?

Daniel sonrió.

-¿Te gustan negros?

-Me encantan.

¡Será puta¡Es igual que su madre en todo.

-Adelante pues. Haz lo que te apetezca con él, tienes
permiso.

Era alucinate ver a mi hija que hasta ahora había sido una
mocosa a mis ojos manejar aquella polla entyrte sus tetas con tanta maestría.
Obviamente, no era la primera que hacía. El negro eyaculó en su cara y Amparo se
rlamió, recogiendo el resto con su dedos:me lo ponía ante los labios y cuando yo
me inclinaba golosa a chuparlos, los retiraba y lo regogía con su lengua,
muriéndome yo de envidia.

Una vez acabado, cogió con su mano la enorme polla negra y se
inclinó hasta ella. Restos blancos de esperma, rezumaban aún glñoriosos en ella.

-¿Ves esta preciosa polla, puta?-me decía-Tú la catarás ya
blanda.

Comenzó a mamar hasta ponerla dura de nuevo, limpiándola y
ejándola brillante.

-Ahora, si él quiere, me la meterá en el culo¿quieres cariño?

El negro asintió sonriente.

-Tú harás de mamporrera.

Así fue. Embadurné aquello con vaselina y coloqué aquella
enorme polla a la entrada del culito de mi hija, sujetándola mientras se iba
perdiendo interminable en su interior sin pausa. Ella suspiraba de placer
mientras repetía”hasta el fondo, de un golpe por favor”. Yo esdtaba
boquiabiertya. Obviamente la niña no habñia perdido el tiempo hasta ahora.

El negro comenzó un violento meteysaca, mas violento aún por
las culeadas de mi hija que no dejaba de suplicar”mas fuerte, mas fuerte”

Aquello acabó en una orgía en la que ambas gozamos de cada
una de las pollas y sus propietarios. A pesar de los intentos de mi hija, la
polla del negro me llegó igual de dura. Era soberbia.

Hartos de follarnos por todos lados y de correrse en
nuestaras caras, bocas y tetas, nos pidieron que hiciéramos otro bollo para
terminar ellos con una paja monumental. Nos enganchamos encantadas en él y esta
vez nos fueron guiando, pidiendo lo que les excitaba. En una de esas, mi hija,
observando el morbo que les producía verla putear a su madre y esclava, me
ordenó tumbarme boca arriba y colocándose en cuclillas sobre mi cara, comenzó a
mear, ordenandome tragarlo todo. realmente no hubiera hecho falta que lo
hiciera. Me encantaba aquello y lo hubiera hecho de mil amores aún sin
mandármelo.

Excitados, nos colocaron a las dos boca arriba y rodeándonos,
comenzaron a mearse sobre nuestras caras, apuntando a la boca. Bebíamos todo lo
que podíamos, pero a veces nos atragantábamos y debíamos parar entre risas.
También entraba en los ojos y entonces picaba. Cuando acabaron, nos hicieron
lamerlo del suelo, aunque no pudimos ingerirlo todo por mas que hubiésemos
querido.

Después nos pidieron, colocarnos de espaldas a ellos en
cuclillas, para cagar en el suelo mientras nos fotografiaban y filmaban. Fue muy
morboso. A alguien se le ocurrió entonces que comenáramos a jugar con la mierda,
y así lo hicimos. Me encantaba, y a lella también. Acabamos restregando nuestros
pechos en ella, embadurnando nuestras tetas de olorosa mierda mientras éramos
retratadas así con una sonrisa de felicidad suprema. í«ramos conscientes de que
con esas imágenes estábamos irremediablemente en sus manos, que nos podría
chantajear con ellas cuando quisiesen, pero eso nos encantaba y éramos felices
entreg´nadonos sin remisión a Daniel.

-Venga, vale por oí-cortó finalmente-Iros a duchar que oleis
a mierda, guarras. Y limpiar el suelo cuando acabeis.

Diciendo eso, se fueron y nos dejaron allí, con la orden de
largarnos al acabar. En la ducha las dos, fue inevitable acabar en otro bollo.
El olor a mierda no desaparece fácilmente, y yo limpiaba a mi hija mientras ella
hacía lo propio conmigo. Frotar sus tetas, su culo, !hhuuuummm¡. . . era
demasiado para poderlo soportar. Está mas buena que el pan y es mas puta que las
gallinas. Me estaba enamorando de mi hija. En mi nacía un amor mas fuerte que el
que sentía como madre y en ella igualmente. Ahora éramos mas que madre e hija,
éramos amantes. Era era mi dueña y yo su agradecida esclava. la adoraba.

Ya en la calle, caminando hacia la parada de autobús, no
pudimos evitar fundirnos en un apasionado morreo apoyadas en un portal, sin
importarnos el escándalo de la gente que, aún sin imaginar nuestro parentesco,
abominaban de una mujer de mi edad dándose el lote en plena calle con una niña.
Alguno comentó alguna burrada. Separamndo los labios unos centímetros de los
suyos, la miré a los ojos.

-Te quiero-Ella sonrió-Te quiero como nunca te he querido. Lo
eres todo para mí después de Daniel.

-Me alegra saber eso. Es ideal tener una madre tan puta como
tú.

Continuará.

 

Resumen del relato:
    Madre e hija se someten morbosamente a un joven y sus amigos.

Peli Porno Gay

Peli Porno Gay (10)

Hola, me tope con esta pagina web y he querido relatarles mi
historia.

En un inicio debo decir que antes de el hecho que les voy a
relatar era totalmente heterosexual, pero ahora???

Soy venezolano y aquí la situación esta muy mal mi familia no
producía lo que se consumía, en aquel entonces –hace ya 2 años- mi familia me
presionaba para que trabajara, de verdad lo intentaba pero no conseguía nada y
lo que había era muy explotador. Un día viendo la sección de clasificados me
encontré con uno de se busca actores y actrices para material para adultos,
apunte el teléfono y llame para pautar la cita.

Lo hice por morbo, quién no soñó con una peli porno, no pensé
que obtendría un papel.

Al llegar al sitio, una casa bastante alejada de el núcleo de
la ciudad, me encontré con mucha gente pregunte por lo del casting y me coloque
en la fila de hombres.

Llene una ficha y espere hasta que llego mi turno, nos hacían
pasar en grupos de a 5 nos pedían que nos desnudásemos y que nos masturbásemos
mientas se nos filmaba y tomaban fotografías. De esos cinco quedaba 1 para la
siguiente vuelta, yo quede en mi grupo.

Al final de la tarde quedamos 14 personas y sólo tomarían a
3, lamentablemente yo quede de 4.

Suplique y el director me hizo una propuesta, mira estoy
haciendo otra peli al mismo tiempo es bisexual si quieres, te pago 200.000 por
día , una película de estas se puede rodar en un día, le dije que si él me
contesto ven mañana a filmar (acepte pues aun podía arrepentirme).

No me arrepentí y me dieron el guión debía, el director me
dijo: te van a coger si quieres para que no sea tan doloroso escoge a quien
quieras, le dije que no que me desvirgaran en cámara. Conocí al elenco, nos
manaron a duchar y le dijeron a Jesús (un colega) que me indicara como. Debía
limpiar mi ano bien adentro además de lubricarlo.

La primera escena era yo como jardinero cogiéndome a la mujer
del jefe el por vengaza me viola. Realmente el primer contacto fue horrible, me
dolió muchísimo y era muy violento, los 23 cm de Jesús entraron completitos,
después de el vendrían otros dos. Así culmino el primer día.

El segundo día me propuse disfrutar y lo pase bestial la
escena consisitia en besos, abrazos y mamadas con un tío macizo nunca pense que
comer una verga sería placentero nos la comimos de tal forma que el director
tuvo que cortar pues no podíamos corrernos. Lo mejo vino después con boca arriba
y las piernas alzadas debía meterle mi verga a mi compañero mientras el de
espaldas a mi me la metía, una posición rarísima pero de un satisfactoria. La
escena termino en un baño de leche mutua…

 

Resumen del relato:
    Actor Porno iniciciandose como bisexual…

Inspiración Vía E-Mail

Inspiración Vía E-Mail (10)

A raíz de los relatos que he escrito y publicado compartiendo
mis experiencias en el terreno sexual gay, recibí mucha correspondencia con
comentarios, sugerencias y propuestas.

Una persona muy especial en mis afectos, Rafa, me escribió y
manifestó ser asiduo lector de mis historias, fincamos una amistad que continúa
y que es real, a pesar de la distancia que nos separa….

Me prometió escribir una historia en la que ambos fuesemos
protagonistas, desde luego, ésta es producto de su fecunda imaginación… acabo
de recibirla y ahora la comparto con ustedes:

"Empecé a tener comunicación con una persona que tenía gran
destreza para escribir relatos eróticos, al finalizar cada uno, colocaba su
dirección electrónica para comentarios. Uno de sus relatos me gustó tanto que
sentí la curiosidad de comunicarme.

Cuál no sería mi sorpresa que a la semana siguiente me estaba
contestando; a partir de allí hemos intercambiado comunicación de toda índole,
incluyendo fotos y nuestros propios relatos.

Eso incentivó un morbo muy particular entre nosotros, hasta
que al final, decidimos romper ese anonimato y pactamos una cita en su casa.

Antes de llegar al punto de la cita me preguntaba si todo
saldría bien y sobre todo, el rol que le gustaría; no todos los días hace uno
una cita a ciegas.

Llegué y al recibirme, estaba yo temblando de nervios.

Mi primera impresión es la de un hombre bien viril, con unos
mostachos bien masculinos, estatura mediana y contextura gruesa, una barriga
bien sexi y de su camisa entreabierta brotaba una espesa mata de pelos que
provocaba caerle encima de lo bueno que estaba.

Sólo bastó verle el tamaño del pie y las características de
los dedos de la mano para tener una idea de cómo sería su miembro, por ello, al
darme la mano me sorprendí de lo fuerte de su abrazo y lo grueso de sus dedos;
si todo lo que se dice es cierto, mis fantasías sexuales llegarían al máximo.

Julián tomó la iniciativa, me hizo pasar y me sirvió un
trago, se excusó y se retiró un momento. Pasaron como tres minutos y reapareció
enfundado en un boxer adherido al cuerpo, con el torso desnudo, todo lo que
visualicé en el primer momento, ahora era una realidad… una hermosa realidad,
¡Qué ejemplar más hermoso!

Me produjo una excitación inmediata, un hombre que destilaba
pasión, con unas piernas gruesísimas, muy firmes, velludas; un paquete que se le
notaba en el interior, grueso y parado, así lo apreciaba desde mi posición, pero
por lo que se notaba en el extremo superior podría presagiar el paraíso, podía
notar esa barriguita que tanto me gusta, ese pecho lleno de vellos como un osito
y unas tetillas protuberantes y, al final, unos pezones que sobresalen. Es algo
tremendo, la boca se me hacía agua y procediendo como un autómata ame prendo de
sus tetillas.

Se colocó a mi lado y compartió un trago conmigo, me pidió
que me pusiera cómodo y no lo pensé dos veces. Me quité toda la ropa a la vez,
dejando sólo un slip bajo el cual se podía notar mi tremenda excitación, aun
cuando no tengo una verga grande, aunque sí me puedo jactar que es gruesa y
cabezona.

Eso excitó más a Julián, que no pudiéndose aguantar se
agarraba su vergota por encima del boxer, quizá le dio algo de pena y me dio la
espalda, lo que aproveché para armarme de valor y le acerco una mano, lo toco,
lo acaricio y él se deja…..mueve su culo al ritmo que le impone mi tacto, le
sobo la nalga, se mueve más excitado, le bajo el resorte del boxer y mis dedos
se introducen, luego la palma de mi mano sigue su exploración, le pregunto si le
gusta y él gime de placer, mi mano baja más a la entrepierna, le toco la raja
del culo, siento sus pelos y bajo todavía más; Julián abre las piernas para
facilitar el paso de mi mano, le estoy tocando las gordas bolas, peludas, muy
peludas y más allá encuentro la cabezota de su verga….

Es impresionante esa verga de tronco duro, venudo y grueso,
coronado por un glande que a mí se me antoja descomunal. En este momento es
cuando Julián retira su boxer y queda desnudo completamente para mí y entonces
puedo admirar sus genitales directamente… su pinga dura no es demasiado larga,
pero sí muy gruesa, morena con un hongo como glande, hinchado, reluciente por la
lubricación natural.

Nos colocamos frente a frente, Julián se me pega, me abraza,
nuestros pechos se juntan, nuestros estómagos se tocan y en un relámpago de
placer, nuestras vergas tiesas se encuentran. Furiosamente nos frotamos uno
contra el otro, pierna contra pierna, sexo contra sexo, lo que aprovecho para
tomar una de sus tetas con mis labios…. al principio sólo paso mis labios por
ella y luego devoro la corona de pelos que la recubre y poco a poco me voy
posesionando de ella y comienzo a chuparla, primero suavemente y luego con más
ímpetu, al mismo tiempo mi lengua recorre su pezón, solamente escucho el jadeo
de placer de julián que atina a decir: "Sigue, sigue así papito"…. y con una
de mis manos tomo su hermosa verga que está a punto de explotar.

La cara de Julián en mi cuello me excita, sus tetillas
cubiertas de pelos me embriagan, su lubricante y el mío mezclándose me llevan a
la cúspide, pero los gemidos de Julián que llega a un orgasmo explosivo me hacen
acabar en chorros de semen caliente que se despiden de mi verga cual proyectiles
y se mezclan con nuestros sudores.

Nos frotamos un rato más para dar placer a las vergas aún
duras, pero ya desinflándose, hasta que exhaustos nos acostamos boca arriba, uno
al lado del otro.

Pasó un rato y sólo nos acariciábamos en nuestra desnudez,
volvimos a excitarnos y me ofreció tener otra sesión en ese momento. Yo quedé
mudo, pero él comenzó a acariciarme y de inmediato mi verga se puso tiesa; él se
dio cuenta enseguida y me indicó que lo dejara hacer…. Julián empezó a darle
lengua a mi verga, y de verdad lo hace muy muy bien….. yo deseoso de probar su
verga, de sentirla en miboca le pedí un 69, lo hicimos, su verga de 18 cm. me
asfixiaba pero era un gran placer, y estuvimos así hasta que me dijo: "Rafa,
Quiero penetrarte" y yo acepté encantado.

Se colocó un condón rugoso, y así, de pronto, su verga grande
y gruesa iba horadando mi estrecho culo….. grité fuerte y él me preguntó si me
gustaba, me dijo que no pensaba sacármela por un buen rato.

Yo estaba colocado en posición supina frente a un mueble y él
con toda su fuerza seguía signándome, cada vez con más fuerza y se mantuvo así
durante unos veinte minutos. Yo creía que mi culo se había roto, Sentía cómo me
escurrían hilillos de sangre. Julián sólo me dijo que me había desvirgado…
acabó dentro de mí y enseguida me pidió que yo lo penetrara.

Aclaro que yo ya no tenía fuerzas, pero tenía que atender a
mi anfitrión así que saqué fuerzas de donde no tenía y comencé a cogerlo poco a
poco, él me insistía en que se la dejara ir hasta el fondo, duro, como
enojado…. era una sensación especial un culo caliente…. yo estaba cada vez
más excitado al reconsiderar que el hombre al que me estaba cogiendo era Julián,
el causante de mis masturbaciones en solitario leyendo sus experiencias
eróticas…

Cogí riquísimo observando esas nalgas grandes y peludas
recibiendo mi verga, hasta que le avisé que estaba por acabar…. entonces le
saqué mi falo del culo, retiré el condón y Julián empezó a succionar ávidamente,
le llené la boca de semen y luego nos fundimos en un caliente beso, era la
primera vez que probaba mi propio semen, era tan rico sentirme así….

Apenas nos tiramos en el suelo, Julián me dijo que quería
penetrarme de nuevo y su golosa verga estaba dura nuevamente…. me levantó las
piernas, colocó mis tobillos sobre sus hombros y empezó de nuevo el mete y
saca…. yo veía su cara de satisfacción y él veía mi dolor combinado con el
deseo de que continuara.

Lo hicimos cuatro veces más…. no sé de dónde Julián tiene
tanta potencia y tanta creatividad erótica…. Realizamos todas las posiciones y
roles imaginables".

Gracias Rafa por este relato que quizá no merezca porque me
colocas como un galán a pesar de mis años……. Espero les haya gustado este
producto de inspiración vía e-mail.

Espero comentarios a:

POR CUESTIONES DE PRIVACIDAD ESTE EMAIL FUE REMOVIDO

Julián.

 

Resumen del relato:
    Este relato es un obsequio que me envió un asiduo lector de mis historias… un gran amigo con profusa y rica imaginación….. les gustará.

La Tienda

La Tienda (15)

Mi nombre es Carolina tengo 19 años y a mi parecer y al de
otros soy muy atractiva, desde los 15 años se que me gustan las mujeres, y lo
que les contare a continuación ocurrió hace 1 semana:

Estaba de compras en un gran centro comercial, cuando pase
por una tienda de ropa intima femenina y vi un conjunto muy sexy de color verde,
como soy morena pensé que este color se vería fabuloso en mi piel, así que
decidí entrar, fui recibida por una rubia espectacular con unos pechos muy
grandes que desde que los vi no podía apartar la mirada de ellos pensando como
seria chupar aquellas tetas, en su ropa llevaba una identificación, así que pude
ver que se llamaba Ana Gabriela.

-Estamos a punto de cerrar – me dijo ella con una voz muy
sensual.

-Ahhh, lo que pasa es que me gustaría comprar este conjunto
que esta en exhibición será que todavía me pueden atender – ella me miro y
asintió, cerro la puerta y puso el cartel de cerrado, yo no podía dejar de verla
era muy sexy con aquella minifalda y la blusa de seda blanca tan estrecha que
marcaba muy bien sus pechos que iban libres sin sujetador.


Cuál era el que queria –

El Verde de la Vitrina en talla 34 por favor

Pase al probador mientras yo se lo busco y vaya
desvistiéndose.


Entre y me quite todo, solo quede en braguitas, me mire al
espejo y pude notar lo excitada que estaba esa rubia me tenia a 1000.

Tome – me paso el conjunto y me lo puse, pero el brasier
me quedaba un poco pequeño y así se lo dije a la rubia y ella me dijo :

Sal para verte mejor, la tienda esta cerrada y no hay
nadie así te puedo ayudar. – yo sali y me la encontre alli mirándome con
deseo, no podía creer que me viera así, así que me hice la inocente para ver
que pasaba

Acercate para ayudarte, ese sostén no se pone así,
quitatelo para yo ponértelo. – me lo quite y le dije que me daba pena que me
viera así y entonces ella me dijo no hay problema dejame quitarme la blusa
para que no sientas pena. Se la quito y no pude contener un suspiro de
admiración, eran tan bellas con aquellos pezones rosaditos, entonces me dijo
ven pues para colocarte el brasier, me acerque y me puso el sostén tomando
mis pechos en sus manos, senti una descarga electrica, y cerre mis ojos
entonces ella se puso a masajearlos con sus manos y me decia que tenian que
estar duritos mis pezones para que pudieran entrar en el sostén y entonces
empezo a lamerlos como un bebe recien nacido yo gemia ya sin vergí¼enza y me
separe de ella, la mire y baje mi boca asia sus pechos eran tan grandes que
no cabian completamente en mi boca pero no me importo y los empece a chupara
como habia querido desde que la vi, ella bajo su mano hasta mi braguita y me
la bajo luego metio sus dedos en mi chocho y empezo a meterlo y a sacarlo,
yo no podía dejar de chuparla y ella me penetraba ya con dos dedos en eso
nos movimos y caimos en la alfombra, ella se coloco encima de mi y moviendo
su mano saco un bolso yo la mire extrañada y vi como ella del bolso sacaba
un consolador y me dijo desde que te vi he querido hacerte esto, me metio el
consolador sin aviso y yo grite de puro placer entonces empezo a metermelo
cada vez mas adentro y mamaba mis tetas yo estaba ya a punto de correrme ,
ella se dio cuenta y para mas placer mio me empezo a meter un dedo en mi
culito yo ya no podía mas y me corri, ahhhh , ahhhhh, me decia ella, te
gusta verdad eres una putita, ven ahora y chupame las tetas que yo se que tu
quieres, yo no espere y me abalance sobre ella y empece a subcionarlas
fuertemente y a jalar sus pezones con mis dientes, agarre e consolador y se
lo meti mientras seguia chupandola, en eso ella se corrio quite el
consolador y me puse a chupar todo su chocho comiéndome todos sus jugos,
termine me levante y le dije que si me llevava el conjunto, en eso tocaron
la puerta ya habia pasado la hora del almuerzo y llegaban los clientes, nos
vistimos ella abrio y yo me fui.

Si les gusto y quieren que les mande otra experiencia o
quieren una experiencia así escríbanme a:
POR CUESTIONES DE PRIVACIDAD ESTE EMAIL FUE REMOVIDO

 

Resumen del relato:
    Una chica va de compras y entra a una tienda donde consigue a una rubia muy bella

Liria (10: y Alberto)

Liria (10: y Alberto) (11)

Liria y Alberto (CAP. X)

Después del agasajo a Liria por su título universitario,
decidí continuar mi carrera de arquitecta trunca por mi desaliento amoroso.
Estudiaba en las noches (salvo cuando tenía invitación de mi amiga u otro
compromiso) y hacía mis prácticas en un estudio pequeño los sábados y en mis
vacaciones. La elección de trabajar con abogados fue para que la diferencia de
tareas me hicieran olvidar mi desazón amorosa. Por suerte conocí mi amiga que
también fue quién insistió que siguiera, pues con un par de exámenes podría yo
también ser una novel profesional.

Entonces la abogada necesitó un despacho donde poder
trabajar. Su vieja sala de estudios convertida en yacuzi, debió volver a su
destino inicial. Por su inclinación a la filantropía contrató un estudio de
arquitectura muy pequeño y desconocido.

Ve comisionó a mí para hacer el contacto. El negocio estaba
en un barrio poco recomendable. Habitantes y transeúntes me observaban con
extrañeza al paso, además de dedicarme alguna frase de muy mal gusto,
relacionado con mi atractivo físico. Cuando encontré el lugar los epítetos
cesaron, un silencio reinó en rededor. A mi llamada una chica atractiva, vestida
en forma casual, me hizo pasar. Si bien por fuera era una especie de almacén
abandonado a punto de derrumbarse, por dentro parecía un aula de la universidad.
Lo que imaginé oscuro, lleno de polvo y telarañas; era una prolija sala muy
grande, iluminada, donde había diez escritorios con un ordenador con todos los
elementos y una impresora gráfica para planos en cada uno. Al momento sólo
algunos lugares estaban disponibles. Observé que eran todas mujeres y sólo un
hombre.

En un rincón con una de las máquinas y un pequeño escritorio
lleno de planos y papeles se hallaba un hombre. Se paró para recibirme, algo mas
bajo que yo; pelo cano muy corto y algo despeinado; cejas pobladas; pestañas
largas y arqueadas; ojos castaños que miraban fijo y profundo; mentón partido
con un hoyuelo que le daba aspecto de energía; una sombra negra en la cara, muy
bien afeitada, demostraba una barba muy profusa. Su ropa era casual como la que
usaban casi todos allí, a través del cuello desprendido de la camisa asomaba un
mazo de vello de su pecho.

Me acercaron una cómoda butaca, sentada le expuse la razón de
mi visita. Dijo que tenía buenas referencias de la abogada a través de sus
empleadas alumnas, reaccioné con aire de curiosidad. í‰l trabajaba con chicas del
barrio que deseaban progresar, que estaban estudiando cosas relacionadas a la
arquitectura, le pagaba un sueldo y les enseñaba para complementar. Sabía de la
“rubia pequeña” pues muchas personas del lugar habían sido defendidas por ella
en ciertas causas legales gratuitamente. En fin mi amiga me había ocultado la
grandeza de su filantropía y yo me encontraba frente a otro mecenas.

Reinaba en el lugar un ambiente muy familiar que me gustaba.
Al salir en el exterior la vida pasó desapercibida, noté que la actitud hacia mí
había tenido un vuelco, ahora algunas gentes me saludaban con respeto y otras me
veían con aire curioso. Había salido un comentario de dentro sobre quien era yo.
Me sentí bien y segura.

Por el camino pensé en el Arquitecto Alberto (ese su nombre)
Su manera de mirar fijo y francamente tenía algo, aunque sus ojos se veían
tristes; el tono de su voz, clara y firme, brindaban seguridad.

Acordadas las partes comencé a trabajar más con el arquitecto
que con mi amiga, me fascinaba su creatividad. Mis nuevas compañeras hablaban
muy bien del amigo Alberto. Algunas veces se intercambiaban pícaras frases que
no pasaban de eso, otras cuando en alguna de “sus chicas” percibía tristeza, él
estaba allí para brindarle apoyo moral y cuando era asunto económico les
adelantaba dinero “a cuenta” de nunca cobrar.

Nunca habló de su familia. Me enteré luego que ya no la
tenía, que está bien con esta otra parte de su vida. No tenía pareja mujer u
hombre. Las mujeres que lo rodeaban eran muy atractivas, desde la más joven
hasta una que rondaba cuarenta y siete. Me preguntaba que pasaba con su
sexualidad, puesto que al hablar las féminas mostraban una evidente atracción
por él.

Dentro se platicaba sin frases chabacanas como las que alguna
vez oí fuera. Había algo que me intrigaba, creo que era su voz cuando
intercambiábamos ideas, él y yo, su mirada carismática, alguna vez me sentí
caliente, con ganas de darle un beso, acariciarle allí… (Eros se paseaba
dentro de mi)

Le comenté esto de las calenturas que me daba el tío Alberto
a Liria; también le dije que a las otras les pasaba igual. Y que me estaba
gustando mucho a pesar de su madurez, pues tiene cincuenta y seis. Mi amiga me
miró con asombro. Enamorada… sería por su virtud, por su celibato o sólo
calentura.

Cada vez que venía Alberto a ver los avances de los arreglos,
Liria trataba de estar presente. Así, varias veces tomamos un café en casa de
ella intercambiando opiniones.

Mi barbie con gran habilidad trataba de desviar el tema a lo
personal, él con mucha sagacidad se salía y terminábamos contándole de nosotras.
Esa mirada tan triste, esa voz tan arrulladora, sus ademanes… era nuestro
comentario después que el se retiraba y quedábamos solas. Ambas padecíamos de
calentarnos con el tío, su respeto.. , tan pragmático. Sería eso. El primer
hombre que nos calentaba y nos reprimíamos, terminado luego con nuestro sexo
lésbico que tanto nos gustaba.

Con urgencia Liria demandó a Boris y el Dr. Daniel (¿los
recuerdan?) Averiguar de él todo.¡TODO!

Resultó que el arquitecto estuvo casado doce años, enviudó en
un accidente carretero hacía once, donde además murieron sus cuatro hijas.
Estaba entonces en la cumbre de su carrera, Se deshizo de sus propiedades y
negocios, compró una suerte de campo muy extenso a unos doscientos kilómetros,
donde se hizo una cabaña para refugio personal, un pequeño avión que utiliza
todos los fines de semanas para ir. No tiene automóvil, no fuma, no bebe, no
tiene pareja de ninguna especie, hace natación en la piscina olímpica de su
descanso campestre, su pasión por la profesión lo llevó a instalarse tomando
empleo a mujeres para tener una familia. Es muy paternal, amistoso,
dicharachero, aunque sus pláticas, no relacionadas a su trabajo es parca, tiene
algo de Liria diferenciado por su voluntario celibato.

En siguientes encuentros nuestros Liria comenzó a inquirir a
Alberto que le agradaba viajar, aunque, ahora con el trabajo necesitaba salirse
a lugares donde reinara tranquilidad, naturaleza pura. Donde pudiera escapar del
sonido de bocinas, motores, teléfonos y toda estridencia de ruidos. Yo la veía
venir. Otra vez su habilidad asomaba.

En una de las charlas nos invitó a ir a su refugio, su
extenso campo poseía un pequeño río de cristalinas aguas, con arenales, una
pequeña cascada, rodeado de frondoso árboles, flores y aves canoras; en su casa,
espacio como para que pudiéramos quedarnos los tres. Esto si no nos parecía un
intento de seducción, pues dijo ser un caballero y que la invitación la hacía
por la amistad que le brindamos. En principio, con cierta defraudación,
aceptamos el convite.

Muy cerca del verano ya estaba para disfrutar el clima, sobre
todo que sería mejor en la latitud que se encontraba la estancia de Alberto.

El sábado a la mañana nos encontramos en el aeródromo. Un
pequeño avión de cuatro plazas propiedad del arquitecto, quien era el piloto,
nos aguardaba; pusimos las maletas en la porta equipajes y volamos raudamente a
nuestro desconocido destino. Durante el vuelo de dos horas platicamos entre
sendas tazas de café poniendo cada uno su historia personal sobre el tapete,
aquí se explayó a gusto contando su vida (que ya conocíamos)

Cuando el tema era la sexualidad, nuestro piloto nos dijo que
habíamos llegado. Desde el aire apreciamos la casita, a unos cincuenta metros de
ella, el arroyuelo con atravesaba una pequeña laguna rodeada de árboles, de
flores, de césped y la cascada; todo ello en una especie de cuenco formado por
la pequeña altura que daba origen a la caída de agua. Dentro del espacio y a
orilla de la laguna, la piscina olímpica. El pasto aplastado nos indicó la pista
y luego de un breve carreteo llegamos.

La casa era muy parecida en diseño a la de nuestro jefe, sólo
que tenía un par de dormitorios más. En cada dormitorio dos camas sencillas muy
coquetas y cómodas. Un cuarto de aseo moderno y no muy grande, la cocina daba
directamente a la sala que era también comedor, una mesa con seis sillas, tres
sillones dobles, una alfombra muy grande y un hogar. Decorado con cuadros,
fotografías y una cantidad muy grande de títulos, menciones, certificados y
honores con el nombre de nuestro anfitrión. Realizada la inspección dirigida por
nuestro hombre, nos acomodamos en el dormitorio que se halla en pasillo apuesto
al de él. Desde el ventanal de la sala se veía la cascada, el río y la piscina,
un serpenteante camino la comunicaba con el pequeño paraíso. Imaginé o vi un
macho cabrío.

Nos miramos con mi barbie, suspiramos, nuestros sexos querían
algo que era provocado por ese bello paisaje: La naturaleza nos llamaba,
nuestros sexos palpitaban, fantaseamos con el “veterano” amante célibe.
Pensábamos como volverlo a la vida. Si bebiera sería un camino, como con nuestro
abogado en jefe (¿lo recuerdan?) ¡Estuvo genial!

Fuimos a los tres por el camino, ya ataviados para un
chapuzón. Nuestros atuendos eran por demás insinuantes, unas bikinis muy
pequeñas que sólo tapaban el sexo y los pezones. Nuestro amigo tenía un
pantaloncito ajustado de playa, sus glúteos se denotaban duros, redondos,
erguidos; el bulto se veía atractivo.

Lo miramos darse un clavado desde el alto trampolín y caer
cual pez casi sin desplazar el agua. Era un perfecto clavadista, lástima que
sólo al agua. Nadamos un rato en la cristalina agua, nos dejamos llevar hasta la
caída de agua y allí retozamos. De rato nos llamó desde la casa para almorzar,
nuestra algarabía nos había hecho olvidar de él, al punto que nos mandamos unos
calientes besos y toques en nuestros sexos.

Continuamos el anecdotario personal, durante la comida la
cual era acompañada (para nuestra satisfacción) con vino que el no bebió, trunco
en el avión volviendo al tema: sexo en los postres. “El sexo es algo muy
especial, es bueno cuando hay algún sentimiento mediante. Puede ser una gran
amistad o algo así. Es pleno cuando es amor el conductor de la plenitud. En su
expresión no importa el sexo de los amantes, sólo lo que sienten ” dijo. Nos
miramos admiradas, sus palabras daban a entender él porque de nuestras
manifestaciones de sexo, tanto entre nos, como Liria con sus anécdotas, pues
siempre tenía sentimientos con aquellos que hizo el amor. Nos esperábamos algo
tan filosófico y actual de un hombre tan maduro.

Boquiabiertas lo miramos, él nos veía fijamente al punto de
incomodarnos. “Me he dado cuenta de que entre ambas hay algo hermoso. Lo
comparto sin calificarlo como otras personas y no me importa que lo manifiesten
abiertamente. Aquí somos nosotros mismos”

“También que se preguntan sobre mí, pues, les intriga mi
soledad y mi sexualidad. Soy común, digamos no conservador, parezco tradicional
por mi comportamiento y tal vez lo sea; mas aún por el hecho de que hace mucho
no tengo sexo. Cuando mi instinto trata de despertar nado mucho, me entrego al
trabajo… No hago sociedad, que sería el lugar para conquistas, no soy bueno en
materia de pláticas a una dama para conquistar su corazón. Soy algo tímido ene
ese tema”

Calló, cada una agradeció que fuera tan honesto y le dijimos
que entre ambas había una conexión íntima, aunque además, teníamos otras
relaciones. Nos gustaba el sexo, lo experimentábamos y luego compartíamos las
experiencias.

Asintió con la cabeza sin dejar de fijar sus ojos en los
nuestros. Su forma de hablar tranquilizaba, sus ademanes, gestos, eran un
atractivo especial que nos llevaba a querer poseerlo.

“Creo que es bueno practicar el sexo como lo hacen, siempre
hay algo para transmitirse. Sin una convivencia monótona que lleva al hastío.
Veo que son muy felices, sus caras me lo están diciendo. En mi caso quisiera
tener una pareja de igual forma, no quiero alguien que me acompañe en los
tiempos que me van llegando”

“Sí. Puede que en algún momento me vengan los achaques
propios de la edad. Mi compañera deberá convertirse en nana en ocasiones y
desperdiciar tiempo de ser feliz. Eso no lo quiero, no soportaría evitar la
felicidad a otra persona. Por ello sigo siendo el solitario”

Concluimos la charla algo tristes. Nos agradaría que pudiera
ser feliz un hombre como él. Para olvidarnos nos fuimos al prado de la laguna a
disfrutar la naturaleza. Haciendo alarde de audacia me desnudé totalmente para
que el sol tostara mi piel. Tenía deseos de que me viera desnuda. Me gustaría
complacer su sexualidad y la mía pensé. Liria leyó mis ideas, hizo lo mismo. Tal
vez nuestros jóvenes cuerpos desnudos le llamaran a intentarlo. En el aire
Neptuno y Eros rondaban. Otra vez vi al dios Pan entre las flores.

Despertamos sintiendo el chapoteo de nuestro amigo en el agua
de la laguna, desde la cascada nos hizo un ademán cuando vio que lo
observábamos. Vino nadando. Se sentó entre ambas. “Es agradable sentir el sol
bañar el cuerpo” dijo, como si nuestra desnudez pasara desapercibida a él. Nos
levantamos y con familiaridad, diciéndole de quitarse sus pantaloncillos,
mientras reíamos lo dejamos desnudo. Su cuerpo es velludo, negros pelos en su
pecho con mechones canos. Sus atributos también con pelos más largos aún.

Lo miramos de arriba a bajo sin disimulo. Cuando volvimos en
si, seguimos el juego de tirar de los pelos de su pecho y brazos. Reíamos, nos
revolcamos en la arena, llegamos al agua continuando el adebacle. Pan tocaba su
pífano, su melodía atraía a Eros.

Mi amiga y yo sentíamos que las mejillas comenzaban a
colorearse, nuestros sexos comenzaban a temblar como volcán a punto de expeler
lava. En las cristalinas aguas la verga de Alberto se veía crecer. “Creo que mi
sexualidad despierta” dijo al sentirse observado. Intentó salirse. Liria con
rapidez lo detuvo. Yo lo acaricié en la pija tratando de evitar que su sexo
durmiera otra vez. Cerró los ojos dejándose llevar. Se dejó caer sobre el
césped. Muy despacio comencé a mimarlo, besándolo en la boca. Supe de su sabor
cuando metió su lengua en mi boca con gran maestría. Me tomó por la nuca con
suave energía, me apretó besándome hasta dejarme sin aliento. Liberó la presión,
tomé aire. Liria besaba su pecho. Luego besó su boca. Cupido también hacía de
las suyas.

Yo me fui al falo que estaba muy duro y se agitaba
desesperadamente. Aquí los vellos cubrían hasta la mitad el erguido tronco.
Corrí el prepucio dejando su cabeza fuera, estaba muy roja, gotas del calostro
comenzaban a deslizarse desde su orificio. Pasé mi lengua desde la punta hasta
el nacimiento del grueso mástil. Envolví el glande con mi lengua, lo metí con mi
boca presionando frenéticamente. Su cuerpo se estremeció, cerré mis ojos
esperando el envío. Al instante mi boca se llenó con una cantidad de semen que
hizo inflar mis mejillas. Saqué la verga de mi boca, saboreé el gusto fuerte de
la leche de Alberto, su cremosa viscosidad; al instante me llegó un orgasmo. El
aroma especial de su sexo y sus jugos me provocaron otro.

Liria sintió el olor del macho, caliente por la visión de mi
orgasmo. Me pidió con un beso en la boca probar el néctar. Luego lamió la
latente verga que dejaba salir lentamente la secuela de su primera acabada. No a
mucho tuvo un orgasmo múltiple, sus piernas prensaron las del hombre con un
espasmo en su cuerpo. Este le envió otro torrente que alcanzó su garganta e
inflamó su cara. Otro orgasmo para mi amiga.

El miembro iba adquiriendo toda su magnitud, cuando mi amiga
termino de libar, en cuclillas dejé caer mi sexo sobre la ardiente pija. Cuando
penetró su cabeza sentí un divino placer hasta ahora experimentado, a medida que
mi concha se dilataba, le lanzaba torrentes de jugos. Los mojados pelos de su
pene, me indicaron que ya había entrado su mitad; esa cierta aspereza me provocó
un gran orgasmo.

Me sentí elevada. Alberto tensó su cuerpo, apoyado en su
torso y pies me levantó haciéndome sentir en la gloria, sus testículos dieron en
los labios de mi vagina. En un grito acabé y al momento dentro de mí su caliente
leche rebozó mi concha. Puso a Liria a horcajadas sobre su boca, mientras me
tenía en el aire, lamiéndole el sexo apasionadamente. A poco los tres nos
corrimos.

Nos tendimos, nuestros sexos deseaban más aún. Apoyé mi
cabeza sobre su estómago mirando el mástil que se alzaba ante mí. Comencé otra
lamida con lujuria, él acariciaba mi sexo con lascivia. Liria también comenzó a
chuparlo. Su cuerpo hervía enviando el aroma de sus hormonas a las narinas e
invadiendo nuestras pituitarias.

Me puse en perrita, le pedí que me cogiera. Tomó mi cadera,
de una estocada su alfanje se envainó en mi concha. Un gemido de gloria escapó
de mi. Comenzó el vaivén. Su miembro cabeceaba dentro de mi, parecía que se
correría. Lo sentí duro, rígido. Esperando su leche me vino un orgasmo, sintió
el baño de jugos. Tomó mi pubis con las manos y me alzó ensartándome más aún.
Colgada de su pija me comenzó a balancear, la dura carne dentro de mi me
recorría todo, mezclando su leche con mis jugos. Liria lo chupaba todo bañándole
de saliva y besos, la lengua lamió el encuentro de nuestros sexos. Un orgasmo
múltiple me dio por tierra luego de haber visto en mi cerebro el recorrido del
sol, la noche, estrellas fugaces y un oscuro vacío que terminó al acabarme.

“¡Cielo..te amo…que verga divina… como coges! ¡Ah. Ah.
Ah. Aaaaaaaaaahhhhhhhhh!”

Habíamos estado dándole como quince minutos, el enérgico
veterano era un soberbio amante.

Mi amiga vio de salida de mi vulva que la bella cimitarra se
encontraba aún pronta para seguir batallando, con ansias de desgarrar carne.

Se inclinó a perrita. No fueron necesarias palabras. Tomó su
pubis y el estoque se hundió hasta la empuñadura. Como ella es muy pequeña, el
mandoble asomaba; al verlo mojado penetrando a la dama, puse mi boca en el
lamiéndolo desde el culo de ella hasta su nacimiento. Alberto tensó el cuerpo,
su pija quedó quieta aguantando que la leche saliera. La colgó hundiéndolo todo
y la meneó con energía. Mientras, me envolví en él como serpiente besándole
todo. Lo bañé con mi saliva extendiéndola con mi lengua por todo su peludo
cuerpo. “¡Dame tu pija. Más. Más, Hazme acabar. Así… Así… Aaayyy!”

Mi amiga aflojó la tensión rindiendo su cuerpo. Ambas nos
tendimos juntas y nos besamos llenas de satisfacción.

Miramos a nuestro amigo. Estaba hincado detrás de nuestras
cabezas y su estaca seguía dura. En dúo con mi barbie la agarramos y comenzamos
a hacerle una paja. Lentamente corríamos el prepucio dejando el glande fuera. La
leche corría sin fuerza, su color era blanco amarillento, muy aromática y
espesa. La lenta salida de la crema nos enardecía. Deseábamos ver un fuerte
chorro, más que eso sentirlo dentro. Dijo que dejaría salir un chorro corto para
cada una. Su autocontrol es fabuloso. Me adelanté para ganar a mi amiga. Yo
primero.

Hincada me la puse en la boca, apreté por el cuello la verga.
Con un suave vaivén esperé. “¡Ya!” dijo Un fuerte surtidor me invadió la boca.
Al sentirlo reiteré el viaje por el infinito. Estrellas fugaces danzaban en mi
mente, cuando llegué a fin del viaje todo se oscureció, volví en mí sacudida por
una descarga eléctrica. Esa sensación que nos invade cuando el orgasmo se
convierte en el mas maravilloso de los momentos. Eso que no hay adjetivo que
pueda describir pero que sabemos lo hermosos que es sentirlo.

Al turno de Liria la tomo con una gran suavidad y delicadeza.
La miraba con los ojos brillantes de lujuria. Su lengua relamía sus labios.
Abrió la boca en piquito, suavemente la fue tragando. Disfrutaba como se
deslizaba sobre su lengua y pujaba su cara. El rito siguió hasta que escuchamos
“¡Así, ya…!” La pequeña dejó sus abiertos ojos en blanco y siguió la ceremonia
tal cual la había comenzado. Apretó muy fuerte el canuto y fue dejando libre el
tieso miembro tratando de escurrir en su boca todo el contenido. Golosamente
saboreaba la leche. Su cuerpo se estremeció, apretó sus piernas, puso sus manos
en su sexo y acabó con un estremecedor orgasmo.

Las dos jugábamos con la leche en nuestras bocas tratando de
guardar su gusto tan especial y diferente. Aún caliente me puse en sesenta y
nueve sobre mi amiga y comencé a lamerla. Cuando abrió su concha dejé caer resto
de lecha de mi boca y la chupé. Nos giramos y quedó ella arriba y repitió la
práctica.

Alberto nos observaba con su verga aún en ristre. Luego que
ambas consumimos el enervante licor de nuestros sexos, comenzó a lamer el culo
de Liria, ahora arriba. Introducía su lengua, excavaba en él y lamía. Me besaba
en la boca y mezclaba el gusto suyo con el mío. Mi a miga y yo empezamos a
navegar por el perdido infinito, un mundo irreal nos envolvía, nada existía,
solo las sensaciones mas celestiales, era la gloria. El upite de Liria se
dilataba, desde el culo podía verse el interior muy rojo y mojado. Nuestro
amante dejo de lamerle, dirigió su verga al dilatado esfínter que clamaba
realizarse. Puso la caliente cabeza púrpura allí. Al sentir el afiebrado miembro
en su orificio Liria se encorvó de placer, gimió por el éxtasis de sentirlo. A
medida que era penetrada un orgasmo múltiple tras otro la embargó “¡Es hermosos,
divino! ¡No puedo evitar acabar así…! ¡Me gusta…!” Alberto dio un par de
salvajes vaivenes que ambos gozaron y le previno de que le enviaría una salva de
leche. Quietecitos los dos la andanada llegó “¡Siente este amor…! ¡Ahora
más…! ¡Otro…! ¡Así….!” dijo el caballero andante a la ensartada dama. Mi
amiga no podía hablar solo gemía y exhalaba algún profundo suspiro con los ojos
cerrados. Yo debajo lamía los huevos del macho y besaba su húmedo culo de manera
casi salvaje.

Me sentí con algo de rabia con mi amiga, me había dejado sin
lo más hermoso. Yo quería también. Me estaba frustrando.

“Ahora a ti mi amor” me dijo Alberto. Salí de mis falsas
cavilaciones. Quedé sobre Liria. Alberto empezó a lamerme el culo, mi esfínter
deseaba lo que vendría. Sentía la lengua en mi caliente orificio. El intervalo
en que besaba a mi amiga y mezclaban sus jugos bucales. Ese lapso me alteraba
más, él lo hacía ex profeso para que me enervara más aún de lo que ya estaba. Mi
vagabundear por el espacio comenzó cuando puso sus manos en mis caderas y la
cabeza de su dura verga en mi amado culo. En mi éxtasis podía ver la pija desde
dentro de mi culo como avanzaba con su cabeza hurgando mis calientes entrañas.
Vi como comenzó a enviar los chorros de su leche, muy espesa ya de color blanco
amarilla, inundando el túnel hasta dejarme totalmente a oscuras. “¡Ah .Ah. Ah.
Así ….Si… ssss…!” mi propia voz me trajo al mundo real.

Los tres quedamos tendidos al borde del estanque entre lo mas
bello de la naturaleza. Habíamos encontrado un nuevo Edén. Una forma diferente
de hacer el amor, algo… No, no, no..;a alguien muy especial….

Podríamos compartir AMOR con él, además le contaríamos
nuestras más liberales experiencias fuera de aquí y tendríamos siempre su
comprensión. (Parece la historia de Liria y Francia, ¿la recuerdan? Si no,
léanla) Las siguientes horas con Alberto fueron de desenfrenada pasión, hasta
que debimos volver a la rutina del trabajo.

Y con más sobre Liria y yo.

 

Resumen del relato:
    Liria y yo tenemos una relacion muy “especial”

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